{"id":49743,"date":"2026-03-14T08:35:00","date_gmt":"2026-03-14T08:35:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=49743"},"modified":"2026-03-31T12:40:27","modified_gmt":"2026-03-31T12:40:27","slug":"el-espiritu-de-san-francisco-de-sales-en-don-bosco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/el-espiritu-de-san-francisco-de-sales-en-don-bosco\/","title":{"rendered":"El esp\u00edritu de san Francisco de Sales en don Bosco"},"content":{"rendered":"<p><em>Vidriera de San Francisco de Sales, Iglesia de San Nicol\u00e1s (\u00c9glise Saint-Nicolas), Combloux, Alta Saboya, Francia. Finales del siglo XIX \u2013 principios del siglo XX (shutterstock.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><\/i>En 1859, cuando Juan Bosco fund\u00f3 la Sociedad de San Francisco de Sales \u2014la que el mundo conocer\u00eda como la Congregaci\u00f3n Salesiana\u2014, la elecci\u00f3n del patrono no fue casual ni puramente devocional. Era la declaraci\u00f3n de una profunda afinidad espiritual, madurada a trav\u00e9s de la lectura, la meditaci\u00f3n y el estudio de los escritos del obispo de Ginebra. Una afinidad que don Bosco hab\u00eda transformado en estilo de vida, en pedagog\u00eda, en m\u00e9todo pastoral.<\/p>\n<p>No sabemos con certeza el momento exacto en que Juan Bosco se encontr\u00f3 por primera vez con los escritos de Francisco de Sales. Sin embargo, s\u00ed sabemos que los ley\u00f3 con atenci\u00f3n y con esa capacidad tan suya de asentar en la memoria aquello que respond\u00eda a las exigencias m\u00e1s aut\u00e9nticas de su vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El punto de convergencia m\u00e1s inmediato entre los dos santos es la centralidad de la caridad, entendida no como un sentimiento vago, sino como un principio operativo. Francisco de Sales hab\u00eda construido toda su teolog\u00eda espiritual en torno al amor de Dios que se convierte en amor por las almas, con una dulzura que no excluye el rigor, sino que lo transforma desde dentro. Su c\u00e9lebre afirmaci\u00f3n \u2014que se cazan m\u00e1s moscas con una cucharada de miel que con un barril de vinagre\u2014 era para don Bosco mucho m\u00e1s que un aforismo: era la s\u00edntesis de toda una visi\u00f3n del ser humano.<br \/>\nEn el Sistema Preventivo, elaborado por don Bosco como respuesta concreta a las necesidades de los j\u00f3venes pobres y abandonados de Tur\u00edn, esta intuici\u00f3n se traduce en un enfoque educativo que previene la culpa en lugar de castigarla, que acompa\u00f1a en lugar de vigilar, que persuade en lugar de obligar. El educador salesiano no es el guardi\u00e1n de las reglas, sino el testigo de una presencia amorosa. Don Bosco escrib\u00eda que el joven no solo debe ser amado, sino que debe saber que es amado. Aqu\u00ed vibra la misma cuerda que hab\u00eda hecho de Francisco de Sales el director espiritual por excelencia de su tiempo: la certeza de que el alma se abre a la gracia cuando se siente acogida, no cuando es juzgada.<\/p>\n<p>Un segundo elemento fundamental de la herencia salesiana que don Bosco hizo suyo es la llamada <em><i>devotion<\/i><\/em>: la devoci\u00f3n como cualidad de la vida cotidiana accesible a todos, no reservada a monjes y contemplativos. Francisco de Sales hab\u00eda revolucionado la espiritualidad de su tiempo al afirmar que cada estado de vida \u2014el mercader, el soldado, el padre de familia, la esposa\u2014 es un lugar de santidad si se vive con amor y recta intenci\u00f3n. La santidad no es una huida del mundo, sino una transfiguraci\u00f3n del mundo.<br \/>\nDon Bosco asimil\u00f3 este principio y lo aplic\u00f3 con genialidad pastoral al entorno juvenil. Sus muchachos no deb\u00edan llegar a ser santos a pesar del juego, las carreras y los ruidosos patios del oratorio: deb\u00edan llegar a ser santos a trav\u00e9s de todo ello. El modelo de Domingo Savio \u2014un adolescente corriente y, sin embargo, capaz de una vida interior heroica\u2014 es la transposici\u00f3n m\u00e1s hermosa de esta intuici\u00f3n salesiana: la santidad como alegr\u00eda, como plenitud de vida, como respuesta agradecida al amor de Dios en lo concreto de lo cotidiano.