{"id":53694,"date":"2026-06-16T06:59:21","date_gmt":"2026-06-16T06:59:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=53694"},"modified":"2026-06-16T07:00:24","modified_gmt":"2026-06-16T07:00:24","slug":"cien-anos-de-caridad-los-salesianos-en-japon-1926-2026-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/casas-salesianas-es\/cien-anos-de-caridad-los-salesianos-en-japon-1926-2026-video\/","title":{"rendered":"Cien a\u00f1os de caridad. Los salesianos en Jap\u00f3n (1926\u20132026) [V\u00eddeo]"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em>Don Vincenzo Cimatti, sdb, dirigiendo a un grupo de peque\u00f1os disc\u00edpulos<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>En 2026 se conmemora un aniversario extraordinario: hace cien a\u00f1os, un grupo de nueve valientes misioneros salesianos part\u00eda de Italia para emprender un viaje hacia lo desconocido, hacia un pa\u00eds lejano en cultura, lengua y religi\u00f3n. Jap\u00f3n los esperaba. Con ellos viajaban la fe, el esp\u00edritu de Don Bosco y una certeza inquebrantable: que el amor de Cristo encontrar\u00eda un hogar tambi\u00e9n en el coraz\u00f3n del pueblo japon\u00e9s. Un siglo de misi\u00f3n, amor y servicio bajo el signo de Don Bosco<\/i><\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>La partida: una herencia confiada<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Todo naci\u00f3 en un clima de entusiasmo misionero. Para conmemorar el quincuag\u00e9simo aniversario de la llegada de los salesianos a Argentina, el Rector Mayor, don Filippo Rinaldi, decidi\u00f3 ampliar el horizonte de la Congregaci\u00f3n, enviando nuevos misioneros a diversas partes del mundo. Fue \u00e9l mismo quien invit\u00f3 a don Antonio Cavoli a hacerse misionero, y fue tambi\u00e9n \u00e9l quien entreg\u00f3 a los nueve que part\u00edan unas palabras que se convertir\u00edan en un faro para toda la misi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><b>\u00abLa \u00fanica v\u00eda, o al menos la v\u00eda indispensable, para entrar en el coraz\u00f3n de los hombres es la caridad\u00bb<\/b><\/strong>, dijo don Rinaldi. Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEste pa\u00eds puede presumir de tener una civilizaci\u00f3n que rivaliza con los est\u00e1ndares de las naciones m\u00e1s avanzadas, pero no conoce la caridad que Jesucristo ense\u00f1\u00f3 al mundo. El \u00e9xito de vuestro apostolado depender\u00e1 de cu\u00e1nto logr\u00e9is hacer resplandecer el amor de Cristo entre el pueblo japon\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>Don Cavoli recibi\u00f3 aquellas palabras como una herencia sagrada. Escribi\u00f3 en su autobiograf\u00eda: \u00abLas he tenido siempre presentes. Con el tiempo, estas palabras se han convertido en el fundamento de mi vida y de mis acciones\u00bb. No pod\u00eda imaginar entonces cu\u00e1n profundos ser\u00edan los frutos de aquella promesa silenciosa.<\/p>\n<p>El grupo estaba liderado por monse\u00f1or Vincenzo Cimatti, m\u00fasico, educador, hombre de Dios: una figura destinada a dejar una huella imborrable en la historia de la Iglesia en Jap\u00f3n. A su lado, don Cavoli y otros siete hermanos, todos animados por el mismo sue\u00f1o salesiano: la salvaci\u00f3n de las almas, seg\u00fan el esp\u00edritu de Don Bosco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Los primeros pasos en tierra japonesa<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Tras un a\u00f1o de intensa preparaci\u00f3n \u2014estudio de la lengua, aprendizaje de los usos y costumbres locales\u2014, a partir del 1 de febrero de 1927 se confi\u00f3 oficialmente a los salesianos la atenci\u00f3n pastoral de las prefecturas de Miyazaki y Oita. Las parroquias de Miyazaki, Oita y Nakatsu se convirtieron en los tres centros de la misi\u00f3n. Los nueve misioneros se dividieron en grupos de tres, distribuy\u00e9ndose entre las comunidades, multiplicando as\u00ed su presencia y servicio.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, con motivo de la visita oficial del Vicario General, don Ricaldone, en junio de 1927, don Cimatti traz\u00f3 un programa claro para sus hermanos: conocer la realidad del territorio y de las personas; acercarse personalmente a todas las familias cristianas, sobre todo a las que se hab\u00edan alejado de la fe; e iniciar en todas partes un oratorio abierto a todos.