{"id":54738,"date":"2026-09-11T19:45:52","date_gmt":"2026-09-11T19:45:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=54738"},"modified":"2026-09-11T19:46:19","modified_gmt":"2026-09-11T19:46:19","slug":"el-sistema-preventivo-4-7-la-carta-al-ministro-del-interior-francesco-crispi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/el-sistema-preventivo-4-7-la-carta-al-ministro-del-interior-francesco-crispi\/","title":{"rendered":"El sistema preventivo (4\/7). La carta al Ministro del Interior Francesco Crispi"},"content":{"rendered":"<p><em>Continuamos con la cuarta entrega sobre los textos principales del sistema preventivo de don Bosco.<\/em><br \/>\n<em>Art\u00edculo anterior: <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/el-sistema-preventivo-3-7-apendice-a-la-inauguracion-del-patronato-de-s-pedro-en-niza\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El sistema preventivo (3\/7). Ap\u00e9ndice a la Inauguraci\u00f3n del Patronato de S. Pedro en Niza<\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Al gobierno del Reino: la carta a Francesco Crispi<\/b><\/strong><\/p>\n<p>La fecha debe mirarse dos veces. El 9 de enero de 1878 hab\u00eda muerto V\u00edctor Manuel II, el 7 de febrero P\u00edo IX; el 20 de febrero hab\u00eda sido elegido Le\u00f3n XIII. Don Bosco escribe al d\u00eda siguiente, estando en la b\u00fasqueda de un local para abrir una casa para los muchachos en Roma. En el Ministerio del Interior se sienta Francesco Crispi, en el gobierno Depretis: la Izquierda hist\u00f3rica lleva en el poder dos a\u00f1os y discute la reforma de las c\u00e1rceles y de las casas de correcci\u00f3n para menores.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el sistema preventivo se traduce al lenguaje administrativo: no espiritualidad educativa, sino propuesta de pol\u00edtica p\u00fablica para los \u00abj\u00f3venes en peligro\u00bb. Oratorios festivos, instrucci\u00f3n, iniciaci\u00f3n al trabajo, asistencia: medidas que preceden al delito en lugar de seguirlo. El documento es a la vez audaz y realista, y conserva su aspereza: don Bosco conf\u00eda mucho m\u00e1s en prevenir que en recuperar a quien ya ha conocido la c\u00e1rcel. La propuesta no tuvo continuidad ni con Crispi ni con sus sucesores, y esto tambi\u00e9n dice algo: el texto de 1854 y el de 1878 son los dos extremos de una larga, cort\u00e9s e infructuosa conversaci\u00f3n con el Estado italiano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Carta al Ministro del Interior Francesco Crispi<\/b><\/strong><\/p>\n<p>(21 de febrero de 1878, MB XIII, 555-557)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abExcelencia,<\/p>\n<p>Tengo el honor de presentar a V. E. las bases sobre las cuales se puede regular el sistema preventivo aplicado entre los jovencitos en peligro en las v\u00edas p\u00fablicas y en las casas y hospicios de educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, ansioso por secundar la buena voluntad expresada por V. E., me atrevo a nombrar algunas localidades de Roma que pueden servir para tal fin y que dependen del mismo Gobierno.<\/p>\n<p>Estos locales ser\u00edan:<\/p>\n<p>1\u00b0 El edificio y patio frente a la Parroquia de S. Bernardo ocupado por el Mando Militar del 200 de Caballer\u00eda que dicen debe trasladarse a otra parte. En el plano que le adjunto est\u00e1 indicado con el color verde. Obtenido tal edificio del gobierno, el Marq. Berardi cede aquella porci\u00f3n de \u00e1rea que podr\u00eda ser necesaria para la necesidad y desarrollo del p\u00edo proyecto.<\/p>\n<p>2\u00b0 Edificio, patio del renombrado instituto de S. Michele a Ripa.<\/p>\n<p>3\u00b0 Edificio y sitio ya ocupado por los Franciscanos, conocido bajo el nombre de Convento para las Misiones Extranjeras. Est\u00e1 situado entre las Cuatro Fuentes y S. Maria Maggiore.<\/p>\n<p>4\u00b0 S. Caio con terreno y casas anexas a poca distancia de las Cuatro Fuentes.<\/p>\n<p>5\u00b0 Convento de S. Agata ya habitado por los Religiosos Doctrinarios en el Trastevere.