<\/p>\n<p>Cuando don Bosco decidi\u00f3 dedicar su congregaci\u00f3n a Francisco de Sales, no estaba simplemente rindiendo homenaje a un gran santo. Estaba declarando que aquel esp\u00edritu \u2014hecho de humanidad, de optimismo sobrenatural, de confianza en la bondad original del hombre y en la gracia que la restaura\u2014 era el esp\u00edritu que quer\u00eda transmitir a sus hijos espirituales. La congregaci\u00f3n que llevaba el nombre de Francisco de Sales llevar\u00eda tambi\u00e9n, con el tiempo, su rostro.<\/p>\n<p>Don Bosco public\u00f3 en 1885 \u00abEl joven instruido\u00bb (una especie de manual de formaci\u00f3n espiritual destinado a la juventud), en el que inclu\u00eda unas cuarenta m\u00e1ximas extra\u00eddas de los escritos de san Francisco de Sales. No se trataba de un homenaje erudito, sino de un gesto revelador: don Bosco hab\u00eda encontrado en este santo palabras que pod\u00edan educar el coraz\u00f3n de los muchachos, palabras que ya eran suyas incluso antes de citarlas. Las publicamos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><i>1. Es una gran fortuna para la juventud tener a alguien que vele por ella, porque a esa edad el amor propio ciega la raz\u00f3n.<br \/>\n2. Acostumbraos a tener un coraz\u00f3n humilde y d\u00f3cil, f\u00e1cil para condescender en las cosas l\u00edcitas. As\u00ed se adquiere la verdadera caridad.<br \/>\n3. Cuando la c\u00f3lera te haya arrastrado contra alguna persona, repara cuanto antes esa falta con alg\u00fan acto exterior de mansedumbre hacia esa misma persona.<br \/>\n4. Ama a todos con caridad; pero que tus amistades sean solo con personas que puedan ayudarte a adquirir las virtudes.<br \/>\n5. Ten cuidado de no bromear, burlarte ni ofender a tu pr\u00f3jimo. Poco se necesita para despreciarlo y odiarlo mortalmente.<br \/>\n6. Toma por regla no censurar jam\u00e1s la devoci\u00f3n y la conducta ajenas. Este modo de ofender a la caridad es muy perjudicial.<br \/>\n7. Antes de juzgar a tu pr\u00f3jimo, imagina que t\u00fa eres \u00e9l y que \u00e9l es t\u00fa, y te aseguro que juzgar\u00e1s recta y debidamente.<br \/>\n<\/i><\/em><br \/>\n<em><i>8. Habla lo menos que puedas de ti mismo, ya sea para bien o para mal; porque el amor propio suele cegar incluso cuando se habla mal de uno.<br \/>\n9. No hables de Dios ni de lo que concierne al servicio divino por recreo o en broma, sino siempre con humilde reverencia y sumisi\u00f3n.<br \/>\n10. Que tu hablar sea poco y dulce, poco y bueno, poco y sincero, poco y amable.<br \/>\n11. Es un acto de caridad gritar \u00ab\u00a1que viene el lobo!\u00bb cuando se acerca a las ovejas; as\u00ed, no se debe callar cuando los enemigos de Dios y de su Iglesia pueden hacer da\u00f1o.<br \/>\n12. Grite el mundo cuanto quiera, critique, murmure; si se obra bien, que todo se escuche, se sufra, no se tema; sino que se siga adelante con firmeza.<br \/>\n13. Aquellas obras que son m\u00e1s contrarias a nuestro car\u00e1cter e inclinaci\u00f3n son las de mayor agrado de Dios; y, por tanto, las m\u00e1s provechosas para nosotros.<br \/>\n14. Cuando te imputen alguna falta de la que no eres culpable, justif\u00edcate con dulzura. Si eso no basta, no insistas m\u00e1s; y cont\u00e9ntate con recurrir a la humildad y al silencio.<br \/>\n15. Gu\u00e1rdate de la ansiedad, la melancol\u00eda y los escr\u00fapulos; a quien por nada del mundo querr\u00eda ofender a Dios, eso debe bastarle para vivir alegre.<br \/>\n16. En esta vida, la paciencia debe ser nuestro pan de cada d\u00eda, y particularmente con nosotros mismos.<br \/>\n17. La manera de hacer bien cada una de nuestras acciones es hacerla en presencia de Dios. Ciertamente no tendremos el coraz\u00f3n de hacerla de cualquier modo, sabiendo que \u00c9l nos ve y nos observa.<br \/>\n18. He dicho muchas veces que quien no es humilde, no es casto; y lo he dicho porque Dios suele permitir la ca\u00edda en pecados m\u00e1s vergonzosos para reprimir y corregir el orgullo del esp\u00edritu.<br \/>\n19. Manteng\u00e1monos siempre con modestia, incluso cuando estamos solos, porque estamos siempre en presencia de Dios y de sus Santos \u00c1ngeles.