{"id":49279,"date":"2026-02-27T07:17:56","date_gmt":"2026-02-27T07:17:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=49279"},"modified":"2026-03-31T10:54:41","modified_gmt":"2026-03-31T10:54:41","slug":"rezar-el-rosario-con-bernadette-de-lourdes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/rezar-el-rosario-con-bernadette-de-lourdes\/","title":{"rendered":"Rezar el Rosario con Bernadette de Lourdes"},"content":{"rendered":"<p><em><i>El Rosario representa el coraz\u00f3n espiritual de las apariciones de Lourdes. Entre febrero y julio de 1858, la Virgen se apareci\u00f3 dieciocho veces a la joven Bernadette Soubirous, sosteniendo siempre entre sus manos la corona del Rosario. Estos encuentros celestiales no fueron casuales en su n\u00famero y en su sucesi\u00f3n: las apariciones parecen seguir una estructura profundamente ligada a los misterios del Rosario. Tras tres apariciones introductorias que evocan a la Sant\u00edsima Trinidad, siguen quince apariciones que se corresponden con los cinco misterios gozosos, los cinco dolorosos y los cinco gloriosos. A trav\u00e9s de esta extraordinaria correspondencia, la Virgen Mar\u00eda habr\u00eda querido ense\u00f1ar a Bernadette \u2014y a todos nosotros\u2014 el modo aut\u00e9ntico de rezar el Rosario, meditando los misterios de la salvaci\u00f3n.<br \/>\n<\/i><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, la \u00abInmaculada Concepci\u00f3n\u00bb, se apareci\u00f3 18 veces a Bernadette de Lourdes, desde el 11 de febrero hasta el 16 de julio de 1858. Entre los dedos o colgando de su brazo ten\u00eda siempre la corona del Rosario.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nacida en 1844, Bernadette ten\u00eda 14 a\u00f1os en el momento de las apariciones, pero aparentaba tener solo 11 o 12. Antes del 11 de febrero, Bernadette ya rezaba el Rosario, pero no conoc\u00eda los 15 misterios. Adem\u00e1s, ignoraba el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando la Virgen se le apareci\u00f3 por primera vez el 11 de febrero de 1858, Bernadette, llena de asombro y de temor, sac\u00f3 su Rosario para comenzar el rezo con la se\u00f1al de la cruz. \u00a1Imposible! Solo lo consigui\u00f3 cuando la Aparici\u00f3n hizo la se\u00f1al de la cruz con su Rosario. Con este hecho sorprendente, parece que la Virgen quiso ense\u00f1ar a Bernadette el modo de rezar el Rosario.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Las 18 apariciones tuvieron lugar en Cuaresma, tiempo de conversi\u00f3n, excepto las dos primeras y las dos \u00faltimas, y se pueden dividir as\u00ed: 3 m\u00e1s 15. Las 3 primeras parecen evocar el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad (con las 3 virtudes teologales). Al final de la tercera aparici\u00f3n, la Virgen pregunt\u00f3 a la joven: <em><i>\u00ab\u00bfQuer\u00e9is hacerme la gracia de venir aqu\u00ed durante quince d\u00edas?<\/i><\/em>\u00bb. Ahora bien, este n\u00famero 15 referido a las apariciones parece que es posible relacionarlo con los 15 misterios del Rosario: 5 gozosos, 5 dolorosos y 5 gloriosos. He aqu\u00ed la serie de las apariciones con las posibles correspondencias entre los misterios del Rosario y los acontecimientos en la gruta:<\/p>\n<p><strong><b>Introducci\u00f3n trinitaria<br \/>\n<\/b><\/strong>1\u00aa \u2014 11 de febrero: el Padre (fe) \u2013 se\u00f1al de la cruz<br \/>\n2\u00aa \u2014 14 de febrero: el Hijo (esperanza) \u2013 agua bendita<br \/>\n3\u00aa \u2014 18 de febrero: el Esp\u00edritu (caridad) \u2013 <em><i>Os prometo<\/i><\/em>\u2026<br \/>\n<strong><b>Misterios gozosos<br \/>\n<\/b><\/strong>4\u00aa \u2014 19 de febrero: Anunciaci\u00f3n \u2013 saludos y sonrisas<br \/>\n5\u00aa \u2014 20 de febrero: Visitaci\u00f3n \u2013 saludos y sonrisas<br \/>\n6\u00aa \u2014 21 de febrero: Natividad \u2013 \u00e9xtasis silencioso<br \/>\n7\u00aa \u2014 23 de febrero: Presentaci\u00f3n \u2013 alegr\u00eda y tristeza<br \/>\n8\u00aa \u2014 24 de febrero: Jes\u00fas perdido \u2013 <em><i>\u00a1Penitencia! \u00a1Rezad!