{"id":49310,"date":"2026-02-28T09:10:13","date_gmt":"2026-02-28T09:10:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=49310"},"modified":"2026-03-31T11:45:25","modified_gmt":"2026-03-31T11:45:25","slug":"conozcamos-a-don-bosco-3-los-hermanos-de-don-bosco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/conozcamos-a-don-bosco-3-los-hermanos-de-don-bosco\/","title":{"rendered":"Conozcamos a Don Bosco (3). Los hermanos de Don Bosco"},"content":{"rendered":"<p><em>La relaci\u00f3n del peque\u00f1o Juan con sus dos hermanos fue muy diferente. Antonio, el hermanastro problem\u00e1tico, que se qued\u00f3 hu\u00e9rfano a los nueve a\u00f1os, se mostr\u00f3 hostil a los estudios de Juan y agobiado por el trabajo del campo. A pesar de las tensiones, Don Bosco lo perdon\u00f3 y ayud\u00f3 a sus hijos tras su prematura muerte en 1849. En cambio, Jos\u00e9, su querido hermano, fue un gran apoyo: le cedi\u00f3 su herencia a Juan, llevaba provisiones al Oratorio y participaba activamente en la vida salesiana. Hombre generoso y religioso, construy\u00f3 en I Becchi una casa con una capilla que se convirti\u00f3 en un centro de devoci\u00f3n. Muri\u00f3 en brazos de Don Bosco en 1862.<\/em><\/p>\n<p><em>Porque vivi\u00f3 intensamente lo que significa \u00abfamilia\u00bb<\/em><\/p>\n<p><strong>Antonio Bosco. El hermanastro<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Francesco Bosco se cas\u00f3, el 16 de junio de 1811, con Margherita Occhiena de Capriglio, con quien tuvo otros dos hijos (Giuseppe y Giovanni). Francesco muri\u00f3 el 11 de mayo de 1817. Antonio se encontr\u00f3 as\u00ed, a los nueve a\u00f1os, hu\u00e9rfano de padre y madre.<br \/>\nAl crecer, se mostr\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil. Se le describe como desobediente e irrespetuoso con su madrastra, a pesar de la dulzura y la atenci\u00f3n que ella le prestaba. M\u00e1s tarde, lo vemos obstinado y contrario a que Giovanni fuera a la escuela. Adem\u00e1s, los dos ten\u00edan un car\u00e1cter incompatible que hac\u00eda tensas sus relaciones. Parece que despu\u00e9s de la muerte de la abuela paterna, Margsrita Zucca (\u2020 1826), Antonio, con dieciocho a\u00f1os, se volvi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s hosco. Por otro lado, era \u00e9l quien llevaba la mayor parte del trabajo agr\u00edcola. La preocupaci\u00f3n de que el conflicto en casa pudiera volverse m\u00e1s serio y peligroso convenci\u00f3 finalmente a Margarita de la conveniencia de enviar a Giovanni a trabajar como mozo en una granja cercana.<\/p>\n<p>Antonio firma con su nombre el certificado de nacimiento de su \u00faltimo hijo (como se requer\u00eda a partir de 1842), por lo que no era completamente analfabeto. Su hermano Giuseppe, por el contrario, siempre firm\u00f3 con una cruz y con la asistencia de dos testigos. La imagen que podr\u00edamos hacernos al leer las Memorias de un Antonio tosco e ignorante deber\u00eda, por tanto, ser revisada.