{"id":53957,"date":"2026-07-04T14:16:12","date_gmt":"2026-07-04T14:16:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=53957"},"modified":"2026-07-04T14:17:16","modified_gmt":"2026-07-04T14:17:16","slug":"nino-baglieri-sobre-las-alas-del-espiritu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/nino-baglieri-sobre-las-alas-del-espiritu\/","title":{"rendered":"Nino Baglieri: sobre las alas del Esp\u00edritu"},"content":{"rendered":"<p><em>Esta es la historia de Nino Baglieri, un alba\u00f1il de M\u00f3dica cuya vida cambi\u00f3 dr\u00e1sticamente despu\u00e9s de caer de un andamio a los diecisiete a\u00f1os, lo que lo dej\u00f3 tetrapl\u00e9jico. A\u00f1os de desesperaci\u00f3n se transformaron, gracias a un encuentro de oraci\u00f3n el Viernes Santo de 1978, en un florecimiento espiritual que lo llev\u00f3 a decir un rotundo \u00abs\u00ed\u00bb a la Cruz. Desde su lecho de dolor, Nino, escribiendo con la boca, se convirti\u00f3 en amigo, consejero y voz de esperanza para miles de personas, especialmente j\u00f3venes. Salesiano cooperador y ahora Siervo de Dios, sigue hablando de alegr\u00eda y confianza en la fuerza del Esp\u00edritu Santo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abUn d\u00eda de verano de 1973, un chico de doce a\u00f1os est\u00e1 corriendo detr\u00e1s de una pelota que, de repente, termina debajo de una silla de ruedas. Encima est\u00e1 sentado un hombre: parece joven y fuerte, bastante amable al hablar, pero est\u00e1 inm\u00f3vil. A la solicitud de poder recoger la pelota, \u00e9l responde: \u00a1Claro! Es tuya. Corre detr\u00e1s de ella mientras tengas fuerzas. Todo parece terminar ah\u00ed, pero la historia apenas comienza. Esa pelota no hab\u00eda ido all\u00ed por casualidad\u2026 ese fue el primero de muchos encuentros entre nosotros, los chicos, y Nino. Nosotros, los chicos con tantas ganas de crecer y jugar, frente a un hombre que, aunque a\u00fan joven, ya hab\u00eda sido probado por la vida: condenado a permanecer para siempre inm\u00f3vil en una silla de ruedas. Pero esa silla de ruedas, a medida que pasaban los d\u00edas de aquel verano, se transformaba en un poderoso \u201cim\u00e1n\u201d que atra\u00eda a todos nosotros, los chicos. En el oto\u00f1o y el invierno siguiente, cuando las condiciones clim\u00e1ticas obligaban a nuestro \u201camigo\u201d a permanecer en la cama, \u00e9ramos nosotros quienes \u00edbamos a visitarlo. As\u00ed, su cuartito se convirti\u00f3 para nosotros en el lugar donde ir a hacer los deberes, ver la televisi\u00f3n y jugar: \u00a1un peque\u00f1o oratorio! Y mientras tanto, la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo se manifestaba en su extraordinaria cotidianidad. Un d\u00eda, uno de los muchos ni\u00f1os que deb\u00eda hacer un dibujo particularmente dif\u00edcil pidi\u00f3 ayuda a Nino. \u00bfPero c\u00f3mo, justo a \u00e9l que no pod\u00eda mover las manos? Nino, como impulsado por una fuerza superior, pidi\u00f3 que le pusieran un l\u00e1piz en la boca y, moviendo esos pocos m\u00fasculos del hombro y del cuello (solo esos pod\u00eda mover), realiz\u00f3 ese dibujo. \u00a1Qu\u00e9 gran alegr\u00eda sentimos cuando vimos ese l\u00e1piz rozar la hoja del cuaderno, peque\u00f1os trazos de l\u00e1piz puestos uno al lado del otro y el dibujo sali\u00f3: el plan de Dios continuaba realiz\u00e1ndose! Despu\u00e9s de ese primer dibujo, Nino intent\u00f3 firmar sus peque\u00f1as obras maestras, escribir poemas, hasta recitarlos cada ma\u00f1ana en una radio local. Luego, \u00a1la correspondencia! Comenzaban a llegar cartas de todas partes y Nino, r\u00e1pidamente, respond\u00eda tambi\u00e9n dando sus consejos\u00bb.