{"id":55035,"date":"2026-09-29T06:35:40","date_gmt":"2026-09-29T06:35:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=55035"},"modified":"2026-09-29T06:35:56","modified_gmt":"2026-09-29T06:35:56","slug":"no-tengan-miedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/comunicaciones-del-rector-mayor\/no-tengan-miedo\/","title":{"rendered":"No tengan miedo"},"content":{"rendered":"<p><em>Una reflexi\u00f3n sobre Mt 10, 26-33<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas dirige a sus disc\u00edpulos la invitaci\u00f3n a \u00abno tener miedo\u00bb, hay que tener cuidado de no reducir esta invitaci\u00f3n a un eslogan superficial. Es una llamada, una palabra pronunciada por un maestro a aquellos que han elegido caminar y estar con \u00e9l. Con todas sus faltas, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas son aquellos que ya lo han dejado todo para seguirlo. Jes\u00fas est\u00e1 hablando a personas que gradualmente est\u00e1n descubriendo lo que significa la amistad con \u00e9l, y que vale la pena tomarlo en serio. Y es precisamente desde el interior de esta amistad que el mandato de no tener miedo adquiere todo su peso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> \u00abNo tengan miedo\u00bb: no es una elecci\u00f3n, sino un descubrimiento<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Estamos tentados a leer estas palabras como un llamado al coraje que debemos evocar desde lo m\u00e1s profundo de nosotros mismos, a trav\u00e9s de la fuerza de voluntad o el pensamiento positivo. No es as\u00ed.<\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n de Jes\u00fas no est\u00e1 construida sobre c\u00e1lculos humanos. No es un optimismo vac\u00edo. Jes\u00fas, que env\u00eda a sus disc\u00edpulos como \u00abovejas en medio de lobos\u00bb (Mt 10, 16), se enfrentan a peligros y oposici\u00f3n reales. \u00bfQu\u00e9 significa realmente, entonces: \u00abNo tengan miedo\u00bb?<\/p>\n<p>\u00abNo tener miedo\u00bb es posible solo porque \u00abalgo\u00bb les ha sucedido a quienes siguen a Jes\u00fas. Se ha formado una relaci\u00f3n. Emerge una amistad, en el sentido m\u00e1s profundo de la palabra, que ha echado ra\u00edces en lo profundo del coraz\u00f3n del disc\u00edpulo. La amistad con Jes\u00fas es diferente a cualquier otra amistad. En \u00c9l y con \u00c9l descubrimos que somos conocidos y, por ello, sostenidos. Tal relaci\u00f3n no es una met\u00e1fora sentimental. Es la gram\u00e1tica de la intimidad.<\/p>\n<p>La ausencia de miedo, por tanto, es un descubrimiento del que lentamente nos damos cuenta con el tiempo, a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica de mantenernos cerca de \u00e9l: en la oraci\u00f3n, en la escucha de su Palabra, en el encuentro sacramental, en el servicio a los pobres y a los j\u00f3venes. Nos damos cuenta de que, poco a poco, lo que comienza como un esfuerzo se convierte en confianza. Lo que comienza como disciplina se convierte en amor. Y en ese amor, el miedo no desaparece, pero pierde su control. Ya no somos esclavos, sino libres porque estamos abrazados por el amor de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Seguir a Jes\u00fas: un camino que enriquece nuestra humanidad<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Jes\u00fas est\u00e1 enviando a sus disc\u00edpulos, pero no los est\u00e1 abandonando. Todo el movimiento de este pasaje es el de una misi\u00f3n dentro de un acompa\u00f1amiento. Les dice a qu\u00e9 tendr\u00e1n que enfrentarse. Les dice qui\u00e9n es su Padre. Promete su propio testimonio a favor de ellos ante el Padre. Es decir, no se limita a dar instrucciones, sino que se da a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Y este es el coraz\u00f3n de la vida cristiana: no la observancia de un c\u00f3digo, sino el camino de confiarse a una Persona. \u00abSeguir a Jes\u00fas\u00bb es una frase tan familiar que corremos el riesgo de vaciarla de su car\u00e1cter extraordinario. Porque seguir significa moverse, dejar la seguridad de lo que era y caminar hacia lo que se va haciendo nuevo: nunca solos, sino con \u00c9l, en \u00c9l, por \u00c9l.