{"id":54502,"date":"2026-08-31T07:17:56","date_gmt":"2026-08-31T07:17:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=54502"},"modified":"2026-08-31T07:18:12","modified_gmt":"2026-08-31T07:18:12","slug":"enfocar-nuestra-vision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/comunicaciones-del-rector-mayor\/enfocar-nuestra-vision\/","title":{"rendered":"Enfocar nuestra \u201cvisi\u00f3n\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em><i>Reflexi\u00f3n sobre Mc 10, 46-52 \u2013 El ciego Bartimeo<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El relato de la curaci\u00f3n de Bartimeo, el ciego de nacimiento, no es solo la cr\u00f3nica de un milagro, sino una verdadera par\u00e1bola en acci\u00f3n sobre la condici\u00f3n del disc\u00edpulo. Este encuentro entre Jes\u00fas y Bartimeo es el \u00faltimo episodio antes de la entrada mesi\u00e1nica en Jerusal\u00e9n, la bisagra entre el ministerio de Jes\u00fas y su pasi\u00f3n-resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Bartimeo, el ciego que, una vez curado, ve y sigue, es el opuesto luminoso de los disc\u00edpulos, que aun viendo todav\u00eda no han comprendido. Es en este horizonte lleno de contrastes donde quisiera proponer tres breves pensamientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Jes\u00fas toma la iniciativa<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Incluso antes de que el ciego grite, Jes\u00fas est\u00e1 \u201csaliendo\u201d de Jeric\u00f3 (v. 46). El grito del pobre ciego lo cambia todo: Jes\u00fas se muestra dispuesto y cercano a \u00e9l: \u201centonces Jes\u00fas se detuvo y dijo: \u00ab\u00a1Llamadlo!\u00bb\u201d (v. 49). La iniciativa divina dirige su propio movimiento para hacerse presente a quien grita desde el borde del camino.<\/p>\n<p>Este es un rasgo constante de la pedagog\u00eda de Dios: cuando nosotros \u201cgritamos\u201d, nos damos cuenta de que \u00c9l ya nos ha encontrado. Este es el primer don, podemos decir el m\u00e1s grande que podemos recibir. Dentro del camino de la fe, la \u201cceguera\u201d que llevamos en sus diversas formas no es una condena. M\u00e1s bien es como una herida que puede ser curada. Cuando se la llevamos a Jes\u00fas, su acci\u00f3n no solo cura al enfermo, sino que tambi\u00e9n cambia la forma de ver de quienes est\u00e1n cerca de \u00e9l. Ya seamos \u201cciegos\u201d nosotros mismos, o estemos cerca de quien lo es, la presencia de Jes\u00fas siempre marca la diferencia. \u00c9l hace ver a todos sus propias \u201ccegueras\u201d, sus propias indiferencias que muchas veces est\u00e1n ocultas. Jes\u00fas nos cambia a cada uno de nosotros: da la vista, suscita empat\u00eda, \u00a1nos invita a reconocer que de alguna manera todos necesitamos \u201cluz\u201d!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>La humildad al reconocer la propia ceguera y la disposici\u00f3n a ser curados<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Este primer paso llega cuando somos honestos con nosotros mismos. Bartimeo no ve, pero tiene voz. Aunque lo mandan callar, grita a\u00fan m\u00e1s fuerte: su insistencia no es arrogancia, sino la forma que asume la humildad cuando es aut\u00e9ntica. Porque la humildad no calla ante la indiferencia ajena: conoce su propia necesidad y no se averg\u00fcenza de nombrarla: \u201c\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u201d (v. 48).<\/p>\n<p>Este grito contiene dos verdades: la primera, es una confesi\u00f3n de fe en la persona de Cristo, pronunciada por quien no ve con los ojos del cuerpo pero \u201cve\u201d con claridad a quien tiene delante. La segunda es el reconocimiento sin verg\u00fcenza de la propia miseria, porque sabe que se encuentra ante el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Al ser llamado, Bartimeo arroja el manto, lo \u00fanico que ten\u00eda. Nada debe retenerlo en el momento en que es llamado. Es una imagen poderosa para nosotros hoy: la verdadera curaci\u00f3n que conduce a la luz aut\u00e9ntica requiere soltar aquello a lo que nos aferramos por seguridad, tal vez tambi\u00e9n por miedo.