{"id":54329,"date":"2026-08-07T16:02:46","date_gmt":"2026-08-07T16:02:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=54329"},"modified":"2026-08-07T16:03:04","modified_gmt":"2026-08-07T16:03:04","slug":"venerable-attilio-giordani","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/venerable-attilio-giordani\/","title":{"rendered":"Venerable Attilio Giordani"},"content":{"rendered":"<p><em>La figura del venerable Attilio Giordani (1913\u20131972) testimonia c\u00f3mo el carisma de Don Bosco puede vivirse plenamente en la vida laical, en la familia, en el trabajo y en el compromiso educativo con los j\u00f3venes. Esposo, padre de familia, catequista y Salesiano Cooperador, hizo de la alegr\u00eda cristiana el rasgo distintivo de su presencia entre la gente. Formado en el oratorio salesiano de Mil\u00e1n, dedic\u00f3 gran parte de su vida a la animaci\u00f3n de los muchachos, traduciendo con creatividad el Sistema Preventivo en el servicio catequ\u00e9tico y en el apostolado diario. Su existencia estuvo marcada por una fe sencilla y profunda, alimentada por la Eucarist\u00eda y la oraci\u00f3n, hasta la elecci\u00f3n misionera compartida con su familia en Brasil. En \u00e9l, la santidad salesiana se manifiesta como una vida ordinaria vivida con entusiasmo evang\u00e9lico y amor por los j\u00f3venes.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<em>Alegraos siempre en el Se\u00f1or, repito: alegraos. Que vuestra bondad sea conocida por todos. El Se\u00f1or est\u00e1 cerca<\/em>\u201d (Flp 4, 4-5).<\/p>\n<p>Este texto paulino, que tambi\u00e9n se proclama en la Misa en honor de Don Bosco, es el que mejor interpreta la Palabra de Dios que Atilio encarn\u00f3 en su vida de esposo, padre, empleado, educador, catequista, Salesiano Cooperador, misionero: anunciar el Evangelio de la alegr\u00eda y dar testimonio de la alegr\u00eda del Evangelio. Su rostro, su sonrisa, su bondad, su humor, sus palabras, expresaban la alegr\u00eda de quien ha encontrado al Se\u00f1or Jes\u00fas, contagiando a todos y comunicando el sentido positivo de la vida y la belleza de la fe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Perfil biogr\u00e1fico<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Laico, esposo y padre de familia, constantemente dedicado a la pastoral juvenil, salesiano cooperador y misionero en Mato Grosso (Brasil), eficaz animador de vocaciones a la vida consagrada, evang\u00e9licamente desprendido de los bienes terrenales, Attilio Giordani constituye un modelo inspirador para la Iglesia y para el mundo.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en Mil\u00e1n el 3 de febrero de 1913, en el seno de una familia de modestas condiciones econ\u00f3micas y profundas convicciones religiosas. Despu\u00e9s de la escuela primaria se matricul\u00f3 en la escuela t\u00e9cnica. De ni\u00f1o frecuent\u00f3 asiduamente el oratorio parroquial de San Agust\u00edn de Mil\u00e1n, dirigido por los salesianos, que le hicieron conocer y amar a Don Bosco. Fue en el oratorio donde recibi\u00f3 su primera formaci\u00f3n y comenz\u00f3 a comprometerse con perseverancia en la alegre animaci\u00f3n de los grupos. Durante d\u00e9cadas ser\u00eda un catequista diligente y un animador brillante, sencillo y sereno a la luz del m\u00e9todo preventivo de Don Bosco. Attilio demostr\u00f3 una extraordinaria vivacidad en su actividad educativa, en el centro de la cual puso siempre el anuncio del Evangelio testimoniado con creatividad y credibilidad.