<\/p>\n<p>La belleza de este camino es que no nos disminuye, no aplana a la persona humana. Al contrario: es la v\u00eda de la plena humanizaci\u00f3n. Cuando nos confiamos a Jes\u00fas, cuando nos atrevemos a abandonarnos a \u00e9l, somos como ese ni\u00f1o que se abandona en los brazos de su padre. Nos reencontramos. Descubrimos una capacidad de amor, de resistencia, de alegr\u00eda, de solidaridad que no sab\u00edamos que ten\u00edamos.<\/p>\n<p>Es esto lo que el camino de la fe nos ense\u00f1a, lenta pero certeramente: que estamos sostenidos. Que nuestra humanidad es preciosa a sus ojos. Que valemos m\u00e1s, infinitamente m\u00e1s, de lo que a veces nos atrevemos a creer.<\/p>\n<p>Y es de esa seguridad de ser conocidos y amados de donde sacamos la fuerza para afrontar los desaf\u00edos de la misi\u00f3n&#8230; sin miedo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>III. Declararse por Jes\u00fas: una identidad personal madura<\/strong><\/p>\n<p>\u00abA cualquiera que me reconozca delante de los hombres, yo tambi\u00e9n lo reconocer\u00e9 delante de mi Padre que est\u00e1 en los cielos.\u00bb<\/p>\n<p>Este es el movimiento culminante del pasaje. Escuch\u00e9moslo con atenci\u00f3n porque es f\u00e1cilmente malinterpretado. Declararse por Jes\u00fas no es un acto pol\u00edtico. No es la adopci\u00f3n de una ideolog\u00eda, una bandera que llevar, una causa que defender en la arena p\u00fablica. El lenguaje de \u00abdeclararse\u00bb podr\u00eda sugerir un momento de compromiso p\u00fablico, una especie de posicionamiento estrat\u00e9gico. No es esto lo que Jes\u00fas nos pide.<\/p>\n<p>Cuando los disc\u00edpulos hablan de Jes\u00fas a la luz del d\u00eda, cuando proclaman desde las azoteas lo que han escuchado en la oscuridad, no est\u00e1n actuando. Simplemente est\u00e1n compartiendo en lo que se han convertido. Hablan de \u00e9l porque le pertenecen. Dan testimonio porque su vida ha sido moldeada por la suya.<\/p>\n<p>Declararse por Jes\u00fas, por tanto, significa acercarse a la verdad m\u00e1s profunda de lo que uno es. No es un momento de entusiasmo religioso o de pertenencia social emotiva. Es el reconocimiento, madurado a trav\u00e9s de la amistad con Jes\u00fas, de dejarse formar por la oraci\u00f3n y el abandono. Mi identidad est\u00e1 arraigada en mi \u00abhabitar\u00bb en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u00abNo tengan miedo\u00bb: no porque el mundo se haya vuelto seguro. No porque la misi\u00f3n sea f\u00e1cil. Sino porque somos conocidos, amados y sostenidos por Cristo Jes\u00fas. Estamos acompa\u00f1ados por aquel que ha contado cada cabello de nuestra cabeza y nos llama por nuestro nombre ante el Padre.<\/p>\n<p>Pidamos que nunca nos falte la gracia de esta libertad, fruto de nuestra amistad con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una reflexi\u00f3n sobre Mt 10, 26-33 &nbsp; Cuando Jes\u00fas dirige a sus disc\u00edpulos la invitaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":55029,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":3,"footnotes":""},"categories":[184],"tags":[2636,2558,2233,1960,2026],"class_list":["post-55035","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicaciones-del-rector-mayor","tag-consejos","tag-dios","tag-esperanza","tag-salesianos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55035","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55035"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55036,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55035\/revisions\/55036"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55029"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}