<\/p>\n<p>El relato de Antonio Aprile, uno de esos chicos que crecieron a la sombra del gran \u00e1rbol que fue Nino Baglieri, nos ofrece una mirada asombrada sobre esta vida que podr\u00eda haberse consumido en un total fracaso y que, en cambio, floreci\u00f3 en un testimonio fuerte y convincente del amor de Dios.<\/p>\n<p>Antonino Baglieri naci\u00f3 en Modica (Siracusa) el 1 de mayo de 1951. Despu\u00e9s de asistir a la escuela primaria y haber comenzado el oficio de alba\u00f1il, a los diecisiete a\u00f1os, el 6 de mayo de 1968, se precipita de un andamio de 17 metros de altura. Hospitalizado de urgencia, Nino se da cuenta con amargura de que ha quedado completamente paralizado. Ante una situaci\u00f3n muy dram\u00e1tica, su madre Giuseppina, mujer fuerte en la fe, se ofrece a cuidarlo personalmente durante toda su vida. As\u00ed comienza el camino de sufrimiento de Nino, que pasa de un centro hospitalario a otro, pero sin ning\u00fan mejoramiento. Regresado en 1970 a su pueblo natal, despu\u00e9s de los primeros d\u00edas de visitas de amigos, comienzan para Nino diez largos a\u00f1os oscuros, sin salir de casa, en soledad, sufrimiento y mucha desesperaci\u00f3n. Durante diez a\u00f1os, Nino Baglieri nada en la desesperaci\u00f3n, blasfemando y sin ver un rayo de luz. A su lado, su madre reza, justo como la madre de san Agust\u00edn rez\u00f3 por la conversi\u00f3n de su hijo.<\/p>\n<p>El 24 de marzo de 1978, viernes santo, un grupo de personas del Renovaci\u00f3n en el Esp\u00edritu reza por \u00e9l; Nino siente en su interior una transformaci\u00f3n, como \u00e9l mismo contar\u00e1: \u00abEra el viernes santo de 1978; nunca podr\u00e9 olvidar esta fecha. Eran las cuatro de la tarde; vino el sacerdote con un grupo de personas, comenz\u00f3 a orar sobre m\u00ed, me puso las manos sobre la cabeza e invoc\u00f3 al Esp\u00edritu Santo y justo en ese preciso momento, mientras invocaba al Esp\u00edritu, sent\u00ed un gran calor invadir mi cuerpo, un hormigueo, como si una nueva fuerza entrara en m\u00ed y algo viejo saliera. En ese instante acept\u00e9 la Cruz, dije mi \u201cs\u00ed\u201d al Se\u00f1or, acept\u00e9 a Cristo en mi vida y renac\u00ed a una vida nueva. En ese momento deseaba la curaci\u00f3n f\u00edsica, en cambio, el Se\u00f1or oper\u00f3 algo m\u00e1s grande: la curaci\u00f3n del esp\u00edritu. Renac\u00ed a una vida nueva, un hombre nuevo con un coraz\u00f3n nuevo; aunque permaneciendo en el mismo sufrimiento, mi coraz\u00f3n se llen\u00f3 de una nueva alegr\u00eda, una alegr\u00eda que nunca hab\u00eda conocido\u00bb (Sobre las alas de la cruz. Nino Baglieri y &#8230; tantas ganas de correr, a cura de Giuseppe Ruta, Elle Di Ci 2008, 182-183).<\/p>\n<p>Desde ese momento, Nino acept\u00f3 la Cruz y dijo su \u201cs\u00ed\u201d al Se\u00f1or. Comenz\u00f3 a leer el Evangelio y la Biblia: redescubri\u00f3 las maravillas de la fe. Fue precisamente en ese tiempo que, ayudando a algunos ni\u00f1os, vecinos, a hacer los deberes, aprendi\u00f3 a escribir con la boca. Y as\u00ed es como pasa sus d\u00edas: redacta sus memorias, escribe cartas a personas de toda categor\u00eda en varias partes del mundo, personaliza im\u00e1genes-recuerdo que obsequia a quienes van a visitarlo. Gracias a una varilla, compone los n\u00fameros de tel\u00e9fono y se pone en contacto directo con muchas personas enfermas: su palabra calma y convincente las consuela. Comienza un flujo continuo de relaciones, que no solo lo saca del aislamiento, sino que lo lleva a testimoniar el Evangelio de la alegr\u00eda y de la esperanza, con valent\u00eda y sin ning\u00fan temor. En Loreto, hablando a un numeroso grupo de j\u00f3venes, que lo miraban con cierta compasi\u00f3n, tuvo el valor de decir: \u00ab\u00a1Si alguno de ustedes est\u00e1 en pecado mortal, est\u00e1 mucho peor que yo!