<br \/>\nTras la divisi\u00f3n de la propiedad familiar, el 22 de marzo de 1831, Antonio se cas\u00f3 con Anna Rosso de Castelnuovo, con quien tuvo siete hijos. Son los sobrinos de Don Bosco por parte del hermanastro. No sabemos de qu\u00e9 manera Antonio pod\u00eda mantener a su familia con las peque\u00f1as parcelas de tierra que hab\u00eda heredado; probablemente tambi\u00e9n trabaj\u00f3 como jornalero. En cualquier caso, la familia debi\u00f3 de vivir con grandes apuros econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>Poco a poco, los descendientes de Antonio y de Giuseppe abandonaron I Becchi y se trasladaron a otros lugares. Entre 1891 y 1926, sus propiedades en I Becchi fueron donadas o vendidas a los Salesianos. Sus partes de la casita fueron donadas en 1919 (por los herederos de Antonio) y en 1926 (por los herederos de Giuseppe). Desde 1929, el centro hist\u00f3rico, que engloba la casita, la casa del hermano Giuseppe y la casa Cavallo-Graglia, y gran parte de la colina, incluida la propiedad Biglione, pas\u00f3 a manos de los Salesianos. El Rector Mayor, don Filippo Rinaldi, proyectaba transformar toda la colina en un santuario con vistas a la beatificaci\u00f3n de Don Bosco (1929).<br \/>\nLa peque\u00f1a casa construida por Antonio frente a la casita fue demolida en 1915 para dar paso al santuario de Mar\u00eda Auxiliadora, erigido entre 1915 y 1918 para conmemorar tanto el centenario del nacimiento de Don Bosco como la instituci\u00f3n de la fiesta de Mar\u00eda Auxiliadora. Se podr\u00eda pensar que los dos hermanastros nunca m\u00e1s retomaron el contacto despu\u00e9s de 1831. Esto no se corresponde con la realidad. Es m\u00e1s plausible que con el tiempo se reconciliaran de alguna manera.<br \/>\nAntonio iba con bastante frecuencia al Oratorio para visitar a Mam\u00e1 Margarita y a don Giovanni. Antonio muri\u00f3 casi de repente, el 18 de enero de 1849, a los 41 a\u00f1os, tras unos d\u00edas de un malestar que no parec\u00eda peligroso.<br \/>\nDon Bosco, que estaba a punto de partir hacia I Becchi, recibi\u00f3 la funesta noticia de su hermano Giuseppe. \u00c9l, que no hab\u00eda dejado pasar ocasi\u00f3n para demostrar su afecto sincero hacia su contradictor Antonio, una vez que este muri\u00f3, se hizo cargo sol\u00edcito de sus hijos. A uno, de nombre Francesco, lo acogi\u00f3 luego en el Oratorio, lo hizo practicar el oficio de carpintero y form\u00f3 de \u00e9l un buen cristiano. El otro, que se qued\u00f3 en I Becchi, recibi\u00f3 de Don Bosco ayudas en casos de necesidad.<br \/>\nAs\u00ed se vengan los santos.<br \/>\nDon Bosco afirm\u00f3 haber so\u00f1ado con Antonio entre 1831 y 1832 y de nuevo en 1876. De estos pasajes se deduce que no guardaba rencor hacia su hermanastro. Desafortunadamente, Antonio es recordado negativamente en la tradici\u00f3n biogr\u00e1fica salesiana, aunque en cierto punto en las Memorias biogr\u00e1ficas Lemoyne teje un \u00abelogio\u00bb de \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>Giuseppe Bosco. El hermano amado<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Aparece como un ni\u00f1o t\u00edmido, amable, a veces testarudo. \u00abGiuseppe, de un car\u00e1cter dulce y tranquilo, todo bondad, paciencia y prudencia, segu\u00eda con gusto la condici\u00f3n paterna; pero ten\u00eda un ingenio sutil para sacar provecho de todo, incluso de aquello que pod\u00eda parecer poco \u00fatil: de modo que habr\u00eda llegado a ser un experto comerciante, si no hubiera amado la vida pac\u00edfica del campo\u00bb. Lo encontramos junto a Giovanni en el episodio de la venta del pavo. Los dos hermanos se quer\u00edan mucho.