{"id":53138,"date":"2026-05-02T13:50:33","date_gmt":"2026-05-02T13:50:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=53138"},"modified":"2026-05-02T13:50:51","modified_gmt":"2026-05-02T13:50:51","slug":"conocemos-a-don-bosco-8-el-espiritu-de-san-francisco-de-sales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/conocemos-a-don-bosco-8-el-espiritu-de-san-francisco-de-sales\/","title":{"rendered":"Conocemos a don Bosco (8). El esp\u00edritu de san Francisco de Sales"},"content":{"rendered":"<p><em><i>Entre el Oratorio de don Bosco y san Francisco de Sales hubo un v\u00ednculo que se fue consolidando progresivamente. La elecci\u00f3n del santo como patrono nace en el ambiente de las obras de la marquesa de Barolo y es compartida con los capellanes del Refugio, en un contexto en el que la espiritualidad salesiana ya le era familiar a don Bosco. Pietro Stella habla de afinidad y congenialidad espiritual m\u00e1s que de un simple encuentro fortuito: Francisco de Sales se convierte para don Bosco en modelo de pastor, educador y ap\u00f3stol de la caridad. Numerosos documentos oficiales atestiguan la asunci\u00f3n estable del t\u00edtulo \u00abOratorio de San Francisco de Sales\u00bb, la celebraci\u00f3n de su fiesta, las solicitudes a las autoridades eclesi\u00e1sticas y civiles y las s\u00faplicas a P\u00edo IX, que presentan el Oratorio como<\/i><\/em> una congregaci\u00f3n <em><i>dedicada a la educaci\u00f3n religiosa de la juventud.<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>Por qu\u00e9 se dio un modelo y un maestro<\/i><\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El v\u00ednculo de la obra de los catecismos con san Francisco de Sales fue ciertamente una iniciativa acordada entre don Bosco y los dos capellanes del Refugio, el te\u00f3logo Borel y don Pacchiotti. No es algo sorprendente. San Francisco de Sales hab\u00eda estado presente para don Bosco tanto en el seminario como en el Convictorio. Adem\u00e1s, la obra de la Barolo estaba particularmente ligada a la figura y a la espiritualidad del obispo saboyano. En las <em><i>Constituciones y Reglas del Instituto de las Hermanas de Santa Ana<\/i><\/em>, a prop\u00f3sito <em><i>de la meditaci\u00f3n<\/i><\/em>, se establec\u00eda: \u00abLas hermanas seguir\u00e1n el m\u00e9todo de S. Francisco de Sales prescrito para la meditaci\u00f3n, en la segunda parte de su <em><i>Introducci\u00f3n a la vida devota\u00bb. Seg\u00fan las Memorias del Oratorio<\/i><\/em>, don Bosco sab\u00eda que \u00abla marquesa de Barolo ten\u00eda la intenci\u00f3n de fundar una Congregaci\u00f3n de sacerdotes bajo este t\u00edtulo, y con esta intenci\u00f3n hab\u00eda hecho realizar la pintura de este Santo\u00bb.<\/p>\n<p>Al final de un ensayo suyo sobre Don Bosco y S. Francisco de Sales, Pietro Stella se plantea la pregunta: \u00ab\u00bfEncuentro fortuito o identidad espiritual?\u00bb y responde: \u00abDe lo que hemos dicho resulta evidente que a principios del siglo XIX el encuentro con Carlos Borromeo y Francisco de Sales era obligado para todo seminarista, y por tanto tambi\u00e9n para Don Bosco. Su paso a Tur\u00edn, al Convictorio eclesi\u00e1stico y luego al \u00e1mbito de las obras de la Barolo, contribuy\u00f3 a que madurara en \u00e9l una especie de predilecci\u00f3n y el paso de un Francisco de Sales modelo de pastores a un Francisco de Sales patrono y modelo de educadores. \u00bfIdentidad espiritual? Dir\u00eda mejor: afinidad, congenialidad y devoci\u00f3n al Santo intercesor en el \u00e1mbito de la religiosidad tridentina. Todo ello no excluye el hecho de que haya habido una apertura virtual hacia una espiritualidad m\u00e1s espec\u00edfica, organizada y