\u00bb. Desde el 6 de mayo de 1982 en adelante, Nino celebra el aniversario de la cruz y, ese mismo a\u00f1o, se une a la Familia Salesiana como Salesiano cooperador. El 31 de agosto de 2004 emite la profesi\u00f3n perpetua entre los Voluntarios con Don Bosco (CDB). El 2 de marzo de 2007, a las 8 de la ma\u00f1ana, Nino Baglieri, despu\u00e9s de un per\u00edodo de larga sufrimiento y prueba, entrega su alma a Dios. Despu\u00e9s de su muerte, es vestido con un ch\u00e1ndal y zapatillas de deporte, para que, como hab\u00eda dicho: \u00abEn mi \u00faltimo viaje hacia Dios, podr\u00e9 correr a su encuentro\u00bb.<\/p>\n<p>En esta carrera hacia Dios, Nino ha involucrado a muchos que, al haberlo conocido personalmente y haber escuchado su palabra, han recuperado gracias a \u00e9l esperanza y fuerza. El testimonio de Nino, de quien el 3 de marzo de 2012 comenz\u00f3 el proceso de beatificaci\u00f3n, nos recuerda que el renovamiento de la Iglesia tambi\u00e9n pasa a trav\u00e9s del testimonio ofrecido por la vida de los creyentes. Con su propia existencia en el mundo, los cristianos est\u00e1n llamados a hacer brillar la Palabra de verdad que el Se\u00f1or Jes\u00fas nos ha dejado. Con su mensaje, Nino nos recuerda que las pruebas de la vida, mientras permiten comprender el misterio de la Cruz y participar en los sufrimientos de Cristo, son preludio a la alegr\u00eda eterna, a la que la fe conduce. El cardenal Angelo Comastri, Vicario general de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano, que tuvo la oportunidad de conocer a Nino Baglieri, declar\u00f3: \u00abCuando se le encontraba, daba la sensaci\u00f3n de estar habitado por el Esp\u00edritu Santo\u2026 Celebraba el aniversario de su llamada a la cruz como otros celebran el aniversario del Matrimonio o de la ordenaci\u00f3n religiosa\u2026 Nino Baglieri se convirti\u00f3 en un ap\u00f3stol incansable, un im\u00e1n de bondad, que atrajo a much\u00edsimos j\u00f3venes al amor de Dios. \u00bfD\u00f3nde encontraba la fuerza? \u00a1En la Santa Eucarist\u00eda! En su diario, escrito sosteniendo la pluma con la boca, confi\u00f3 una conmovedora oraci\u00f3n que dice as\u00ed: \u201cSe\u00f1or, en la Santa Eucarist\u00eda te dejas absorber para transformarnos en ti, para ser como t\u00fa, para amar y servir como t\u00fa. Transforma mi vida, oh Se\u00f1or, c\u00e1mbiala a tu manera, haz que tambi\u00e9n yo pueda ser hostia para mis hermanos, pueda entregarme a los dem\u00e1s con tu mismo amor: como t\u00fa te das a m\u00ed, haz que tambi\u00e9n yo me d\u00e9 a todos\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la historia de Nino Baglieri, un alba\u00f1il de M\u00f3dica cuya vida cambi\u00f3 dr\u00e1sticamente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":53950,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":1,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1720,2636,1828,2190,1972,2620,2026],"class_list":["post-53957","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-gracias-recibidas","tag-jesus","tag-santos","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53957","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53957"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53957\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53958,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53957\/revisions\/53958"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53957"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53957"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53957"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}