<br \/>\n<\/i><\/em><br \/>\n<strong><b>Misterios dolorosos<br \/>\n<\/b><\/strong> 9\u00aa \u2014 25 de febrero: Agon\u00eda \u2013 \u00a1Beber agua sucia! \u00a1Comer hierba!<br \/>\n10\u00aa \u2014 27 de febrero: Flagelaci\u00f3n \u2013 gestos penitenciales<br \/>\n11\u00aa \u2014 28 de febrero: Coronaci\u00f3n de espinas \u2013 gestos penitenciales<br \/>\n12\u00aa \u2014 1 de marzo: V\u00eda Crucis \u2013 subida de rodillas<br \/>\n13\u00aa \u2014 2 de marzo: Muerte de Jes\u00fas \u2013 <em><i>\u00a1Procesi\u00f3n y capilla!<\/i><\/em><\/p>\n<p><strong><b>Misterios gloriosos<br \/>\n<\/b><\/strong>14\u00aa \u2014 3 de marzo: Resurrecci\u00f3n \u2013 encuentra a la Se\u00f1ora que ya la espera<br \/>\n15\u00aa \u2014 4 de marzo: Ascensi\u00f3n \u2013 rostro transfigurado<br \/>\n16\u00aa \u2014 25 de marzo: Pentecost\u00e9s \u2013 <em><i>\u00a1Yo soy la Inmaculada Concepci\u00f3n!<\/i><\/em><br \/>\n17\u00aa \u2014 7 de abril: Asunci\u00f3n de Mar\u00eda \u2013 <em><i>\u00a1la capilla!<br \/>\n<\/i><\/em>18\u00aa \u2014 16 de julio: Coronaci\u00f3n de Mar\u00eda \u2013 \u00a1nunca tan bella!<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En esta propuesta seguimos el estudio del especialista P. Ren\u00e9 Laurentin (<em><i>Les apparitions de Lourdes. R\u00e9cit authentique, 1979<\/i><\/em>). El autor no crey\u00f3 oportuno retomar algunos intentos anteriores sobre las correspondencias entre las apariciones y los 15 misterios. A nosotros, en cambio, nos ha parecido posible descubrir algunas de estas correspondencias. La Virgen habr\u00e1 querido ense\u00f1ar a Bernadette a rezar el Rosario meditando el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad y los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos. \u00a1Feliz rezo del Rosario con Bernadette de Lourdes!<\/p>\n<p><strong><b>INTRODUCCI\u00d3N TRINITARIA<br \/>\n<\/b><\/strong><br \/>\n<em><i>Se comienza el rezo del Rosario con la se\u00f1al de la cruz diciendo: En el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Sigue el Credo, un Padrenuestro, 3 Avemar\u00edas en honor de la Sant\u00edsima Trinidad y el Gloria<\/i><\/em>.<\/p>\n<p><strong><b>1\u00aa aparici\u00f3n: 11 de febrero, jueves antes de Ceniza \u2013 MAR\u00cdA HIJA DEL PADRE<br \/>\n<\/b><\/strong><br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette oye un susurro como un soplo de viento. Pero nada se mueve. Otro susurro id\u00e9ntico: un rosal silvestre (tambi\u00e9n llamado rosa canina o \u00abrosaleda\u00bb) se agita en una especie de nicho en la parte superior derecha de la gruta de Massabielle. Una luz ilumina este oscuro nicho y en ese halo luminoso aparece una se\u00f1ora maravillosa, o m\u00e1s bien una se\u00f1orita, tan joven parec\u00eda, que sonr\u00ede, abre los brazos inclin\u00e1ndose con un gesto de acogida que parece decir: \u00abAcercaos\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette coge su Rosario y levanta el brazo para hacer la se\u00f1al de la cruz con el crucifijo. \u00a1Imposible! La aparici\u00f3n tambi\u00e9n tiene en la mano un Rosario blanco con un gran crucifijo luminoso que eleva hasta la frente. Imitando tal gesto, el brazo de Bernadette se levanta y hace a su vez una gran se\u00f1al de la cruz. Luego se pone de rodillas. Desgranando el Rosario, mira todo lo que puede. La aparici\u00f3n desliza las cuentas entre los dedos, pero no mueve los labios. Terminada la oraci\u00f3n, desaparece de golpe en una estela luminosa.