{"id":54709,"date":"2026-09-07T07:00:59","date_gmt":"2026-09-07T07:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=54709"},"modified":"2026-09-07T07:01:17","modified_gmt":"2026-09-07T07:01:17","slug":"el-sistema-preventivo-3-7-apendice-a-la-inauguracion-del-patronato-de-s-pedro-en-niza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/el-sistema-preventivo-3-7-apendice-a-la-inauguracion-del-patronato-de-s-pedro-en-niza\/","title":{"rendered":"El sistema preventivo (3\/7). Ap\u00e9ndice a la Inauguraci\u00f3n del Patronato de S. Pedro en Niza"},"content":{"rendered":"<p><em>Continuamos con la tercera entrega sobre los textos principales del sistema preventivo de don Bosco.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Art\u00edculo anterior: <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/el-sistema-preventivo-2-7-el-dialogo-con-el-maestro-francesco-bodrato\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El sistema preventivo (2\/7). El di\u00e1logo con el maestro Francesco Bodrato<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>El texto cl\u00e1sico: el ap\u00e9ndice de Niza Mar\u00edtima<\/b><\/strong><\/p>\n<p>1877 es un a\u00f1o decisivo. Se celebra en Lanzo el primer Cap\u00edtulo General; salen los Reglamentos; y en agosto nace el Bolet\u00edn Salesiano. En el mismo mes sale de la imprenta el op\u00fasculo biling\u00fce italiano-franc\u00e9s sobre la inauguraci\u00f3n del Patronato de San Pedro en Niza Mar\u00edtima, con un ap\u00e9ndice \u2013 texto italiano a la izquierda, franc\u00e9s a la derecha \u2013 las p\u00e1ginas tituladas <em><i>El sistema preventivo en la educaci\u00f3n de la juventud<\/i><\/em>. El propio Don Bosco lo defini\u00f3 como \u00abel \u00edndice de un op\u00fasculo\u00bb m\u00e1s amplio que habr\u00eda querido preparar, pero que nunca llev\u00f3 a t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Son las \u00fanicas p\u00e1ginas org\u00e1nicas que don Bosco public\u00f3 sobre su propio m\u00e9todo, y es aqu\u00ed donde aparece la f\u00f3rmula destinada a convertirse en patrimonio com\u00fan: raz\u00f3n, religi\u00f3n, amabilidad. Vale la pena notar el destinatario original. No es un documento interno: est\u00e1 dirigido a los benefactores y a la opini\u00f3n p\u00fablica francesa, en un pa\u00eds atravesado por la cuesti\u00f3n escolar, para explicar qu\u00e9 son las obras salesianas y con qu\u00e9 criterio funcionan. Es un texto apolog\u00e9tico y promocional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luego ocurre algo relevante. En noviembre del mismo a\u00f1o, las mismas p\u00e1ginas se colocan como introducci\u00f3n al <em><i>Reglamento para las casas de la Sociedad de S. Francisco de Sales (MB XIII, 918-923)<\/i><\/em>: de presentaci\u00f3n al p\u00fablico externo se convierten en norma para el interno. En el lapso de tres meses, el sistema preventivo pasa del estatus de tarjeta de visita al de carta constitucional. La serie dar\u00e1 cuenta de ambas ubicaciones, porque el cambio de funci\u00f3n es parte del significado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>Leamos el contexto expuesto por don Eugenio Ceria (MB XIII, 112-115):<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El discurso de Don Bosco pareci\u00f3 tan notable, que hizo nacer la idea de publicarlo, a fin de que en Francia se conociera mejor la obra del Patronato. El pensamiento no le desagrad\u00f3; es m\u00e1s, como suele suceder, reflexionando sobre ello, ampli\u00f3 el dise\u00f1o. De hecho, durante el viaje de regreso compil\u00f3 un hermoso op\u00fasculo, que hizo imprimir en la tipograf\u00eda del Oratorio con el t\u00edtulo: <em><i>Inauguraci\u00f3n del Patronato de S. Pedro en Niza Mar.