{"id":43854,"date":"2025-06-12T16:19:40","date_gmt":"2025-06-12T16:19:40","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=43854"},"modified":"2025-07-28T08:58:02","modified_gmt":"2025-07-28T08:58:02","slug":"el-venerable-padre-carlo-crespi-testigo-y-peregrino-de-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/nossos-santos\/el-venerable-padre-carlo-crespi-testigo-y-peregrino-de-esperanza\/","title":{"rendered":"El Venerable padre Carlo Crespi \u201ctestigo y peregrino de esperanza\u201d"},"content":{"rendered":"\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El padre Carlo Crespi, misionero salesiano en Ecuador, vivi\u00f3 su vida dedic\u00e1ndose a la fe y a la esperanza. En los \u00faltimos a\u00f1os, en el santuario de Mar\u00eda Auxiliadora, consol\u00f3 a los fieles, infundiendo optimismo incluso en los momentos de crisis. Su pr\u00e1ctica ejemplar de las virtudes teologales, evidenciada por el testimonio de quienes lo conocieron, se expres\u00f3 tambi\u00e9n en el compromiso por la educaci\u00f3n: fundando escuelas e institutos, ofreci\u00f3 a los j\u00f3venes nuevas perspectivas. Su ejemplo de resiliencia y dedicaci\u00f3n contin\u00faa iluminando el camino espiritual y humano de la comunidad. Su legado perdura e inspira a generaciones de creyentes.<br \/><\/em><br \/><br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, el padre Carlo Crespi (Legnano, 29 de mayo de 1891 \u2013 Cuenca, 30 de abril de 1982), misionero salesiano en Ecuador, dejando gradualmente en segundo plano los anhelos acad\u00e9micos de la juventud, se rodea de esencialidad y su crecimiento espiritual parece imparable. Se le ve en el santuario de Mar\u00eda Auxiliadora divulgando la devoci\u00f3n a la Virgen, confesando y aconsejando a filas interminables de fieles, para quienes los horarios, las comidas e incluso el sue\u00f1o ya no cuentan. As\u00ed como lo hab\u00eda hecho de manera ejemplar durante toda su vida, mantiene la mirada fija hacia los bienes eternos, que ahora parecen m\u00e1s cercanos que nunca.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l ten\u00eda esa esperanza escatol\u00f3gica que se liga a las expectativas del hombre en vida y m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, influyendo de modo significativo en la visi\u00f3n del mundo y el comportamiento cotidiano. Seg\u00fan san Pablo, la esperanza es un ingrediente indispensable para una vida que se dona, que crece colaborando con los otros y desarrollando la propia libertad. El futuro se convierte as\u00ed en una tarea colectiva que nos hace crecer como personas. Su presencia nos invita a mirar al futuro con un sentido de confianza, iniciativa y conexi\u00f3n con los dem\u00e1s.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Esta era la esperanza del Venerable padre Crespi! Una gran virtud que, como los brazos de un yugo, sostiene la fe y la caridad; como el brazo transversal de la cruz es trono de salvaci\u00f3n, es apoyo de la serpiente saludable levantada por Mois\u00e9s en el desierto; puente del alma para emprender el vuelo en la luz.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El no com\u00fan nivel alcanzado por el padre Crespi en la pr\u00e1ctica de todas las virtudes ha sido evidenciado, de manera concorde, por los testigos escuchados en el curso de la Investigaci\u00f3n diocesana de la Causa de beatificaci\u00f3n, pero emerge tambi\u00e9n del an\u00e1lisis atento de los documentos y de las vicisitudes biogr\u00e1ficas del padre Carlo Crespi. El ejercicio de las virtudes cristianas por su parte fue, seg\u00fan quienes lo conocieron, no solo fuera de lo com\u00fan, sino tambi\u00e9n constante en el curso de su larga vida. La gente lo segu\u00eda fielmente porque en su cotidiano trasluc\u00eda, casi naturalmente, el ejercicio de las virtudes teologales, entre las cuales la esperanza destacaba de modo particular en los tantos momentos de dificultad. \u00c9l sembr\u00f3 la esperanza en el coraz\u00f3n de las personas y vivi\u00f3 tal virtud en grado m\u00e1ximo.