<\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os entr\u00f3 a formar parte de la Asociaci\u00f3n de Salesianos Cooperadores y de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. En 1934 fue llamado al servicio militar. Incluso bajo las armas mostr\u00f3 una generosa disponibilidad para el apostolado. Su servicio en la milicia continu\u00f3, intermitentemente y en diferentes lugares, desde Francia a Grecia, hasta el armisticio del 8 de septiembre de 1943, cuando se refugi\u00f3 en Vendrogno (Lecco) y all\u00ed continu\u00f3 su compromiso apost\u00f3lico entre los muchachos.<\/p>\n<p>Entretanto, Attilio se hab\u00eda comprometido con una joven, Noemi Davanzo, a la que hab\u00eda conocido en el oratorio y que, como \u00e9l, se dedicaba al servicio educativo entre los ni\u00f1os. El 6 de mayo de 1944 contrajeron matrimonio. De su uni\u00f3n nacieron tres hijos: Piergiorgio, Maria Grazia y Paola. En la familia, Attilio fue un esposo y un padre presente, lleno de gran fe y serenidad; eligi\u00f3 vivir en austeridad y pobreza evang\u00e9lica en beneficio de los m\u00e1s necesitados.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la guerra encontr\u00f3 empleo en una industria, donde trabaj\u00f3 con gran sentido del deber y de la justicia, contagiando alegr\u00eda y esp\u00edritu de solidaridad. Reanud\u00f3 a toda velocidad su labor de catequista y animador del oratorio, esforz\u00e1ndose cada vez m\u00e1s por implicar a los muchachos en el servicio caritativo.<\/p>\n<p>Mientras tanto, su salud estaba siendo sometida a duras pruebas: en 1962 un primer infarto le oblig\u00f3 a una larga convalecencia, pero no detuvo su impulso misionero, hasta el punto de que, en el umbral de los sesenta a\u00f1os, cuando sus tres hijos partieron hacia Brasil para un per\u00edodo de voluntariado misionero, Attilio decidi\u00f3 unirse a ellos junto con Noemi. De este modo quiso vivir plenamente su paternidad y compartir con sus hijos el proyecto de comprometerse con los dem\u00e1s dentro de nuevos horizontes. Incluso en Brasil, sigui\u00f3 siendo catequista y animador de j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Viv\u00eda una profunda comuni\u00f3n con Dios. Su jornada comenzaba con la Santa Misa y un tiempo de meditaci\u00f3n; segu\u00eda el trabajo y, por \u00faltimo, la asistencia al oratorio salesiano. Attilio amaba al Se\u00f1or con todo su coraz\u00f3n y encontraba los recursos para una vida de gracia en la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica diaria, la participaci\u00f3n en los sacramentos, la oraci\u00f3n, la devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda y la confianza en la gu\u00eda espiritual. Este era el secreto de su generosidad. En varias ocasiones, Atilio hab\u00eda dicho: \u201cLa muerte debe encontrarnos vivos\u201d.<\/p>\n<p>El 18 de diciembre de 1972, en Campo Grande (Brasil), durante una reuni\u00f3n, hablaba con entusiasmo del deber de dar la vida por los dem\u00e1s, cuando de repente sinti\u00f3 que se desvanec\u00eda. Justo a tiempo para decir a su hijo: \u201cPier Giorgio, contin\u00faa t\u00fa&#8230;\u201d, muri\u00f3 de un infarto. Su cuerpo, trasladado a Italia, descansa ahora en la bas\u00edlica milanesa de San Agust\u00edn, tan querida por \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Attilio Giordani modelo de vida familiar<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El matrimonio con Noemi, en mayo de 1944, para Attilio no es s\u00f3lo una palabra \u00abdada\u00bb, sino que es ante todo un \u00absacramento\u00bb de Cristo, cuya santidad e indisolubilidad se esfuerza por expresar a trav\u00e9s de su vida cotidiana y de la educaci\u00f3n de sus hijos. La familia permanece unida porque Attilio y Noemi se sostienen mutuamente con la oraci\u00f3n y practican la caridad. Una familia no encerrada en s\u00ed misma, sino abierta a la vida parroquial y oratoriana, a la pr\u00e1ctica de la caridad y al testimonio misionero.