<\/i><\/em> Descrita all\u00ed brevemente la fiesta, puso el discurso un tanto retocado en la forma, y le a\u00f1adi\u00f3 una novedad que era una espl\u00e9ndida primicia: una serie de art\u00edculos, sobre el sistema preventivo, que con alguna variante reaparecieron poco despu\u00e9s a la cabeza del Reglamento de las casas. M\u00e1s tarde, hablando de todo este trabajito, dijo que le hab\u00eda costado varios d\u00edas de fatiga y que lo hab\u00eda hecho y rehecho tres veces. \u201cIba casi quej\u00e1ndome conmigo mismo, a\u00f1adi\u00f3, de no encontrar de mi gusto estos escritos m\u00edos. Una vez tiraba abajo las p\u00e1ginas enteras, y no volv\u00eda m\u00e1s sobre ellas; ahora en cambio escribo, corrijo, reescribo, recopio, rehago la cuarta y la quinta vez, y a\u00fan no me gusta mi trabajo\u201d. \u00c9l consideraba por lo dem\u00e1s que el op\u00fasculo era apto para hacer un gran bien en Francia.<\/p>\n<p>En Francia y en todas partes, entonces y en todo tiempo el humilde op\u00fasculo deb\u00eda hacer el bien por aquel ap\u00e9ndice puesto all\u00ed casi como simple relleno, casi como si el autor mismo no midiera todo su alcance. La pedagog\u00eda contempor\u00e1nea teorizaba mucho, pero operaba muy poco; su escasa fecundidad derivaba del hecho de que extra\u00eda sus elementos de los puros dictados de la filosof\u00eda natural: por tanto, principios racionalistas y esp\u00edritu positivista informaban e infirmaban su rumbo. Don Bosco sin ninguna altivez doctrinal, sin la menor pretensi\u00f3n de haber descubierto el secreto del arte educativo, inspir\u00e1ndose en el Evangelio y en las ense\u00f1anzas de la Iglesia, supo armoniosamente conjugar con las normas de la filosof\u00eda natural los medios sobrenaturales de la Gracia y dar vida as\u00ed a un m\u00e9todo que en el campo de la pedagog\u00eda ha producido y produce ub\u00e9rrimos frutos. Lo que hab\u00eda puesto en pr\u00e1ctica durante tantos a\u00f1os, lo condens\u00f3 en las pocas paginitas de su escritillo. P\u00f3ngase atenci\u00f3n aunque solo sea a un punto: a la gran cuesti\u00f3n de la autoridad y de los premios y castigos. Un corifeo de la tendencia naturalista de entonces, el c\u00e9lebre Raffaello Lambruschini, emple\u00f3 en ello al menos dos tercios de su libro <em><i>De la educaci\u00f3n, <\/i><\/em>diciendo tantas cosas hermosas, mezcladas por desgracia con errores te\u00f3ricos; pero por el defecto lamentado hace poco se ha quedado a mil leguas de la eficacia alcanzada por Don Bosco que al proceder por v\u00eda de raz\u00f3n y de Fe ha resuelto pr\u00e1ctica y plenamente en unos pocos trazos maestros el arduo problema.<\/p>\n<p>Merecido y digno reconocimiento del valor pedag\u00f3gico que enriquece este \u201cM\u00e9todo preventivo\u201d es el haberlo asignado el Ministerio italiano de educaci\u00f3n p\u00fablica al estudio de las escuelas de magisterio; a tal prop\u00f3sito el exministro Fedele, senador del reino y profesor de historia en la Universidad de Roma, pronunci\u00f3 en una solemne ocasi\u00f3n estas palabras: \u201c<em><i>Sin lo sobrenatural la obra de Don Bosco no se explica<\/i><\/em>. Y esta obra es el florecer externo de sus virtudes internas. \u00c9l estuvo contra el materialismo corruptor de la juventud y detuvo a tiempo al pueblo italiano en la pendiente de la v\u00eda funesta. Cuando yo propuse el estudio de la doctrina pedag\u00f3gica de Don Bosco, alg\u00fan fil\u00f3sofo idealista sonri\u00f3. Hoy