{"id":53300,"date":"2026-05-08T07:38:12","date_gmt":"2026-05-08T07:38:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=53300"},"modified":"2026-05-08T07:39:14","modified_gmt":"2026-05-08T07:39:14","slug":"la-santidad-salesiana-en-la-historia-aspectos-emergentes-en-los-procesos-de-beatificacion-de-las-hijas-de-maria-auxiliadora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/reflexiones\/la-santidad-salesiana-en-la-historia-aspectos-emergentes-en-los-procesos-de-beatificacion-de-las-hijas-de-maria-auxiliadora\/","title":{"rendered":"La santidad salesiana en la historia: aspectos emergentes en los procesos de beatificaci\u00f3n de las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora"},"content":{"rendered":"<p><em>Hablar de santidad salesiana en la historia significa enfrentarse a una experiencia concreta, madurada en la vida ordinaria de comunidades educativas nacidas del Oratorio de Valdocco y de la primera casa de Mornese. Esta ponencia limita el horizonte a las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora y, en particular, a lo que se desprende de los procesos de beatificaci\u00f3n en el per\u00edodo 1900-1950. La atenci\u00f3n no se centra en un \u00abcat\u00e1logo\u00bb de virtudes, sino en las fuentes procesales &#8211; especialmente las \u00abPositiones\u00bb &#8211; que recogen testimonios, documentos y juicios sobre la fama de santidad. A trav\u00e9s de las figuras de Mar\u00eda Domenica Mazzarello, Teresa Vals\u00e9 Pantellini y Maddalena Morano, el texto pone de relieve dos din\u00e1micas: la santidad percibida y declarada por los testigos, y la santidad deseada y vivida como fidelidad a la Regla, al Sistema Preventivo y a la misi\u00f3n educativa entre las j\u00f3venes.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tema de la <em>santidad salesiana en la historia<\/em> es rico y vasto; abarca el camino de maduraci\u00f3n en la fe, esperanza y caridad de todos los miembros y simpatizantes de la Familia Salesiana que, a partir del tiempo del Oratorio de Valdocco y de la primera comunidad de Mornese, han encontrado y encuentran hasta hoy, en el estilo de vida de Don Bosco y de Madre Mazzarello, los elementos v\u00e1lidos para alcanzar la plenitud de la vida cristiana. El subt\u00edtulo de esta relaci\u00f3n: <em>Aspectos emergentes en los procesos de beatificaci\u00f3n de las FMA<\/em> restringe ese vasto campo de la santidad salesiana relativa a las FMA y entre ellas, a\u00fan m\u00e1s, solo a aquellas de las que se han instruido <em>los Procesos<\/em> <em>para la beatificaci\u00f3n<\/em> en el per\u00edodo considerado por esta investigaci\u00f3n. Por esto, dos premisas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><em>La santidad salesiana femenina<\/em> no se limita solo a las FMA de las que se ha introducido la Causa, al contrario: hay numerosas FMA que han llevado una vida heroica en el silencio y en el sacrificio mediante su presencia en patios, cocinas, lavander\u00edas, laboratorios, oratorios, escuelas, misiones, en la patria y en los lugares m\u00e1s remotos del mundo. Nadie ha pensado nunca en introducir su Causa, y por este hecho ellas, a pesar de haber vivido una vida ejemplar, escapan a nuestra investigaci\u00f3n. Aquellas que han recibido el reconocimiento de la Iglesia con el t\u00edtulo de <em>venerable<\/em>, <em>beata, santa<\/em> no son por este hecho m\u00e1s santas que otras. Me refiero, por tanto, no a un cuadro completo, sino solo <em>a una porci\u00f3n representativa<\/em> de la santidad femenina.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>La segunda precisi\u00f3n se refiere al enfoque contenido de esta relaci\u00f3n en referencia al per\u00edodo cronol\u00f3gico previsto por este Congreso: 1900-1950. Si tomamos como criterio <em>la apertura de los procesos<\/em> tendr\u00edamos como objeto de nuestro estudio solo las tres Causas de las FMA que han sido introducidas en este tiempo: la de hermana Mar\u00eda D. Mazzarello (hoy santa), de hermana Teresa Vals\u00e9 Pantellini (hoy venerable) y de hermana Maddalena Morano (hoy beata), introducidas en los a\u00f1os 1911, 1926 y 1935 en las respectivas di\u00f3cesis de Acqui, Tur\u00edn y Catania, y nos quedar\u00edamos solo en Italia. Si, en cambio, nos servir\u00e1 de criterio <em>la vida de las FMA<\/em>, insertada en el marco del per\u00edodo considerado por el Congreso, all\u00ed encontraremos tanto a la beata Laura Vicu\u00f1a (\u20201904) como a ocho FMA operando en los contextos de su misi\u00f3n en Europa y en Am\u00e9rica de las cuales los Procesos est\u00e1n en curso.<\/li>\n<\/ol>\n<p>La brevedad de esta relaci\u00f3n nos sugiere la primera opci\u00f3n, dejando la riqueza de los referentes y el vivido santificado de las seis Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora y de Laura Vicu\u00f1a para otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>La \u00faltima precisi\u00f3n introductoria se refiere a la fuente, indicada ya en el t\u00edtulo con la expresi\u00f3n <em>Procesos de beatificaci\u00f3n<\/em>. Cada Proceso recoge y produce varios documentos, a partir de la <em>Copia<\/em> <em>p\u00fablica<\/em> que documenta la fase diocesana, a trav\u00e9s de la Positio que es elaborada por la Postulaci\u00f3n, hasta el <em>Breve<\/em> <em>Apost\u00f3lico<\/em>, firmado por el Sumo Pont\u00edfice, que cierra el procedimiento. He elegido solo un tipo de documento, la llamada Positio, que constituye la presentaci\u00f3n razonada (<em>Informatio<\/em>) de las virtudes heroicas, a trav\u00e9s del uso de los testimonios y documentos recogidos durante el Proceso can\u00f3nico (<em>Summarium<\/em>). Teniendo tres figuras de referencia, he consultado en total <em>seis P<\/em>ositiones: tres <em>super Introductione<\/em> <em>Causae<\/em> y tres <em>super Virt<\/em>utibus, encontrando en ellas un rico material procesal (m\u00e1s de 1200 p\u00e1ginas) seg\u00fan el interrogatorio hecho a los testigos oculares en referencia a las <em>virtudes teologales<\/em>, cardinales y a los <em>votos<\/em> <em>religiosos<\/em> vividos por nuestras protagonistas.