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando la escuela \u201cCornelio Merchan\u201d fue destruida por un incendio, al pueblo que acudi\u00f3 llorando delante de las ruinas humeantes, \u00e9l, tambi\u00e9n llorando, manifest\u00f3 una constante y no com\u00fan esperanza animando a todos: \u201c<em>Pachilla ya no est\u00e1, pero nosotros construiremos una mejor y los ni\u00f1os ser\u00e1n m\u00e1s felices y m\u00e1s contentos<\/em>\u201d. De sus labios no sali\u00f3 nunca una palabra de amargura o de dolor por lo que se hab\u00eda perdido.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la escuela de don Bosco y de Mam\u00e1 Margarita, ha vivido y testimoniado la esperanza en plenitud porque, confiando en el Se\u00f1or y esperando en la Divina Providencia, ha realizado grandes obras y servicios sin presupuesto, aunque nunca le falt\u00f3 el dinero. No ten\u00eda tiempo para agitarse o desesperarse, su actitud positiva daba confianza y esperanza a los dem\u00e1s.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Carlo era descrito a menudo como un hombre de coraz\u00f3n rico de optimismo y esperanza ante los grandes sufrimientos de la vida, porque estaba inclinado a relativizar las vicisitudes humanas, incluso las m\u00e1s dif\u00edciles; en medio de su gente era testigo y peregrino de esperanza en el camino de la vida.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Muy edificante, a fin de comprender de qu\u00e9 modo y en cu\u00e1les \u00e1mbitos de la vida del Venerable la virtud de la esperanza encontr\u00f3 concreta expresi\u00f3n, es tambi\u00e9n el relato que el mismo padre Carlo Crespi hace en una carta, enviada desde Cuenca en 1925, al Rector Mayor don Filippo Rinaldi. En ella, acogiendo una insistente solicitud suya, le refiere un episodio vivido en primera persona, cuando, al consolar a una mujer kivara por la p\u00e9rdida prematura del hijo, le anuncia la buena nueva de la vida sin fin: \u201c<em>Conmovido hasta las l\u00e1grimas me acerqu\u00e9 a la venerable hija de la selva de los cabellos sueltos al viento: le asegur\u00e9 que el hijo hab\u00eda muerto bien, que antes de morir no hab\u00eda tenido en los labios m\u00e1s que el nombre de la madre lejana, y que hab\u00eda tenido una sepultura en una caja expresamente trabajada, siendo ciertamente su alma recogida por el gran Dios en el Para\u00edso [\u2026]. Pude entonces intercambiar tranquilamente algunas palabras, echando en aquel coraz\u00f3n destrozado el suave b\u00e1lsamo de la Fe y de la Esperanza cristiana<\/em>\u201d.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La pr\u00e1ctica de la virtud de la esperanza creci\u00f3 paralelamente a la pr\u00e1ctica de las otras virtudes cristianas, incentiv\u00e1ndolas: fue hombre rico de fe, de esperanza y de caridad.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando la situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica de Cuenca en el siglo XX empeor\u00f3 notablemente, creando importantes repercusiones en la vida de la poblaci\u00f3n, tuvo la intuici\u00f3n de comprender que formando a los j\u00f3venes desde un punto de vista humano, cultural y espiritual, habr\u00eda sembrado en ellos la esperanza en una vida y en un futuro mejor, contribuyendo a cambiar la suerte de la entera sociedad.