{"id":54244,"date":"2026-07-30T19:09:38","date_gmt":"2026-07-30T19:09:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=54244"},"modified":"2026-07-30T19:09:55","modified_gmt":"2026-07-30T19:09:55","slug":"el-ocio-de-don-bosco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/el-ocio-de-don-bosco\/","title":{"rendered":"El ocio de don Bosco"},"content":{"rendered":"<p><em>El concepto de \u201cno hacer nada\u201d no exist\u00eda en la mente de don Bosco, ni siquiera cuando era ni\u00f1o. En su juventud, sus diversiones eran juegos con sus compa\u00f1eros para mejorarlos, entrenamientos de saltimbanqui, educar a su perro Bracco, montar a caballo y mucho m\u00e1s. Como sacerdote, transform\u00f3 juegos y fiestas en herramientas de apostolado para los j\u00f3venes de Tur\u00edn: carnaval con pi\u00f1atas y di\u00e1logos en la capilla, desaf\u00edos deportivos, grandes recreos, paseos oto\u00f1ales, manteniendo siempre vivo el esp\u00edritu alegre que lo caracterizaba. Sol\u00eda decir: \u201cla ociosidad es maestra de muchos vicios\u201d y \u201cel demonio nos encuentre siempre ocupados\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00abocio\u00bb se entiende todo aquello que \u00abdivierte\u00bb y es decir que descansa del trabajo, distrae de las propias preocupaciones y por lo tanto \u00abdivierte\u00bb.<\/p>\n<p>Se puede preguntar si Don Bosco en su vida se tom\u00f3 alg\u00fan momento de ocio, o alg\u00fan rato de \u00ab<em>relax<\/em>\u00bb, para usar un t\u00e9rmino extranjero que \u00abqueda bien\u00bb, pero que deriva luego de la \u00ab<em>relaxatio<\/em>\u00bb latina.<\/p>\n<p>La voz \u00abocio\u00bb no se encuentra en los \u00edndices anal\u00edticos de la primera historia salesiana. Se encuentran, m\u00e1s bien, las voces: \u00abdiversi\u00f3n\u00bb, \u00abjuegos\u00bb, \u00abrecreaci\u00f3n\u00bb, que se refieren no tanto al ocio personal de Don Bosco sino m\u00e1s bien a sus iniciativas en beneficio de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Se sabe, sin embargo, que, de ni\u00f1o y de joven estudiante, Giovanni tambi\u00e9n disfrut\u00f3 de momentos de \u00abrelax\u00bb, como cuando iba a anidar, o a divertirse con los compa\u00f1eros del barrio.<\/p>\n<p>Es conocida su amistad con el perro del Sussambrino, el famoso \u00abBraco\u00bb que \u00e9l entren\u00f3 para atrapar al vuelo los trozos de pan y no comerlos hasta recibir la orden, para subir y bajar por la escalera de mano del granero y para hacer saltos y juegos de circo.<\/p>\n<p>As\u00ed, cuando en Castelnuovo el p\u00e1rroco Don Dassano le confi\u00f3 el cuidado del establo, Giovanni, despu\u00e9s de aprender a montar a caballo, le saltaba a la grupa y se divert\u00eda empuj\u00e1ndolo al galope.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en Chieri jugaba con los compa\u00f1eros de la escuela p\u00fablica y en el Seminario particip\u00f3 a veces incluso en juegos de cartas y tarot, aunque luego los dej\u00f3 porque le molestaban en el estudio y en el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a1Ya no eran un ocio para \u00e9l!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los espect\u00e1culos de los sacerdotes<\/strong><\/p>\n<p>En Morialdo, en las celebraciones por la fiesta de la Maternidad de Mar\u00eda, solemnidad principal del pueblo, el cl\u00e9rigo Giuseppe Cafasso, invitado por Juanito Bosco a disfrutar de alg\u00fan espect\u00e1culo, le respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014 <em>Mi querido amigo, los espect\u00e1culos de los sacerdotes son las funciones de iglesia<\/em> (MO 42).<\/p>\n<p>Giovanni no olvid\u00f3 m\u00e1s esas palabras, como resulta de sus prop\u00f3sitos tomados el d\u00eda de la vestici\u00f3n clerical (MO 87-88).<\/p>\n<p>Pero luego las aplic\u00f3 a su manera transformando poco a poco bromas, juegos, diversiones varias en otros tantos medios de apostolado. Se puede decir que desde que comenz\u00f3 su ministerio sacerdotal entre los j\u00f3venes pobres y abandonados de Tur\u00edn, el ocio fue solo para sus chicos.<\/p>\n<p>Lo utilizaba como v\u00e1lvula de seguridad para quien necesitaba libertad, alegr\u00eda, ruido tal vez, que serenara los corazones y los distrajera de pensamientos tristes, conduci\u00e9ndolos indirectamente a algo m\u00e1s importante, el estudio, el trabajo, la oraci\u00f3n, la virtud.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se podr\u00edan describir las fiestas, los espect\u00e1culos, las diversas formas de recreaci\u00f3n que Don Bosco supo idear y realizar durante su actividad de sacerdote-educador.