vivida seg\u00fan las ense\u00f1anzas del Santo modelo y maestro\u00bb. A esta luz, vuelven a ser plausibles tambi\u00e9n las otras dos motivaciones aducidas por don Bosco para explicar la denominaci\u00f3n dada al Oratorio, casi como una consigna para quienes trabajaban all\u00ed: asumir como protector y modelo al santo de la mansedumbre, tanto como educadores de j\u00f3venes como apologetas del catolicismo contra el proselitismo protestante. Era lo que ya se desprend\u00eda del perfil del ap\u00f3stol del Chablais trazado en la <em><i>Historia eclesi\u00e1stica<\/i><\/em>. En ella recordaba lo que hab\u00eda ocurrido tras el Concilio de Trento: \u00abSe despert\u00f3 un vivo celo apost\u00f3lico en un gran n\u00famero de obreros evang\u00e9licos, los cuales con su fatiga y santidad resta\u00f1aron las heridas hechas por los herejes a la Iglesia, y le devolvieron el fervor de los tiempos primitivos. Entre ellos merecen principal menci\u00f3n s. P\u00edo V, s. Teresa, s. Carlos Borromeo, s. Felipe Neri, s. Francisco de Sales, s. Vicente de Pa\u00fal\u00bb. De todos ellos subrayaba los aspectos pastoral y apolog\u00e9tico.<\/p>\n<p>Estos se reiteraban en particular, con un fuerte acento misionero, en el medall\u00f3n reservado a san Francisco de Sales: \u00abImpulsado por la voz de Dios que lo llamaba a grandes cosas, con las solas armas de la dulzura y la caridad parte hacia el Chablais. A la vista de las iglesias derribadas, de los monasterios destruidos, de las cruces derribadas, se enciende todo en celo y comienza su apostolado. Los herejes alborotan, lo insultan e intentan asesinarlo; \u00e9l con su paciencia, con sus predicaciones, con sus escritos y con insignes milagros aplaca todo tumulto, se gana a los asesinos, desarma a todo el infierno, y la fe cat\u00f3lica triunfa de tal modo que en breve, solo en el Chablais, recondujo al seno de la verdadera Iglesia a m\u00e1s de setenta y dos mil herejes\u00bb.<\/p>\n<p>Tras la bendici\u00f3n de la capilla dedicada en el Refugio al santo saboyano, no son pocos los documentos que sancionan para el futuro la denominaci\u00f3n salesiana del Oratorio. Esta aparece pronto en la solicitud, dirigida a las autoridades municipales, para utilizar una sede m\u00e1s amplia para \u00abuna sociedad de muchachos, los cuales se re\u00fanen cada domingo y fiesta en un Oratorio bajo la protecci\u00f3n de S. Francisco de Sales\u00bb. De san Francisco de Sales se celebraba la fiesta: seguramente desde 1846, si Borel, en el <em><i>Memorial del Oratorio<\/i><\/em>, bajo la fecha del 1 de febrero, registraba entre los gastos: \u00abDiversos objetos para regalar el d\u00eda de la fiesta de S. Francisco\u00bb. Se suced\u00edan otras instancias colectivas, generalmente con la caligraf\u00eda de Borel, dirigidas al arzobispo o a otros por parte de los \u00absacerdotes dedicados a la instrucci\u00f3n de los j\u00f3venes del Oratorio de S. Francisco de Sales recientemente abierto en Valdocco, a las afueras de esta capital\u00bb. El 11 de noviembre de 1846 ped\u00edan al arzobispo poder erigir all\u00ed \u00abla santa pr\u00e1ctica del <em><i>V\u00eda<\/i><\/em> <em><i>Crucis<\/i><\/em> y en otra posterior al establecimiento en Valdocco solicitaban poder reconvertir el oratorio precedente a uso profano en beneficio del hospitalito de Santa Filomena\u00bb; hacia finales de junio se hab\u00edan dirigido a los alcaldes de Tur\u00edn con el fin de obtener enseres en desuso para equipar una escuela festiva para muchos j\u00f3venes que desean \u00abaprender a leer y escribir\u00bb. En cambio, firmada \u00fanicamente por el \u00abSacerd. Gio. Bosco\u00bb era una carta dirigida al arzobispo en una fecha anterior al 