{"id":54055,"date":"2026-07-16T07:48:11","date_gmt":"2026-07-16T07:48:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=54055"},"modified":"2026-07-16T07:48:29","modified_gmt":"2026-07-16T07:48:29","slug":"don-bosco-y-la-bienaventurada-virgen-maria-del-monte-carmelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/don-bosco-y-la-bienaventurada-virgen-maria-del-monte-carmelo\/","title":{"rendered":"Don Bosco y la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda del Monte Carmelo"},"content":{"rendered":"<p><em><i>El 16 de julio la Iglesia celebra la memoria de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda del Monte Carmelo. Es una fiesta que parece pertenecer por entero a la familia carmelitana, con su escapulario, sus santos, su larga tradici\u00f3n contemplativa. Y, sin embargo, hojeando los escritos de don Bosco, se descubre con sorpresa cu\u00e1nto conoc\u00eda, amaba y contaba de buena gana el santo de los j\u00f3venes la historia del Carmelo. No se trata de un inter\u00e9s marginal: el Carmelo entra en sus libros de historia sagrada, en sus obras de divulgaci\u00f3n mariana, en sus opciones espirituales para las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora, e incluso en sus viajes. Es un aspecto poco conocido de la devoci\u00f3n mariana de don Bosco.<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>El Carmelo contado a los j\u00f3venes<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Don Bosco fue, entre otras mil cosas, un incansable escritor y editor popular. En sus <em><i>Lecturas Cat\u00f3licas<\/i><\/em> quiso poner en manos del pueblo y de los j\u00f3venes la historia de la Iglesia, y en particular las vidas de los papas. En 1857, al presentar la figura de san Telesforo, <span class=\"svelte-p3sstr\" dir=\"auto\" data-absolute-pos=\"53\" data-block-index=\"22\">octavo<\/span> papa de la serie de los pont\u00edfices, don Bosco se detiene con gusto a explicar de d\u00f3nde ven\u00eda aquel santo: hab\u00eda sido un anacoreta del Monte Carmelo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con su estilo llano y narrativo, don Bosco explica a los lectores que ese \u201cg\u00e9nero de vida\u201d &#8211; monjes, ermita\u00f1os, anacoretas, solitarios &#8211; \u201ces muy antiguo\u201d, y que los profetas El\u00edas y Eliseo \u201cse hab\u00edan retirado sobre un alto monte de Palestina llamado Carmelo, donde fueron seguidos por muchos otros\u201d. Los jefes de aquellas comunidades eran llamados profetas, los disc\u00edpulos \u201chijos de los profetas\u201d, porque el superior era \u201cun verdadero padre espiritual que se esforzaba por su bien espiritual y temporal, y especialmente para conducirlos a Dios\u201d. Es interesante notar c\u00f3mo don Bosco, casi sin darse cuenta, describe en el padre espiritual del Carmelo antiguo el retrato de lo que \u00e9l mismo quer\u00eda ser para sus muchachos de Valdocco: un padre que cuida del bien espiritual y temporal, para conducir a Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo la tradici\u00f3n entonces com\u00fanmente aceptada, don Bosco cuenta que despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s muchos fervorosos fieles se retiraron al Carmelo y comenzaron a ser llamados Carmelitas; y que aquellos monjes, \u201ccautivados por las maravillas que o\u00edan contar de la Bienaventurada Virgen\u201d, le erigieron una iglesia sobre aquel monte \u201cen tiempo en que la Gran Madre de Dios viv\u00eda a\u00fan entre los mortales, hacia el a\u00f1o 38 de Jesucristo\u201d. Y a\u00f1ade, con evidente complacencia: \u201cSe cree com\u00fanmente que esta es la iglesia m\u00e1s antigua de la cristiandad fuera de Jerusal\u00e9n\u201d. Aquel santuario se convirti\u00f3 en meta de peregrinos \u201cde todas partes\u201d, y la Iglesia \u2013 anota don Bosco \u2013 \u201crecuerda este glorioso acontecimiento en la solemnidad que se celebra el d\u00eda 16 de julio\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en su <em><i>Historia Sagrada<\/i><\/em> para las escuelas primarias (1876), don Bosco no olvida el Carmelo. En el peque\u00f1o diccionario de nombres b\u00edblicos distingue con precisi\u00f3n la ciudad de Carmelo, en la tribu de Jud\u00e1, del monte \u201centre Tolemaida y Dora en el Mediterr\u00e1neo, c\u00e9lebre por la morada de El\u00edas y por las maravillas por \u00e9l mismo all\u00ed obradas\u201d, y anota que \u201clos Carmelitas toman el nombre de este monte a causa de los profetas El\u00edas y Eliseo que all\u00ed habitaron, y que ellos consideran como sus fundadores\u201d. Incluso