{"id":53988,"date":"2026-07-06T07:02:14","date_gmt":"2026-07-06T07:02:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=53988"},"modified":"2026-07-06T07:02:32","modified_gmt":"2026-07-06T07:02:32","slug":"conozcamos-a-don-bosco-12-san-jose-cafasso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/conozcamos-a-don-bosco-12-san-jose-cafasso\/","title":{"rendered":"Conozcamos a don Bosco (12). San Jos\u00e9 Cafasso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em>San Jos\u00e9 Cafasso, Piero Dalle Ceste (1938), sobre el altar dedicado a \u00e9l en la Bas\u00edlica de Mar\u00eda Auxiliadora, Tur\u00edn-Valdocco.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>San Jos\u00e9 Cafasso fue un sacerdote piamont\u00e9s, te\u00f3logo moral y gran director espiritual, que se distingui\u00f3 por la formaci\u00f3n, la profunda caridad y el intenso ministerio, especialmente en las c\u00e1rceles. Estimado educador en el Convitto ecclesiastico de Tur\u00edn, fue maestro de numerosos sacerdotes y punto de referencia del clero turin\u00e9s. Es central la relaci\u00f3n con don Bosco, de quien fue gu\u00eda decisivo en las elecciones vocacionales y apoyo concreto del Oratorio naciente, tambi\u00e9n en el plano econ\u00f3mico e institucional. Don Cafasso acompa\u00f1\u00f3 a don Bosco durante toda su vida, favoreciendo su obra educativa. Muri\u00f3 en 1860, dejando parte de sus bienes al Oratorio, y don Bosco honr\u00f3 p\u00fablicamente su memoria.<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>Porque sab\u00eda escuchar.<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Cafasso, te\u00f3logo moral, predicador y director espiritual, naci\u00f3 en Piamonte, en Castelnuovo d\u2019Asti (ahora Castelnuovo Don Bosco), el 15 de enero de 1811, hijo de Giovanni y Orsola Beltramo, el tercero de cuatro hijos. La familia, de origen campesino, viv\u00eda en condiciones econ\u00f3micas discretas. Los padres eran ejemplares, la madre extremadamente religiosa. Jos\u00e9 se mostr\u00f3 desde ni\u00f1o obediente, devoto, apegado a la religi\u00f3n, fiel al catecismo, caritativo con los pobres, voluntarioso y brillante en la escuela.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o escolar 1823-24, con otros muchachos de Castelnuovo, se traslad\u00f3 a Chieri para cursar los estudios superiores de lat\u00edn. Durante tres a\u00f1os se aloj\u00f3 en la casa del sastre Tommaso Cumino. En este per\u00edodo tuvo la oportunidad de frecuentar la congregaci\u00f3n mariana en la iglesia de los jesuitas de San Antonio abad, donde inicialmente fue reprendido por no haber sido admitido definitivamente a la santa comuni\u00f3n, creyendo que ello se deb\u00eda a su negligencia en el catecismo; pero fue admitido inmediatamente.<\/p>\n<p>Al principio fue objeto de burlas y maltratos por parte de algunos compa\u00f1eros sin tacto, pero luego se gan\u00f3 el respeto y el ascendiente moral entre los estudiantes por su bondad y diligencia en el estudio.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en Chieri se inaugur\u00f3 el seminario, en el que fue acogido en noviembre de 1829, para el trienio conclusivo de los estudios teol\u00f3gicos (1830-1833).<\/p>\n<p>Fue probablemente en el verano de 1830 cuando Juan Bosco conoci\u00f3 al seminarista Cafasso frente a la capilla de San Pedro en Morialdo, con motivo de una fiesta local. Siempre con una salud precaria, Jos\u00e9 Cafasso \u201csobresal\u00eda solo en el estudio y en la virtud\u201d. Viv\u00eda seg\u00fan dos principios: \u201cLa santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en hacer las cosas ordinarias de manera extraordinaria\u201d; \u201cNada pedir y nada rehusar\u201d.<\/p>\n<p>Se traslad\u00f3 al Convitto eclesi\u00e1stico y casi de inmediato don Cafasso fue puesto al frente del grupo que ense\u00f1aba el catecismo cuaresmal en las c\u00e1rceles. El ministerio en las prisiones, con la instrucci\u00f3n religiosa y el cuidado espiritual de los encarcelados, sigui\u00f3 siendo su actividad preferida durante el resto de sus a\u00f1os.<\/p>\n<p>El 27 de junio de 1836, Cafasso super\u00f3 brillantemente los ex\u00e1menes finales y el te\u00f3logo Guala, con el apoyo un\u00e1nime del cuerpo docente, le propuso quedarse como repetidor en el Convitto.<\/p>\n<p>As\u00ed, a la muerte de Guala, don Cafasso asumi\u00f3 el cargo de rector.<\/p>\n<p>Vale la pena se\u00f1alar que los a\u00f1os 1844-1848 (cuando don Cafasso poco a poco asum\u00eda la direcci\u00f3n del Instituto) fueron aquellos en los que don Bosco, primero se aloj\u00f3 en el Refugio como capell\u00e1n del Ospedaletto Barolo, luego se traslad\u00f3 a casa Pinardi, pasando del catecismo y las actividades recreativas dominicales con los j\u00f3venes pobres a una instituci\u00f3n pastoral y educativa m\u00e1s estructurada y estable, el Oratorio de San Francisco de Sales. Durante aquellos a\u00f1os cruciales, el apoyo de don Cafasso fue determinante.