18 de diciembre de 1847, en la que \u00abel Sacerdote Bosco Gio., y el Sr. T. Borel, encargados de la direcci\u00f3n espiritual del Oratorio de S. Francisco de Sales, habiendo abierto un nuevo Oratorio entre el viale de\u2019 Platani y el R. Valentino \u2018<em><i>Porta Nuova\u2019<\/i><\/em>, suplican a monse\u00f1or Fransoni \u00abque se digne delegar al P\u00e1rroco de la Madonna degli Angeli para la bendici\u00f3n y permitir celebrar la Santa Misa, y dar la bendici\u00f3n con el Sant\u00edsimo Sacramento como ya hab\u00eda concedido para el Oratorio de S. Francisco con su decreto de fecha 6 de diciembre de 1844\u00bb.<\/p>\n<p>De particular relieve era la presentaci\u00f3n que don Bosco hac\u00eda de s\u00ed mismo y del Oratorio al inicio de una s\u00faplica dirigida a P\u00edo IX en fecha anterior al 14 de diciembre de 1848 para pedir la facultad de distribuir la Sagrada Comuni\u00f3n en la Misa de medianoche de Navidad: \u00abEl Sacerdote Giovanni Bosco, Director del Oratorio de S. Francisco de Sales en Tur\u00edn, humildemente expone a Vuestra Santidad que tal Oratorio est\u00e1 erigido en aquella ciudad con el permiso de las Autoridades Eclesi\u00e1sticas y Civiles, y suele ser frecuentado por una p\u00eda reuni\u00f3n de J\u00f3venes, y no asisten a \u00e9l personas de sexo diferente\u00bb.<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n de san Francisco de Sales como titular del Oratorio alcanzaba su punto culminante en las s\u00faplicas dirigidas a P\u00edo IX, todas fechadas el 28 de agosto de 1850, con el fin de obtener indulgencias, las dos primeras, y la facultad de bendecir coronas, crucifijos y medallas indulgenciadas, la tercera. En ellas aparec\u00eda el uso sin\u00f3nimo de los t\u00e9rminos congregaci\u00f3n y oratorio. Congregaci\u00f3n pod\u00eda indicar tanto a quienes acud\u00edan a los distintos oratorios, como al grupo de eclesi\u00e1sticos y laicos que se dedicaban a promover las diversas actividades, o, m\u00e1s adecuadamente, al conjunto de unos y otros.040<\/p>\n<p>\u00abEl Sacerdote Turinese Giovanni Bosco \u2014estaba escrito en una de las s\u00faplicas\u2014 respetuosamente expone a Vuestra Santidad que ha sido leg\u00edtimamente erigida en aquella ciudad una Congregaci\u00f3n bajo el t\u00edtulo y protecci\u00f3n de S. Francisco de Sales, de la cual \u00e9l es Director y que no tiene otro fin que el de instruir en la religi\u00f3n y en la piedad a la juventud abandonada\u00bb: se ped\u00edan varias indulgencias para los \u00abagregados\u00bb y finalmente una Indulgencia parcial de 300 d\u00edas que pod\u00edan ganar todos aquellos que, aunque no sean agregados, participen en la procesi\u00f3n que en honor del mencionado santo suele hacerse el primer domingo de cada mes del a\u00f1o\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>Pietro BRAIDO, Don Bosco, sacerdote de los j\u00f3venes en el siglo de la libertad, <\/i>v.1, p\u00e1g. 19140<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre el Oratorio de don Bosco y san Francisco de Sales hubo un v\u00ednculo que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":53129,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":6,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1720,1768,1822,1816,1972,2026],"class_list":["post-53138","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-gracia","tag-jovenes","tag-santos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53138"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53139,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53138\/revisions\/53139"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53129"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}