<\/p>\n<p>6\u00b0 S. Nicola dei Cesarini, casa y patio ya habitado por los Carmelitas. Est\u00e1 en la plaza de este nombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cualquiera de estos locales que al Gobierno le placiera dejar a mi disposici\u00f3n, lo destinar\u00eda exclusivamente a favor de los ni\u00f1os pobres y en peligro, y tengo plena confianza en que esto pueda llevarse a cabo con una leve molestia para las finanzas del Gobierno. De este modo se proveer\u00eda a un gran n\u00famero de ni\u00f1os pobres que piden ser acogidos, y se pondr\u00eda tambi\u00e9n fin al grave y costoso inconveniente de enviar desde esta ciudad a una multitud de muchachos abandonados al Hospicio de Tur\u00edn o de S. Pierdarena.<\/p>\n<p>Con plena confianza y con profunda gratitud ruego a Dios que la conserve y me profeso<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De V. E.<\/p>\n<p>Roma, 21 de febrero de 1878.<\/p>\n<p>Humilde suplicante<\/p>\n<p>Sac. Gio. Bosco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>El sistema preventivo en la educaci\u00f3n de la juventud<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Dos son los sistemas en la educaci\u00f3n moral y civil de la juventud: <em><i>represivo<\/i><\/em> y <em><i>preventivo<\/i><\/em>.<\/p>\n<p>Ambos son aplicables en medio de la sociedad civil y en las casas de educaci\u00f3n. Daremos una breve indicaci\u00f3n en general sobre el sistema Preventivo a usarse en la sociedad civil; despu\u00e9s c\u00f3mo pueda practicarse con \u00e9xito en los colegios, en los hospicios y en los mismos internados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Sistema preventivo y represivo en medio de la sociedad<\/b><\/strong><\/p>\n<p>El sistema represivo consiste en dar a conocer las leyes y la pena que estas establecen; despu\u00e9s la autoridad debe velar para conocer y castigar a los culpables. Este es el sistema usado en la milicia y en general entre los adultos.<\/p>\n<p>Pero los jovencitos, careciendo de instrucci\u00f3n, de reflexi\u00f3n, excitados por los compa\u00f1eros o por la irreflexi\u00f3n, se dejan a menudo arrastrar ciegamente al desorden por el solo motivo de estar abandonados.<\/p>\n<p>Mientras las leyes velan sobre los culpables, se deben ciertamente usar grandes desvelos para disminuir su n\u00famero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Qu\u00e9 ni\u00f1os deben llamarse peligrosos<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Yo creo que se pueden llamar no malos, sino en peligro de llegar a serlo aquellos que:<\/p>\n<p>1\u00b0 Desde las ciudades o desde los diversos pueblos del Estado van a otras ciudades y pueblos en busca de trabajo. Por lo general, estos llevan consigo un poco de dinero, que consumen en poco tiempo. Si despu\u00e9s no encuentran trabajo, se encuentran en verdadero peligro de entregarse al robo y comenzar el camino que los conduce a la ruina.<\/p>\n<p>2\u00b0 Aquellos que, habiendo quedado hu\u00e9rfanos de padres, no tienen quien los asista, por lo que quedan abandonados al vagabundeo y a la compa\u00f1\u00eda de los descarriados, mientras que una mano amiga, una voz caritativa habr\u00eda podido encaminarlos por la senda del honor y del ciudadano honesto.<\/p>\n<p>3\u00b0 Aquellos que tienen padres que no pueden o no quieren hacerse cargo de su prole; por ello los echan de la familia o los abandonan absolutamente. De estos padres desnaturalizados, por desgracia, es grande el n\u00famero.<\/p>\n<p>4\u00b0 Los vagabundos que caen en manos de la seguridad p\u00fablica, pero que a\u00fan no son descarriados. Estos, si fueran acogidos en un hospicio, donde sean instruidos, iniciados en el trabajo, ser\u00edan ciertamente apartados de las prisiones, devueltos a la sociedad civil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Medidas<\/b><\/strong><\/p>\n<p>La experiencia ha dado a conocer que se puede proveer eficazmente a estas cuatro categor\u00edas de ni\u00f1os:<\/p>\n<p>1\u00b0 Con los jardines de recreo festivo. Con el ameno recreo, con la m\u00fasica, con la gimnasia, con los saltos, con la declamaci\u00f3n, con el teatrillo se re\u00fanen con mucha facilidad. Con la escuela nocturna despu\u00e9s y dominical, y con el catecismo se da el alimento moral proporcionado e indispensable a estos pobres hijos del pueblo.