Tiempo de lectura: 8 min.
Del 1 de septiembre al 4 de octubre, desde la Jornada de Oración por la Creación hasta la fiesta de San Francisco de Asís, las comunidades cristianas de todo el mundo celebran el Tiempo de la Creación. El tema de 2026, «Agua viva», nace de la visión de Ezequiel: un río que brota del santuario de Dios y sana la tierra. Una imagen de esperanza que contrasta con la realidad de hoy, donde una de cada cuatro personas no tiene acceso a agua potable segura y ecosistemas acuáticos enteros están colapsando. Para la Familia Salesiana es una ocasión preciosa: educar a los jóvenes –los más afectados por la eco-ansiedad, los menos responsables de la crisis– para que se conviertan en custodios de la creación, a través de la oración, la conversión del estilo de vida y acciones concretas.
Las cuestiones ambientales están claramente en el centro de atención hoy en día. En todo el mundo asistimos a los efectos devastadores del cambio climático, la contaminación atmosférica, la contaminación de las aguas, la contaminación por plásticos, la acidificación de los océanos y la pérdida de biodiversidad. Aunque estos problemas afectan a todas las naciones y a todos los pueblos, son las comunidades más pobres las que sufren cada vez más a causa de la crisis ambiental. Del mismo modo, mientras que los problemas ambientales preocupan a personas de todas las edades, a menudo son los jóvenes quienes sufren de una grave eco-ansiedad. Lamentablemente, los jóvenes y los pobres se ven afectados de manera desproporcionada por la crisis ambiental en continua escalada, una crisis de la que no son responsables.
En esta preocupante situación, el «Tiempo de la Creación» es un poderoso recordatorio anual de que Dios nos ha llamado a ser administradores y custodios del mundo natural, no consumidores egoístas e imprudentes de la naturaleza. Esta celebración ecuménica anual, que tiene lugar del 1 de septiembre al 4 de octubre, reúne a todas las comunidades cristianas para orar y actuar a favor de la protección ambiental y la sostenibilidad. El Tiempo de la Creación comienza con la «Jornada de Oración por la Creación» y concluye con la fiesta de San Francisco de Asís, patrón de la ecología. Se trata de un tiempo especial, durante el cual estamos invitados a renovar nuestra relación con el Creador y con toda la creación a través de la celebración, la conversión y el compromiso común.
Tiempo de la Creación 2026
Cada año, el Comité Directivo propone un tema para la celebración del Tiempo de la Creación. Toda la celebración se desarrolla según los tres pilares que ya hemos visto: oración, reflexión y acción. El tema se basa en un pasaje bíblico que orienta los momentos de oración, la reflexión sobre la propia vida y las posibles vías de acción.
El tema del Tiempo de la Creación 2026 es «Agua viva» y se inspira en Ezequiel 47,9-12, una visión bíblica de esperanza y sanación. En un contexto de exilio y pérdida, la imagen del agua viva que brota del santuario de Dios revela una sanación divina que renueva la tierra, el agua, la biodiversidad y la responsabilidad humana hacia toda la creación.
Lamentablemente, la realidad actual contrasta fuertemente con la visión de Ezequiel del agua que fluye en abundancia. Según las estadísticas presentadas por las Naciones Unidas sobre la actual crisis hídrica, 1.700 millones de personas no disponen de servicios de saneamiento básico en sus hogares y 2.100 millones de personas aún no tienen acceso a agua potable segura, ¡es decir, 1 de cada 4 personas en el mundo! Con la intensificación del cambio climático y el aumento de la extracción de aguas subterráneas, varios países están alcanzando ahora el llamado «punto de quiebra hídrica», es decir, una condición caracterizada por pérdidas irreversibles del capital hídrico natural.
La crisis hídrica en muchas partes del mundo está empujando a las personas a la migración, causando la pérdida de sus hogares y de su cultura. El impacto sobre los ecosistemas y la biodiversidad también es devastador. Según el «Fondo Mundial para la Naturaleza» (WWF), estamos asistiendo a un declive catastrófico de la fauna acuática, con poblaciones de agua dulce que han disminuido en un increíble 85 por ciento y las marinas en un 56 por ciento en los últimos 50 años.