<br \/>\nGiuseppe, por muy grandes que fueran a veces sus apuros, nunca pidi\u00f3 nada a Giovanni, quien, sin embargo, le estaba muy agradecido. Para permitirle estudiar con don Calosso, Giuseppe le prometi\u00f3 que lo sustituir\u00eda en el trabajo de la granja. Cuando se dividi\u00f3 la propiedad familiar, decidi\u00f3 quedarse con Giovanni y Mam\u00e1 Margarita. En los a\u00f1os en que Giovanni asist\u00eda a la escuela de Chieri o estaba en el seminario, \u00e9l acompa\u00f1aba a su madre en las visitas a su hermano. Cedi\u00f3 a Giovanni su parte de la herencia para que pudiera demostrar en la Curia que pose\u00eda el patrimonio necesario para entrar en las \u00f3rdenes mayores.<br \/>\nDon Bosco ten\u00eda en su hermano mayor una total y afectuosa confianza, le hac\u00eda part\u00edcipe tanto de sus alegr\u00edas como de sus penas, y formaba con \u00e9l un solo coraz\u00f3n y una sola alma. Giuseppe ven\u00eda varias veces al a\u00f1o a Tur\u00edn para quedarse en el Oratorio, m\u00e1s o menos tiempo seg\u00fan le era posible. Su fin era disfrutar de unas horas en compa\u00f1\u00eda de Giovanni y de Mam\u00e1 Margarita, que era felic\u00edsima de ver a su primog\u00e9nito. Ten\u00eda buenos motivos la buena madre para enorgullecerse de este hijo. Era profundamente religioso, sol\u00edcito y afectuoso padre de familia, de coraz\u00f3n generoso y caritativo y, aunque ten\u00eda numerosos hijos, sent\u00eda como suyos a los j\u00f3venes del Oratorio.<br \/>\nNo contento con enviar cada a\u00f1o de su propia cosecha provisiones de comestibles, en tiempo de recolecci\u00f3n, iba en busca de ayudas entre parientes y amigos, y sab\u00eda convencerlos tan bien que lograba cargar varios carros de nueces, trigo, patatas, uvas y mandarlos al Oratorio.<br \/>\nUn d\u00eda, dirigi\u00e9ndose al mercado de Moncalieri para comprar dos terneros, pas\u00f3 por Valdocco para visitar a su hermano. Pero vista la penuria en la que se encontraba el Oratorio, que precisamente ese d\u00eda deb\u00eda hacer frente a deudas pesad\u00edsimas, sac\u00f3 la cartera y le dijo a Don Bosco: \u00abHe venido para gastar 300 liras en la feria de Moncalieri, pero veo que tu necesidad es mucho m\u00e1s urgente que la m\u00eda. Por eso, de todo coraz\u00f3n te cedo este dinero\u00bb. Don Bosco ten\u00eda l\u00e1grimas en los ojos: \u00ab\u00bfY t\u00fa?\u00bb<br \/>\n\u00abEsperar\u00e9 a otra ocasi\u00f3n\u00bb.<br \/>\n\u00ab\u00bfPero no ser\u00eda mejor que me los dieras solo en pr\u00e9stamo? Te los devolver\u00e9 en cuanto pueda\u00bb.<br \/>\n\u00ab\u00bfCu\u00e1ndo vas a encontrar ese dinero, <em>Gioanin<\/em>? Siempre est\u00e1s lleno de deudas. \u00a1No, no! Te los doy y punto\u00bb.<br \/>\nCuando aparec\u00eda en el Oratorio, todos los j\u00f3venes iban a su encuentro con afecto y confianza como a un padre. Lo llamaban \u00abt\u00edo Giuseppe\u00bb. En sus facciones se parec\u00eda mucho a Don Bosco y de estatura era m\u00e1s o menos igual. Su aspecto manifestaba la bondad de su gran coraz\u00f3n. Don Bosco lo presentaba siempre con orgullo incluso a los personajes m\u00e1s distinguidos. Lo invitaba a menudo a dar las \u00abbuenas noches\u00bb a los j\u00f3venes desde la c\u00e1tedra que sol\u00eda usar \u00e9l. Giuseppe, siendo un simple campesino, opon\u00eda un poco de resistencia pero luego aceptaba, y en dialecto piamont\u00e9s, era escuchado con inmenso placer.<br \/>\nEl 18 de marzo de 1833, Giuseppe se cas\u00f3 con Maria Calosso (1813-1874). Tuvieron diez hijos; de los varones, solo dos alcanzaron la mayor\u00eda de edad: Francesco fue el \u00fanico que continu\u00f3 el apellido Bosco, Luigi nunca se cas\u00f3 y le dio bastantes disgustos a Don Bosco por su modo de vida no precisamente ejemplar.