<\/p>\n<p><strong><b>2\u00aa aparici\u00f3n: 14 de febrero, domingo antes de Ceniza &#8211; MAR\u00cdA MADRE DEL HIJO<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de la misa solemne, Bernadette obtiene permiso para volver a la gruta con unas compa\u00f1eras, tras haberse provisto de agua bendita. Bernadette corre delante. Sus compa\u00f1eras la encuentran arrodillada, totalmente recogida con el Rosario en la mano. Al final de la segunda decena tiene un sobresalto. \u00a1Ah\u00ed est\u00e1 la luz! \u00a1Ah\u00ed est\u00e1! Con el Rosario desplazado sobre el brazo derecho, la Se\u00f1ora mira al peque\u00f1o grupo de compa\u00f1eras haciendo gestos de saludo y sonrisas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette le arroja agua bendita para saber si la Se\u00f1ora viene de parte de Dios o no. Cuanto m\u00e1s la roc\u00eda, m\u00e1s sonr\u00ede la Se\u00f1ora, inclinando la cabeza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De repente, una gran piedra lanzada por una compa\u00f1era enfadada cae desde la monta\u00f1a y se hace a\u00f1icos a su lado, sembrando el p\u00e1nico entre quienes la acompa\u00f1aban. Mientras Bernadette permanece absorta en su visi\u00f3n, intentan alejarla a la fuerza de la gruta. Tiene el rostro ba\u00f1ado en l\u00e1grimas, pero sigue sonriendo. El \u00e9xtasis solo cesa cuando la hacen entrar en la casa m\u00e1s cercana.<\/p>\n<p><strong><b>3\u00aa aparici\u00f3n: 18 de febrero, jueves despu\u00e9s de Ceniza &#8211; MAR\u00cdA ESPOSA DEL ESP\u00cdRITU<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De madrugada, despu\u00e9s de la primera misa, acompa\u00f1ada por dos se\u00f1oras, Bernadette vuelve a la gruta y se arrodilla ante el nicho. Apenas ha comenzado el rezo del Rosario, \u00a1la Se\u00f1ora envuelta en luz est\u00e1 all\u00ed! Bernadette desgrana su Rosario junto con la Se\u00f1ora. Luego, a instancias de sus acompa\u00f1antes, Bernadette se levanta y se acerca a la Se\u00f1ora para preguntarle qu\u00e9 quiere y que lo ponga por escrito.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De repente se detiene, perpleja, luego gira a la izquierda y trepa por la ladera bajo la cavidad interna de la roca. Es all\u00ed donde vuelve a ver a la Se\u00f1ora, tan cerca que podr\u00eda tocarla. Se yergue y, extendiendo los brazos, le ofrece a la Se\u00f1ora pluma y papel dici\u00e9ndole: \u00ab\u00bfTendr\u00eda la bondad de poner por escrito su nombre?\u00bb. La Se\u00f1ora sonr\u00ede dulcemente y, sonriendo, le dice: \u00ab<em><i>No es necesario<\/i><\/em>\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y a\u00f1ade, esta vez muy seria: <em><i>\u00ab\u00bfQuer\u00e9is hacerme la gracia de venir aqu\u00ed durante quince d\u00edas?\u00bb<\/i><\/em>. En respuesta, Bernadette lo promete de todo coraz\u00f3n. A esta promesa responde otra promesa: <em><i>\u00abOs prometo haceros feliz, no en este mundo, sino en el otro\u00bb.