el tiempo me ha dado la raz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Es aqu\u00ed el lugar de referir sobre el sistema educativo de Don Bosco un testimonio m\u00e1s antiguo, hecho de dominio p\u00fablico en 1878. El conde perusino Carlo Conestabile della Staffa dio ese a\u00f1o a la imprenta un op\u00fasculo suyo, en el cual narra c\u00f3mo \u00e9l vio puesto en pr\u00e1ctica por el Siervo de Dios su m\u00e9todo pedag\u00f3gico antes incluso de que el mismo pensara en formularlo por escrito. Un d\u00eda el Conde, habiendo ido a visitar a Don Bosco, lo encontr\u00f3 en el escritorio recorriendo una notita que llevaba algunos nombres. &#8211; He aqu\u00ed, dijo \u00e9l, algunos de mis granujillas, cuya conducta deja que desear. &#8211; Le sali\u00f3 espont\u00e1neo al visitante preguntarle qu\u00e9 castigo les reservaba. &#8211; Ning\u00fan castigo, respondi\u00f3; pero he aqu\u00ed lo que har\u00e9. Este, por ejemplo (y le indic\u00f3 uno de los nombres) es el m\u00e1s granujilla de todos, aunque sea de buen coraz\u00f3n. Lo encontrar\u00e9 durante el recreo y le pedir\u00e9 noticias de su salud; \u00e9l responder\u00e1 sin duda que est\u00e1 bien. \u201c\u00bfPero est\u00e1s realmente contento?\u201d, le dir\u00e9 entonces. \u00c9l se quedar\u00e1 primero sorprendido; luego bajar\u00e1 los ojos, ruboriz\u00e1ndose. Yo insistir\u00e9 afectuosamente: \u201cEh, t\u00fa tienes algo que no va bien; si el cuerpo goza de buena salud, \u00a1el alma tal vez no est\u00e1 contenta!&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfHace ya mucho que no te confiesas?\u201d. De all\u00ed a pocos minutos este joven estar\u00e1 en el tribunal de penitencia, y estoy casi seguro de que no tendr\u00e9 nunca m\u00e1s que quejarme de \u00e9l. &#8211; El Conde escuchaba en silencio, encantado por la dulzura de aquel hablar suyo, y aqu\u00ed comenta: \u201cHab\u00eda descubierto el secreto de las grandes obras que este humilde cura ha sabido llevar a t\u00e9rmino. Much\u00edsimas veces despu\u00e9s, cuando a la vista de los males por los que esta nuestra \u00e9poca est\u00e1 atormentada, sent\u00eda una amarga tristeza apoderarse de mi \u00e1nimo, aquella voz sacerdotal ha vuelto a mi memoria, y me ha hecho confiar en el porvenir de una sociedad a la que Dios manda tales reformadores\u201d.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>3\/7. Un ap\u00e9ndice al op\u00fasculo biling\u00fce: \u201cInauguraci\u00f3n del Patronato de S. Pedro en Niza a Mar\u201d<\/b><\/strong><\/p>\n<p>(agosto de 1877, tambi\u00e9n en las MBXIII, 918-923)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>\u00abInauguraci\u00f3n del patronato de S. Pedro en Niza a Mar prop\u00f3sito del mismo<\/b><\/strong><\/p>\n<p>expuesto por el Sacerdote Giovanni BOSCO<\/p>\n<p>con ap\u00e9ndice del sistema preventivo de la educaci\u00f3n de la juventud<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1877<\/p>\n<p>Tipograf\u00eda y Librer\u00eda Salesiana<\/p>\n<p>San Pier d\u2019Arena-Tur\u00edn-Niza Mar\u00edtima<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\u2026]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>El sistema preventivo en la educaci\u00f3n de la juventud<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Varias veces se me pidi\u00f3 expresar verbalmente o por escrito algunos pensamientos en torno al llamado sistema preventivo que se suele usar en nuestras casas. Por falta de tiempo no he podido hasta ahora satisfacer este deseo, y al presente doy aqu\u00ed un apunte, que espero sea como el \u00edndice de cuanto tengo