{"id":49584,"date":"2026-03-06T08:02:19","date_gmt":"2026-03-06T08:02:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=49584"},"modified":"2026-03-31T12:29:16","modified_gmt":"2026-03-31T12:29:16","slug":"cardenal-repole-el-kilometro-cuadrado-de-la-solidaridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/buena-prensa\/cardenal-repole-el-kilometro-cuadrado-de-la-solidaridad\/","title":{"rendered":"Cardenal Repole: el kil\u00f3metro cuadrado de la solidaridad"},"content":{"rendered":"<p><em><i>Hay un Tur\u00edn que no coincide con las postales barrocas, las avenidas de la casa de Saboya o las primac\u00edas industriales. Es un Tur\u00edn m\u00e1s silencioso pero tenaz, hecho de obras sociales, de santos sociales, de laicos comprometidos, de instituciones nacidas para responder a pobrezas muy concretas. A este Tur\u00edn se refiri\u00f3 el cardenal Roberto Repole cuando, en enero de 2026, lanz\u00f3 una propuesta a la vez simb\u00f3lica y provocadora: proponer como <strong><b>patrimonio mundial de la humanidad de la UNESCO lo que \u00e9l defini\u00f3 como el \u00abkil\u00f3metro cuadrado de la caridad\u00bb<\/b><\/strong>.<br \/>\n<\/i><\/em><\/p>\n<p>No se trata de un simple eslogan ni de una operaci\u00f3n de marketing territorial. La idea nace de una constataci\u00f3n hist\u00f3rica y urbana: en una porci\u00f3n relativamente peque\u00f1a del centro turin\u00e9s se concentra una densidad extraordinaria de obras caritativas, educativas y asistenciales nacidas entre los siglos XVIII y XX, muchas de las cuales siguen activas hoy en d\u00eda. En unas pocas manzanas se entrelazan historias de congregaciones religiosas, de fil\u00e1ntropos, de educadores, de voluntarios, de instituciones que han marcado profundamente la identidad social de la ciudad.<br \/>\nLa propuesta del cardenal Repole fue lanzada el 17 de enero de 2026, durante su intervenci\u00f3n en la ceremonia de inauguraci\u00f3n de una escultura dedicada a la venerable Giulia di Barolo en el Palazzo Barolo, en presencia de las autoridades civiles, cuando present\u00f3 la idea de trabajar en el proyecto de candidatura a la UNESCO para esa \u00e1rea simb\u00f3lica de la ciudad que incluye el Palazzo Barolo, la Bas\u00edlica de la Consolata, la Casa Madre de los Salesianos fundada por Don Bosco, el Instituto Cottolengo &#8211; Peque\u00f1a casa de la Divina Providencia, el Sermig \u2013 Arsenal de la Paz y el Distrito Social Barolo. Esta propuesta invita a mirar este tejido no como una suma de lugares, sino como un relato unitario. Un relato que habla de respuesta a las necesidades, de proximidad a los pobres, de atenci\u00f3n a los \u00faltimos, de capacidad para transformar la fe en estructuras estables de solidaridad.<\/p>\n<p><strong><b>Un patrimonio que no es solo arquitect\u00f3nico<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando se habla de patrimonio de la UNESCO, el pensamiento se dirige inmediatamente a monumentos, paisajes, centros hist\u00f3ricos. Aqu\u00ed el discurso es diferente. Ciertamente, muchos de los lugares implicados tienen valor art\u00edstico e hist\u00f3rico. Pero el coraz\u00f3n de la propuesta no reside en las piedras, sino en las pr\u00e1cticas sociales que esas piedras han custodiado.<br \/>\nEl \u00abkil\u00f3metro cuadrado de la caridad\u00bb abarca realidades ligadas a figuras como san Juan Bosco, san Jos\u00e9 Benito Cottolengo, la marquesa Giulia di Barolo y otros protagonistas del catolicismo social turin\u00e9s. Hospitales, casas de acogida, obras educativas, centros de formaci\u00f3n, servicios para personas con discapacidad, pobres, migrantes: una red que a lo largo de los siglos ha intentado dar respuestas estructuradas a necesidades emergentes.<br \/>\nEl cardenal subray\u00f3 un punto decisivo: el mayor patrimonio de la humanidad es la humanidad misma. Desde esta perspectiva, el valor a reconocer no es solo hist\u00f3rico, sino moral y cultural. Es el testimonio de que una ciudad puede generar modelos de solidaridad duraderos, capaces de renovarse con el tiempo.