<\/p>\n<p>Metodol\u00f3gicamente he decidido elegir una pregunta espec\u00edfica del interrogatorio que se refiere a la <em>fama de santidad <\/em>de las FMA y me he preguntado: <em>qui\u00e9n y c\u00f3mo ha hablado de la santidad<\/em> de nuestras tres hermanas; luego he tratado de identificar la impronta salesiana <em>de su santidad<\/em>. As\u00ed est\u00e1 estructurada mi relaci\u00f3n: la primera parte la he titulado <em>Santidad percibida y declarada<\/em>; la segunda<em>, La santidad deseada y profesada<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Santidad percibida y declarada<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El primer aspecto que emerge es una serie de <em>percepciones<\/em> personales verbalizadas durante el interrogatorio o declaradas por escrito por los testigos que se pronuncian respecto a las personas que han conocido <em>de visu o de auditu<\/em>. Es interesante este fen\u00f3meno, dado que ninguno de los testigos parte de la definici\u00f3n de la santidad, sino que la formula sirvi\u00e9ndose de los datos que considera oportunos para tal concepto. En el fondo, sin embargo, su juicio es la expresi\u00f3n del <em>concepto<\/em> <em>de santidad<\/em> elaborado en su \u00e9poca hist\u00f3rica y filtrado por el <em>sensus fidei<\/em> del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1.1. Hermana Mar\u00eda Domenica Mazzarello (1837-1881)<\/strong><\/p>\n<p>Mar\u00eda Mazzarello durante su primer encuentro con Don Bosco intuy\u00f3 inmediatamente su santidad, y ya en octubre de 1864, 70 a\u00f1os antes de su canonizaci\u00f3n, formul\u00f3 la famosa declaraci\u00f3n: \u00abDon Bosco es un santo y yo lo siento\u00bb. Luego a lo largo de toda su vida ella ha profundizado y ha vivido los rasgos constitutivos traduci\u00e9ndolos en categor\u00edas adecuadas a su situaci\u00f3n de mujer y de educadora.<\/p>\n<p>Los actos procesales nos aseguran que tanto a Don Bosco como a los otros Salesianos no se les escap\u00f3 su santidad. El card. Cagliero declar\u00f3: \u00abYo fui testigo durante seis y m\u00e1s a\u00f1os de las mismas virtudes ejercitadas con siempre mayor perfecci\u00f3n cristiana y religiosa, al punto que inmediatamente despu\u00e9s de la muerte, a las hermanas que la rodeaban, les dije que no se entristecieran, porque su Madre Superiora se hab\u00eda volado al cielo a gozar el justo premio de su santidad [&#8230;] As\u00ed lo pensaba yo y como yo pensaba igual el Venerable Fundador Don Bosco, quien ten\u00eda de su Madre un alto concepto como de santa religiosa, de discret\u00edsima Superiora\u00bb. A\u00f1ade hermana Teresa Laurentoni: \u00abVi cartas que Don Bosco escrib\u00eda a la se\u00f1ora Pastore de Valenza en las cuales dec\u00eda que hermana Mar\u00eda Mazzarello era santa\u00bb. Y hermana Ursula Camissasa testifica que don Lemoyne despu\u00e9s de la muerte de Madre Mazzarello \u00aborden\u00f3 que nada se tocara en su habitaci\u00f3n y que nadie fuera a habitar all\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cuanto a la impresi\u00f3n de las FMA, declara hermana Elisabetta Roncallo: \u00abEn la comunidad la opini\u00f3n era que ten\u00edamos una Superiora santa. Tal percepci\u00f3n era tambi\u00e9n de aquellos que la acercaban, viniendo del exterior\u00bb. Las misioneras en Am\u00e9rica completan: \u00abEn vida todas la ten\u00edan como una santa religiosa, despu\u00e9s de su muerte nosotros la rez\u00e1bamos para que nos obtuviera gracias\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1.2. Hermana Teresa Vals\u00e9 Pantellini (1878-1907)<\/strong><\/p>\n<p>Mons. Giovanni Marenco en 1908 en Roma afirm\u00f3: \u00abPor el conocimiento que yo tuve de las hermanas, durante el tiempo en que, como Director General, me deb\u00ed ocupar de ellas, puedo decir que algunas murieron en concepto de santidad y se deber\u00eda promover el Proceso de beatificaci\u00f3n y <em>entre estas, hermana Vals\u00e9 es una de las primeras<\/em>\u00bb. El mismo Mons. Marenco pidi\u00f3 a hermana Mar\u00eda Genta \u00abque conservara las vestiduras de la Sierva de Dios fallecida, porque dijo, \u00a1\u201cqui\u00e9n sabe si un d\u00eda el Se\u00f1or no la quiera a los honores de los altares!\u201d\u00bb. Su intuici\u00f3n fue confirmada y precisada por don Filippo Rinaldi, Rector Mayor, quien durante el Proceso Ordinario dijo: \u00abHe o\u00eddo exaltar su santidad interior consistente en una vida verdaderamente virgen, de piedad profunda y s\u00f3lida y regular, ajena a toda debilidad, sin exaltaci\u00f3n alguna; era de una santidad interior extraordinaria, viviendo aparentemente una vida ordinaria. La santidad de la sierva de Dios apareci\u00f3 tambi\u00e9n hacia las hermanas, con las cuales us\u00f3 la verdadera caridad religiosa y tambi\u00e9n hacia las j\u00f3venes del oratorio y laboratorio por cuya salvaci\u00f3n espiritual y material se santificaba. A las chicas luego las segu\u00eda y estudiaba tambi\u00e9n en sus faltas para ayudarlas y conquistarlas con la bondad. Por mi parte, estoy convencido de que la sierva de Dios tuvo tal virtud que fue igualada a las almas m\u00e1s santas, pero supo esconderse tanto que no dej\u00f3 ver toda su santidad. Se hac\u00eda un estudio particular para no dejar entrever qu\u00e9 [cosa] hac\u00eda y practicaba\u00bb.