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El padre Crespi emprendi\u00f3, por lo tanto, numerosas iniciativas en favor de la juventud de Cuenca, partiendo ante todo de la educaci\u00f3n escolar. La Escuela Popular Salesiana \u201cCornelio Merch\u00e1n\u201d; el Colegio Normal Orientalista dirigido a los ense\u00f1antes salesianos; la fundaci\u00f3n de las escuelas de artes y oficios \u2013 que sucesivamente se convirtieron en el \u201cT\u00e9cnico Salesiano\u201d y el Instituto Tecnol\u00f3gico Superior, culminante en la Universidad Polit\u00e9cnica Salesiana \u2013 confirman el deseo del Siervo de Dios de ofrecer a la poblaci\u00f3n cuencana mejores y m\u00e1s numerosas perspectivas para un crecimiento espiritual, humano y profesional. Los j\u00f3venes y los pobres, considerados ante todo como hijos de Dios destinados a la beatitud eterna, fueron por lo tanto alcanzados por el padre Crespi a trav\u00e9s de una promoci\u00f3n humana y social capaz de confluir en una din\u00e1mica m\u00e1s amplia, la de la salvaci\u00f3n.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todo esto fue realizado por \u00e9l con pocos medios econ\u00f3micos, pero abundante esperanza en el futuro de los j\u00f3venes. Trabaj\u00f3 activamente sin perder de vista el objetivo \u00faltimo de la propia misi\u00f3n: la consecuci\u00f3n de la vida eterna. Es precisamente en este sentido que el padre Carlo Crespi entendi\u00f3 la virtud teologal de la esperanza y es a trav\u00e9s de esta perspectiva que pas\u00f3 todo su sacerdocio.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La reafirmaci\u00f3n de la vida eterna fue sin duda uno de los temas centrales tratados en los escritos del padre Carlo Crespi. Este dato nos permite captar la evidente importancia por \u00e9l asignada a la virtud de la esperanza. Tal dato muestra claramente c\u00f3mo la pr\u00e1ctica de esta virtud perme\u00f3 constantemente el recorrido terreno del Siervo de Dios.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ni siquiera la enfermedad pudo apagar la inagotable esperanza que siempre anim\u00f3 al padre Crespi.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poco antes de cerrar su propia existencia terrena don Carlo pidi\u00f3 que le fuera dado entre las manos un crucifijo. Su muerte ocurri\u00f3 el 30 de abril de 1982 a las 17.30 en la Cl\u00ednica Santa In\u00e9s de Cuenca a causa de una bronconeumon\u00eda y de un ataque card\u00edaco.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El m\u00e9dico personal del Venerable Siervo de Dios, que durante 25 a\u00f1os y hasta la muerte, fue testigo directo de la serenidad y de la conciencia con la cual el padre Crespi, que siempre hab\u00eda vivido con la mirada dirigida al cielo, vivi\u00f3 el tan esperado encuentro con Jes\u00fas.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el proceso testimoni\u00f3: \u201c<em>Para m\u00ed una se\u00f1al especial es precisamente aquella actitud de haber comunicado con nosotros en un acto simplemente humano, riendo y bromeando y, cuando -digo- ha visto que las puertas de la eternidad estaban abiertas y quiz\u00e1s la Virgen lo esperaba, nos ha hecho callar y nos ha hecho rezar a todos<\/em>\u201d.<br \/><br \/><em>Carlo Riganti<br \/>Presidente Asociaci\u00f3n Carlo Crespi<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El padre Carlo Crespi, misionero salesiano en Ecuador, vivi\u00f3 su vida dedic\u00e1ndose a la fe&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":43841,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":3,"footnotes":""},"categories":[167],"tags":[2565,2561,2557,2579,2232,1935,2226,2228,2231,2619],"class_list":["post-43854","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nossos-santos","tag-caridade","tag-carisma-salesiano","tag-deus","tag-educacao","tag-esperanca","tag-pobres","tag-salesianos","tag-santos","tag-solidariedade","tag-testemunhos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43854","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43854"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43854\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44407,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43854\/revisions\/44407"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43841"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/pt-pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}