Sin embargo, volviendo a la visión de Ezequiel, es importante recordar que se trata, en definitiva, de una visión de esperanza. A pesar de las situaciones preocupantes a las que asistimos, como colaboradores del Creador, estamos llamados a desempeñar nuestro papel para hacer que el agua sea accesible a todas las comunidades. En muchas partes del mundo, vemos cómo grupos y organizaciones cristianas han promovido la salvaguardia, la gestión responsable y la distribución equitativa del agua para todos. Se excavan pozos y se suministra agua a parroquias, aldeas y centros de salud, partiendo de la conciencia de que el agua es un don de Dios y de que el acceso al agua potable es un derecho humano fundamental. La visión de Ezequiel se está haciendo realidad: vemos ríos que vuelven a fluir, fuentes de agua protegidas de la contaminación y tierras áridas que vuelven a reverdecer. ¡Esto es lo que celebramos durante el Tiempo de la Creación! Y mientras nos alegramos por el bien que ya se está logrando, ¡nos comprometemos a garantizar que el don de Dios, el agua viva, siga fluyendo!
Llamado a la acción
Como hemos observado anteriormente, el Tiempo de la Creación se celebra a través de la oración, la reflexión sobre nuestro estilo de vida y la acción profética. También este año, con el tema del Agua viva, estamos llamados a emprender algunas acciones significativas, de las que hay una gran necesidad en nuestro tiempo. Se trata de acciones que podrían llevarse a cabo en nuestros oratorios, centros juveniles, parroquias, escuelas y otras comunidades.
Algunas de las «acciones proféticas» que la Guía del Tiempo de la Creación de este año nos propone son: comprometerse para que todas las personas tengan acceso a alimentos nutritivos y seguros; abstenerse de la contaminación hídrica dañina y denunciarla, instando al mismo tiempo a los gobiernos, las autoridades locales, la industria y la agricultura a actuar de manera responsable y a proteger las fuentes hídricas; actuar para que las familias, las escuelas, los centros de salud y los lugares de culto tengan acceso a agua limpia y a servicios de saneamiento adecuados; promover la educación ambiental para favorecer un cuidado holístico de la creación; comprometerse a plantar árboles, ya que estos absorben la contaminación por carbono, previenen la erosión, reducen las inundaciones, proporcionan alimentos y medicinas y refrescan los entornos urbanos; encontrar formas de cuidar nuestros océanos, que se enfrentan a crecientes amenazas debido al vertido de residuos, la sobrepesca, la contaminación y la minería en aguas profundas; y la restauración y protección de los ecosistemas y la biodiversidad en nuestras iglesias, en nuestros hogares y en nuestras comunidades.
Viviendo hoy en la era digital, la Guía propone además que nosotros –y en particular los jóvenes– podríamos involucrarnos en una campaña de concienciación digital, publicando en las redes sociales utilizando el hashtag #SeasonofCreation. A través de esta campaña digital, podríamos destacar ríos, lagos o humedales contaminados o en peligro de extinción; compartir historias de comunidades afectadas por la escasez de agua; pedir públicamente una intervención urgente respecto a las cuestiones hídricas locales; y celebrar los pasos positivos dados por los gobiernos y las comunidades. Las redes sociales son hoy una poderosa plataforma para apoyar las causas sociales y pueden amplificar las voces de las comunidades de fe más allá de los muros de la iglesia.
Celebrar el Tiempo como Familia Salesiana
Como nos recordó el Papa León XIV con motivo de la inauguración del Borgo Laudato Si’ en Castel Gandolfo en septiembre de 2025: «El cuidado de la creación es verdaderamente una vocación para todo ser humano. Somos criaturas entre las criaturas, a quienes se ha confiado la responsabilidad de cuidar de todo lo que el Creador ha hecho». Es importante subrayar que nuestra determinación de cuidar la creación no debe quedarse solo en palabras, sino que debe traducirse en acciones; esto es lo que el Papa León XIV subrayó en su mensaje a la COP30 en Belém en noviembre de 2025: «Debemos transformar palabras y reflexiones en opciones y acciones basadas en la responsabilidad, la justicia y la equidad».