<br \/>\n<\/i><\/em><\/p>\n<p><strong><b>MISTERIOS GOZOSOS<br \/>\n<\/b><\/strong><br \/>\n<em><i>La nota dominante de los 5 misterios gozosos y de las correspondientes apariciones es la alegr\u00eda. Las apariciones est\u00e1n salpicadas de sonrisas y saludos. Despu\u00e9s de la 6\u00aa aparici\u00f3n, sufre la primera gran prueba: el comisario de polic\u00eda la amenaza (se puede pensar en las amenazas de Herodes). Durante la 8\u00aa aparici\u00f3n (Jes\u00fas perdido y buscado tres d\u00edas con angustia) Bernadette corre del nicho a la gruta y de la gruta al nicho como si buscara algo o a alguien; es invitada a realizar los primeros gestos penitenciales que caracterizar\u00e1n los 5 misterios siguientes. Estas 5 apariciones tienen lugar desde el viernes despu\u00e9s de Ceniza hasta el mi\u00e9rcoles de la 1\u00aa semana de Cuaresma. El lunes 22 de febrero es un d\u00eda sin aparici\u00f3n.<br \/>\n<\/i><\/em><br \/>\n<strong><b>4\u00aa aparici\u00f3n: 19 de febrero, viernes despu\u00e9s de Ceniza &#8211; LA ANUNCIACI\u00d3N<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hacia las 6 de la ma\u00f1ana, Bernadette baja a la gruta. Se pone de rodillas y comienza a rezar el Rosario. La t\u00eda Bernarde, su madrina, enciende una vela bendecida y se la pone en la mano derecha.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Apenas ha pronunciado tres <em><i>Avemar\u00edas<\/i><\/em> y su rostro cambia. Sonr\u00ede y saluda con las manos y la cabeza. Es un placer verla saludar, como si durante toda su vida no hubiera hecho otra cosa que aprender a saludar. La visi\u00f3n sonr\u00ede en silencio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El rostro p\u00e1lido de Bernadette y la fijeza de su mirada nunca infunden miedo. Su madrina, muy emotiva, temiendo perder a su ahijada, derrama amargas l\u00e1grimas. La estrecha contra su cuerpo, emitiendo un grito.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El encanto se rompe. El rostro de Bernadette recupera su color. Despierta muy tranquila de este mundo desconocido. El regreso a casa es sereno y recogido.<\/p>\n<p><strong><b>5\u00aa aparici\u00f3n: 20 de febrero, s\u00e1bado despu\u00e9s de Ceniza &#8211; LA VISITACI\u00d3N<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette parte en direcci\u00f3n a la gruta pasadas las 6 de la ma\u00f1ana. Cuando llega, se pone de rodillas con su Rosario, mirando de vez en cuando al nicho.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de un cuarto de hora, vuelve a dirigir la mirada hacia el nicho. Ahora la ve. La Se\u00f1ora sonr\u00ede y la saluda. Bernadette tambi\u00e9n sonr\u00ede, saluda y sus p\u00e1rpados no se cierran, ni siquiera cuando inclina la cabeza para saludar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un cuarto de hora m\u00e1s tarde, un \u00faltimo saludo, con un velo de tristeza en el rostro mientras los p\u00e1rpados se mueven de nuevo. Bernadette se levanta. La visi\u00f3n ha terminado.<\/p>\n<p><strong><b>6\u00aa aparici\u00f3n: 21 de febrero, 1er domingo de Cuaresma &#8211; LA NATIVIDAD<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette se encamina hacia la gruta antes de las 6 de la ma\u00f1ana. Como cada vez, se arrodilla, enciende una vela, coge su Rosario, hace la se\u00f1al de la cruz y comienza a rezarlo inclin\u00e1ndose en se\u00f1al de saludo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aquella ma\u00f1ana, un centenar de personas contempla el \u00e9xtasis silencioso de Bernadette. Y regresan a casa contentas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por la noche, es interrogada por primera vez por el comisario de polic\u00eda, que la amenaza con meterla en la c\u00e1rcel y le proh\u00edbe ir a la gruta.