<\/p>\n<p>La obra de la redenci\u00f3n comienza por la familia, donde se construyen las relaciones fundamentales, donde se aprende el sentido de pertenencia y custodia, donde se genera a la fe. Hoy \u201cla familia atraviesa una profunda crisis cultural, como todas las comunidades y v\u00ednculos sociales. En el caso de la familia, la fragilidad de los v\u00ednculos se vuelve particularmente grave porque es la c\u00e9lula fundamental de la sociedad, el lugar donde se aprende a convivir en la diferencia y a pertenecer a los dem\u00e1s, y donde los padres transmiten la fe a sus hijos. Se tiende a considerar el matrimonio como una mera forma de gratificaci\u00f3n afectiva que puede constituirse de cualquier manera y modificarse seg\u00fan la sensibilidad de cada uno\u201d (<em>Evangelii Gaudium<\/em> 66). La crisis de fe ha producido tambi\u00e9n una crisis en la familia y en la comprensi\u00f3n de la verdadera naturaleza del hombre y de la mujer.<\/p>\n<p>Attilio, de novio, escrib\u00eda a Noemi, su futura esposa: \u201cSue\u00f1o con una peque\u00f1a familia, donde toda la paz cristiana y la sonrisa inocente de los ni\u00f1os (si el Se\u00f1or concede una gracia tan grande) no se vea turbada por ninguna nube\u201d (9 de octubre de 1942). Y los ni\u00f1os hablan as\u00ed de su padre \u201cCuando pap\u00e1 entraba en casa era todo nuestro; no tra\u00eda las tensiones de fuera a la casa. Era sereno, servicial, no cerrado; era algo \u2018nuestro\u2019. La conversaci\u00f3n en casa sobre temas vitales no consist\u00eda en sentarse a la mesa y decir: \u2018Esta noche, vamos a hablar de nuestros problemas\u2019. Era m\u00e1s bien una escucha mutua vivida en com\u00fan. A menudo nos levant\u00e1bamos tarde de la mesa porque cant\u00e1bamos y convers\u00e1bamos. M\u00e1s que su capacidad para incitarnos a decir nuestras cosas, era una atm\u00f3sfera creada en el hogar en la que padres e hijos se entend\u00edan m\u00e1s all\u00e1 de las palabras\u201d. En su tarea de padre y educador de sus hijos, Attilio ense\u00f1a a amar y adorar a Dios: \u201cTe pedimos, Se\u00f1or, por nuestra familia y nuestros hijos: que est\u00e9s siempre con nosotros con tu bendici\u00f3n y tu amor. Sin ti, no podemos amarnos con un amor sincero\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Attilio Giordani un modelo de la pr\u00e1ctica del Sistema Preventivo vivido en el Oratorio<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>A los nueve a\u00f1os comenz\u00f3 a frecuentar el Oratorio San Agust\u00edn de los Salesianos de Mil\u00e1n. All\u00ed, como joven para los j\u00f3venes, se dedic\u00f3 con constancia a la alegre animaci\u00f3n de los grupos: durante decenios fue un diligente catequista y un brillante, sencillo y sereno animador salesiano. Conoce y utiliza todos los instrumentos educativos del Sistema Preventivo para animar a sus j\u00f3venes: cuidado de la liturgia, formaci\u00f3n, presencia y juego en el patio, valorizaci\u00f3n del tiempo libre, teatro; organiza paseos con los j\u00f3venes del oratorio, compone canciones, sketches, inventa loter\u00edas ben\u00e9ficas, cazas del tesoro parroquiales y olimpiadas para j\u00f3venes, sin olvidar nunca el centro de la alegr\u00eda cristiana: el amor a Dios y al pr\u00f3jimo. Revela el arte del educador, poniendo en el centro de su misi\u00f3n educativa el anuncio del Evangelio y el servicio catequ\u00e9tico, vivido con creatividad y credibilidad. Un m\u00e9rito particular de Attilio Giordani es haber traducido de forma sencilla y convincente la especificidad de la evangelizaci\u00f3n deseada por Don Bosco, que evangelizaba educando.<\/p>\n<p>Attilio prodig\u00f3 en las diversas etapas de su vida el compromiso con la obra educativa, distingui\u00e9ndose en la historia de santidad de la Familia Salesiana por haber encarnado de manera original el carisma oratoriano de Don Bosco. De manera especial destaca por su labor como catequista, entendida no s\u00f3lo como transmisi\u00f3n de doctrina, sino comunicaci\u00f3n vital y experiencial del encuentro con Jes\u00fas y de una vida cristiana coherente con el Evangelio.