{"id":49720,"date":"2026-03-13T08:37:12","date_gmt":"2026-03-13T08:37:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=49720"},"modified":"2026-03-31T12:39:02","modified_gmt":"2026-03-31T12:39:02","slug":"una-hermosa-y-alta-iglesia-1844","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/suenos-de-don-bosco\/una-hermosa-y-alta-iglesia-1844\/","title":{"rendered":"Una hermosa y alta iglesia (1844)"},"content":{"rendered":"<p><em>En 1844, en un per\u00edodo lleno de interrogantes sobre el futuro del Oratorio, Don Bosco anota en sus Memorias un sue\u00f1o que ilumina y orienta su misi\u00f3n. La v\u00edspera del anuncio a los muchachos del traslado a Valdocco, ve en visi\u00f3n un reba\u00f1o confuso de animales feroces y mansos que, guiado por una misteriosa Pastora, se transforma progresivamente en corderos d\u00f3ciles. El camino culmina en un vasto patio dominado por una iglesia majestuosa, sobre la cual campea la inscripci\u00f3n latina \u00abHic domus mea, inde gloria mea\u00bb (Aqu\u00ed mi casa, de aqu\u00ed mi gloria). El episodio, que recuerda su primer sue\u00f1o infantil en los Becchi, prefigura el nacimiento de la obra salesiana, revela la confianza providencial que sostiene a Don Bosco en los momentos de duda y lo impulsa a dar pasos decisivos.<\/em><\/p>\n<p>Un hecho maravilloso infund\u00eda \u00e1nimo a don Bosco por aquellos d\u00edas, indic\u00e1ndole los futuros acontecimientos. Vamos a narrarlo con sus mismas palabras, copiadas del manuscrito de sus memorias:<\/p>\n<p>El segundo domingo de octubre de aquel a\u00f1o (1844) ten\u00eda que anunciar a mis chicos que el Oratorio pasar\u00eda a Valdocco. Pero la incertidumbre del lugar, de los medios y de las personas, me ten\u00eda preocupado. La v\u00edspera fui a dormir con el coraz\u00f3n inquieto. Aquella noche tuve otro sue\u00f1o que parece ser un ap\u00e9ndice del que tuve en I Becchi cuando ten\u00eda nueve a\u00f1os. Creo oportuno exponerlo con detalle.<\/p>\n<p>So\u00f1\u00e9, pues, que estaba en medio de una multitud de lobos, zorros, cabritos, corderos, ovejas, carneros, perros y p\u00e1jaros. Todos juntos hac\u00edan un ruido, un alboroto, o mejor, una batahola capaz de espantar al m\u00e1s intr\u00e9pido. Iba a huir, cuando una se\u00f1ora muy bien vestida, a guisa de pastorcilla, me indic\u00f3 que siguiera y acompa\u00f1ase aquel extra\u00f1o reba\u00f1o, mientras ella se pon\u00eda al frente. Anduvimos vagando por varios lugares; hicimos tres estaciones o paradas. A cada parada, muchos de aquellos animales, cuyo n\u00famero cada vez aumentaba m\u00e1s, se convert\u00edan en corderos. Despu\u00e9s de andar mucho, me encontr\u00e9 en un prado, en donde aquellos animales corr\u00edan y se alimentaban juntos, sin que los unos tratasen de da\u00f1ar a los otros.<br \/>\nAgotado de puro cansancio, quise sentarme junto al camino vecino; pero la pastorcilla me insisti\u00f3 que siguiera andando. Despu\u00e9s de un corto trecho de camino me encontr\u00e9 en un patio grande, rodeado de p\u00f3rticos y, a cuyo extremo, se levantaba una iglesia. En aquel momento me di cuenta de que las cuatro quintas partes de aquellos animales ya se hab\u00edan convertido en corderos. A este punto llegaron algunos pastorcillos para custodiarlos, pero estaban poco tiempo y se marchaban. Entonces sucedi\u00f3 algo maravilloso: no pocos de los corderos se convert\u00edan en pastores, que crec\u00edan y se cuidaban del reba\u00f1o. Como aumentaba mucho el n\u00famero de pastores, fueron dividi\u00e9ndose y marchando a diferentes pastos, para recoger otros animales de otro origen y guiarlos a otros apriscos.<br \/>\nYo quer\u00eda marcharme de all\u00ed, porque me pareci\u00f3 que era hora ya de celebrar misa, pero la pastora me invit\u00f3 a mirar hacia el mediod\u00eda. Mir\u00e9 y vi un campo sembrado de ma\u00edz, patatas, coles, remolachas, lechugas y muchas otras verduras. &#8211; Mira de nuevo, me dijo. &#8211; Mir\u00e9 otra vez. Entonces vi una iglesia alta y grandiosa. Un coro orquestal, m\u00fasica instrumental y vocal me invitaban a cantar la misa. En el interior de la iglesia hab\u00eda una franja blanca en la que estaba escrito con caracteres cubitales: <em>HIC DOMUS MEA, INDE GLORIA MEA<\/em> (ESTA ES MI CASA, DE AQUI SALDRA MI GLORIA). Siempre en sue\u00f1os, pregunt\u00e9 a la pastora que en d\u00f3nde me encontraba; qu\u00e9 quer\u00edan decir aquel andar y detenerse, aquella casa, una iglesia y despu\u00e9s otra iglesia. -Todo lo comprender\u00e1s cuando con los ojos materiales veas realizado lo que ahora contemplas con los ojos del entendimiento. Y como me pareciera que estaba despierto, dije:<br \/>\n&#8211; Yo veo claro y veo con los ojos materiales. S\u00e9 a d\u00f3nde voy y qu\u00e9 hago. &#8211; En aquel momento son\u00f3 la campana de la <em>Avemar\u00eda<\/em> en la iglesia de San Francisco de As\u00eds y me despert\u00e9.<br \/>\nEsto dur\u00f3 casi toda la noche; lo acompa\u00f1aron muchas circunstancias. Entonces entend\u00ed poco de su significado, porque no le daba gran cr\u00e9dito; pero comprend\u00ed poco a poco las cosas, seg\u00fan se iban realizando. M\u00e1s tarde me sirvi\u00f3, juntamente con otro nuevo sue\u00f1o, de programa en mis decisiones, en el Refugio.<br \/>\n<em>(MB IT II, 243-245 MB ES II, 191-192)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1844, en un per\u00edodo lleno de interrogantes sobre el futuro del Oratorio, Don Bosco&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":49713,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":20,"footnotes":""},"categories":[186],"tags":[1720,1768,1828,2633,1690,1888,1984],"class_list":["post-49720","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-suenos-de-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-gracias-recibidas","tag-iglesia","tag-maria","tag-milagros","tag-suenos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49720"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49720\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49723,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49720\/revisions\/49723"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}