<\/p>\n<p><strong><b>7\u00aa aparici\u00f3n: 23 de febrero, martes de la 1\u00aa semana de Cuaresma &#8211; LA PRESENTACI\u00d3N<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Poco despu\u00e9s de las 6 de la ma\u00f1ana, Bernadette llega a la gruta. Se arrodilla y comienza a rezar el Rosario. Al llegar al final de la primera decena del Rosario, se produce un cambio. El movimiento de los dedos de la mano se interrumpe. Luego se reanuda, pero de manera menos regular. La alegr\u00eda parece contenerle la respiraci\u00f3n y bloquear su forma de rezar. Sonrisas, saludos, grandes se\u00f1ales de la cruz interrumpen el rezo del Rosario.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En un momento dado, parece que comienza una especie de coloquio. Bernadette escucha, se maravilla, asiente con la cabeza y luego niega. A veces se pone triste, luego r\u00ede de manera franca y alegre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfLe ha confiado la Se\u00f1ora un primer secreto? Es m\u00e1s probable que se trate de una oraci\u00f3n secreta, \u00absolo para ella\u00bb, que m\u00e1s tarde Bernadette rezar\u00e1 cada d\u00eda de su vida.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El recaudador de impuestos, al principio esc\u00e9ptico, es conquistado al instante. Otros testigos, en cambio, quieren verificar los hechos. Una compa\u00f1era de Bernadette la pellizca, luego le clava un alfiler en el hombro: \u00a1ninguna reacci\u00f3n! La vela se le escapa de la mano a la vidente y le quema los dedos: \u00a1ning\u00fan da\u00f1o!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00daltimas reverencias y \u00faltimas sonrisas: son casi las 7 cuando Bernadette regresa a Lourdes. En la ciudad, est\u00e1n los entusiastas, los fervientes, los que esperan antes de pronunciarse, y los librepensadores que solo ven en ello motivo de burla y escarnio.<\/p>\n<p><strong><b>8\u00aa aparici\u00f3n: 24 de febrero, mi\u00e9rcoles de la 1\u00aa semana de Cuaresma &#8211; EL HALLAZGO DE JES\u00daS<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De madrugada, Bernadette llega a la gruta, se arrodilla, enciende su vela y hace la se\u00f1al de la cruz. Las cuentas del Rosario se deslizan suavemente entre sus dedos entrelazados. Hacia el final de la primera decena, se adentra sonriente en otro mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al cabo de cinco o seis minutos, Bernadette ya no sonr\u00ede. Se levanta, parece triste, inquieta, incluso descontenta. Tiene los ojos llenos de l\u00e1grimas y parece buscar a alguien. Se dirige hacia la gruta, mira a la derecha y recupera su sonrisa. Sus labios se mueven. Pero la conversaci\u00f3n parece velarse de tristeza. Vuelve al lugar donde estaba antes con los ojos llenos de l\u00e1grimas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al llegar frente al nicho exterior, la tristeza desaparece de su rostro, que \u00abse ilumina con suaves sonrisas\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette va y viene del nicho exterior a la cavidad interior; en su rostro se alternan la alegr\u00eda y la tristeza. Oye a la Se\u00f1ora pronunciar una nueva palabra: \u00abPenitencia\u00bb. Y a\u00f1adir: \u00ab<em><i>Rezad a Dios por la conversi\u00f3n de los pecadores<\/i><\/em>\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Luego le pide que suba de rodillas y que bese la tierra en se\u00f1al de penitencia por los pecadores. El rostro de la Se\u00f1ora estaba triste. Bernadette responde que s\u00ed. La aparici\u00f3n le pregunta \u00absi eso le resultar\u00eda molesto\u00bb. \u00ab\u00a1Oh, no!