11 Jun 2026, Jue

Misiones Salesianas. Una larga historia de 150 años

⏱️ Tiempo de lectura: 8 min.

Unos meses después, en el día de la fiesta de María Auxiliadora, se publican las actas del histórico encuentro mundial de los delegados para la animación misionera en el marco de las celebraciones por los 150 años de la primera expedición misionera salesiana.

 

 

11 de noviembre de 1875: el primer grupo de salesianos es enviado oficialmente a cruzar el océano para difundir el Evangelio según el método y el estilo de Don Bosco, la primera expedición misionera salesiana, a la cual se han sumado otras 155 a lo largo del tiempo.

El aniversario de los 150 años ha constituido un camino que viene de lejos y sigue dando frutos, en términos de reflexión, renovado impulso misionero y pertenencia al carisma salesiano.

 

El punto de partida ha sido reconocer tres puntos fundamentales: agradecer, repensar, relanzar.

Damos gracias a Dios por el don de la vocación misionera, que permite hoy a los hijos de Don Bosco llegar a los jóvenes pobres y abandonados en 137 países. Es una ocasión propicia para repensar y desarrollar una visión renovada de las misiones salesianas a la luz de los nuevos desafíos y de las nuevas perspectivas, que han llevado a nuevas reflexiones misionológicas. ¡No solo tenemos una historia gloriosa que recordar y por la cual estar agradecidos, sino también una gran historia aún por realizar! Miramos al futuro con celo misionero y entusiasmo renovado para llegar a un número aún mayor de jóvenes pobres y abandonados.

 

Con estas premisas, el 9 de noviembre comenzó el encuentro mundial de los DIAM (Delegados Inspectoriales para la Animación Misionera), que culminó en la Misa de envío de la 156ª expedición misionera salesiana. En el encuentro participaron cerca de 90 personas de todo el mundo, salesianos pero también laicos, hombres y mujeres, junto a los nuevos misioneros y a las nuevas misioneras FMA.

 

El ambiente en Valdocco ya había sido caldeado por los jóvenes italianos, reunidos para el «Be A Mission»: un evento nacido del deseo de reencontrarse, compartir experiencias y relanzar juntos el camino misionero, partiendo de las vivencias de estos años y dialogando con misioneros salesianos procedentes de todo el mundo.

Participaron unas 30 personas por cada uno de los territorios salesianos (Inspectorías SDB y FMA de Italia); la mayor parte de ellos ha vivido una experiencia misionera de verano en los últimos años y algunos forman parte de las comisiones de animación misionera de las Inspectorías. El programa fue organizado por el «ENAM» (Ente Nacional de Animación Misionera), compuesto por Salesianos, Hijas de María Auxiliadora y jóvenes.

Tras la apertura del evento, los participantes fueron invitados a profundizar en la espiritualidad misionera de Valdocco y luego se reunieron con don Jorge Mario Crisafulli, Consejero General para las Misiones elegido unos meses antes, quien reflexionó sobre el significado de misión y misión salesiana en la actualidad.

A continuación, un momento de reflexión en grupos y luego la inauguración oficial de la exposición sobre la animación misionera italiana por parte del Rector Mayor, don Fabio Attard.

Por la noche, una «fiesta misionera» con música y stands de todos los países que acogen las experiencias misioneras, y las buenas noches, en la Basílica, de sor Chiara Cazzuola, Madre General de las hermanas FMA.

Los momentos más destacados de la mañana del domingo 9 de noviembre fueron las «bibliotecas vivientes» (testimonios de las experiencias misioneras de los jóvenes) y el diálogo en grupo con los nuevos misioneros SDB y FMA, quienes, divididos en pequeños grupos, respondieron a algunas preguntas de los jóvenes, animándolos a asumir un compromiso misionero en sus vidas.

A las 15:00, en la Basílica, la Santa Misa presidida por el Rector Mayor, con el envío misionero para los jóvenes presentes.

 

Posteriormente, en la iglesia de San Francisco de Sales, comenzó el encuentro de los DIAM con la introducción por parte del equipo del Sector de Misiones, la presentación de los participantes y el rezo de las vísperas.

El lunes 10, tras el saludo del Rector Mayor, don Jorge Crisafulli compartió algunos desafíos de las misiones salesianas, dirigiéndose a quienes, en su propio país o en su propia región, llevan adelante este aspecto con dedicación y entusiasmo.

 

Retomamos aquí algunos extractos de su discurso.