<\/p>\n<p>Entonces la pregunta de Jes\u00fas a Bartimeo es la misma pregunta que Jes\u00fas nos hace a cada uno de nosotros hoy: \u201c\u00bfQu\u00e9 quieres que haga por ti?\u201d (v. 51)<\/p>\n<p>Bartimeo pide lo \u00fanico que hace falta: pide \u201cver\u201d. La verdadera humildad es la capacidad de nombrar con precisi\u00f3n la propia pobreza ante Dios, sin sustituirla por deseos de poder o de gratificaci\u00f3n superficial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>La terquedad de permanecer ciegos ante una visi\u00f3n m\u00e1s amplia<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Un pensamiento sobre la multitud que al principio quer\u00eda hacer callar al pobre Bartimeo. Nos surge la pregunta de qui\u00e9n era verdaderamente \u201cciego\u201d y tal vez tambi\u00e9n \u201csordo\u201d. La multitud con su indiferencia representa una \u201cceguera\u201d diferente a la f\u00edsica de Bartimeo: es la ceguera de quien ve perfectamente, pero no quiere ser molestado en su propia visi\u00f3n estrecha de las cosas. Es la misma ceguera que nos acompa\u00f1a todav\u00eda hoy ante la pobreza que no queremos \u201cnombrar\u201d, y mucho menos encontrar.<\/p>\n<p>Esta es quiz\u00e1s la lecci\u00f3n m\u00e1s urgente para nosotros hoy: existen cegueras que se curan, como la de Bartimeo. Pero hay cegueras que se resisten tercamente a la luz, porque la luz de Dios es siempre m\u00e1s amplia, m\u00e1s gratuita y m\u00e1s desestabilizadora de lo que nuestras categor\u00edas est\u00e1n dispuestas a acoger.<\/p>\n<p>La curaci\u00f3n que Dios ofrece es infinita y gratuita: no responde a la l\u00f3gica del m\u00e9rito, del orden social, de quien tiene derecho a ser escuchado. Precisamente por esto, la tentaci\u00f3n de \u201chacer callar\u201d a quien grita desde el margen \u2013el pobre, el joven en crisis, quien plantea preguntas inc\u00f3modas a nuestra praxis consolidada\u2013 siempre est\u00e1 al acecho tambi\u00e9n en nuestras comunidades.<\/p>\n<p>Reconocer esta terquedad en nosotros mismos no es motivo de des\u00e1nimo, sino el inicio de un camino nuevo y liberador. Que la franqueza de Bartimeo sea para nosotros un don, que su grito encuentre \u201ccasa\u201d en nuestro coraz\u00f3n, no una sola vez, sino como grito permanente de quien sabe que su propia visi\u00f3n siempre necesita ser enfocada de nuevo por la gracia. Solo entonces, como Bartimeo, podremos verdaderamente \u201cseguir a Jes\u00fas por el camino\u201d (v. 52): verdaderos y aut\u00e9nticos disc\u00edpulos, ya no espectadores curados, sino seguidores que han aprendido a ver lo que importa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n sobre Mc 10, 46-52 \u2013 El ciego Bartimeo &nbsp; El relato de la curaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":54496,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":2,"footnotes":""},"categories":[184],"tags":[2636,2198,2593,2612,2026],"class_list":["post-54502","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicaciones-del-rector-mayor","tag-consejos","tag-educacion","tag-familia-salesiana","tag-nuestros-guias","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54502"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54502\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54503,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54502\/revisions\/54503"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54496"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}