<\/p>\n<p>Estas tres directrices \u2014conocer, encontrar, educar\u2014 seguir\u00edan siendo el coraz\u00f3n palpitante de la acci\u00f3n salesiana en Jap\u00f3n durante todo el siglo siguiente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>El oratorio: casa de todos<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Como en Tur\u00edn, como en Argentina, como en cualquier lugar donde los hijos de Don Bosco pon\u00edan los pies, tambi\u00e9n en Jap\u00f3n el primer gesto fue abrir las puertas. El oratorio salesiano no era simplemente un lugar de oraci\u00f3n: era un centro educativo, un punto de encuentro, un espacio de alegr\u00eda abierto a todos los chicos, cat\u00f3licos y no cat\u00f3licos. El objetivo era dar a los j\u00f3venes una buena educaci\u00f3n para que pudieran vivir como buenos ciudadanos. Y a trav\u00e9s de los hijos, acercarse a las familias.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros hablan por s\u00ed solos: en 1927 solo 80 ni\u00f1os frecuentaban los tres oratorios. En 1931 ya eran 765 en cinco oratorios. En 1934 se llegaba a 1.700 ni\u00f1os distribuidos en diez oratorios. Un crecimiento extraordinario que reflejaba no solo la eficacia del m\u00e9todo, sino sobre todo la profundidad de un amor que la gente sab\u00eda reconocer como aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Comunidades, iglesias y extensa presencia <\/b><\/strong><\/p>\n<p>Paralelamente al oratorio, los misioneros recorr\u00edan incansablemente el territorio para encontrar a los creyentes, visitarlos, predicar el Evangelio y construir iglesias. Tras las primeras parroquias, nacieron las comunidades de Tano, Takanabe, Beppu y Miyakonojo. Don Cavoli recorr\u00eda a pie los treinta minutos que separaban la estaci\u00f3n de Tano de la iglesia, con sol y con lluvia, sin quejarse jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Los sacerdotes salesianos llegaron hasta los pueblos de monta\u00f1a m\u00e1s remotos, siempre acompa\u00f1ados por catequistas locales. Los fieles, que en 1927 eran 490, aumentaron a 856 en 1930 y a 1.053 en 1932: se duplicaron en cinco a\u00f1os, fruto de una presencia continua, respetuosa y cargada de humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Evangelizar con la belleza: prensa, m\u00fasica e im\u00e1genes<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Los salesianos siempre han cre\u00eddo que la fe se comunica tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la belleza. En Jap\u00f3n, esta intuici\u00f3n se tradujo en herramientas creativas y sorprendentemente eficaces.<\/p>\n<p>En Oita, el 24 de mayo de 1928, se public\u00f3 el primer n\u00famero del peri\u00f3dico Don Bosco, bolet\u00edn mensual de la di\u00f3cesis con una tirada de mil ejemplares: un instrumento para unir a los fieles y llegar tambi\u00e9n a los no creyentes con la palabra escrita.<\/p>\n<p>Las proyecciones con la linterna m\u00e1gica reun\u00edan a multitudes curiosas en las iglesias. La pel\u00edcula Vida de Jes\u00fas atrajo a unas 800 personas, entre ellas varios periodistas. Al final de la proyecci\u00f3n, muchos espectadores se quedaron en la sala para pedir informaci\u00f3n sobre Jes\u00fas, y no pocos se apuntaron para iniciar la catequesis y recibir el Bautismo.<\/p>\n<p>Don Cimatti, m\u00fasico refinado, ofreci\u00f3 unos 2.000 conciertos por todo el pa\u00eds, junto a don Margiaglia y don Liviabella. La m\u00fasica era oraci\u00f3n, era anuncio, era di\u00e1logo con una cultura que amaba profundamente la armon\u00eda. Despu\u00e9s de cada concierto, distribu\u00edan folletos, hablaban de Cristo, sembraban.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Los laicos: protagonistas de la misi\u00f3n<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s originales y fecundos de la misi\u00f3n salesiana en Jap\u00f3n fue el papel activo confiado a los laicos. Don Cimatti y don Cavoli no conceb\u00edan a los fieles como destinatarios pasivos de la atenci\u00f3n pastoral, sino como colaboradores de pleno derecho en la labor misionera.<\/p>\n<p>Nacieron el \u00abGrupo de los padres\u00bb y el \u00abGrupo de las madres\u00bb, que acompa\u00f1aban a los sacerdotes en las visitas a las familias lejanas, supliendo con su presencia y sus palabras las dificultades ling\u00fc\u00edsticas de los misioneros. Se formaron la Compa\u00f1\u00eda de San Luis, la de Santo Domingo Savio, las Hijas de Mar\u00eda, las Peque\u00f1as Teresianas: cada grupo con sus propias reglas, sus propios objetivos, su propia misi\u00f3n. Era Valdocco en el Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>No es casualidad que, al igual que la primera casa de Don Bosco en Tur\u00edn, tambi\u00e9n la de Miyazaki se levantara en un barrio marginal: cerca de una prisi\u00f3n, un hospital psiqui\u00e1trico, un cementerio y un crematorio. Una elecci\u00f3n \u2014o una Providencia\u2014 que lo dec\u00eda todo sobre la vocaci\u00f3n salesiana: estar donde nadie m\u00e1s quiere estar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Las Hermanas de la Caridad de Jes\u00fas: la semilla de un septiembre<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda de septiembre de 1929, durante una reuni\u00f3n del C\u00edrculo de la Inmaculada, don Cavoli pidi\u00f3 a las j\u00f3venes que fueran a buscar a los pobres y a los enfermos, que llevaran consuelo a los ancianos solos, a los hu\u00e9rfanos, a los abandonados. Recogi\u00f3 de ellas veintid\u00f3s c\u00e9ntimos como gesto concreto de fe en la Divina Providencia. De aquel peque\u00f1o gesto naci\u00f3 algo grande.