 

Don Bosco no tenía intención de fundar una «orden misionera», pero a través de aquella primera expedición él y sus hijos descubrieron que el carisma salesiano es misionero por naturaleza. En 1972, don Ricceri afirmó que la actividad misionera no es algo marginal u opcional, sino más bien «un elemento esencial y distintivo que toca la esencia misma y la vida de nuestra Congregación». Para él, las misiones se convirtieron en un «lugar privilegiado» donde el carisma salesiano pudo florecer y expandirse. Las misiones abrieron las puertas a una extraordinaria expansión geográfica y pastoral: parroquias, escuelas, refugios para huérfanos, migrantes, hospitales, etc. De hecho, nos hemos convertido en uno de los movimientos misioneros más dinámicos de la Iglesia. En 150 años, unos 10.000 Salesianos han dejado sus Inspectorías para ir en misión ad gentes, ad exteros, ad vitam, y hoy estamos presentes en 137 países, con 92 Inspectorías, 14.000 Salesianos y 1782 comunidades.

Debemos subrayar que las dos regiones asiáticas siguen siendo las más generosas en el envío de misioneros. Las dos regiones africanas se están convirtiendo progresivamente en regiones que envían misioneros en lugar de recibirlos. Las regiones de América y Europa se equilibran, enviando y recibiendo aproximadamente el mismo número de misioneros. Sin embargo, es preocupante que muchos misioneros hayan regresado a sus Inspectorías de origen, hayan dejado la Congregación o hayan pedido un cambio de destino misionero. Está claro que debemos revisar y mejorar la calidad de los procesos de discernimiento, selección y formación de los candidatos misioneros. Al mismo tiempo, las Inspectorías de acogida deben fortalecer sus procesos de acompañamiento e inculturación de los nuevos misioneros.

Subrayo ahora algunos desafíos que debilitan la dimensión misionera de nuestra Congregación: la crisis vocacional global, la idea errónea de que «el tiempo de las misiones ha terminado» y la convicción de que el Sector para las Misiones ya no es necesario.

Podemos identificar algunos contextos particulares en los que la Congregación ejerce su actividad misionera: los pueblos originarios, nuestras comunidades educativo-pastorales donde el carisma salesiano está bien arraigado y los países que necesitan una nueva evangelización, en particular «los de antigua cristiandad o incluso las Iglesias más jóvenes».

A 150 años de aquella primera expedición misionera, la misión continúa. El sueño misionero de Don Bosco sigue creciendo, gracias a la fidelidad creativa de sus hijos y de sus hijas. Todos estamos llamados a ser misioneros. Los jóvenes son nuestra tierra de misión, nuestra tierra prometida. La pasión por Jesús y por la salvación de los jóvenes impulsó a Don Bosco a enviar a sus primeros misioneros a la Patagonia. ¿Qué nos impulsa a hacer hoy nuestro amor por Jesús y por los jóvenes? Cada uno de nosotros debería preguntarse: ¿Dónde está hoy mi/nuestra Patagonia?

Volvamos al punto de partida: el sueño de Don Bosco no se ha desvanecido. Don Bosco no ha cerrado los ojos. Nos mira y nos llama a continuar. Sí, su sueño sigue vivo, porque nosotros somos el sueño y nosotros somos la misión.

 

Luego, el encuentro continuó con la presentación de buenas prácticas de cada continente.

En Asia se ilustró la experimentación de insertar en la India y Sri Lanka un delegado local para la animación misionera (LDMA, por sus siglas en inglés) en cada comunidad para supervisar los esfuerzos de animación misionera y promover un ambiente misionero vivo dentro de la comunidad local; además, se relató la misión en un contexto multicultural y multirreligioso como Camboya, donde la Iglesia es una pequeña minoría.

Por África se presentó el trabajo que se realiza frente al gran desafío de los refugiados y de los desplazados internos, en particular en Kenia, Etiopía y Uganda.

Eslovenia representó a Europa, sacando a la luz los beneficios y el recorrido que algunos misioneros procedentes de Asia y África han aportado en los últimos años, dentro del Proyecto Europa, a la inspectoría eslovena.

Finalmente, la buena práctica del proceso que ha llevado a la elaboración del plan regional de animación misionera en Interamérica.

 

Por la tarde, los participantes se dividieron en grupos mixtos, en base a algunas preguntas, retomando el tema del aniversario, con la intención de compartir no solo el aspecto laboral sino también la llamada misionera personal, y personalizada, de cada uno.

Posteriormente, tras haber donado dos copias de la colección «Cagliero11» (de 2009 a 2024) al Rector Mayor y al Museo Casa Don Bosco, los grupos presentaron la síntesis y las preguntas; a continuación, don Jorge Crisafulli respondió, ofreciendo una visión de las misiones salesianas en línea con el aniversario y el CG29.