<\/p>\n<p>Las FMA coinciden con la percepci\u00f3n previamente destacada: \u00abPuedo atestiguar \u2013 testifica hermana Mar\u00eda Genta que fue su maestra y luego directora \u2013 que durante la vida religiosa en Roma de la sierva de Dios tanto las Consorores, como las Patronas del Oratorio, como las j\u00f3venes y las operarias que frecuentaban el Oratorio y el laboratorio, la reputaban una santa y ten\u00edan por ella una gran veneraci\u00f3n\u00bb. Sin embargo, hay tambi\u00e9n un caso contrario registrado en los actos procesales: \u00abPor amor a la verdad \u2013 dice hermana Luigia Rotelli \u2013, debo decir que he o\u00eddo a algunas Hermanas referir que cierta Sor Brusco Mar\u00eda (FMA) no comparte el concepto de santidad de la sierva de Dios, diciendo que nada ha hecho de extraordinario, aunque consider\u00e1ndola una hermana piadosa y ejemplar\u00bb. Las laicas no ten\u00edan estas dudas. La se\u00f1ora Olga Mazzetti, compa\u00f1era de la sierva de Dios en el Sagrado Coraz\u00f3n en Florencia, le dijo a don Maccono: \u00abUsted se ocupa de hacer santa a hermana Vals\u00e9; nosotras las chicas dec\u00edamos ya desde entonces que ella era una santa\u00bb. Otra de sus compa\u00f1eras a\u00f1ade: \u00abLeyendo la vida de los santos siempre me parece encontrar exageraciones, pero leyendo la vida de hermana Vals\u00e9 encuentro que fue realmente pintada como era\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1.3. Hermana Maddalena Morano (1847-1908)<\/strong><\/p>\n<p>Madre Morano ten\u00eda un temor; siendo consciente de que la gente la consideraba santa, dec\u00eda: \u00abCuando est\u00e9 muerta, no digan \u201cM. Morano era una santa y estar\u00e1 en el Para\u00edso\u201d y con eso me dejan arder en el Purgatorio hasta el fin del mundo, si por misericordia de Dios me salvo. Oren, oren por m\u00ed\u00bb. Ella sab\u00eda \u00abque la santidad consiste toda en hacer la voluntad de Dios, siendo este el \u00fanico modo de demostrar nuestro amor por \u00c9l\u00bb.<\/p>\n<p>De la santidad de Madre Morano estaban convencidos tanto los Salesianos (Cagliero, Marenco) como los sacerdotes diocesanos, desde los pastores de la Iglesia local hasta los simples curas de las campa\u00f1as. Testifica hermana Paolina Noto: \u00abRecuerdo que en una visita que hizo el card. Nava a Trecastagni nos dijo: \u201cTienen una Superiora santa, sepan apreciarla\u201d. Y el Inspector de las casas salesianas en Sicilia, don Franco Piccollo, escribi\u00f3: \u201cCiertos nombres [\u2026] adquieren significados especiales y, para quien ha conocido a M. Morano, este nombre asume tres significados: es decir, <em>fortaleza insuperable, santidad aut\u00e9ntica y plena de generosidad con Dios y bondad exquisita con todos<\/em>. [Ella] mostr\u00f3 fortaleza en sufrir durante casi toda la vida incomodidades y enfermedades graves, aunque las mantuviera en secreto, verdadera hija del venerable Don Bosco, esperaba el descanso en el Para\u00edso\u201d\u00bb. \u00abDon Albera, a\u00fan solo director espiritual de la Sociedad salesiana, al venir por primera vez a Sicilia, al conocer a Morano se maravill\u00f3 de encontrar en ella tantas bellas cualidades y un d\u00eda dijo: \u201cOh esta Madre Morano que hermana maravillosa! Podr\u00eda gobernar no solo una inspector\u00eda sino toda la congregaci\u00f3n de las FMA\u00bb.<\/p>\n<p>No obstante, la respetaban las FMA y sus educandas. Testifica hermana Signorina Meli: \u00abSu bello car\u00e1cter atra\u00eda a todas las personas que ten\u00edan la fortuna de acercarse a ella y las llevaba hacia el Se\u00f1or. [\u2026] Un\u00eda en s\u00ed la vida contemplativa por la constante uni\u00f3n con Dios y la vida activa por su incansable acci\u00f3n por el bien de las almas, cumpliendo exactamente sus deberes en todas las obras encomendadas a sus cuidados, sin escatimar ni esfuerzos ni sacrificios en toda su vida. La sierva de Dios tuvo fama de santidad tambi\u00e9n durante la vida, siendo estimada por todos como un alma privilegiada y enriquecida de virtudes singulares\u00bb. Y hermana Decima Rocca: \u00abEra intensamente amada por sus dependientes y todas ten\u00edan un concepto de santa\u00bb. Hace excepci\u00f3n la voz aislada de hermana Rosaria Cuscun\u00e0 de Biancavilla (FMA), aceptada por singular excepci\u00f3n por la misma M. Morano en el Instituto, que es contraria al concepto de santidad de la sierva de Dios. Su posici\u00f3n es considerada, sin embargo, por las otras FMA como un juicio desequilibrado. En nombre de las educandas se expresa la se\u00f1ora Agata Zappal\u00e0: \u00abPuedo atestiguar que la sierva de Dios era tenida en <em>concepto<\/em> <em>de<\/em> <em>santidad<\/em> no solo por nosotras las educandas, sino por las personas que la conoc\u00edan\u00bb. De hecho, el Presidente que hab\u00eda amenazado con cerrar el colegio, al haber o\u00eddo de la muerte de M. Morano, dijo: \u00abQu\u00e9 pena, esta hermana no deb\u00eda morir. Podr\u00e1n haber buenas y santas Superioras, pero no podr\u00e1n tener todas las virtudes y toda la santidad de Madre Morano\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> La santidad deseada y profesada<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Otro