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s, en diciembre de 1932, se inaugur\u00f3 el Hospicio para los pobres en Miyazaki. A principios de 1933 acogi\u00f3 a los primeros ancianos. En 1935 se a\u00f1adieron un pabell\u00f3n para los ne\u00f3fitos y los ni\u00f1os y una guarder\u00eda, con una capilla en el centro para recordar de d\u00f3nde ven\u00eda todo: de la oraci\u00f3n y de la caridad.<\/p>\n<p>Con el avance del nacionalismo japon\u00e9s y el temor a que los misioneros extranjeros pudieran ser expulsados, don Cimatti propuso a don Cavoli fundar una congregaci\u00f3n religiosa aut\u00f3ctona. Tras un largo discernimiento, Cavoli dio su \u00abs\u00ed\u00bb con las palabras del Evangelio: \u00abPor tu palabra, echar\u00e9 la red\u00bb (Lc 5,5).<\/p>\n<p>El 15 de agosto de 1937, fiesta de la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, naci\u00f3 la Congregaci\u00f3n de las Hermanas de la Caridad de Miyazaki, hoy conocida como <strong><b>Hermanas de la Caridad de Jes\u00fas<\/b><\/strong>. Las j\u00f3venes hermanas se pusieron manos a la obra de inmediato, cuidando de ancianos y ni\u00f1os, compartiendo cada fatiga.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os de la guerra fueron dur\u00edsimos. Las donaciones se interrumpieron, la comida escaseaba. Pero don Cavoli y las hermanas no se rindieron: cultivaron arroz, criaron pollos y vacas, abrieron peque\u00f1os talleres de artesan\u00eda. Seis hermanas murieron de privaciones, consumidas por la enfermedad contra\u00edda al asistir a los enfermos. Su sacrificio fue silencioso, total, luminoso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><b>Cien a\u00f1os despu\u00e9s: la misi\u00f3n contin\u00faa<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Un siglo de historia salesiana en Jap\u00f3n es una historia de fidelidad. Fidelidad a las palabras de don Rinaldi, que se\u00f1alaron la caridad como la \u00fanica v\u00eda posible. Fidelidad al esp\u00edritu de Don Bosco, que quiso a sus hijos en las calles, entre los j\u00f3venes, junto a los pobres. Fidelidad a un pa\u00eds que supo reconocer en aquellos misioneros extranjeros no a unos invasores culturales, sino a unos amigos sinceros.<\/p>\n<p>Como Mar\u00eda que, tras su \u00abFiat\u00bb, se apresur\u00f3 hacia la monta\u00f1a para ir a ver a Isabel, tambi\u00e9n los salesianos en Jap\u00f3n no perdieron el tiempo. Fueron, encontraron, amaron. Y los frutos de ese amor \u2014iglesias, oratorios, escuelas, hospicios, una congregaci\u00f3n religiosa nacida de veintid\u00f3s c\u00e9ntimos\u2014 siguen vivos y siguen creciendo.<\/p>\n<p>Este centenario no es solo un momento para el recuerdo. Es una invitaci\u00f3n a mirar hacia adelante con el mismo valor de quienes hace cien a\u00f1os cruzaron el mar sin nada m\u00e1s que la fe y la caridad. Porque Jap\u00f3n, como cualquier rinc\u00f3n del mundo, todav\u00eda necesita a quien sepa hacer resplandecer el amor de Cristo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>\u00abEl \u00e9xito de vuestro apostolado depender\u00e1 de cu\u00e1nto logr\u00e9is hacer resplandecer el amor de Cristo entre el pueblo japon\u00e9s\u00bb<\/i><\/em>. &#8211; Don Filippo Rinaldi, Rector Mayor, 1925<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Don Bosco en Jap\u00f3n. Pel\u00edcula documental muda sobre las misiones salesianas en Jap\u00f3n: Tokio, Osaka, Vita, Miyazaki (1963-1965).<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/8ThFfa0rhvc?si=s8CVyv3Dg_Wv7-k4\" width=\"1120\" height=\"630\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Don Vincenzo Cimatti, sdb, dirigiendo a un grupo de peque\u00f1os disc\u00edpulos &nbsp; En 2026 se&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":53676,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":4,"footnotes":""},"categories":[176],"tags":[1720,1762,2593,1822,1960,2620],"class_list":["post-53694","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-casas-salesianas-es","tag-carisma-salesiano","tag-creatividad-salesiana","tag-familia-salesiana","tag-gracia","tag-salesianos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53694"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53708,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53694\/revisions\/53708"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}