<\/p>\n<p>Hay un nombre que encierra toda una biograf\u00eda: es ADSC, que significa \u201c<em>\u00c1ngel<\/em> <em>de Segunda Categor\u00eda<\/em>\u201d. Merece la pena escuchar su historia. Parece una par\u00e1bola evang\u00e9lica. Dentro est\u00e1 la identidad misma de Attilio Giordani. \u201cTienes que saber que hace much\u00edsimos a\u00f1os, mientras el Padre Eterno modelaba \u00e1ngeles -piensa que eran tan innumerables como las estrellas del firmamento-, se le ocurri\u00f3 hacer uno que era un poco delgado y ten\u00eda la nariz larga. Lo observ\u00f3 y, tras comprobar que no se ajustaba a los estrictos c\u00e1nones de la est\u00e9tica ang\u00e9lica, lo mantuvo aparte. Si lo hubiera sacado al mundo ang\u00e9lico, estaba claro que sus colegas lo habr\u00edan definido y tratado como un \u00e1ngel de segunda categor\u00eda. Para ser precisos, un Adiesseci, un \u00e1ngel de segunda categor\u00eda. El pobre habr\u00eda sufrido y por eso Dios pens\u00f3 en desviarlo a otro mundo. Cuando vio que en el valle del OSA (Oratorio Sant&#8217; Ambrogio) Don Acerbi hab\u00eda superado con \u00e9xito el periodo de rodaje y cuando, desde los peque\u00f1os rect\u00e1ngulos de los patios que bordeaban el Naviglio, oy\u00f3 los gritos festivos de los gorriones y las voces alegres de cientos de muchachos que se elevaban hacia el cielo, decidi\u00f3 emplear en el OSA a los Adiesseci, a los que tambi\u00e9n hab\u00eda cogido cari\u00f1o. La OSA no era un lugar desechable, ni mucho menos. Como se ha dicho, all\u00ed hab\u00eda cientos de chicos y se pod\u00eda hacer un buen trabajo. As\u00ed que Adiesseci empez\u00f3 a asistir a la OSA y, aunque se presentaba como un chico parecido a los dem\u00e1s, hab\u00eda conservado su delgadez primitiva inconfundible, su nariz larga y -lo m\u00e1s importante- su instinto de \u00e1ngel de la guarda. Ese instinto invencible que vela, tranquiliza y purifica, que invita a la oraci\u00f3n y a la alegr\u00eda de los peque\u00f1os sacrificios, que espolea el coraje de la constancia y la paciencia con los compa\u00f1eros. Ese instinto invencible que impulsa al amor de Dios. Quienes han pasado los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os en la OSA no pueden haber dejado de ver y apreciar la obra de Adiesseci. Era, y sigue siendo, el protagonista y animador de las fiestas y, al mismo tiempo, el planificador y conspirador de los lunes, es decir, ese tipo de cristiano hecho para fastidiar al don Abbondio que llevamos dentro. Ese don Abbondio, en otras palabras, que quiere que le dejen en paz para dormitar, relajarse o sorber -si es asceta- los piadosos recuerdos de la jornada festiva\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Attilio Giordani modelo de santidad laical salesiana, vivida en la alegr\u00eda<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Se hace Salesiano Cooperador, viviendo la fe dentro de su propia realidad laical, inspir\u00e1ndose en el proyecto de vida apost\u00f3lica de Don Bosco. Construye su personalidad de hombre y de cristiano en la alegr\u00eda. Su humor es la expresi\u00f3n directa de una conciencia dominada por la fe en Cristo. Tambi\u00e9n testimonia con valent\u00eda y alegre bondad su fe cristiana incluso en ambientes o situaciones dif\u00edciles como durante su servicio militar y la guerra, o en su profesi\u00f3n de oficinista, viviendo en el mundo sin ser del mundo, yendo contracorriente. Termin\u00f3 su vida terrena compartiendo con su familia su opci\u00f3n misionera, dejando como testamento el entusiasmo de una vida entregada por los dem\u00e1s: \u201cNuestra