<\/p>\n<p>En las Memorias del Oratorio, don Bosco, refiri\u00e9ndose a las actividades promovidas por el te\u00f3logo Guala, por don Cafasso y don Golzio, escribe: \u201cLas c\u00e1rceles, los hospitales, los p\u00falpitos, los institutos de beneficencia, los enfermos a domicilio; las ciudades, los pueblos y podemos decir los palacios de los grandes y las chozas de los pobres experimentaron los saludables efectos del celo de estos tres luminares del clero turin\u00e9s\u201d. La caridad de don Cafasso no conoci\u00f3 l\u00edmites.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>La relaci\u00f3n de don Cafasso con don Bosco<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Sin duda, don Bosco debe ser considerado como uno de los disc\u00edpulos m\u00e1s importantes de Cafasso, a quien algunos testigos en los procesos de beatificaci\u00f3n y canonizaci\u00f3n presentan como \u201ccofundador y primer colaborador\u201d, sin el cual \u201cla obra de don Bosco no existir\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Tras el primer encuentro en Morialdo (alrededor de 1830), entre el seminarista Cafasso y el joven Bosco se estableci\u00f3 un v\u00ednculo que con el paso de los a\u00f1os se hizo m\u00e1s profundo. Fue una presencia constante de consejo, de aliento y de ayuda econ\u00f3mica durante todo el recorrido formativo. Cafasso, como se ha mencionado, fue determinante en las elecciones vocacionales y ministeriales de don Bosco. Lemoyne afirma que cuando lo recomend\u00f3 a la marquesa Barolo para la capellan\u00eda del Ospedaletto, le habr\u00eda dicho al te\u00f3logo Borel: \u201cPiensen un poco si hay modo de retenerlo con alg\u00fan empleo en esta capital. Es absolutamente necesario. Dotado como est\u00e1 de actividad y de celo, har\u00e1 un gran bien a la juventud. Est\u00e1 destinado por la Providencia a convertirse en el Ap\u00f3stol de Tur\u00edn\u201d. Cuando luego don Bosco dej\u00f3 el empleo con la marquesa y se traslad\u00f3 a casa Pinardi, fue de nuevo Cafasso, en colaboraci\u00f3n con Borel, quien sostuvo econ\u00f3micamente el Oratorio y garantiz\u00f3 el alquiler, los pr\u00e9stamos y las compras. Continu\u00f3 su apoyo para los nuevos edificios construidos en lugar de la casa Pinardi en 1853 y en 1856. Durante algunos a\u00f1os, don Cafasso pag\u00f3 la mayor parte de las cuentas de la comida y otras necesidades del Oratorio. Luego recomend\u00f3 a don Bosco a personas caritativas y a instituciones de la ciudad. Finalmente, lo apoy\u00f3 ante el arzobispo Luigi Fransoni, las autoridades eclesi\u00e1sticas y civiles y la familia real.<\/p>\n<p>Sobre todo, don Cafasso form\u00f3 y guio espiritualmente a don Bosco a trav\u00e9s de la confesi\u00f3n y la predicaci\u00f3n de ejercicios espirituales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>La muerte de don Cafasso<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Don Cafasso muri\u00f3 el 23 de junio de 1860, a la edad de 49 a\u00f1os. El 12 de junio de 1860 se sent\u00f3 en el confesionario por \u00faltima vez, luego fue afectado por una grave infecci\u00f3n pulmonar que no logr\u00f3 superar.<\/p>\n<p>A don Bosco se le impidi\u00f3 visitar a su amado maestro en aquellos \u00faltimos d\u00edas, porque se pensaba que quer\u00eda sacarle dinero.<\/p>\n<p>En su testamento, don Cafasso destin\u00f3 la parte m\u00e1s sustancial de su patrimonio personal a la Piccola Casa de la Divina Provvidenza e incluy\u00f3 una cl\u00e1usula a favor de don Bosco y del Oratorio: \u201cDejo al Sacerdote D. Juan Bosco [&#8230;] cuanto es de mi propiedad por sitio y f\u00e1brica contigua al Oratorio de S. Francisco de Sales en esta Capital, regi\u00f3n de Valdocco, con la adici\u00f3n de cinco mil liras por una sola vez. Le condono al mismo cuanto pudiera deberme a mi fallecimiento, rasgando por ello o remiti\u00e9ndole toda memoria al respecto\u201d.<\/p>\n<p>El 10 de julio de 1860, don Bosco honr\u00f3 su memoria con una solemne misa y un discurso f\u00fanebre en la iglesia del Oratorio. El 30 de agosto fue invitado a pronunciar la oraci\u00f3n oficial durante la solemne conmemoraci\u00f3n en la iglesia de San Francisco de As\u00eds.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>Arthur J. Lenti, Don Bosco historia y esp\u00edritu, vol. I, p\u00e1g. 319<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Jos\u00e9 Cafasso, Piero Dalle Ceste (1938), sobre el altar dedicado a \u00e9l en la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":53977,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":2,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1708,1720,1768,1828,1960,1972,2026],"class_list":["post-53988","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-benefactores","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-gracias-recibidas","tag-salesianos","tag-santos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53988"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53988\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53989,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53988\/revisions\/53989"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53977"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}