en mente publicar en un op\u00fasculo expresamente preparado, si Dios me da tanta vida para poderlo efectuar, y esto \u00fanicamente para ayudar al dif\u00edcil arte de la educaci\u00f3n juvenil. Dir\u00e9 pues: en qu\u00e9 consiste el Sistema Preventivo y por qu\u00e9 se debe preferir; su aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica y sus ventajas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>I. En qu\u00e9 consiste el Sistema Preventivo y por qu\u00e9 se debe preferir<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Dos son los sistemas en todo tiempo usados en la educaci\u00f3n de la juventud: Preventivo y Represivo. El sistema Represivo consiste en dar a conocer la ley a los s\u00fabditos, despu\u00e9s vigilar para conocer a los transgresores e infligir, donde sea necesario, el merecido castigo. En este sistema las palabras y el aspecto del Superior deben ser siempre severos y m\u00e1s bien amenazadores, y \u00e9l mismo debe evitar toda familiaridad con los dependientes.<\/p>\n<p>El Director, para acrecentar el valor de su autoridad, deber\u00e1 encontrarse rara vez entre sus sujetos y la mayor\u00eda de las veces cuando se trata de castigar o de amenazar. Este sistema es f\u00e1cil, menos fatigoso y sirve especialmente en la milicia y en general entre las personas adultas y sensatas, que deben por s\u00ed mismas ser capaces de saber y recordar lo que es conforme a las leyes y a las prescripciones.<\/p>\n<p>Diverso, y dir\u00eda opuesto, es el sistema Preventivo. Este consiste en dar a conocer las prescripciones y los reglamentos de un Instituto y luego vigilar de manera que los alumnos tengan siempre sobre ellos el ojo vigilante del Director o de los asistentes, que, como padres amorosos, hablen, sirvan de gu\u00eda en toda eventualidad, den consejos y amorosamente corrijan, que es como decir: poner a los alumnos en la imposibilidad de cometer faltas.<\/p>\n<p>Este sistema se apoya todo sobre la raz\u00f3n, la religi\u00f3n y sobre la amabilidad, por eso excluye todo castigo violento y trata de mantener lejos los mismos castigos ligeros. Parece que este sea preferible por las siguientes razones:<\/p>\n<ol>\n<li>El alumno preventivamente avisado no queda envilecido por las faltas cometidas, como ocurre cuando estas son deferidas al Superior. Ni nunca se enoja por la correcci\u00f3n hecha o por el castigo amenazado o infligido, porque en ello hay siempre un aviso amistoso y preventivo que lo razona y la mayor\u00eda de las veces logra ganar el coraz\u00f3n, de modo que el alumno conoce la necesidad del castigo y casi lo desea.<\/li>\n<li>La raz\u00f3n m\u00e1s esencial es la movilidad juvenil, que en un momento olvida las reglas disciplinarias, los castigos que aquellas amenazan: por eso a menudo un ni\u00f1o se hace culpable y merecedor de una pena, a la que \u00e9l nunca ha prestado atenci\u00f3n, que en absoluto recordaba en el acto de la falta cometida y que habr\u00eda por cierto evitado si una voz amiga lo hubiera amonestado.<\/li>\n<li>El sistema Represivo puede impedir un desorden, pero dif\u00edcilmente har\u00e1 mejores a los delincuentes; y se ha observado que los jovencitos no olvidan los castigos sufridos y la mayor\u00eda de las veces conservan amargura con deseo de sacudir el yugo y tambi\u00e9n de vengarse. Parece a veces que no le prestan atenci\u00f3n, pero quien sigue de cerca sus andanzas conoce que son terribles las reminiscencias de la juventud; y que olvidan f\u00e1cilmente los castigos de los padres, pero muy dif\u00edcilmente los de los educadores. Hay hechos de algunos que en la vejez vengaron feamente ciertos castigos recibidos justamente en tiempo de su educaci\u00f3n. Al contrario, el sistema Preventivo hace amigo al alumno, que en el asistente reconoce a un benefactor que le avisa, quiere hacerlo bueno, librarlo de los disgustos, de los castigos, del deshonor.