en un manual escolar, por tanto, don Bosco encontraba el modo de dar a conocer a los muchachos las ra\u00edces prof\u00e9ticas del Carmelo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>La nubecilla del Carmelo y Mar\u00eda Auxiliadora<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Pero el texto m\u00e1s sorprendente es de 1877, y lleva un t\u00edtulo totalmente carmelitano: <em><i>La nubecilla del Carmelo, o sea la devoci\u00f3n a Mar\u00eda Auxiliadora premiada con nuevas gracias<\/i><\/em>. Don Bosco, el gran ap\u00f3stol de Mar\u00eda Auxiliadora, elige como imagen de la devoci\u00f3n que est\u00e1 difundiendo en el mundo precisamente la peque\u00f1a nube que el profeta El\u00edas vio subir del mar sobre la alta cima del Carmelo (cfr. 1 Re 18,44): aquella nubecilla que, despu\u00e9s de tres a\u00f1os de sequ\u00eda, trajo la lluvia sobre la tierra reseca, y que la tradici\u00f3n siempre ha le\u00eddo como \u201cuna insigne figura de Mar\u00eda\u201d. Lo escribe \u00e9l mismo: \u201cA la nubecilla vista por el profeta El\u00edas es justamente comparada en estos \u00faltimos tiempos la devoci\u00f3n a Mar\u00eda Auxiliadora\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La comparaci\u00f3n es audaz y bell\u00edsima: como la nubecilla del Carmelo, peque\u00f1a como la palma de la mano de un hombre, creci\u00f3 hasta cubrir el cielo y derramar sobre la tierra la lluvia ben\u00e9fica, as\u00ed la devoci\u00f3n a la Auxiliadora, partida del humilde santuario de Valdocco, se iba dilatando llevando a todas partes una lluvia de gracias. Para don Bosco, el Carmelo no es, pues, una devoci\u00f3n \u201cotra\u201d respecto a Mar\u00eda Auxiliadora: es la misma Madre, contemplada en la fuente de su historia entre los hombres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel op\u00fasculo don Bosco muestra c\u00f3mo \u201cpor los mismos fieles de la Iglesia primitiva se recurr\u00eda constantemente a Mar\u00eda como poderoso auxilio de los cristianos\u201d, y relata con conmoci\u00f3n el relato de san Juan Damasceno sobre la gloriosa dormici\u00f3n de la Virgen: los ap\u00f3stoles reunidos milagrosamente en Jerusal\u00e9n, el canto de los \u00e1ngeles durante tres d\u00edas junto al sepulcro de Getseman\u00ed, y finalmente la tumba encontrada vac\u00eda, se\u00f1al de que el cuerpo inmaculado de Mar\u00eda hab\u00eda sido \u201chonrado con la traslaci\u00f3n al cielo antes de la resurrecci\u00f3n com\u00fan y universal\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed don Bosco inserta, refiri\u00e9ndolo del oficio lit\u00fargico del 16 de julio, el coraz\u00f3n de la tradici\u00f3n carmelitana: desde los d\u00edas en que Mar\u00eda viv\u00eda a\u00fan, muchos hombres piadosos, prendados \u201cde especial afecto hacia la Sant\u00edsima Virgen\u201d, construyeron en el Carmelo \u2013 all\u00ed donde El\u00edas hab\u00eda visto subir la nubecilla \u2013 un peque\u00f1o santuario en su honor, reuni\u00e9ndose cada d\u00eda para venerarla \u201ccomo singular protectora de la Orden\u201d; por esto fueron llamados \u201clos hermanos de la bienaventurada Virgen del monte Carmelo\u201d. Don Bosco recuerda tambi\u00e9n el don del escapulario: Mar\u00eda misma \u201cestableci\u00f3 para ellos como divisa un sagrado escapulario, que dio al beato Sim\u00f3n Stock, ingl\u00e9s, a fin de que con este h\u00e1bito celestial se distinguiera aquel sagrado orden y fuera protegido de todo mal quien lo llevara\u201d. El santo educador, que tanto recomendaba a sus j\u00f3venes los signos concretos de la piedad, miraba con simpat\u00eda aquel \u201ch\u00e1bito celestial\u201d que pon\u00eda la protecci\u00f3n de Mar\u00eda literalmente sobre los hombros de sus devotos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Los santos del Carmelo en la vida de don Bosco<\/b><\/strong><\/p>\n<p>El aprecio de don Bosco por el Carmelo no se detuvo en los libros. En 1865 public\u00f3 la <em><i>Vida de la beata Mar\u00eda de los \u00c1ngeles, carmelita descalza turinesa<\/i><\/em>, dando a conocer a sus lectores a una hija de santa Teresa crecida precisamente en Tur\u00edn, casi como diciendo que la santidad del Carmelo florec\u00eda tambi\u00e9n a la sombra de su ciudad. Y cuando en 1883 realiz\u00f3 el c\u00e9lebre viaje a Par\u00eds, su primera Misa en la capital francesa la celebr\u00f3 precisamente en el Carmelo de la Avenue de Messine; el epistolario conserva memoria de las relaciones con la superiora de aquel monasterio \u2013 que llevaba, por una sugestiva coincidencia, el mismo nombre de la beata