{"id":53820,"date":"2026-06-27T18:50:04","date_gmt":"2026-06-27T18:50:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=53820"},"modified":"2026-06-27T18:50:22","modified_gmt":"2026-06-27T18:50:22","slug":"maria-maria-maria-pedro-y-pablo-1884","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/maria-maria-maria-pedro-y-pablo-1884\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda &#8230; Mar\u00eda &#8230; Mar\u00eda Pedro y Pablo (1884)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em>El Greco, San Pedro y San Pablo, 1595-1600, \u00f3leo sobre lienzo, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya, Barcelona<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El sue\u00f1o que Don Bosco narr\u00f3 a sus hermanos en la noche entre el 12 y el 13 de mayo de 1884 ofrece una ventana privilegiada al dinamismo espiritual que animaba al \u00abpadre y maestro de la juventud\u00bb. En esta escena on\u00edrica, los grandes ap\u00f3stoles Pedro y Pablo se le aparecen con vestimentas orientales, casi para recordar la apertura universal de la Iglesia y la continuidad de su misi\u00f3n. El di\u00e1logo \u2013sencillo, afable, pero cargado de referencias b\u00edblicas\u2013 se convierte en una exhortaci\u00f3n concreta: reimprimir y difundir sus vidas, para que los j\u00f3venes del Oratorio encuentren modelos de fe viva. En el centro, la conmovedora invocaci\u00f3n a Mar\u00eda, \u00abReina de los Ap\u00f3stoles\u00bb, ilumina todo el relato con la t\u00edpica nota mariana de la espiritualidad salesiana, fusionando contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n apost\u00f3lica en una \u00fanica visi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En tal estado, el siervo de Dios tuvo la noche del d\u00eda trece un sue\u00f1o que se aprest\u00f3 a contar cuando estuvo algo repuesto.<\/p>\n<p>Le pareci\u00f3 hallarse en una casa donde se encontr\u00f3 con San Pedro y con San Pablo. Vest\u00edan unas t\u00fanicas que les llegaban hasta las rodillas y llevaban en la cabeza unos gorros estilo oriental. Ambos sonre\u00edan a don Bosco. Habi\u00e9ndoles preguntado si ten\u00edan alguna misi\u00f3n que encomendarle o algo que comunicarle, no respondieron a su pregunta, sino que comenzaron a hablar del Oratorio y de los j\u00f3venes. Entretanto, he aqu\u00ed que llega un amigo de don Bosco, muy conocido entre los Salesianos, pero que el siervo de Dios no recordaba despu\u00e9s qui\u00e9n era.<\/p>\n<p>\u2014 Mire estas dos personas, dijo al reci\u00e9n llegado.<\/p>\n<p>El amigo las mir\u00f3 y dijo:<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfQu\u00e9 veo? \u00bfPosible? \u00bfSan Pedro y San Pablo aqu\u00ed?<\/p>\n<p>Don Bosco repiti\u00f3 la pregunta que hab\u00eda hecho poco antes a los dos Ap\u00f3stoles, que, a pesar de mostrarse amabil\u00edsimos continuaron hablando de otra cosa.<\/p>\n<p>De pronto, San Pedro le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfY la vida de San Pedro?<\/p>\n<p>Y el otro:<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfY la vida de San Pablo?<\/p>\n<p>\u2014 \u00a1Es cierto!, replic\u00f3 don Bosco en actitud de humilde excusa.<\/p>\n<p>En efecto, hab\u00eda tenido en proyecto hacer imprimir aquellas dos vidas, pero despu\u00e9s se hab\u00eda olvidado por completo de hacerlo.<\/p>\n<p>\u2014 Si no lo haces pronto, despu\u00e9s no tendr\u00e1s tiempo, le advirti\u00f3 San Pablo.<\/p>\n<p>Entretanto, habi\u00e9ndose San Pedro descubierto la cabeza, apareci\u00f3 calvo, con dos mechones de pelo sobre las sienes: ten\u00eda todo el aspecto de un anciano fuerte y simp\u00e1tico. Y habi\u00e9ndose apartado un poco, se puso en actitud de orar.<\/p>\n<p>\u2014 \u00a1D\u00e9jalo que rece!, a\u00f1adi\u00f3 San Pablo.<\/p>\n<p>Don Bosco replic\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014 Querr\u00eda saber delante de qu\u00e9 objeto se ha arrodillado.<\/p>\n<p>Fue, pues, junto a \u00e9l y vio que estaba delante de una especie de altar, aunque no era tal, y pregunt\u00f3 a San Pablo:<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfPero no hay candeleros?<\/p>\n<p>\u2014 No hacen falta donde est\u00e1 el eterno sol, le replic\u00f3 el Ap\u00f3stol.<\/p>\n<p>\u2014 Tampoco veo la mesa.<\/p>\n<p>\u2014 La v\u00edctima no se sacrifica, sino que vive eternamente.<\/p>\n<p>\u2014 Pero en suma, \u00bfel altar no es el Calvario?<\/p>\n<p>Entonces San Pedro, con voz elevada y armoniosa, pero sin llegar a cantar hizo esta oraci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014 Gloria Dios Padre Creador, a Dios Hijo Redentor, gloria a Dios Esp\u00edritu Santo Santificador. A Dios solo sea el honor y la gloria por todos los siglos de los siglos. A ti sea alabanza, oh Mar\u00eda. El cielo y la tierra te proclaman su Reina. Mar\u00eda&#8230; Mar\u00eda&#8230; Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Pronunciaba este nombre haciendo una pausa entre una y otra exclamaci\u00f3n y con tal expresi\u00f3n de afecto y con tan creciente emoci\u00f3n, que ser\u00eda imposible describir, de forma que todos lloraban de ternura. Cuando se hubo levantado San Pedro, fue a arrodillarse en el mismo lugar San Pablo, que con voz clara comenz\u00f3 a rezar as\u00ed:<\/p>\n<p>\u2014 \u00a1Oh profundidad de los arcanos divinos! Gran Dios, tus secretos son inaccesibles a los mortales. Solamente en el cielo podr\u00e1n penetrar la profundidad y la majestad, \u00fanicamente al alcance de los bienaventurados. \u00a1Oh Dios Uno y Trino! A ti el honor, la salud, la acci\u00f3n de gracias desde todos los puntos del universo. Que tu nombre, oh Mar\u00eda, sea de todos alabado y bendecido. Los cielos canten tu gloria, y que sobre la tierra seas T\u00fa siempre el auxilio, la salvaci\u00f3n.<em> Regina Sancionan omnium, alleluia, alleluia<\/em>.<\/p>\n<p>Don Bosco al contar el sue\u00f1o concluy\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014 Esta oraci\u00f3n, por la manera de proferir las palabras, produjo en m\u00ed tal emoci\u00f3n, que comenc\u00e9 a llorar y me despert\u00e9. Despu\u00e9s sent\u00ed en mi alma un consuelo indecible.<\/p>\n<p><em>(MB IT XVII 27-29 \/ (MB ES XVII 33-35)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Greco, San Pedro y San Pablo, 1595-1600, \u00f3leo sobre lienzo, Museu Nacional d\u2019Art de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":53811,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":2,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1720,1768,1828,1960,1972,1984],"class_list":["post-53820","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-gracias-recibidas","tag-salesianos","tag-santos","tag-suenos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53820","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53820"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53820\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53823,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53820\/revisions\/53823"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53811"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}