<br \/>\n20. La tentaci\u00f3n nunca tiene tanta fuerza contra nosotros como cuando nos encuentra ociosos.<br \/>\n21. Un gran remedio contra las tentaciones es informar de ellas con santa franqueza al propio confesor, ya que el primer pacto que el demonio procura hacer con el alma es el de callar.<br \/>\n22. Se debe antes morir que pecar deliberadamente; pero despu\u00e9s de haber pecado, antes perderlo todo que el valor, la esperanza y la resoluci\u00f3n.<br \/>\n23. Al confesor se le debe abrir el interior con toda confianza, de la misma manera que el hijo al padre, y el enfermo descubre sus males al m\u00e9dico.<br \/>\n24. Muchos no progresan nada porque no descubren con sinceridad al padre espiritual aquella pasi\u00f3n que es la verdadera ra\u00edz de todas sus faltas.<br \/>\n25. Tened siempre un verdadero pesar por los pecados que confes\u00e9is, por peque\u00f1os que sean, con una firme resoluci\u00f3n de enmendaros en el futuro.<br \/>\n26. Una continua moderaci\u00f3n en el comer y en el beber vale mucho m\u00e1s que ciertas abstinencias rigurosas.<br \/>\n27. El demonio no teme las austeridades, sino la obediencia.<br \/>\n28. Dios ama tanto la obediencia que prospera y aprueba incluso los simples consejos que se reciben de otros, y particularmente de los padres espirituales.<br \/>\n29. Nada sirve tanto para iluminar el intelecto y encender la voluntad como la oraci\u00f3n, especialmente la mental, hecha de coraz\u00f3n.<br \/>\n30. Aprende a hacer a menudo oraciones jaculatorias y lanzamientos del coraz\u00f3n hacia Dios.<br \/>\n31. S\u00e9 fiel en lo poco, y Dios te pondr\u00e1 sobre lo mucho.<br \/>\n32. No siempre est\u00e1 en tu poder hacer cosas grandes; que te basten las peque\u00f1as cosas que se te ofrecen a todas horas, pero hazlas con fervor y amor.<br \/>\n33. Un solo \u00abPadrenuestro\u00bb dicho con atenci\u00f3n y de coraz\u00f3n vale mucho m\u00e1s que muchos rezados deprisa y por costumbre.<br \/>\n34. Una sola comuni\u00f3n bien hecha es capaz y basta para haceros santos y perfectos.<br \/>\n35. No descuides la ocasi\u00f3n presente de hacer el bien. A veces, por dejar un bien para buscar uno mejor, se deja el uno y no se encuentra el otro.<br \/>\n36. Vosotros no sois predicadores; pero consolaos, que hay una manera de predicar eficac\u00edsima, y esta es el buen ejemplo que se da al pr\u00f3jimo.<br \/>\n37. Haced de modo que vuestra devoci\u00f3n resulte amable, para que todos le tomen amor y se animen a practicarla.<br \/>\n38. Haced como las abejas, que chupan miel de cada flor, procurando imitar lo que observamos de bueno en nuestro pr\u00f3jimo.<br \/>\n39. No se\u00e1is tan curiosos que quer\u00e1is saberlo todo; pero tampoco tan descuidados como para no saber lo que concierne a nuestra salvaci\u00f3n eterna.<br \/>\n40. Procurad leer cada d\u00eda en alg\u00fan buen libro algo que os instruya y os invite a la devoci\u00f3n.<br \/>\n<\/i><\/em><\/p>\n<p><em><i>(Giovanni Bosco,<\/i><\/em> <em><i>Il giovane provveduto<\/i><\/em>, <em><i>Tur\u00edn, Tipografia e libreria salesiana 1885, pp. 139-141)<\/i><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vidriera de San Francisco de Sales, Iglesia de San Nicol\u00e1s (\u00c9glise Saint-Nicolas), Combloux, Alta Saboya,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":49734,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":23,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1720,2636,2558,2593,1822,1972,2026],"class_list":["post-49743","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-dios","tag-familia-salesiana","tag-gracia","tag-santos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49743","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49743"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49743\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49757,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49743\/revisions\/49757"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49734"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49743"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49743"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49743"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}