\u00bb, responde Bernadette con todo el coraz\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Inmediatamente avanza de rodillas, luego inclina el rostro hacia adelante. Quiere volver a empezar, pero interrumpida por el grito de su t\u00eda, regresa a este mundo. La aparici\u00f3n ha desaparecido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette se siente dispuesta a todo para complacer a esta amiga celestial, tan triste mientras le habla de los pecadores, pero que le ha confiado un nuevo secreto o una oraci\u00f3n secreta. En la ciudad, mientras los charlatanes critican, otros se toman en serio el consejo de la Se\u00f1ora o profundizan su fervor.<\/p>\n<p><strong><b>MISTERIOS DOLOROSOS<br \/>\n<\/b><\/strong><br \/>\n<em><i>La dimensi\u00f3n penitencial caracteriza los 5 misterios dolorosos y las apariciones correspondientes. Bernadette se somete a algunas penitencias: caminar de rodillas, besar la tierra, beber agua fangosa y comer hierba silvestre. Los \u00e9xtasis casi han desaparecido; rara vez revela una gran alegr\u00eda y r\u00ede. Durante la 9\u00aa aparici\u00f3n (correspondiente a la agon\u00eda de Jes\u00fas) intenta tres veces beber el agua fangosa sin conseguirlo. A Bernadette la consideran loca. Sufre dur\u00edsimos interrogatorios. Estas 5 apariciones se desarrollan desde el jueves de la 1\u00aa semana hasta el martes de la 2\u00aa semana de Cuaresma. El viernes 26 de febrero es un d\u00eda sin aparici\u00f3n. La 13\u00aa aparici\u00f3n anuncia los misterios gloriosos con las dos peticiones de la Aparici\u00f3n: venir en procesi\u00f3n a la gruta y construir una capilla.<br \/>\n<\/i><\/em><br \/>\n<strong><b>9\u00aa aparici\u00f3n: 25 de febrero, jueves de la 1\u00aa semana de Cuaresma &#8211; LA AGON\u00cdA<br \/>\n<\/b><\/strong><br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al llegar a la gruta hacia las cinco y media de la ma\u00f1ana, Bernadette se arrodilla y toma su rosario. Levanta los ojos hacia el nicho, luego los baja y, con la cruz del rosario entre los dedos, los vuelve a alzar hacia la roca. Reza su rosario en voz baja. Nada extraordinario.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero de pronto, se quita su velo blanco, le entrega su vela a su t\u00eda y se dirige de rodillas por la pendiente que sube hacia el fondo de la gruta. De vez en cuando besa la tierra. Se la oye murmurar tres veces una palabra: \u00ab\u00a1Penitencia, penitencia, penitencia!\u00bb. Al llegar a la abertura de la gruta se detiene, se levanta y mira a su alrededor. La Se\u00f1ora le dice: \u00ab<em><i>Id a beber a la fuente y a lavaros<\/i><\/em>\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00ab<em><i>Comer\u00e9is tambi\u00e9n de la hierba que hay all\u00ed<\/i><\/em>\u00bb. Todo esto es \u00abpor los pecadores\u00bb, le explica la Se\u00f1ora con aire triste.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette vuelve de rodillas a donde estaba antes, luego se dirige hacia el r\u00edo Gave, pero algo la detiene. Retrocede, mira el nicho, se levanta, vuelve a situarse bajo la b\u00f3veda buscando algo que no ve. Baja de nuevo hacia el Gave, pero otra vez algo la detiene. Regresa bajo la b\u00f3veda observando con repugnancia el suelo fangoso. Luego, de repente, se inclina sobre el suelo, escarba la tierra, coge esa mezcla pastosa, se la lleva al rostro y la tira asqueada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Vuelve a escarbar una segunda vez y de nuevo tira con repugnancia aquel fango.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Repite una tercera vez los mismos gestos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Finalmente, se atreve una cuarta vez, escarba, un poco de agua le sube al hueco de la mano y la bebe con dificultad. La coge de nuevo y esta vez se embadurna la cara con ella.