<\/li>\n<li>El sistema Preventivo hace afectuoso al alumno de modo que el educador podr\u00e1 todav\u00eda hablar con el lenguaje del coraz\u00f3n ya sea en tiempo de la educaci\u00f3n como despu\u00e9s de ella. El educador, ganado el coraz\u00f3n de su protegido, podr\u00e1 ejercer sobre \u00e9l un gran imperio, avisarlo, aconsejarlo y tambi\u00e9n corregirlo cuando se encuentre en los empleos, en los oficios civiles y en el comercio. Por estas y muchas otras razones parece que el sistema Preventivo deba preferirse al Represivo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>II. 1Aplicaci\u00f3n del sistema Preventivo<\/b><\/strong><\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica de este sistema est\u00e1 toda apoyada sobre las palabras de S. Pablo que dice: <em><i>Charitas benigna est, patiens est; omnia suffert, omnia sperat, omnia sustinet<\/i><\/em>. La caridad es benigna y paciente; sufre todo, pero espera todo y soporta cualquier molestia. Por eso solamente el cristiano puede con \u00e9xito aplicar el sistema Preventivo. Raz\u00f3n y Religi\u00f3n son los instrumentos de los que debe constantemente hacer uso el educador; ense\u00f1arlos, \u00e9l mismo practicarlos, si quiere ser obedecido y obtener su fin.<\/p>\n<ol>\n<li>El Director por tanto debe estar todo consagrado a sus educandos, ni nunca asumir compromisos que lo alejen de su oficio, es m\u00e1s, encontrarse siempre con sus dependientes todas las veces que no est\u00e9n obligatoriamente ligados por alguna ocupaci\u00f3n, excepto que sean por otros debidamente asistidos.<\/li>\n<li>Los maestros, los jefes de taller, los asistentes deben ser de moralidad conocida. El extrav\u00edo de uno solo puede comprometer un Instituto educativo. H\u00e1gase de modo que los alumnos no est\u00e9n nunca solos. En cuanto sea posible los asistentes los precedan en el sitio donde se deben reunir; se entretengan con ellos hasta que sean por otros asistidos; no los dejen nunca desocupados.<\/li>\n<li>D\u00e9se amplia facultad de saltar, correr, alborotar a placer. La gimnasia, la m\u00fasica, la declamaci\u00f3n, el teatrito, los paseos son medios eficac\u00edsimos para obtener la disciplina, ayudar a la moralidad y a la sanidad. Cu\u00eddese solamente que la materia del entretenimiento, las personas que intervienen, los discursos que tienen lugar no sean censurables. Haced todo lo que quer\u00e1is, dec\u00eda el gran amigo de la juventud S. Felipe Neri, a m\u00ed me basta que no comet\u00e1is pecados.<\/li>\n<li>La frecuente confesi\u00f3n, la frecuente comuni\u00f3n, la misa cotidiana son las columnas que deben sostener un edificio educativo, del cual se quiere mantener lejos la amenaza y el azote. Nunca aburrir ni obligar a los jovencitos a la frecuencia de los santos Sacramentos, sino ofrecerles la comodidad de aprovecharse de ellos. En los casos adem\u00e1s de ejercicios espirituales, triduos, novenas, predicaciones, catecismos h\u00e1gase resaltar la belleza, la grandeza, la santidad de aquella Religi\u00f3n que propone medios tan f\u00e1ciles, tan \u00fatiles a la sociedad civil, a la tranquilidad del coraz\u00f3n, a la salvaci\u00f3n del alma como precisamente son los santos Sacramentos. De este modo los ni\u00f1os quedan espont\u00e1neamente deseosos de estas pr\u00e1cticas de piedad, se acercar\u00e1n a ellas de buena gana.