{"id":54308,"date":"2026-08-05T05:49:51","date_gmt":"2026-08-05T05:49:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=54308"},"modified":"2026-08-05T05:50:08","modified_gmt":"2026-08-05T05:50:08","slug":"conocemos-a-don-bosco-14-la-marquesa-de-barolo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/conocemos-a-don-bosco-14-la-marquesa-de-barolo\/","title":{"rendered":"Conocemos a don Bosco (14). La Marquesa de Barolo"},"content":{"rendered":"<p><em><i>Giulietta Colbert de Barolo, noble francesa marcada por el exilio y por profundas pruebas familiares, dedic\u00f3 toda su vida, junto con su marido Carlo Tancredi Falletti, a las obras de caridad en Tur\u00edn. Tras la muerte del marqu\u00e9s, multiplic\u00f3 las iniciativas en favor de los pobres, las reclusas, las muchachas en peligro, las hu\u00e9rfanas y las ni\u00f1as con discapacidad, fundando instituciones, escuelas, hospitales y congregaciones religiosas, coordinadas en la Opera Pia Barolo. Entre las obras m\u00e1s significativas destaca el Refugio para j\u00f3venes mujeres. En 1844 acogi\u00f3 a don Bosco como capell\u00e1n, apoyando sus comienzos e intuyendo su valor apost\u00f3lico. Mujer de profunda espiritualidad y gran influencia social, dej\u00f3 todos sus bienes a sus fundaciones. Muri\u00f3 en 1864; est\u00e1 en curso la causa de beatificaci\u00f3n.<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>Porque era siempre sincero y coherente.<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Juliette Victorienne Fran\u00e7oise de Colbert-Maul\u00e9vrier, descendiente del ministro de finanzas de Luis XIV, nace en Vend\u00e9e el 27 de junio de 1785. Recibe una esmerada educaci\u00f3n cristiana y una excelente formaci\u00f3n cultural. Su infancia est\u00e1 marcada por lutos dolorosos: a los siete a\u00f1os pierde a su madre, luego su abuela paterna es ejecutada por los revolucionarios. Junto con su padre, su hermano y su hermana, debe huir al exilio en Alemania y Holanda. Regresa a Par\u00eds en el per\u00edodo napole\u00f3nico y es llamada a la corte imperial. All\u00ed conoce al marqu\u00e9s de Barolo, Carlo Tancredi Falletti (1782-1838), rico caballero piamont\u00e9s. El propio Napole\u00f3n favorece y organiza su matrimonio en 1807. Hasta 1814 la pareja vive entre Par\u00eds y Tur\u00edn. Luego se establece definitivamente en la capital saboyana, en el hermoso palacio del siglo XVIII de los Barolo. No tienen hijos, circunstancia que los impulsa a dedicarse por completo a las obras de caridad.<\/p>\n<p>Los esposos Barolo viajan mucho. As\u00ed pueden observar lo que se est\u00e1 haciendo en el campo de la asistencia social y de la intervenci\u00f3n caritativa en Francia, especialmente en Par\u00eds. Intentan hacer lo mismo en Tur\u00edn. Cuando en 1838 el marqu\u00e9s muere prematuramente, dejando a su esposa sus vastas propiedades, ella contin\u00faa las obras emprendidas en favor de los pobres y necesitados, fundando otras nuevas.<\/p>\n<p>Se cuenta que un d\u00eda de 1819, durante la semana de Pascua, mientras se arrodillaba en la calle al paso del Vi\u00e1tico, oy\u00f3 salir de una ventana de la cercana c\u00e1rcel femenina una blasfemia. Entr\u00f3 en la prisi\u00f3n y pidi\u00f3 hablar con aquella persona; as\u00ed se dio cuenta de las miserables condiciones en que viv\u00edan las reclusas. Desde ese momento decidi\u00f3 hacerse cargo de ellas. A pesar de las objeciones de amigos, autoridades e incluso de su confesor, comenz\u00f3 a frecuentar regularmente la prisi\u00f3n y a ense\u00f1ar a las internas la higiene, los rudimentos de la escritura y de la lectura, el catecismo, el bordado y la costura. Logr\u00f3 instituir un aula escolar y un taller, e introducir las ceremonias religiosas. A ra\u00edz de esa experiencia, elabor\u00f3 y llev\u00f3 a cabo el proyecto de una c\u00e1rcel femenina moderna, de la cual fue nombrada superintendente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los esposos Barolo fundaron muchas otras obras para los pobres que habitaban los barrios septentrionales de la ciudad, algunas de las cuales siguen activas hoy. Para dar continuidad y solidez econ\u00f3mica a todas aquellas iniciativas, la marquesa instituir\u00e1 la Opera Pia Barolo, todav\u00eda existente. Gracias al empe\u00f1o suyo y de su marido, las escuelas primarias populares de Tur\u00edn fueron confiadas a los <em><i>Hermanos de las Escuelas Cristianas<\/i><\/em> y a las <em><i>Hermanas de San Jos\u00e9<\/i><\/em>.