<br \/>\nEn 1839, Giuseppe regres\u00f3 a I Becchi, donde con sus propios ahorros y con pr\u00e9stamos se construy\u00f3 una hermosa casa frente a la vieja casita.<br \/>\nDurante la fase germinal del Oratorio (1844-1846), Don Bosco regresaba de vez en cuando a I Becchi para descansar. En el verano-oto\u00f1o de 1846, para recuperarse de la grave enfermedad que lo hab\u00eda llevado al borde de la muerte, pas\u00f3 m\u00e1s de tres meses en familia. En la casa de Giuseppe siempre hubo a su disposici\u00f3n una habitaci\u00f3n, en el extremo oeste del segundo piso, junto a los dormitorios de la familia.<br \/>\nEn 1848 se abri\u00f3 una puerta en la parte oeste de la casa y una de las habitaciones, con el benepl\u00e1cito del Vicario General de Tur\u00edn, fue destinada a capilla, bendecida el 12 de octubre por don Pietro Antonio Cinzano, p\u00e1rroco de Castelnuovo. Dedicada a la Virgen del Santo Rosario, la capilla fue el primer \u00absantuario\u00bb en la historia de I Becchi y se convirti\u00f3 en centro devocional del pueblo y meta de peregrinaci\u00f3n para los chicos del Oratorio. Aqu\u00ed Michele Rua recibi\u00f3 la sotana en 1852 y dos a\u00f1os despu\u00e9s Domenico Savio se encontr\u00f3 por primera vez con Don Bosco.<br \/>\nEn 1848, para la bendici\u00f3n de la capilla, Don Bosco hab\u00eda tra\u00eddo consigo desde Tur\u00edn a diecis\u00e9is muchachos. El viaje es considerado como el primero de los \u00abpaseos de oto\u00f1o\u00bb que se sucedieron cada a\u00f1o hasta 1864.<br \/>\nGiuseppe era un excelente \u00abasistente\u00bb. Vigilaba a los j\u00f3venes para que no se desbandaran por los campos y vi\u00f1edos ajenos. Era obedecido; pero no falt\u00f3 alguna rara infracci\u00f3n a sus \u00f3rdenes. Una ma\u00f1ana de domingo vio a un muchachito en el patio, y sin m\u00e1s lo rega\u00f1\u00f3 por haber ido a los vi\u00f1edos. El chico lo negaba, pero \u00e9l, con su sonrisa p\u00edcara, replic\u00f3: \u00ab\u00bfNo te das cuenta de que llevas contigo al sopl\u00f3n? \u00bfNo ves la hierba que se ha quedado pegada a tus pantalones?\u00bb<br \/>\nGiuseppe estuvo junto al lecho de Mam\u00e1 Margarita el 26 de noviembre de 1856. Escuch\u00f3 sus \u00faltimas palabras y sus consejos y, tras su fallecimiento, inform\u00f3 a Don Bosco, que hab\u00eda salido de la habitaci\u00f3n a petici\u00f3n de la propia madre. Poco despu\u00e9s de la muerte de su madre, tambi\u00e9n Giuseppe enferm\u00f3 de pulmon\u00eda durante una visita al Oratorio. Don Bosco rez\u00f3 a la Virgen por su curaci\u00f3n y Giuseppe se restableci\u00f3 y pudo regresar a I Becchi.<br \/>\nLemoyne cuenta que Giuseppe tuvo una premonici\u00f3n de su propia muerte cuando fue al Oratorio para confesarse y hablar con Don Bosco sobre \u00abcierto problema\u00bb. Al regresar a casa, arregl\u00f3 sus cosas como si estuviera seguro de su inminente muerte, aunque se sent\u00eda en perfecta forma. Una semana m\u00e1s tarde enferm\u00f3. Don Bosco corri\u00f3 a su lado. Al d\u00eda siguiente, el 12 de diciembre de 1862, Giuseppe muri\u00f3 en los brazos de su hermano.<\/p>\n<p><em>don Arthur J. LENTI, sdb &#8211; Don Bosco historia y esp\u00edritu, volumen 1, p\u00e1g. 179<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La relaci\u00f3n del peque\u00f1o Juan con sus dos hermanos fue muy diferente. 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