Don Luca Barone presentó, al final de la tarde, un vídeo realizado por la Procura Misionera Salesiana de Turín (Misiones Don Bosco) sobre los 150 años de la primera expedición misionera salesiana.

 

Durante las vísperas, en la histórica capilla de San Francisco de Sales, en Valdocco, tuvo lugar un momento profundo de fe y dedicación, cuando la Familia Salesiana se reunió para la solemne entrega de los destinos misioneros. Presidió el evento don Stefano Martoglio, Vicario del Rector Mayor, quien entregó a cada misionero la carta de obediencia, símbolo de confianza, disponibilidad y prontitud para servir donde la Congregación más los necesite. La presencia del Rector Mayor de los Salesianos, don Fabio Attard, y de la Madre General de las Hijas de María Auxiliadora, madre Chiara Cazzuola, elevó la celebración, llenando la iglesia de calidez y aliento, mientras ambos compartían sinceras palabras de bendición y apoyo.

Uno tras otro, los misioneros se acercaron al altar, mientras don Martoglio pronunciaba sus nombres. Cada uno recibió su encargo con alegría y emoción visibles, encarnando el espíritu misionero que anima la tradición salesiana desde hace generaciones. También estuvieron presentes representantes de la Animación Misionera de diversos países, que dieron la bienvenida a sus futuros colaboradores y fortalecieron los lazos que unen al mundo salesiano más allá de las lenguas y las culturas.

La jornada concluyó con una velada cultural y una fiesta, durante la cual don Pavel Ženíšek presentó el recetario salesiano internacional Bosco Food (quienes deseen una copia, pueden escribir a cagliero11@sdb.org).

 

El día 11, la mañana se destinó al trabajo por grupos correspondientes a las dos regiones de cada continente, sobre el proceso de discernimiento, acompañamiento, acogida y seguimiento de los misioneros, una valiosa contribución que se une a la reflexión de estos años.

Tras un encuentro fraterno con el Rector Mayor y las fotos oficiales, comenzó el momento culminante de las celebraciones: la Misa con el envío de la 156ª expedición misionera salesiana SDB y 148ª FMA.

 

En la homilía, don Fabio Attard, Rector Mayor, se expresó así: “Somos siervos inútiles. Hemos hecho lo que teníamos que hacer”. (Lc 17, 10) Son las palabras conclusivas del Evangelio que acabamos de escuchar. A través de estas palabras queremos conectarnos simbólicamente con aquel evento memorable que estaba ocurriendo aquí en la basílica de María Auxiliadora, hace exactamente 150 años, el 11 de noviembre de 1875. No se trata de un ejercicio que nos lleva al pasado, sino más bien de una invitación que nos hace entrar de manera participativa en aquel momento extraordinario, que aún hoy nos habla con fuerza.”

En la continuación de la homilía, don Fabio invitó a los misioneros a vivir estos aspectos: centralidad de Cristo, fidelidad al carisma y servicio a los pobres.

Uno a uno, los misioneros fueron llamados por su nombre y recibieron la cruz misionera, en una basílica de María Auxiliadora abarrotada; no ocurre a menudo que Salesianos, Hijas de María Auxiliadora y laicos procedentes de todos los rincones del mundo puedan participar en el envío misionero, y aún menos a menudo ocurre hacerlo en un aniversario tan importante.

 

Al día siguiente, los participantes se trasladaron a Génova para vivir otro momento emocionante del aniversario: primero en el barco para recorrer el trayecto realizado por los diez pioneros salesianos que partieron de esas mismas aguas a mediados de noviembre de 1875; luego, la placa conmemorativa en el Puerto Antiguo, la acogida internacional en el Instituto «Don Bosco» de Sampierdarena, fundado por el propio San Juan Bosco en 1872, la solemne celebración eucarística y la inauguración del Museo de las Expediciones Misioneras, un espacio meticulosamente diseñado, creado para «ayudar a los visitantes a agradecer, repensar y relanzar la obra misionera».

 

Días intensos, días de fiesta, días de familia, que no constituyen solo un recuerdo sino un punto clave en la historia salesiana.

Damos las gracias a Don Bosco, a los primeros misioneros y a todos los que han formado parte, forman parte todavía y formarán parte de esta maravillosa aventura.

 

 

El folleto completo, que contiene todas las actas del encuentro, puede descargarse desde AQUÍ.

 

 

Marco Fulgaro

Editor BSOL

Editor del sitio web.