<\/p>\n<p>Entre todas sus instituciones caritativas, la m\u00e1s imponente fue el Refugio (P\u00eda Obra de Nuestra Se\u00f1ora \u201c<em><i>Refugium<\/i><\/em> <em><i>Peccatorum<\/i><\/em>\u201d), inspirada en la obra del abad L\u00e9gris Duval de Par\u00eds, iniciada en 1821 para ofrecer amparo y formaci\u00f3n a 300 j\u00f3venes mujeres en peligro o salidas de la c\u00e1rcel. En 1825, con el benepl\u00e1cito del rey Carlos F\u00e9lix, invitaron a Tur\u00edn a las <em><i>Dames<\/i><\/em> <em><i>du<\/i><\/em> <em><i>Sacr\u00e9<\/i><\/em> <em><i>Coeur<\/i><\/em> para la educaci\u00f3n de las j\u00f3venes de familia noble. En 1829, siguiendo el ejemplo de la parisina Madame Pastoret, abrieron en su propio <em><i>palacio<\/i><\/em> el primer asilo infantil para ni\u00f1os y ni\u00f1as de clase pobre. En 1832 iniciaron una escuela gratuita y un comedor para los pobres que serv\u00eda 250 comidas al d\u00eda; durante la estaci\u00f3n invernal cada uno recib\u00eda tambi\u00e9n una provisi\u00f3n semanal de le\u00f1a para calentarse.<\/p>\n<p>En el mismo a\u00f1o, construyeron un convento destinado a las j\u00f3venes del Refugio que deseaban consagrarse al Se\u00f1or (<em><i>Retiro de Santa Mar\u00eda Magdalena<\/i><\/em>): la nueva congregaci\u00f3n fue aprobada por las autoridades eclesi\u00e1sticas con el t\u00edtulo de <em><i>Hermanas penitentes de Santa Mar\u00eda Magdalena<\/i><\/em> (popularmente <em><i>Magdalenas<\/i><\/em>). Siempre en 1832, junto al instituto de las Magdalenas, y bajo su cuidado, los Barolo construyeron una casa para acoger a ni\u00f1as menores de 12 a\u00f1os abandonadas (llamadas <em><i>Magdalenas<\/i><\/em> peque\u00f1as).<\/p>\n<p>En 1834 fundaron la <em><i>Congregaci\u00f3n de las Hermanas de Santa Ana y de la Divina Providencia<\/i><\/em> para la educaci\u00f3n de las j\u00f3venes de condici\u00f3n civil. Junto a la comunidad de las Hermanas de Santa Ana, abrieron una casa para unas treinta j\u00f3venes hu\u00e9rfanas (las <em><i>Julietas<\/i><\/em>), quienes, una vez completada su educaci\u00f3n, recib\u00edan 500 francos de dote.<\/p>\n<p>Tras la muerte de su marido, la marquesa no se limit\u00f3 a sostener las instituciones caritativas anteriores, sino que emprendi\u00f3 o colabor\u00f3 en nuevas fundaciones. Contribuy\u00f3, por ejemplo, a la construcci\u00f3n del convento de las <em><i>Adoratrices del Sant\u00edsimo Sacramento<\/i><\/em> y particip\u00f3 en la fundaci\u00f3n turinesa de la <em><i>Asociaci\u00f3n para la adoraci\u00f3n perpetua<\/i><\/em>. En 1844, fund\u00f3 el instituto de las <em><i>Terciarias de Santa Mar\u00eda Magdalena<\/i><\/em> para aquellas j\u00f3venes del Refugio que no se sent\u00edan llamadas a la vida religiosa, pero quer\u00edan comprometerse cristianamente en el servicio. Entre 1844 y 1845 construy\u00f3 el Ospedaletto de <em><i>Santa Filomena<\/i><\/em>, para acoger a 120 ni\u00f1as con discapacidad de entre 3 y 12 a\u00f1os confiadas a las Hermanas de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Fund\u00f3 tambi\u00e9n otras obras innovadoras, como las <em><i>Familias de Santa Mar\u00eda<\/i><\/em>, de <em><i>San<\/i><\/em> <em><i>Jos\u00e9<\/i><\/em> <em><i>y de Santa Ana<\/i><\/em>, una especie de casa-familia para peque\u00f1os grupos de j\u00f3venes aprendices confiadas al cuidado de una \u201cmadre\u201d laica. Subvencion\u00f3 la construcci\u00f3n de la parroquia y del Oratorio de Santa Giulia en Borgo Vanchiglia, iniciada en 1862 y completada en 1866, dos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>La amiga genial<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Don Bosco conoci\u00f3 a la marquesa en 1844, cuando le fue presentada por el te\u00f3logo Borel. Ella intuy\u00f3 inmediatamente que se encontraba ante un hombre de valor y, en el oto\u00f1o de ese a\u00f1o, decidi\u00f3 contratarlo como capell\u00e1n del Ospedaletto y colaborador pastoral en sus otras obras.