{"id":55381,"date":"2026-10-26T07:38:43","date_gmt":"2026-10-26T07:38:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=55381"},"modified":"2026-10-26T07:38:59","modified_gmt":"2026-10-26T07:38:59","slug":"don-bosco-y-las-misiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/misiones\/don-bosco-y-las-misiones\/","title":{"rendered":"Don Bosco y las misiones"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em>Don Bosco con los misioneros de la segunda expedici\u00f3n misionera salesiana, Tur\u00edn, 1876.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Don Bosco, desde sus primeros a\u00f1os de sacerdocio, tuvo un profundo deseo misionero, convencido de que la difusi\u00f3n del Evangelio era prioritaria para la construcci\u00f3n del Reino de Dios. Aunque retenido en Tur\u00edn por su maestro Don Cafasso, inici\u00f3 el Oratorio y fund\u00f3 la Sociedad Salesiana con fines misioneros. Sus c\u00e9lebres \u201csue\u00f1os misioneros\u201d, vividos entre 1872 y 1886, le mostraron territorios de la Patagonia, Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica y China, delineando la expansi\u00f3n mundial de la Congregaci\u00f3n. Con textos prof\u00e9ticos y visiones espirituales, Don Bosco traz\u00f3 la vocaci\u00f3n de los Salesianos hacia los j\u00f3venes m\u00e1s necesitados, sentando las bases de una obra que pronto se concretar\u00eda tambi\u00e9n en el Lejano Oriente.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde joven cl\u00e9rigo, Don Bosco pensaba en las misiones. El conocimiento de la historia de la Iglesia le recordaba lo que \u00e9sta hab\u00eda hecho para la difusi\u00f3n del Evangelio y avivaba en \u00e9l el deseo de consagrar todas sus fuerzas a la construcci\u00f3n del Reino de Dios en el mundo. Ordenado sacerdote en 1841 y entrando en el Convitto Eclesi\u00e1stico de Tur\u00edn bajo la gu\u00eda de Don Giuseppe Cafasso, fue impulsado por dos deseos principales: el cuidado de los j\u00f3venes pobres y abandonados y el deseo de partir hacia las misiones, pero aconsejado por Don Cafasso a no pensar en su propia partida hacia tierras de misi\u00f3n, comenz\u00f3 en Tur\u00edn su Oratorio, cuid\u00f3 las vocaciones eclesi\u00e1sticas y religiosas y fund\u00f3 la Sociedad Salesiana que deb\u00eda ser una Congregaci\u00f3n misionera.<\/p>\n<p>Desde 1849 en adelante, el joven Michele Rua, su sucesor en la direcci\u00f3n de los Salesianos, le oy\u00f3 varias veces exclamar:<\/p>\n<p>\u2014 <em>\u00a1Oh, si tuviera doce sacerdotes a mi disposici\u00f3n, cu\u00e1nto bien se podr\u00eda hacer! (MB III, 546).<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Constituido el primer n\u00facleo de Salesianos en 1859, su inter\u00e9s por las misiones creci\u00f3 tanto que empez\u00f3 a hablar de ellas con m\u00e1s frecuencia y a consultar mapas para determinar qu\u00e9 territorios a\u00fan no hab\u00edan sido tocados por la evangelizaci\u00f3n. Obtenido en 1869 el reconocimiento jur\u00eddico definitivo de la Sociedad Salesiana, Don Bosco no perdi\u00f3 de vista el problema misionero. Despu\u00e9s de 1874, no tuvo m\u00e1s dudas sobre el destino misionero de la Sociedad Salesiana. Y las solicitudes de fundaciones en Asia, Am\u00e9rica y \u00c1frica se multiplicaron pronto (MB IT X, 920.1063.1267-1268).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los sue\u00f1os misioneros<\/strong><\/p>\n<p>La Providencia le proporcion\u00f3 indicaciones m\u00e1s significativas en cinco grandes sue\u00f1os misioneros que tuvo entre 1872 y 1886. El primero fue sobre la Patagonia, el segundo y el tercero sobre varias naciones de Am\u00e9rica Latina, el cuarto sobre \u00c1frica y China y el \u00faltimo fue como una mirada al desarrollo misionero de la Congregaci\u00f3n en el mundo desde Valpara\u00edso hasta Pek\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfFueron visiones? Don Bosco fue un gran so\u00f1ador. Ve\u00eda con la imaginaci\u00f3n todo el campo de apostolado destinado por el Se\u00f1or a sus misioneros y lo ve\u00eda con el entusiasmo del creyente y con el celo del ap\u00f3stol. Y no podemos reducir f\u00e1cilmente sus sue\u00f1os a simples recursos pedag\u00f3gicos. En los sue\u00f1os misioneros de Don Bosco, sin embargo, es bueno distinguir los posibles elementos humanos de las verdaderas inspiraciones divinas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La parte importante de sus sue\u00f1os es el tema general y su mensaje. Otra cosa son los detalles ambientales, que podr\u00edan ser fruto de conocimientos previos o de la ferviente imaginaci\u00f3n de Don Bosco. Pero estos sue\u00f1os tienen indudablemente un gran valor espiritual reconocible en su tema general. El historiador Don Carlo Socol, misionero en China, sintetiza su mensaje en tres elementos:<\/p>\n<ol>\n<li>La salvaci\u00f3n de las almas como prioridad y prop\u00f3sito de la misi\u00f3n (\u201c<em>Da mihi animas<\/em>\u201d)<\/li>\n<li>La opci\u00f3n preferencial de los