aspecto que emerge de los testimonios procesales es el <em>vivo deseo de la santificaci\u00f3n propia y de la salvaci\u00f3n de las almas<\/em> de nuestras protagonistas. Se trata de un fuego interior que se consum\u00eda traduciendo en lenguaje pr\u00e1ctico el lema del fundador: <em>Da mihi animas, cetera tolle<\/em>. La propia santificaci\u00f3n fue buscada en la adhesi\u00f3n a la Voluntad de Dios, entendida como observancia de la Regla y obediencia a los superiores, sin faltar a la comunidad la alegr\u00eda y la creatividad femenina. La pasi\u00f3n apost\u00f3lica en ellas se expresaba seg\u00fan las categor\u00edas del Sistema Preventivo en los contextos del Norte (Mornese, Niza), Sur (Sicilia) y Centro (Roma) de Italia. La profesi\u00f3n religiosa ha permitido dar, a las futuras FMA, una impronta salesiana a su santidad a trav\u00e9s de la vida comunitaria comprometida por la educaci\u00f3n de las j\u00f3venes, en el camino com\u00fan hacia el Para\u00edso, imitando a Jes\u00fas y a los santos, en la obediencia y en la alegr\u00eda, mostr\u00e1ndose siempre fuertes ante las situaciones contrarias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2.1. La vida comunitaria y la educaci\u00f3n de las j\u00f3venes<\/strong><\/p>\n<p>Estas dimensiones fueron para las FMA desde el principio el espacio de santificaci\u00f3n, ampliado luego al horizonte misionero, en el cual la obediencia profesada las destinaba a vivir.<\/p>\n<p>Madre Mazzarello cuidaba mucho el clima de la vida fraterna, favoreciendo las condiciones de crecimiento tanto para las hermanas como para las chicas. \u00abUna vez \u2013testifica hermana Felicina Ravazza\u2013, al acoger en una peque\u00f1a comunidad naciente, se enter\u00f3 de que entre esas hijas no reinaba la armon\u00eda y se esforz\u00f3 hasta m\u00e1s all\u00e1 de la medianoche para hacer las paces en esa comunidad\u00bb. \u00abTen\u00eda un gran amor por las chicas \u2013a\u00f1ade hermana Teresa Laurentoni\u2013; se sacrificaba y quer\u00eda que nos sacrific\u00e1ramos tambi\u00e9n nosotras por su [buena] educaci\u00f3n\u00bb. \u00abSiempre estaba lista en el cumplimiento de sus deberes y se mostraba siempre alegre \u2013completa Petronilla Mazzarello\u2013; todas las hermanas que la conocieron pueden testificar cu\u00e1nto bien manten\u00eda elevado <em>el esp\u00edritu de la Comunidad<\/em>, incluso en circunstancias muy dolorosas\u00bb. Madre Caterina Daghero precisa: \u00abLo que ella hac\u00eda recomendaba que tambi\u00e9n lo hicieran las hermanas e inculcaba que lo hicieran de inmediato, diciendo: \u201clo que pod\u00e1is hacer hoy, no esper\u00e9is a hacerlo ma\u00f1ana\u201d\u00bb. Don Cagliero lo not\u00f3 de inmediato, declarando durante el Proceso rogatorial: \u00abUn solo era el esp\u00edritu que reinaba entre ellas, un solo el coraz\u00f3n para quererse, una sola voluntad de todas en obedecer. Un solo el deseo de hacerse santas y un solo su amor a Dios, a la santa pobreza de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, al sacrificio, a la oraci\u00f3n y al trabajo. Y este sagrado concierto de corazones, de voluntades y de amor lo dirig\u00eda la superiora, o mejor, la celos\u00edsima y querid\u00edsima Madre Mar\u00eda Mazzarello, siempre primera en todo y sobre todo en la humildad, en la caridad y en la observancia religiosa\u00bb.<\/p>\n<p>El mismo celo incansable caracteriz\u00f3 a sus hijas espirituales: hermana Teresa Vals\u00e9 y Madre Maddalena Morano. De la primera se lee en el <em>Summarium<\/em>: \u00abLa sierva de Dios ard\u00eda del deseo de hacer conocer a Dios, a Jesucristo, su Iglesia [\u2026] Ard\u00eda del deseo de partir para las misiones entre los infieles de China\u2026 este deseo lo tuvo desde el momento de su primera Comuni\u00f3n\u00bb. Y de la segunda: \u00abRespecto a la propagaci\u00f3n de la fe, ella misma preparaba y formaba a las hermanas misioneras, que enviaba a diferentes escalones en las misiones. Nos dec\u00eda: instruid las almas en nuestra Santa Religi\u00f3n y llevad todas las almas al Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>Hermana Teresa Vals\u00e9 se ocupaba de las chicas de Roma: \u00abPon\u00eda un especial empe\u00f1o en la ense\u00f1anza del catecismo en la parroquia de S. Prassede, que impart\u00eda a las m\u00e1s grandes de las que era asistente. Eran particularmente numerosas y ella no escatimaba esfuerzo para hacerse \u00fatil en su formaci\u00f3n espiritual\u00bb. Y Madre Morano hizo lo mismo por los j\u00f3venes de Sicilia: \u00abEn las fiestas lograba llamar e inducir a j\u00f3venes a acercarse a los Santos Sacramentos, usando sus maneras maternas y persuasivas para tal fin. La sierva de Dios se destac\u00f3 sobre todo por el apostolado catequ\u00edstico entre los ignorantes; de hecho, la fundaci\u00f3n de las escuelas catequ\u00edsticas fue el alma de su misi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2.2. Con coraz\u00f3n de madre y fidelidad al Sistema Preventivo<\/strong><\/p>\n<p>La acci\u00f3n apost\u00f3lica y la animaci\u00f3n de las FMA, como subrayan los testigos, estaban impregnadas no de una t\u00e9cnica, sino de un m\u00e9todo que ten\u00eda los rasgos del calor materno y emanaba de su forma de interactuar con todos, especialmente con los destinatarios de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abMar\u00eda Mazzarello estaba dotada de un criterio poco com\u00fan \u2013testifica hermana Enrichetta Sorbone\u2013, pose\u00eda el don de la maternidad, y el don del