<\/p>\n<p><strong><b>La tradici\u00f3n turinesa de la caridad organizada<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tur\u00edn tiene una larga tradici\u00f3n de caridad organizada. Ya en el siglo XIX, mientras la ciudad crec\u00eda como capital pol\u00edtica y luego como polo industrial, surg\u00edan nuevas pobrezas: migraciones internas, trabajo infantil, marginaci\u00f3n urbana. En ese contexto nacieron muchas de las obras que a\u00fan hoy caracterizan el territorio.<br \/>\nLa respuesta no fue solo asistencialismo, sino a menudo un proyecto social: educaci\u00f3n profesional, formaci\u00f3n humana, reinserci\u00f3n laboral, cuidado integral de la persona. En este sentido, la caridad turinesa ha tenido tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n pedag\u00f3gica y social, anticipando modelos que hoy definir\u00edamos como de bienestar comunitario.<br \/>\nEl \u00abkil\u00f3metro cuadrado\u00bb se convierte entonces en una especie de laboratorio hist\u00f3rico de la doctrina social cristiana y, m\u00e1s en general, de una cultura c\u00edvica de la solidaridad. Un lugar donde se ha experimentado que el cuidado de los m\u00e1s fr\u00e1giles no es una actividad marginal, sino un componente estructural de la vida ciudadana.<\/p>\n<p><strong><b>Una propuesta que interpela al presente<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La candidatura a la UNESCO, si llegara a concretarse, tendr\u00eda ciertamente un valor simb\u00f3lico y tur\u00edstico. Pero su alcance m\u00e1s interesante es quiz\u00e1s otro: obligar a la ciudad \u2014y no solo a ella\u2014 a interrogarse sobre el presente.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 queda hoy de esa tradici\u00f3n? \u00bfSiguen siendo capaces las obras hist\u00f3ricas de interpretar las nuevas necesidades? \u00bfEncuentra respuestas adecuadas la pobreza contempor\u00e1nea, a menudo m\u00e1s oculta y compleja? Y adem\u00e1s: \u00bfse percibe la solidaridad como un patrimonio com\u00fan o se delega en unos pocos sujetos especializados?<br \/>\nLa propuesta del cardenal Repole puede leerse como una invitaci\u00f3n a no musealizar la caridad. Reconocer un patrimonio no significa embalsamarlo, sino valorarlo como una realidad viva. Un \u00abkil\u00f3metro cuadrado de la caridad\u00bb solo tiene sentido si la caridad sigue siendo practicada, repensada y adaptada a los desaf\u00edos actuales: soledad urbana, fragilidad juvenil, nuevas pobrezas laborales, inmigraci\u00f3n, envejecimiento de la poblaci\u00f3n.<br \/>\n<strong><b>El di\u00e1logo entre la Iglesia y las instituciones civiles<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un elemento interesante de la propuesta es la implicaci\u00f3n de las instituciones civiles. La presencia de autoridades locales en la presentaci\u00f3n de la idea indica que el tema de la solidaridad puede convertirse en un terreno de colaboraci\u00f3n entre la Iglesia y las administraciones p\u00fablicas.<br \/>\nHist\u00f3ricamente, muchas obras caritativas nacieron en el \u00e1mbito eclesial, pero luego dialogaron con lo p\u00fablico, integr\u00e1ndose en los sistemas de bienestar. Hoy, en un contexto de recursos limitados y necesidades crecientes, la colaboraci\u00f3n entre sujetos religiosos, laicos e institucionales es cada vez m\u00e1s crucial.<br \/>\nLa candidatura a la UNESCO, en este sentido, podr\u00eda convertirse en una ocasi\u00f3n para el dise\u00f1o conjunto de proyectos: no solo la protecci\u00f3n del pasado, sino la inversi\u00f3n en pol\u00edticas sociales innovadoras. De lo contrario, el riesgo es que todo se reduzca a una operaci\u00f3n conmemorativa.