{"id":54676,"date":"2026-09-06T07:54:08","date_gmt":"2026-09-06T07:54:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=54676"},"modified":"2026-09-06T07:58:19","modified_gmt":"2026-09-06T07:58:19","slug":"el-sistema-preventivo-2-7-el-dialogo-con-el-maestro-francesco-bodrato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/el-sistema-preventivo-2-7-el-dialogo-con-el-maestro-francesco-bodrato\/","title":{"rendered":"El sistema preventivo (2\/7). El di\u00e1logo con el maestro Francesco Bodrato"},"content":{"rendered":"<p><em>Continuamos con la segunda entrega sobre los textos principales del sistema preventivo de don Bosco.<\/em><\/p>\n<p><em>Art\u00edculo anterior: <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/el-sistema-preventivo-1-7-la-entrevista-con-el-ministro-del-interior-urbano-rattazzi\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El sistema preventivo (1\/7). La entrevista con el ministro del interior Urbano Rattazzi<\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Ante un maestro: el di\u00e1logo con Francesco Bodrato<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Don Bosco est\u00e1 en Mornese, en el Alto Monferrato, durante uno de sus c\u00e9lebres paseos oto\u00f1ales \u2013 la misma parada que abre el camino al encuentro con Mar\u00eda Dominga Mazzarello y a las futuras Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora. Quien se le acerca es Francesco Bodrato, maestro municipal del pueblo: un profesional de la escuela, viudo, padre de familia. Entrar\u00e1 en la Sociedad al a\u00f1o siguiente, ser\u00e1 sacerdote en 1869 y guiar\u00e1 la segunda expedici\u00f3n misionera a Argentina, donde morir\u00e1 en 1880.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo es t\u00e9cnico, de expertos en la materia. Bodrato pregunta lo que pregunta todo profesor: c\u00f3mo se obtiene disciplina sin amenazas. La respuesta de don Bosco desmonta el modelo de la c\u00e1tedra y propone la asistencia, la presencia en el recreo, la familiaridad, la prevenci\u00f3n de la ocasi\u00f3n. Es el texto m\u00e1s \u00abpr\u00e1ctico\u00bb de la serie y, no por casualidad, el que habla m\u00e1s directamente a los docentes de hoy: demuestra que el m\u00e9todo no es una exclusiva del oratorio, sino que es transferible a la escuela p\u00fablica de un pueblo de las colinas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>2\/7. El di\u00e1logo sobre el sistema preventivo con el maestro municipal Bodrato<\/b><\/strong><\/p>\n<p>(7 de octubre de 1864, MB VII,761-763)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A tal fin, habiendo pedido a D. Bosco una audiencia particular, y habi\u00e9ndola obtenido de inmediato, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 secreto ten\u00eda para dominar de tal manera a tanta juventud intolerante por naturaleza a la disciplina. D. Bosco le respondi\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211; Religi\u00f3n y raz\u00f3n son los dos resortes de todo mi sistema de educaci\u00f3n. El educador debe persuadirse de que todos o casi todos estos queridos jovencitos tienen una inteligencia natural para conocer el bien que se les hace personalmente, y al mismo tiempo est\u00e1n dotados de un coraz\u00f3n sensible f\u00e1cilmente abierto a la gratitud. Cuando se haya logrado, con la ayuda del Se\u00f1or, hacer penetrar en sus almas los principales misterios de nuestra S. Religi\u00f3n, que, toda amor, nos recuerda el amor inmenso que Dios ha tenido por el hombre; cuando se llegue a hacer vibrar en su coraz\u00f3n la cuerda de la gratitud, que se le debe en correspondencia a los beneficios que tan generosamente nos ha concedido; cuando finalmente, con el resorte de la raz\u00f3n, se les haya persuadido de que la verdadera gratitud al Se\u00f1or debe manifestarse cumpliendo su voluntad, respetando sus preceptos, especialmente aquellos que inculcan la observancia de nuestros deberes rec\u00edprocos, crea usted que gran parte del trabajo educativo ya est\u00e1 hecho. La religi\u00f3n en este sistema hace el oficio del freno puesto en la boca del ardiente corcel que lo domina y lo se\u00f1orea; la raz\u00f3n hace luego el de la brida que, presionando sobre el bocado, produce el efecto que se desea obtener. Religi\u00f3n verdadera, religi\u00f3n sincera que domine las acciones de la juventud, raz\u00f3n que rectamente aplique esos santos dictados a la regla de todas sus acciones, he aqu\u00ed en dos palabras compendiado el sistema por m\u00ed aplicado del cual usted desea conocer el gran secreto.<\/p>\n<p>Al final de este discurso, Bodrato, tras una breve reflexi\u00f3n, retomaba sonriendo a su vez: &#8211; Rev. Se\u00f1or, con el s\u00edmil del sabio domador de potros j\u00f3venes, usted me hablaba del freno de la religi\u00f3n y del buen uso de la raz\u00f3n para dirigir todas sus acciones. Esto est\u00e1 muy bien; me parece, sin embargo, que me ha ocultado un tercer medio que siempre acompa\u00f1a el oficio del domador de caballos, quiero decir, el de la inseparable fusta, que es como el tercer elemento de su \u00e9xito.<\/p>\n<p>A esta observaci\u00f3n del maestro Bodrato, D. Bosco a\u00f1ad\u00eda: &#8211; Eh, querido se\u00f1or, me permito observarle que en mi sistema la fusta, que usted dice indispensable, o sea la amenaza saludable de los castigos venideros, no est\u00e1 absolutamente excluida; reflexione que muchos y terribles son los castigos que la religi\u00f3n amenaza a aquellos que, sin tener en cuenta los preceptos del Se\u00f1or, osen despreciar sus mandatos; amenazas severas y terribles que, recordadas a menudo, no dejar\u00e1n de producir su efecto, tanto m\u00e1s justo por cuanto no se limita a las acciones externas, sino que golpea tambi\u00e9n las m\u00e1s secretas y los pensamientos m\u00e1s ocultos. Para hacer penetrar m\u00e1s adentro la persuasi\u00f3n de esta verdad, a\u00f1\u00e1danse las pr\u00e1cticas sinceras de la religi\u00f3n, la frecuencia de los Sacramentos y la insistencia del educador; y es seguro que con la ayuda del Se\u00f1or se lograr\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cilmente reducir a buenos cristianos a much\u00edsimos, incluso entre los m\u00e1s pertinaces. Por lo dem\u00e1s, cuando los j\u00f3venes llegan a estar persuadidos de que quien los dirige ama sinceramente su verdadero bien, bastar\u00e1 muy a menudo, como castigo eficaz para los recalcitrantes, una actitud m\u00e1s reservada, que demuestre el disgusto interno de verse mal correspondido en sus cuidados paternos. Crea usted, mi querido se\u00f1or, que este sistema es quiz\u00e1s el m\u00e1s f\u00e1cil y ciertamente el m\u00e1s eficaz, porque con la pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n ser\u00e1 tambi\u00e9n el m\u00e1s bendecido por Dios. Para darle una prueba palpable, me atrevo a invitarle por unos d\u00edas a ver la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica en nuestras casas. Le dejo libre para venir a pasar unos d\u00edas con nosotros y espero que al final del experimento pueda asegurarme que cuanto le he dicho es experimentalmente el sistema m\u00e1s pr\u00e1ctico y m\u00e1s seguro.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos con la segunda entrega sobre los textos principales del sistema preventivo de don Bosco&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":54652,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":2,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"class_list":["post-54676","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54676"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54694,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54676\/revisions\/54694"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}