gobierno verdaderamente admirable, un gobierno en\u00e9rgico, vigilante, pero amoroso; nos trataba con franqueza, s\u00ed, pero nos amaba cordialmente; ten\u00eda un no s\u00e9 qu\u00e9 que nos arrastraba al bien, al deber, al sacrificio, a Jes\u00fas con una cierta suavidad, sin violencia; ella ve\u00eda todo, preve\u00eda el bien y el mal de sus hijas, siempre lista para proveer tanto para lo f\u00edsico como para lo moral, seg\u00fan la necesidad y la posibilidad\u00bb. Y hermana Mar\u00eda Rossi a\u00f1ade: \u00abEn el oficio de superiora siempre se comport\u00f3 hacia las hermanas con caridad maternal; fue prudente; exig\u00eda que cada una cumpliera con su deber, pero no ten\u00eda durezas. Para los diferentes oficios del Instituto siempre eligi\u00f3 a las que le parec\u00edan m\u00e1s adecuadas\u00bb. Luego precisa a\u00fan m\u00e1s: \u00abLa sierva de Dios era maternalmente buena con todas, pero sab\u00eda ser fuerte cuando era necesario, especialmente con los caracteres un poco fuertes, o con aquellas hermanas que lo necesitaban\u00bb.<\/p>\n<p>Respecto a hermana Teresa Vals\u00e9 se dice: \u00abVigilaba constantemente para que las chicas estuvieran animadas por un vivo amor a Dios y se mantuvieran alejadas del pecado. Y a este fin realizaba una intensa actividad en el oratorio. De aqu\u00ed deduzco que ten\u00eda un gran horror al pecado y por eso se esforzaba por impedirlo y tambi\u00e9n por repararlo\u00bb; \u00abHecha hermana, practic\u00f3 de manera perfecta el sistema del venerable fundador, el llamado <em>Sistema<\/em> <em>Preventivo<\/em>\u00bb. \u00abPara dedicarse a nuestro bien \u2013a\u00f1ade la se\u00f1ora Regina Cerrai\u2013 no conoc\u00eda horas de descanso y especialmente en los d\u00edas festivos que eran para ella d\u00edas de grandes sacrificios [&#8230;] puedo decir que he visto c\u00f3mo, gracias a la solicitud de la sierva de Dios, las m\u00e1s traviesas se convert\u00edan en las mejores\u00bb. Y la se\u00f1ora Giulia Conciatori: \u00abCon aquellas que estaban afligidas por enfermedades o desgracias, incluso financieras, era de una caridad maternal. Las visitaba, las consolaba, las ayudaba tambi\u00e9n materialmente\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Madre Morano: \u00abVeneraba y estimaba a Don Bosco como un santo y quer\u00eda que se practicara bien su Sistema Preventivo en la escuela y en la asistencia [&#8230;]. Les dec\u00eda a las hermanas y a las asistentes: \u201c\u00bfQuieren ser respetadas? Respeten. Las chicas son como nosotros las queremos: no nos quejemos de ellas, sino de nosotros que no siempre sabemos hacer bien nuestra parte\u201d\u00bb. A\u00f1ade hermana Teresa Pentore: \u00abTen\u00eda un m\u00e9todo todo suyo para tratar a ciertas alumnas caprichosas y testarudas: no las endurec\u00eda, no las rega\u00f1aba, ni castigaba, y aun as\u00ed lograba lo que muchas otras nunca habr\u00edan logrado de esas indocilidades rebeldes\u00bb. Y hermana Teresa Comitini precisa: \u00abLa sierva de Dios como educadora comprendi\u00f3 por experiencia la eficacia del esp\u00edritu de Don Bosco, es decir: [que] la alegr\u00eda en la vida es una fuerza, un elemento esencial en la educaci\u00f3n de la juventud. Como religiosa comprendi\u00f3 mejor que la alegr\u00eda es la atm\u00f3sfera de las virtudes heroicas; es una necesidad de la vida espiritual. Su actividad puede decirse que es una irradiaci\u00f3n continua de santa alegr\u00eda y de bondad salesiana\u00bb. Hermana Giovanna Costa completa: \u00abVerdaderamente la m\u00e1s tierna de las madres no podr\u00eda haber hecho m\u00e1s de lo que la sierva de Dios hac\u00eda por todas sus hijas. Nadie puede tener idea de ello, excepto aquellos que tuvieron la suerte de conocerla y practicarla [&#8230;]. No se dejaba mover ni por simpat\u00eda ni por antipat\u00eda, que, de hecho, cuando era necesario, usaba la seriedad, firmeza y fortaleza necesarias como la que suele usar una excelente madre a la que le importa que sus propias hijas crezcan bien, virtuosas y santas, y nos sent\u00edamos tan bien queridas por ella que cada una de nosotras estaba convencida de ser su preferida\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abA menudo durante la noche se la ve\u00eda con su lamparita hacer el recorrido por los dormitorios como un verdadero \u00e1ngel guardi\u00e1n y con atenci\u00f3n maternal \u2013confirma hermana Teresa Comitini, su alumna externa, luego FMA\u2013. La sierva de Dios fue apreciada, amada, deseada. Como la prudencia, brillaron en M. Morano todas las virtudes que en un alma religiosa indicaron celo constante por su propia perfecci\u00f3n y por la salvaci\u00f3n de las almas\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2.3. Hacia el Para\u00edso<\/strong><\/p>\n<p>El clima de las comunidades y el magisterio del Instituto hac\u00edan deseable el ideal de la santidad que culmina en la experiencia de vida plena m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Se hablaba del Para\u00edso como el logro del premio despu\u00e9s de tantos sacrificios, como de una realidad tranquila que se disfruta despu\u00e9s del trabajo y la aceptaci\u00f3n de la cruz. Pero no solo eso, tambi\u00e9n como atm\u00f3sfera de paz y de alegr\u00eda en las relaciones rec\u00edprocas.