<\/p>\n<p>2\u00b0 En estas reuniones hacer indagaciones para conocer a los que no tienen patr\u00f3n, y hacer de modo que est\u00e9n ocupados y asistidos a lo largo de la semana.<\/p>\n<p>3\u00b0 Si se encuentran luego de aquellos que son pobres y abandonados, y no tienen c\u00f3mo vestirse, ni c\u00f3mo nutrirse, ni d\u00f3nde dormir por la noche. A estos no se puede proveer de otro modo, si no es con hospicios y casas de preservaci\u00f3n, con artes y oficios y tambi\u00e9n con colonias agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Injerencia gubernamental<\/b><\/strong><\/p>\n<p>El Gobierno, sin asumir una administraci\u00f3n minuciosa, sin tocar el principio de la caridad legal, puede cooperar de los siguientes modos:<\/p>\n<p>1\u00b0 Suministrar jardines para los entretenimientos festivos; ayudar y proveer a las escuelas y a los jardines del mobiliario necesario.<\/p>\n<p>2\u00b0 Proveer locales para hospicios, dotarlos de los utensilios necesarios para las artes y oficios a los que ser\u00edan aplicados los ni\u00f1os acogidos.<\/p>\n<p>3\u00b0 El Gobierno dejar\u00eda libre la aceptaci\u00f3n de los alumnos, pero dar\u00eda una dieta, o bien un subsidio mensual para aquellos que, encontr\u00e1ndose en las condiciones arriba descritas, fueran acogidos. Esto se har\u00eda constar o por los certificados de la autoridad civil, o por los hechos de las jefaturas de polic\u00eda que muy a menudo encuentran jovencitos que precisamente se hallan en esta condici\u00f3n.<\/p>\n<p>Este subsidio diario estar\u00eda limitado a un tercio de lo que costar\u00eda un jovencito en los reformatorios del Estado. Tomando como base las c\u00e1rceles correccionales de Tur\u00edn, y reduciendo el gasto total de cada individuo, se puede calcular en 80 c\u00e9ntimos al d\u00eda.<\/p>\n<p>De este modo el gobierno ayudar\u00eda, pero dejar\u00eda libre el concurso de la caridad privada de los ciudadanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Resultados<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Apoyado sobre la experiencia de treinta y cinco a\u00f1os se puede constatar que:<\/p>\n<p>1\u00b0 Muchos muchachos salidos de las c\u00e1rceles con facilidad se encaminan a un oficio con el que ganarse honestamente el pan de la vida.<\/p>\n<p>2\u00b0 Muchos que se encontraban en extremo peligro de convertirse en descarriados, comenzaban a causar molestias a los ciudadanos honestos, y ya daban no leves problemas a las autoridades p\u00fablicas, estos se apartaron del peligro y se pusieron en el camino del ciudadano honesto.<\/p>\n<p>3\u00b0 Por los registros consta que no menos de cien mil jovencitos asistidos, recogidos, educados con este sistema, aprend\u00edan unos la m\u00fasica, otros la ciencia literaria, otros un arte u oficio, y se han convertido en virtuosos artesanos, dependientes de comercio, due\u00f1os de tienda, maestros de ense\u00f1anza, laboriosos empleados, y no pocos ocupan grados honor\u00edficos en la milicia. Muchos tambi\u00e9n, dotados por la naturaleza de un ingenio no ordinario, pudieron recorrer los cursos universitarios y se licenciaron en Letras, en Matem\u00e1ticas, Medicina, Leyes; Ingenieros, Notarios, Farmac\u00e9uticos y similares.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos con la cuarta entrega sobre los textos principales del sistema preventivo de don Bosco&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":54652,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[2566,1720,2558,1768,2198,1816],"class_list":["post-54738","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-dios","tag-don-bosco","tag-educacion","tag-jovenes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54738"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54738\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54751,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54738\/revisions\/54751"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}