<\/li>\n<li>\u00dasese la m\u00e1xima vigilancia para impedir que en el Instituto sean introducidos compa\u00f1eros, libros o personas que hagan malos discursos. La elecci\u00f3n de un buen portero es un tesoro para una casa de educaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Cada noche, despu\u00e9s de las oraciones ordinarias y antes de que los alumnos vayan al descanso, el Director, o quien haga sus veces, dirija algunas afectuosas palabras en p\u00fablico dando alg\u00fan aviso o consejo en torno a cosas que deben hacerse o evitarse; y estudie sacar las m\u00e1ximas de hechos ocurridos en el d\u00eda en el Instituto o fuera; pero su hablar no sobrepase nunca los dos o tres minutos. Esta es la llave de la moralidad, de la buena marcha y del buen \u00e9xito de la educaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Mant\u00e9ngase lejos como la peste la opini\u00f3n de alguno que querr\u00eda diferir la primera comuni\u00f3n a una edad demasiado avanzada, cuando la mayor\u00eda de las veces el demonio ha tomado posesi\u00f3n del coraz\u00f3n de un jovencito con da\u00f1o incalculable de su inocencia. Seg\u00fan la disciplina de la Iglesia primitiva se sol\u00edan dar a los ni\u00f1os las hostias consagradas que sobraban en la comuni\u00f3n pascual. Esto sirve para hacernos conocer cu\u00e1nto ama la Iglesia que los ni\u00f1os sean admitidos a tiempo a la santa Comuni\u00f3n. Cuando un jovencito sabe distinguir entre pan y pan y manifiesta suficiente instrucci\u00f3n, no se preste m\u00e1s atenci\u00f3n a la edad y venga el Soberano Celestial a reinar en aquella alma bendita.<\/li>\n<li>Los catecismos recomiendan la frecuente comuni\u00f3n, S. Felipe Neri la aconsejaba cada ocho d\u00edas y tambi\u00e9n m\u00e1s a menudo. El Concilio Tridentino dice claro que desea sumamente que todo fiel cristiano, cuando va a escuchar la santa Misa, haga tambi\u00e9n la comuni\u00f3n. Pero esta comuni\u00f3n sea no solo espiritual, sino m\u00e1s bien sacramental, a fin de que se saque mayor fruto de este augusto y divino sacrificio. (Concilio Trid., ses. XXII, cap. VI).<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>III. Utilidad del sistema Preventivo<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Alguien dir\u00e1 que este sistema es dif\u00edcil en la pr\u00e1ctica. Observo que por parte de los alumnos resulta mucho m\u00e1s f\u00e1cil, m\u00e1s satisfactorio, m\u00e1s ventajoso. Por parte de los educadores encierra algunas dificultades, que sin embargo se ven disminuidas si el educador se pone con celo a su obra. El educador es un individuo consagrado al bien de sus alumnos, debe estar dispuesto a afrontar cualquier molestia, cualquier fatiga para conseguir su fin, que es la educaci\u00f3n civil, moral y cient\u00edfica de sus alumnos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las ventajas expuestas anteriormente, se a\u00f1ade aqu\u00ed que:<\/p>\n<ol>\n<li>El alumno ser\u00e1 siempre amigo del educador y recordar\u00e1 siempre con placer la direcci\u00f3n recibida, considerando a\u00fan como padres y hermanos a sus maestros y a los dem\u00e1s superiores. Dondequiera que vayan, estos alumnos son por lo general el consuelo de la familia, ciudadanos \u00fatiles y buenos cristianos.