<\/p>\n<p>Madre Mazzarello, testifica hermana Enrica Sorbone, \u00abten\u00eda mucha confianza en Dios y era realmente extraordinario escucharla hablar de Dios, del Para\u00edso. En todo revelaba esta esperanza, esta confianza en el Se\u00f1or y en Mar\u00eda Auxiliadora\u00bb. \u00abEstaba animada por el vivo deseo de hacerse santa y de ver a las hermanas esperar con diligencia su propia santificaci\u00f3n \u2013a\u00f1ade hermana Ottavia Bussolino\u2013. Entonces a menudo nos cantaba en la recreaci\u00f3n: \u201cYo quiero hacerme santa y hija de Mar\u00eda \u2013 Yo quiero hacerme santa y esposa de Jes\u00fas \u2013 Yo quiero hacerme santa \u2013 y santa en alegr\u00eda \u2013 Yo quiero hacerme santa \u2013 Y santa siempre m\u00e1s\u201d\u00bb. Completa hermana Clara Preda: \u00abEstaba muy enamorada del Para\u00edso, tambi\u00e9n me animaba a la esperanza, me exhortaba a pedir la gracia de morir en un acto de Amor de Dios y de dolor por mis pecados, dici\u00e9ndome que al Purgatorio no queremos ir\u00bb. Tambi\u00e9n en sus cartas a menudo hablaba del Para\u00edso. A hermana Angela Vallese en 1879 le escrib\u00eda: \u00abNos hemos hecho hermanas para asegurarnos el Para\u00edso, pero para ganar el Para\u00edso se necesitan sacrificios; llevemos la cruz con valor y un d\u00eda estaremos contentas\u00bb. Y a hermana Pierina Marassi en 1880: \u00abRecordemos que el Para\u00edso no se adquiere con las satisfacciones y con ser preferidas, sino que se adquiere con la virtud y con el sufrimiento\u00bb. A la comunidad de Saint-Cyr: \u00abMis buenas hermanas, piensen que donde reina la caridad, all\u00ed est\u00e1 el Para\u00edso [&#8230;] Las palabras no hacen ir al Para\u00edso, sino m\u00e1s bien los hechos\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sor Teresa Vals\u00e9 Pantellini \u00abten\u00eda a menudo en los labios la palabra: \u00a1Para\u00edso! \u00a1Para\u00edso! que pronunciaba con un acento que demostraba su viv\u00edsimo deseo de poseerlo. Y me parece tambi\u00e9n haber o\u00eddo decir \u2013testifica sor Adelaide Barberis\u2013 que dec\u00eda: un pedazo de para\u00edso compensa toda una vida. Se entend\u00eda perfectamente que todo en ella: mente, coraz\u00f3n y pensamiento estaban completamente orientados hacia el Cielo\u00bb.<\/p>\n<p>Lo mismo confirma sor Elisabetta Dispenza respecto a Madre Morano: \u00abEl \u00fanico deseo de la sierva de Dios era el Para\u00edso y en ciertos momentos de mayor fervor comenzaba a cantar \u201cPara\u00edso, Para\u00edso \u2013 de los elegidos gran ciudad \u2013 en ti alegr\u00eda, cantos y risas \u2013 reina y siempre reinar\u00e1\u201d\u00bb. Luego exclamaba: \u00abSi voy al Para\u00edso, en este mundo no regreso m\u00e1s\u00bb. La misma sor Elisabetta recuerda de M. Morano esta oraci\u00f3n: \u00abDame tanto por sufrir aqu\u00ed en la tierra, oh Dios m\u00edo, porque despu\u00e9s de mi muerte me llevar\u00e9is con Vos al Para\u00edso, porque al infierno no quiero ir\u00bb. Sor Paolina Noto, testigo <em>ex officio<\/em>, a\u00f1ade: \u00abHe sabido [&#8230;] de ella misma [&#8230;] que la sierva de Dios abraz\u00f3 el estado religioso por verdadera vocaci\u00f3n, por el deseo de consagrarse al Se\u00f1or, para hacerse santa, para salvar almas y ganar el Para\u00edso\u00bb y cita lo que M. Morano dec\u00eda a menudo a las hermanas: \u00abHijas, hemos venido a la Congregaci\u00f3n para hacernos santas y adquirir el Para\u00edso\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2.4. Imitando a Jes\u00fas y a los santos<\/strong><\/p>\n<p>La mirada hacia el Para\u00edso para las FMA no era un sentimiento m\u00e1gico o po\u00e9tico. All\u00ed estaban Dios y los santos, considerados modelos a imitar; despu\u00e9s de haber recorrido el camino terrenal, disfrutaban del premio eterno. El Para\u00edso se ve\u00eda como la fiesta del encuentro con Jes\u00fas, con Mar\u00eda Auxiliadora y con los patronos del Instituto: San Jos\u00e9, San Francisco de Sales y Santa Teresa de Jes\u00fas, y el mismo Don Bosco que hab\u00eda prometido esperar a todos all\u00ed. Las referencias a los santos son muy abundantes en los <em>Procesos<\/em> y se presentan como aspectos no secundarios en el camino de santidad. Solo menciono algunos.<\/p>\n<p>Empiezo por el n\u00facleo fundamental de la vida cristiana que consiste en la <em>secuela<\/em> <em>Christi<\/em>, santo por excelencia. Las tres figuras est\u00e1n unidas tanto por la lectura de la <em>Imitaci\u00f3n<\/em> <em>de<\/em> <em>Cristo<\/em> como por la imitaci\u00f3n de Jes\u00fas en la cotidianidad de la vida. Era un libro prescrito por las primeras <em>Constituciones<\/em>, pero nuestras protagonistas ya lo conoc\u00edan antes de su ingreso en el Instituto. Mar\u00eda Mazzarello lo descubri\u00f3 en el grupo de las FMI y se apropi\u00f3 de algunas expresiones que encontramos en su epistolario. Don Maccono, el editor de sus primeras 15 cartas, cita en las notas 17 pasajes de la <em>Imitaci\u00f3n<\/em> <em>de<\/em> <em>Cristo<\/em> para hacer entender al lector la analog\u00eda de los contenidos. Mar\u00eda Mazzarello lo recomendaba no solo a las hermanas, sino tambi\u00e9n a las mujeres laicas. La se\u00f1ora Angela Mazzarello, residente en Mornese, cuenta que una vez recibi\u00f3 de Madre Mazzarello, desde Niza, un rosario y la recomendaci\u00f3n de leer y meditar la Imitaci\u00f3n de Cristo. Otra se\u00f1ora, Caterina Mazzarello, habla del fervor espiritual de Mar\u00eda: \u00abTen\u00eda mucha devoci\u00f3n a la Virgen; nos exhortaba a recitar tres Avemar\u00edas a su pureza [&#8230;] Tambi\u00e9n nos exhortaba a encomendarnos al \u00c1ngel de la Guarda sugiri\u00e9ndonos la recitaci\u00f3n del <em>Angele<\/em> <em>Dei<\/em>\u00bb. A\u00f1ade la hermana Mar\u00eda Genta: \u00abEntre los santos, en particular, nos recomendaba la devoci\u00f3n a San Jos\u00e9, de quien inculcaba imitar las virtudes ocultas, humildad y silencio, etc., a San Luis, a cuyo honor recomendaba la pr\u00e1ctica de los seis domingos, a San Francisco de Sales, a Santa Teresa, nuestros protectores particulares\u00bb. El cardenal Cagliero precisa: \u00ab\u00a1Viv\u00eda perdida en Dios! Tanto cuando estaba recogida en la oraci\u00f3n, como cuando estaba ocupada en el trabajo, como en el descanso, en la vigilia, y se puede decir tambi\u00e9n en el sue\u00f1o, como la esposa de los c\u00e1nticos\u00bb.