<\/p>\n<p>No solo le permiti\u00f3 continuar los catecismos para los chicos pobres, sino que le concedi\u00f3 temporalmente el uso de los locales del Ospedaletto y lo sostuvo econ\u00f3micamente en su acci\u00f3n caritativa. Cuando se dio cuenta de su fr\u00e1gil salud, trat\u00f3 de limitarlo en los trabajos apost\u00f3licos, pidi\u00e9ndole que se dedicara \u00fanicamente a sus deberes de capell\u00e1n. Como ella misma explica en una carta a Borel, no estaba en contra del oratorio, sino muy preocupada por el estado de don Bosco. En esta \u00f3ptica debe interpretarse el <em><i>ultim\u00e1tum<\/i><\/em> dirigido al Santo; de hecho, a pesar de su en\u00e9rgica afirmaci\u00f3n (\u201cSe meter\u00e1 de lleno en deudas; vendr\u00e1 a m\u00ed, y yo protesto desde ahora que no le dar\u00e9 nunca un solo centavo para sus muchachos\u201d), seguir\u00e1 sosteni\u00e9ndolo econ\u00f3micamente tambi\u00e9n despu\u00e9s, a trav\u00e9s de don Cafasso y de Borel. Cabe a\u00f1adir que don Bosco continuar\u00e1 colaborando pastoralmente en las obras Barolo, en persona o a trav\u00e9s de sus salesianos. Es m\u00e1s, despu\u00e9s de la muerte de Giulia Colbert (19 de enero de 1864), las relaciones con las Hermanas de Santa Ana se intensificaron, hasta el punto de que el Santo educador, al escribir las constituciones de las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora (1870-1872), \u201ccontrat\u00f3\u201d a su madre general, la beata Enrichetta Dominici; adem\u00e1s, dos hermanas de Santa Ana vivieron durante alg\u00fan tiempo en Mornese para ayudar a la primera comunidad de las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La marquesa, adem\u00e1s de ser una mujer piadosa, h\u00e1bil y extraordinaria, gozaba de la estima de la corte y de la nobleza. Adem\u00e1s, en su palacio, manten\u00eda un sal\u00f3n al estilo franc\u00e9s, frecuentado por personajes ilustres como Pellico (su secretario), Cesare Balbo, los hermanos Cavour, Joseph de Maistre, el poeta Lamartine, monse\u00f1or Dupanloup y otros. Aunque se presentaba magn\u00e1nima e independiente, no era en absoluto una persona mundana. Era profundamente espiritual y lo fue cada vez m\u00e1s bajo la gu\u00eda de maestros espirituales como el te\u00f3logo Luigi Guala y don Jos\u00e9 Cafasso. Vivi\u00f3 una vida de intensa oraci\u00f3n y de mortificaci\u00f3n (llevaba cilicio). Muri\u00f3 el 19 de enero de 1864, despu\u00e9s de haber dispuesto que sus riquezas fueran destinadas al sostenimiento de las obras de caridad. Est\u00e1 en curso la causa de beatificaci\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>Arthur J. LENTI, Don Bosco historia y esp\u00edritu, volumen 1, p\u00e1g. 391<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Giulietta Colbert de Barolo, noble francesa marcada por el exilio y por profundas pruebas familiares,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":54303,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":1,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1708,1720,1768,1702,1972,2620],"class_list":["post-54308","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-benefactores","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-providencia","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54308"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54309,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54308\/revisions\/54309"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54303"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}