<\/li>\n<li>Cualquiera que sea el car\u00e1cter, la \u00edndole, el estado moral de un alumno en el momento de su admisi\u00f3n, los padres pueden estar seguros de que su hijo no podr\u00e1 empeorar, y se puede dar por seguro que obtendr\u00e1 siempre alguna mejora. Es m\u00e1s, ciertos muchachos, que durante mucho tiempo fueron el azote de sus padres e incluso rechazados por los reformatorios, cultivados seg\u00fan estos principios, cambiaron de \u00edndole, de car\u00e1cter, se entregaron a una vida honrada y actualmente ocupan cargos honorables en la sociedad, convirti\u00e9ndose as\u00ed en el sost\u00e9n de la familia, decoro del pueblo en el que residen.<\/li>\n<li>Los alumnos que por ventura entraran en un Instituto con malas costumbres no pueden perjudicar a sus compa\u00f1eros. Ni los j\u00f3venes buenos podr\u00e1n recibir da\u00f1o de ellos, porque no hay ni tiempo, ni lugar, ni oportunidad, puesto que el asistente, que suponemos presente, le pondr\u00eda pronto remedio.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Una palabra sobre los castigos<\/b><\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 regla seguir al infligir castigos? Donde sea posible, no se haga nunca uso de los castigos; pero donde la necesidad exija represi\u00f3n, t\u00e9ngase en cuenta lo siguiente:<\/p>\n<ol>\n<li>El educador entre los alumnos busque hacerse amar, si quiere hacerse temer. En este caso, la retirada de la benevolencia es un castigo, pero un castigo que excita la emulaci\u00f3n da valor y no envilece nunca.<\/li>\n<li>Entre los j\u00f3venes es castigo lo que se hace servir como castigo. Se ha observado que una mirada no amorosa sobre algunos produce mayor efecto que una bofetada. La alabanza cuando una cosa est\u00e1 bien hecha, la reprimenda cuando hay negligencia, es ya un premio o un castigo.<\/li>\n<li>Exceptuando rar\u00edsimos casos, las correcciones, los castigos no se den nunca en p\u00fablico, sino en privado, lejos de los compa\u00f1eros, y \u00fasese la m\u00e1xima prudencia y paciencia para hacer que el alumno comprenda su error con la raz\u00f3n y con la religi\u00f3n.<\/li>\n<li>El Director haga conocer bien las reglas, los premios y los castigos establecidos por las leyes de disciplina, a fin de que el alumno no se pueda excusar diciendo: No sab\u00eda que eso estuviera prohibido.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Los Institutos que pongan en pr\u00e1ctica este sistema, creo que podr\u00e1n obtener grandes ventajas sin llegar ni al azote ni a otros castigos violentos. Desde hace unos cuarenta a\u00f1os trato con la juventud, y no recuerdo haber usado castigos de ning\u00fan tipo, y con la ayuda de Dios siempre he obtenido no solo lo que era de deber, sino tambi\u00e9n lo que simplemente deseaba, y esto de aquellos mismos muchachos en los que parec\u00eda perdida la esperanza de un buen resultado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>V. nihil obstat.<\/i><\/em><\/p>\n<p><em><i>Taurini, 3 Augusti 1877.<\/i><\/em><\/p>\n<p><em><i>Joseph Zappata Vic. Gen.<\/i><\/em>\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos con la tercera entrega sobre los textos principales del sistema preventivo de don Bosco&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":54652,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":4,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[2566,1720,2558,1768,2198,1816],"class_list":["post-54709","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-dios","tag-don-bosco","tag-educacion","tag-jovenes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54709"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54709\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54724,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54709\/revisions\/54724"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}