<\/p>\n<p>Respecto a la hermana Teresa Vals\u00e9, la hermana Mar\u00eda Genta, de quien la sierva de Dios fue secretaria durante un tiempo, declara: \u00abDe ella misma aprend\u00ed que, a\u00fan antes de ser religiosa, atend\u00eda regularmente a la oraci\u00f3n, haciendo diariamente la meditaci\u00f3n y que, entre los libros de meditaci\u00f3n, prefer\u00eda el <em>De Imitatione y la Pr\u00e1ctica de amar a Jesucristo<\/em> de San Alfonso\u00bb. En su cuaderno encontramos escrito: \u00abAprovechar todas las ocasiones para humillarse\u00bb, y, en caracteres m\u00e1s grandes, copia la m\u00e1xima de la <em>Imitaci\u00f3n<\/em> <em>de<\/em> <em>Jes\u00fas<\/em>: \u00abAma no ser conocida y reputada por nada\u00bb y es por este motivo \u2013 explica la hermana Eulalia Bosco \u2013 que \u00absupo soportar los agravios del escupitajo [de una chica] sin perturbarse en absoluto\u00bb. \u00abAnte una figura tan bella, mi coraz\u00f3n se siente conmovido \u2013 declara la se\u00f1ora Pia Basetti, su compa\u00f1era de escuela \u2013, y agradezco al Se\u00f1or por haberme hecho la gracia de conocer [&#8230;] a la sierva de Dios hermana Teresa Vals\u00e9 Pantellini. \u00a1Oh! \u00a1Ojal\u00e1! yo la imite en sus virtudes; \u00a1esto es lo que le pido a ella, con todo el \u00edmpetu de mi pobre y miserable alma!\u00bb.<\/p>\n<p>De Madre Morano, su bi\u00f3grafo don Garneri atestigua: \u00abPuedo decir [que] su \u00edntimo estudio era imitar a Jes\u00fas en todo\u00bb. Y lo hizo tambi\u00e9n repitiendo las jaculatorias: \u00ab\u00a1Todo por vosotros, mi buen Jes\u00fas, mi bien inmenso! Solo amor y gloria vuestra me basta, Jes\u00fas m\u00edo\u00bb. Ante este amor, la hermana Elisabetta Dispenza confiesa: \u00abMe sent\u00eda atra\u00edda como por un im\u00e1n&#8230; cuando la ve\u00eda ir y volver de la Comuni\u00f3n. No parec\u00eda m\u00e1s una criatura humana, sino angelical. En esos momentos deseaba imitarla&#8230;\u00bb. \u00abHablaba a menudo de la Virgen, y a veces tambi\u00e9n cantaba junto al pueblo sus alabanzas en dialecto siciliano: \u201c\u00a1Viva Mar\u00eda, Mar\u00eda siempre viva! \u00a1Viva Mar\u00eda y quien la cre\u00f3, y sin Mar\u00eda no se puede salvar!\u201d\u00bb. A las hermanas les dec\u00eda a menudo: \u00abRecordemos que llevamos el nombre de Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora, y tales debemos ser no solo de palabra, sino con los hechos, imitando sus virtudes, y con nuestro buen ejemplo\u00bb y repet\u00eda: \u201cHermanas m\u00edas, nos hemos hecho religiosas para hacernos santas y santificar las almas que el Se\u00f1or nos conf\u00eda\u201d\u00bb. Hablando con ella, a\u00f1ade la hermana Dispenza: \u00abTuve m\u00e1s de una vez esta impresi\u00f3n, de que en su perfecci\u00f3n espiritual calca las huellas de Santa Teresa, San Francisco de Sales, San Juan Bosco, tres santos de los cuales hablaba a menudo y de los cuales conoc\u00eda muy bien la vida\u00bb. Don Monasteri manifiesta esta impresi\u00f3n: \u00abCuando la ve\u00eda, me parec\u00eda estar delante de una Santa Teresa\u00bb. Madre Morano \u00abdevota de todos los santos, ten\u00eda una devoci\u00f3n especial hacia el Patriarca San Jos\u00e9, tanto que bajo su protecci\u00f3n puso la Inspector\u00eda Sicula. En honor del santo compuso un rosario especial y en las necesidades de la Casa nos hac\u00eda rezar as\u00ed: \u201cSan Jos\u00e9, pensad en nosotros\u201d\u00bb. \u00abSiempre nos hablaba de la M. Mazzarello, de quien era gran admiradora e imitadora \u2013 testifica la hermana Adele Marchese \u2013, a nosotras nos propon\u00eda los ejemplos especialmente de templanza, y ella pon\u00eda m\u00e1s empe\u00f1o en copiarlos en s\u00ed misma\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2.5. Fortaleza en las dificultades y situaciones adversas<\/strong><\/p>\n<p>Las pruebas y contrariedades no faltan a lo largo del camino y tambi\u00e9n las FMA las enfrentan con coraje, liberando los recursos interiores que las hacen fuertes y valientes en circunstancias desafiantes.<\/p>\n<p>Madre Mazzarello, testifica Petronilla, \u00abmostr\u00f3 gran fortaleza cuando de repente muri\u00f3 don Pestarino y se encontr\u00f3 sin quien siempre hab\u00eda sido su consejero y su gu\u00eda. Sin embargo, sigui\u00f3 adelante llena de resignaci\u00f3n, exhortando tambi\u00e9n a las dem\u00e1s a pensar que estamos en manos de Dios que proveer\u00e1\u00bb. La hermana Giuseppa Balzoni record\u00f3 que \u00abmuchas veces la sierva de Dios dec\u00eda a sus empleadas que los hombres pod\u00edan quitarle todo, menos el coraz\u00f3n para amar a Dios\u00bb. Y la hermana Enrica Sorbone a\u00f1ade: \u00abQuer\u00eda fuertes tambi\u00e9n a sus hijas\u00bb.