El Tiempo de la Creación es una excelente ocasión para nosotros los salesianos para educar a los jóvenes en su responsabilidad de cuidar la creación de Dios y para involucrarlos activamente en programas ambientales significativos. Aunque hay muchas formas en las que podríamos involucrar a los jóvenes en el cuidado del medio ambiente según las necesidades locales, aquí hay dos oportunidades que podríamos aprovechar como Familia Salesiana global.
Una de las actividades en preparación para la Jornada Mundial de la Juventud 2027 es un proyecto de plantación de árboles denominado «Campaña Breath of Life». El sitio web oficial de la JMJ explica que «se trata de algo más que una simple iniciativa ambiental. Es un acto de fe destinado a preservar el orden de la creación y un paso concreto hacia la neutralidad de carbono, arraigado en nuestra fe en Dios». El Sector de la Pastoral Juvenil Salesiana ha invitado a los miembros del Movimiento Juvenil Salesiano de todo el mundo a participar en la Campaña «Breath of Life», que tendrá lugar del 27 de septiembre de 2026 al 4 de octubre de 2026, es decir, en la última semana del Tiempo de la Creación. Se trata de una iniciativa verdaderamente significativa a través de la cual el Movimiento Juvenil Salesiano puede celebrar el Tiempo de la Creación y prepararse al mismo tiempo para la Jornada Mundial de la Juventud.
En segundo lugar, con motivo del Día de la Tierra (22 de abril) de este año, el Sector de la Pastoral Juvenil ha lanzado la «Guía parroquial Laudato Si'», una herramienta práctica para ayudar a las parroquias salesianas a convertirse en «Parroquias Laudato Si'». Esta guía ofrece sugerencias concretas para alcanzar cada uno de los Siete Objetivos propuestos por la Plataforma de Acción Laudato Si’. Al presentar esta guía parroquial, don Rafael Bejarano, Consejero General para la Pastoral Juvenil, afirmó: «A través de estas directrices para nuestras parroquias, ofrecemos un camino salesiano para involucrar a los jóvenes y a todos los miembros de la comunidad parroquial para que desempeñen un papel activo y concreto en el cuidado de nuestra casa común».
Conclusión
En el Proyecto sexenal para la Congregación Salesiana (2025-2031), el Rector Mayor, don Fabio Attard, afirma: «El compromiso de la Iglesia por la ecología integral ha sido asumido por la Congregación y debe ser fortalecido con una visión de inspiración carismática. Que el compromiso de los jóvenes por el bien común y por nuestra casa común esté cada vez más arraigado a nivel local, con los jóvenes desempeñando un papel protagonista, compartiendo las opciones y participando activa y concretamente» (ACG 446).
El Tiempo de la Creación es para nosotros una ocasión para poner en práctica nuestra determinación de formar parte del «compromiso de la Iglesia por la ecología integral». A través de las diversas actividades que llevamos a cabo durante este tiempo, los jóvenes tienen la posibilidad de desempeñar un papel protagonista en el cuidado concreto de nuestra casa común y en la promoción del bien común. Los momentos de oración, una reflexión sincera sobre el propio estilo de vida y acciones concretas pueden sin duda permitirnos redescubrir nuestro lugar único en la creación de Dios y llevarnos a renovar nuestro compromiso de cumplir con nuestra responsabilidad como custodios del mundo natural que Dios nos ha dado.
Mientras celebramos este período con nuestros jóvenes, dejémonos guiar por las palabras que el Papa León XIV dirigió a los jóvenes en julio de 2025. «Sois jóvenes, llenos de ideas y entusiasmo. Queréis conquistar el mundo no para subyugarlo, sino para servir a la vida que viene de Dios. La humildad, el espíritu de servicio y una relación profunda con Cristo os permiten arraigar en vosotros mismos los valores cristianos. Solo la conversión interior hace posible cambiar hábitos y mentalidades, traduciéndose en una nueva forma de vivir en comunión con el medio ambiente».
don Savio Silveira, sdb
Coordinador: Ecología integral
Sector de Pastoral Juvenil