turinesa: Mar\u00eda de los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero la figura carmelitana que m\u00e1s marc\u00f3 el coraz\u00f3n de don Bosco fue sin duda santa Teresa de \u00c1vila, la \u201chija y madre del Monte Carmelo\u201d. En una p\u00e1gina suya de 1871 la describe con admiraci\u00f3n: \u201cencerrada en un claustro, oprimida por enfermedades, perseguida por los hombres y por los demonios, en medio de las arideces m\u00e1s desoladoras conservaba toda la alegr\u00eda de su buen esp\u00edritu\u201d, hasta el punto de alabar a una religiosa suya \u201ctan graciosa como para hacer re\u00edr a toda la comunidad\u201d. Es f\u00e1cil entender por qu\u00e9 aquel retrato lo conquist\u00f3: la santidad gozosa era el coraz\u00f3n mismo de su sistema educativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No sorprende entonces que, al fundar las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora, don Bosco haya querido a santa Teresa entre las patronas del Instituto. Las Constituciones de 1885 establec\u00edan que se celebraran con particular devoci\u00f3n y solemnidad las fiestas de san Jos\u00e9, de san Francisco de Sales y de santa Teresa de Jes\u00fas, \u201cPatronos particulares del Instituto\u201d. Y el mismo don Bosco escribi\u00f3 all\u00ed que \u201cS. Teresa quer\u00eda a las Religiosas alegres, sinceras y abiertas\u201d, indicando a la Maestra de novicias que formara as\u00ed a sus alumnas, porque monjas de ese car\u00e1cter son las m\u00e1s aptas para inspirar a las j\u00f3venes estima y amor por la piedad. Visitando la comunidad de Alassio, exhortaba a las monjas con una frase que se ha hecho famosa: \u201c\u00a1Os recomiendo santidad, sanidad, ciencia&#8230; y alegr\u00eda! \u00a1Haceos todas santas Teresas!\u201d.<\/p>\n<p>Hab\u00eda tambi\u00e9n una ra\u00edz hist\u00f3rica: las primeras Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora ven\u00edan del grupo de las Hijas de la Inmaculada de Mornese, cuya formaci\u00f3n era en gran parte \u201cteresiana\u201d. Gracias a don Frassinetti conoc\u00edan p\u00e1ginas del <em><i>Camino de perfecci\u00f3n<\/i><\/em>, y a Mar\u00eda Dominga Mazzarello le encantaba leer y meditar las peticiones del Padrenuestro de santa Teresa. Al elegir a Teresa como patrona, don Bosco no impon\u00eda nada extra\u00f1o: confirmaba una espiritualidad que en Mornese ya estaba viva y se respiraba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Una afinidad profunda<\/b><\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ve\u00eda, pues, don Bosco en el Carmelo? Reconoc\u00eda en \u00e9l rasgos profundamente afines a su esp\u00edritu: el realismo espiritual, una vida interior unificada por el amor, una oraci\u00f3n sencilla y afectiva hecha con el coraz\u00f3n, la alegr\u00eda como signo de una espiritualidad sana, la armon\u00eda entre contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n, y sobre todo el amor filial y tiern\u00edsimo a la Virgen. El Carmelo le mostraba que se puede ser todo de Mar\u00eda viviendo enteramente para las almas; y Mar\u00eda Auxiliadora, para \u00e9l, era la misma Virgen del Carmelo que contin\u00faa desde el cielo, \u201ccon el mayor \u00e9xito, la misi\u00f3n de madre de la Iglesia y auxiliadora de los cristianos que hab\u00eda comenzado en la tierra\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 16 de julio, entonces, es un poco fiesta tambi\u00e9n para la Familia Salesiana. Mirando la nubecilla que sube del mar sobre la cima del Carmelo, podemos repetir con don Bosco que aquella peque\u00f1a nube es figura de la Madre que no deja de traer lluvia de gracias sobre la tierra sedienta: ayer en el monte de El\u00edas, hoy dondequiera que un joven levanta los ojos hacia Mar\u00eda, Auxilio de los cristianos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 16 de julio la Iglesia celebra la memoria de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda del&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":54049,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1720,1768,2593,1690,1972,2026],"class_list":["post-54055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-familia-salesiana","tag-maria","tag-santos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54055"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54055\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54066,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54055\/revisions\/54066"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54049"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}