<\/p>\n<p>Respecto a la fortaleza de la hermana Teresa Vals\u00e9, ofrece un ejemplo elocuente la hermana Mar\u00eda Genta, que experiment\u00f3 las mismas dificultades que tuvo la Sierva de Dios: \u00abLas condiciones especiales por las dificultades continuas en las que nos encontr\u00e1bamos para mantener abierto el Oratorio llegaron al punto de que se trat\u00f3 de suspender todo y cerrar el Oratorio mismo, tanto m\u00e1s que antes que nosotras, otros cuatro Institutos religiosos hab\u00edan tenido que abandonar el campo. En estas condiciones [hermana Teresa Vals\u00e9] fue siempre quien nos anim\u00f3, nos alent\u00f3 a hacer oraciones, novenas de oraci\u00f3n, asegur\u00e1ndonos que la asistencia de Dios no faltar\u00eda. Nos recordaba el ejemplo del venerable Don Bosco, quien en las mismas cr\u00edticas circunstancias se encontr\u00f3 y nunca se desanim\u00f3 confiando en los auxilios de la Divina Providencia. Puedo afirmar que, si a mi lado no hubiera tenido su ayuda y aliento, no habr\u00eda continuado en la obra, sino que tambi\u00e9n yo habr\u00eda cerrado la casa\u00bb.<\/p>\n<p>A\u00f1ade la hermana Adelaide Barberis: \u00abPuedo atestiguar que la sierva de Dios estaba dotada de un car\u00e1cter fuerte. No se asustaba ante las dificultades y contradicciones, sino que continuaba realizando su apostolado con celo y constancia\u00bb. Y la hermana Luigia Rotelli explica el secreto de esta fortaleza de \u00e1nimo: \u00abPorque ella estaba animada por la viv\u00edsima esperanza de poseer un d\u00eda el Para\u00edso [&#8230;] supo superar cada dificultad, [fue] un verdadero modelo de religiosa salesiana\u00bb.<\/p>\n<p>De la misma estirpe era Madre Morano: \u00abLa sierva de Dios oraba y hac\u00eda orar siempre, \u2013 declara la hermana Elisabetta Dispenza \u2013 de hecho, cuando le ocurr\u00edan adversidades, no perd\u00eda el coraje; sino que siempre alegre y serena duplicaba sus oraciones, nos recomendaba a nosotras que or\u00e1ramos con m\u00e1s intensidad, y luego se quedaba tranquila y serena, abandonada a la voluntad de Dios, segura de ser consolada. Mientras tanto repet\u00eda a menudo: \u201cOh voluntad de Dios, t\u00fa eres mi amor\u201d\u00bb. Y la hermana Angela Macchi a\u00f1ade: \u00abLa sierva de Dios nunca se dej\u00f3 abatir por ninguna dificultad, por grave que fuera, porque dec\u00eda que las dificultades muestran las obras de Dios; el demonio pone estos obst\u00e1culos para impedir hacer el bien\u00bb. Madre Morano \u00absiempre se mostr\u00f3 fuerte en las diversas circunstancias de la vida \u2013 confirma la misma testigo \u2013, recordando el ejemplo de Don Bosco que dec\u00eda: <em>Cuando no pod\u00e9is enfrentar una dificultad, rodeadla<\/em>\u00bb. Y ella misma dec\u00eda: \u00abEn las luchas, contrariedades y sufrimientos, pensemos en el premio eterno que nos ser\u00e1 dado por el Se\u00f1or como recompensa de nuestros peque\u00f1os sacrificios y de nuestros sufrimientos. No debemos nosotras FMA desanimarnos, porque nuestro Padre Don Bosco nos dec\u00eda: \u201cA quien contin\u00faa perseverando en la vocaci\u00f3n, el Se\u00f1or ha prometido pan, trabajo y Para\u00edso\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La santidad de las FMA en el per\u00edodo considerado era una realidad visible y perceptible tanto dentro del Instituto mismo como desde fuera. Por parte de las mismas FMA era deseada y abrazada con la profesi\u00f3n religiosa como un camino seguro de salvaci\u00f3n, trazado por Don Bosco que, haciendo fructificar su carisma, se comprometi\u00f3 a imitar a Jes\u00fas Buen Pastor para la salvaci\u00f3n de la juventud. Fue encarnada por mujeres fuertes, enamoradas de Dios que, siguiendo el ejemplo del Fundador, estaban dispuestas a sufrir toda humillaci\u00f3n por el bien de las j\u00f3venes. Fue vivida por las FMA en la dimensi\u00f3n comunitaria, con fidelidad creativa, en un clima de alegr\u00eda y santa alegr\u00eda. La santidad fue admirada en su originalidad del <em>Sistema<\/em> <em>Preventivo<\/em> y apreciada, por su eficacia, por las personas que entraban en el radio de su irradiaci\u00f3n. Fue buscada por ellas a trav\u00e9s de la imitaci\u00f3n debido a la experiencia positiva. Tambi\u00e9n fue confundida por algunas con acciones extraordinarias que deber\u00edan confirmarla y expresarla, mientras que su fuerza resid\u00eda en la extraordinaria fineza interior, atenta a las j\u00f3venes de clase popular, y oculta detr\u00e1s de una vida aparentemente ordinaria. Los aspectos emergidos de las <em>Positiones<\/em> se vislumbran en la \u00f3ptica de la ejemplaridad de Don Bosco continuada por nuestras protagonistas en los rasgos constitutivos de su espiritualidad, expresada no solo en femenino, sino enriquecida por su maternidad educativa y espiritual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Hna. Sylwia<\/em> <em>Ci\u0119\u017ckowska, fma<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablar de santidad salesiana en la historia significa enfrentarse a una experiencia concreta, madurada en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":53294,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":9,"footnotes":""},"categories":[468],"tags":[1720,2558,2593,2633,1972,2620],"class_list":["post-53300","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones","tag-carisma-salesiano","tag-dios","tag-familia-salesiana","tag-iglesia","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53300"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53300\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53301,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53300\/revisions\/53301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53294"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}