<\/p>\n<p>Para el carnaval de 1847, por ejemplo, Don Bosco avis\u00f3 a los j\u00f3venes que en los \u00faltimos d\u00edas antes de la Cuaresma habr\u00eda entretenimientos y juegos extraordinarios. Quer\u00eda distraerlos del pensamiento del carnaval de la ciudad que les conven\u00eda poco. Con el Te\u00f3logo Borel dio primero en la capilla una instrucci\u00f3n muy amena en forma de di\u00e1logo, que despert\u00f3 la hilaridad de todos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las funciones de iglesia, organiz\u00f3 una animada recreaci\u00f3n, incluyendo el juego de las \u00abpi\u00f1atas\u00bb colgadas de una cuerda con dentro fruta y dulces, o.\u2026 llenas de agua. Los j\u00f3venes, elegidos por sus compa\u00f1eros, con los ojos vendados y con un palo en la mano, deb\u00edan girar alrededor intentando golpear las \u00abpi\u00f1atas\u00bb &#8230; con las consecuencias correspondientes (MB III, 180).<\/p>\n<p>Hasta que la edad y los compromisos se lo permitieron, Don Bosco fue el primero en los juegos, el alma de la recreaci\u00f3n. Jugaba a los bolos, a las bochas, a \u00abbarrarotta\u00bb. Desafiaba a los j\u00f3venes a superarlo en la carrera. Parece que el \u00faltimo de estos desaf\u00edos tuvo lugar en 1868. Don Bosco, a pesar de las piernas hinchadas, corri\u00f3 a\u00fan con tanta rapidez que dej\u00f3 atr\u00e1s a todos los j\u00f3venes del Oratorio, mientras los presentes no pod\u00edan creer a sus ojos (MB III, 127).<\/p>\n<p>Pero el d\u00eda m\u00e1s caracter\u00edstico de fiesta familiar para todo el Oratorio se convirti\u00f3 en el 24 de junio unido especialmente al onom\u00e1stico de Don Bosco, ocasi\u00f3n de bellas funciones en la iglesia, mejor almuerzo, academia en su honor, entretenimiento teatral y mucha alegr\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfNunca ocio personal?<\/strong><\/p>\n<p>Si recorremos la vida de Don Bosco, sin embargo, encontramos que no le faltaron ocasiones no solo de alivio espiritual sino, indirectamente al menos, tambi\u00e9n de ocio entre tantas dificultades financieras, sufrimientos f\u00edsicos y morales, graves problemas de toda \u00edndole.<\/p>\n<p>A finales de agosto de 1850 hizo un viaje al Valle Chisone. Interrogado a\u00f1os despu\u00e9s sobre el motivo de ese viaje, respondi\u00f3 que, pensando en escribir una <em>Historia de Italia<\/em>, deseaba ver esas monta\u00f1as donde en 1747 se hab\u00eda librado por los piamonteses la heroica batalla de Assietta para impedir la invasi\u00f3n de los Estados de Saboya.<\/p>\n<p>Don Bosco se encontraba en un momento de serias preocupaciones y la excursi\u00f3n pudo haberle servido de ocio, aunque el bi\u00f3grafo est\u00e1 convencido de que el relato que hizo ocultaba el prop\u00f3sito principal de la excursi\u00f3n, es decir, un acto de devoci\u00f3n y de reconocimiento hacia el Arzobispo Fransoni entonces detenido en el Fuerte de Fenestrelle.<\/p>\n<p>En su primer viaje a Roma en 1858 tuvo la consolaci\u00f3n de visitar los lugares m\u00e1s sagrados de la Ciudad Eterna. La historia, el arte, la fe, las glorias religiosas cristianas, las grandes Bas\u00edlicas, las Catacumbas, debieron conmover profundamente el alma tan religiosa y \u00abromana\u00bb de Don Bosco. Fue ese un verdadero alivio espiritual, s\u00ed, pero tambi\u00e9n un aut\u00e9ntico ocio.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos recordar a\u00fan su triunfal regreso entre los j\u00f3venes de Valdocco en 1872, despu\u00e9s del mes de grave enfermedad en aislamiento en Varazze. Esa fiesta, esa alegr\u00eda que brotaba de los rostros de todos sus chicos fue sin duda un alivio muy especial para Don Bosco.<\/p>\n<p>Fuente de ocio debieron ser tambi\u00e9n sus repetidos regresos a los Becchi con los j\u00f3venes durante las famosas caminatas oto\u00f1ales.<\/p>\n<p>Y la vendimia hecha en diciembre de 1887 en medio de los disc\u00edpulos m\u00e1s \u00edntimos con las uvas de la parra que adornaba las habitaciones de Valdocco, retrasada a prop\u00f3sito para esperar la llegada de Mons. Giovanni Cagliero, fue para Don Bosco, gravemente enfermo, un \u00faltimo ocio realmente. Sentado en la galer\u00eda, experimentaba al ocaso de su vida la gran alegr\u00eda de ver a sus mejores hijos compartir con \u00e9l los racimos de esas uvas, que le recordaban su tierra natal, la madre, la infancia, el sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El concepto de \u201cno hacer nada\u201d no exist\u00eda en la mente de don Bosco, ni&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":54238,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":1,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1720,2636,1768,2198,1816,2026],"class_list":["post-54244","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-don-bosco","tag-educacion","tag-jovenes","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54244"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54244\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54245,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54244\/revisions\/54245"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54238"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}