salesianos por la juventud pobre y necesitada de evangelizaci\u00f3n;<\/li>\n<li>Las caracter\u00edsticas del trabajo misionero salesiano: trabajo y templanza (\u201c<em>caetera tolle<\/em>\u201d)<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El testamento de Don Bosco y dos sue\u00f1os sobre China<\/strong><\/p>\n<p>En lo que se llam\u00f3 <em>el testamento espiritual de Don Bosco<\/em> leemos:<\/p>\n<p><em>\u00abEn su momento se llevar\u00e1n nuestras misiones a China y precisamente a Pek\u00edn. Pero no se olvide que vamos por los ni\u00f1os pobres y abandonados. All\u00ed, entre pueblos desconocidos e ignorantes del verdadero Dios, se ver\u00e1n maravillas hasta ahora no cre\u00eddas, pero que el Dios poderoso har\u00e1 manifiestas al mundo\u00bb (Peque\u00f1a Biblioteca del ISS n. 4, p. 59)<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1885 Don Bosco tuvo un sue\u00f1o que le manifestaba los designios de Dios sobre el remoto futuro. Lo cont\u00f3 el 2 de julio a los miembros de su Consejo General. Hab\u00eda sido llevado a hacer un viaje al centro de \u00c1frica, \u00abtierra de Cam\u00bb y a las \u00abtierras de Arfaxad\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este enigm\u00e1tico Arfaxad se menciona en el cap\u00edtulo d\u00e9cimo del G\u00e9nesis. En su obra <em>Historia de la Iglesia<\/em>, Rohrbacher afirmaba que de Arfaxad descienden los chinos. Don Bosco entonces concluy\u00f3 que deb\u00eda tratarse de China.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el sue\u00f1o que tuvo luego en Barcelona en la noche del 9 al 10 de abril de 1886, Don Bosco volvi\u00f3 a ver el territorio chino y precisamente una gran ciudad, atravesada por un r\u00edo, sobre el cual hab\u00eda varios grandes puentes: \u00a1Pek\u00edn!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A decir verdad, Pek\u00edn no se encuentra junto a las orillas de un r\u00edo. Exceptuando un peque\u00f1o curso de agua con cinco puentecillos, un acueducto moderno y un lago artificial, no hay r\u00edos. Un r\u00edo, en cambio, est\u00e1 fuera de la ciudad, a 30 km de distancia, con el famoso puente de m\u00e1rmol llamado \u00abPuente de Marco Polo\u00bb. El r\u00edo Amarillo est\u00e1 bastante lejos de all\u00ed. Sin embargo, aparte de este detalle incierto e inexacto, es evidente que China estaba en la mente de Don Bosco.<\/p>\n<p>Pero la Pastorcilla, que le hac\u00eda de gu\u00eda como en el sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os, le anim\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014 <em>No te preocupes. Esto lo har\u00e1n tus hijos, los hijos de tus hijos y sus hijos; pero se mantendr\u00e1n firmes en la observancia de las reglas y en el esp\u00edritu de la Congregaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014 \u00bfPero d\u00f3nde encontrar tanta gente? \u00bfY c\u00f3mo enviar misioneros a esos lugares?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014 Mira \u2014le respondi\u00f3 la Pastorcilla\u2014. Ponte de buena voluntad: hay una sola cosa que hacer: recomendar que mis hijos cultiven constantemente las virtudes de Mar\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014 Pues s\u00ed, creo haber entendido \u2014<\/em>respondi\u00f3 Don Bosco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los sue\u00f1os hechos realidad<\/strong><\/p>\n<p>La Obra Salesiana en China fue iniciada en 1906 por Don Luigi Versiglia, con otros dos sacerdotes y tres laicos de la familia salesiana, y el martirio de Mons. Versiglia y de Don Callisto Caravario en 1930 fue semilla de cristianos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yendo, por tanto, a la esencia de los sue\u00f1os de Don Bosco, ya podemos ver con certeza una parte importante de su realizaci\u00f3n. Don Bosco fue un so\u00f1ador inspirado, un visionario valiente en emprender empresas misioneras aparentemente imposibles. Su confianza ilimitada en la Divina Providencia y su respuesta heroica a la llamada divina abrieron a sus hijos los horizontes infinitos del Evangelio de Cristo nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Don Bosco con los misioneros de la segunda expedici\u00f3n misionera salesiana, Tur\u00edn, 1876. &nbsp; Don&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":55374,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":3,"footnotes":""},"categories":[185],"tags":[2662,2558,1768,2633,1894,2666],"class_list":["post-55381","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-misiones","tag-carisma-salesiana","tag-dios","tag-don-bosco","tag-iglesia","tag-misiones","tag-testimoni"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55381"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55381\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55392,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55381\/revisions\/55392"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55374"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}