fe debe ser vida y la medida de nuestra creencia se manifiesta en nuestro ser\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Venerable Attilio Giordani es una clara encarnaci\u00f3n de la espiritualidad salesiana en clave laica. Este aspecto ha suscitado siempre una particular admiraci\u00f3n, sobre todo en los salesianos consagrados que sent\u00edan la presencia providencial de tal modelo y no dejaban de buscar ellos mismos su consejo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Attilio es verdaderamente la encarnaci\u00f3n de la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica del Papa Francisco, Evangelii Gaudium, que afirma en su primer n\u00famero: \u201cLa alegr\u00eda del Evangelio llena el coraz\u00f3n y la vida entera de los que se encuentran con Jes\u00fas. Quien se deja salvar por \u00c9l es liberado del pecado, de la tristeza, del vac\u00edo interior, del aislamiento. Con Jesucristo nace y renace siempre la alegr\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Attilio es un verdadero laico cristiano, un aut\u00e9ntico Salesiano Cooperador, que nos indica el gran desaf\u00edo de un laicado maduro y responsable a trav\u00e9s de una gran fidelidad al compromiso de la caridad, de la catequesis, del testimonio y de la celebraci\u00f3n de la fe, que nacen del Bautismo y de la Confirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un joven oratoriano testimoniaba: \u201cHac\u00eda tiempo que los muchachos comprend\u00edamos que Attilio sent\u00eda una sincera admiraci\u00f3n y ten\u00eda una admiraci\u00f3n especial por Don Bosco. En el fondo, las cosas por las que ese santo simpatizaba con nosotros eran m\u00e1s o menos las mismas que nos hac\u00edan simpatizar con Attilio. Deb\u00eda de haber alg\u00fan tipo de afinidad si ambos hab\u00edan conseguido entrar tan suave y profundamente en la vida de los chicos a los que se hab\u00edan acercado. No cabe duda de que, comparado con Don Bosco, Attilio tuvo un \u00e1mbito de influencia m\u00e1s limitado y modesto, pero tampoco cabe duda de que su pasi\u00f3n educativa fue muy generosa y nunca dej\u00f3 de expandirse y fructificar en la estela de la primitiva tradici\u00f3n salesiana\u201d.<\/p>\n<p>Tal vez sea dif\u00edcil decir m\u00e1s de un Salesiano Cooperador: \u201c\u00a1Las cosas por las que Don Bosco simpatizaba con nosotros eran en su mayor\u00eda las mismas que nos hac\u00edan querer a Attilio!\u201d Y otro: \u201c\u00c9ramos muchos los que, gracias a \u00e9l, sonre\u00edamos, incluso nos re\u00edamos a carcajadas en muchas ocasiones diferentes. La risa que provocaba nunca estaba contaminada por la vulgaridad o el doble sentido. Cuando actuaba, su rostro serio o sus andares, su atuendo desali\u00f1ado o su italiano soso bastaban para provocar la risa del p\u00fablico. Pero \u00a1cu\u00e1nta mesura y discreci\u00f3n mostraba en los momentos en que trataba cosas serias o dolorosas!\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La figura del venerable Attilio Giordani (1913\u20131972) testimonia c\u00f3mo el carisma de Don Bosco puede&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":54323,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":2,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,2558,2198,2593,2633,2620],"class_list":["post-54329","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-dios","tag-educacion","tag-familia-salesiana","tag-iglesia","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54329","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54329"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54329\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54330,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54329\/revisions\/54330"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}