<\/p>\n<p><strong><b>Una narrativa alternativa de la ciudad<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cada ciudad elige c\u00f3mo contarse. Tur\u00edn se narra a menudo a trav\u00e9s de la industria automovil\u00edstica, la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, la cultura de sus museos. El \u00abkil\u00f3metro cuadrado de la caridad\u00bb propone una narrativa complementaria: Tur\u00edn como ciudad de la caridad organizada.<br \/>\nNo es un detalle secundario. Las narrativas influyen en las prioridades. Si una ciudad reconoce la solidaridad como parte de su propia identidad, quiz\u00e1s estar\u00e1 m\u00e1s inclinada a invertir en lo social, a apoyar el voluntariado, a valorar el tercer sector.<br \/>\nAdem\u00e1s, en una \u00e9poca en que las ciudades compiten a nivel global para atraer recursos y atenci\u00f3n, proponer la solidaridad como elemento distintivo es una elecci\u00f3n a contracorriente pero potencialmente poderosa.<\/p>\n<p><strong><b>M\u00e1s all\u00e1 de Tur\u00edn: un mensaje universal<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aunque arraigada en un contexto local, la propuesta tiene un alcance m\u00e1s amplio. Muchas ciudades en el mundo tienen lugares simb\u00f3licos de caridad y compromiso social. Reconocer su valor cultural significa afirmar que el cuidado de los fr\u00e1giles no es solo un asunto privado o religioso, sino un bien para toda la humanidad.<br \/>\nEn este sentido, el \u00abkil\u00f3metro cuadrado de la caridad\u00bb podr\u00eda convertirse en un modelo narrativo: no solo sitios de poder, belleza o riqueza, sino tambi\u00e9n lugares de solidaridad como patrimonio de la humanidad.<br \/>\nEs una perspectiva que dialoga con las sensibilidades contempor\u00e1neas: sostenibilidad social, inclusi\u00f3n, derechos humanos. La caridad, reinterpretada en clave moderna, se acerca a los temas de la justicia social y la cohesi\u00f3n comunitaria.<\/p>\n<p><strong><b>Una provocaci\u00f3n fecunda<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Queda por ver si la candidatura a la UNESCO tomar\u00e1 forma concreta. Los procesos son largos y complejos. Pero, m\u00e1s all\u00e1 del resultado, la propuesta ya tiene un m\u00e9rito: volver a poner en el centro el tema de la solidaridad como valor p\u00fablico.<br \/>\nEn una \u00e9poca marcada por polarizaciones e individualismos, hablar de caridad como patrimonio com\u00fan es una provocaci\u00f3n cultural. Invita a considerar la solidaridad no como un gesto ocasional, sino como una infraestructura moral de las ciudades.<br \/>\nQuiz\u00e1s este sea precisamente el punto m\u00e1s fuerte de la intuici\u00f3n del cardenal: recordar que el verdadero patrimonio de una comunidad no son solo sus palacios o sus plazas, sino la calidad de las relaciones que sabe construir, sobre todo con los m\u00e1s d\u00e9biles.<br \/>\nSi el \u00abkil\u00f3metro cuadrado de la caridad\u00bb logra hacer reflexionar sobre esto, ya habr\u00e1 alcanzado un resultado significativo, independientemente de los reconocimientos oficiales. Porque, al fin y al cabo, el valor de una ciudad se mide tambi\u00e9n por c\u00f3mo sabe cuidar de sus habitantes m\u00e1s fr\u00e1giles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un Tur\u00edn que no coincide con las postales barrocas, las avenidas de la casa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":49578,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":11,"footnotes":""},"categories":[175],"tags":[1708,2566,2633,1840,1936,2620],"class_list":["post-49584","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buena-prensa","tag-benefactores","tag-caridad","tag-iglesia","tag-iniciativas","tag-pobres","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49584"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49584\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49587,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49584\/revisions\/49587"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}