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Alrededor del agujero que ha cavado hay una pendiente cubierta de hierba silvestre. Come un poco y vuelve a donde estaba antes, y reanuda la oraci\u00f3n. No pudo hacer la \u00faltima se\u00f1al de la cruz antes de que la hiciera la Se\u00f1ora. Despu\u00e9s de dos o tres minutos se levanta y regresa a la ciudad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por la tarde, Bernadette es convocada por el fiscal imperial, que la interroga amenaz\u00e1ndola con meterla en la c\u00e1rcel. Relata los hechos tal como ocurrieron, pero el fiscal los deforma intencionadamente. Manda llamar al comisario de polic\u00eda, pero este no llega. El asunto se aplaza \u00abpara el d\u00eda siguiente\u00bb.<\/p>\n<p><strong><b>10\u00aa aparici\u00f3n: 27 de febrero, s\u00e1bado de la 1\u00aa semana de Cuaresma &#8211; LA FLAGELACI\u00d3N<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A las 7 de la ma\u00f1ana, Bernadette llega a la gruta y se arrodilla. Tras los saludos y sonrisas iniciales, se pone triste hasta el punto de quedar irreconocible.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se levanta, luego se arrodilla de nuevo, avanza de rodillas besando la tierra, sube la pendiente bajo la cavidad, baja y vuelve a subir. Esta vez se inclina en medio de un matojo de hierba y se lleva a los labios agua fangosa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se embadurna la cara de tal modo que queda desfigurada y repugnante.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El director de la escuela superior de Lourdes aparta la mirada estremecido. Todo esto no tiene sentido \u2014piensa\u2014, es un caso cl\u00ednico.<\/p>\n<p><strong><b>11\u00aa aparici\u00f3n: 28 de febrero, 2\u00ba domingo de Cuaresma &#8211; LA CORONACI\u00d3N DE ESPINAS<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por la ma\u00f1ana, la multitud encuentra a Bernadette en la gruta, arrodillada con su vela.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Realiza gestos penitenciales similares a los de los d\u00edas anteriores. La aparici\u00f3n dura bastante tiempo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La multitud tambi\u00e9n ha adoptado la costumbre de besar la tierra tanto durante como despu\u00e9s de la aparici\u00f3n. Un poco m\u00e1s numerosa que ayer, la gente acude a la fuente, cuyo caudal aumenta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al salir de la misa solemne, Bernadette es llevada de nuevo ante el juez de instrucci\u00f3n, que amenaza con encarcelarla.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El director de la escuela superior de Lourdes la interroga sobre los extra\u00f1os ejercicios realizados ayer. Bernadette responde: \u00abLa Visi\u00f3n me lo orden\u00f3 como penitencia, primero para m\u00ed y luego para los dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p><strong><b>12\u00aa aparici\u00f3n: 1 de marzo, lunes de la 2\u00aa semana de Cuaresma &#8211; EL CAMINO DE LA CRUZ<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al llegar a la gruta, Bernadette empieza a rezar el rosario. Pero he aqu\u00ed que su alma es arrebatada. Alegr\u00eda y tristeza se suceden en su rostro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Luego reanuda su marcha de rodillas y renueva los ejercicios penitenciales. Durante la subida de rodillas se detiene, se lleva las manos a la cabeza con un gesto de indignada tristeza. \u00bfEra porque la gente hab\u00eda arrancado ramas del rosal, o simplemente porque el gent\u00edo le imped\u00eda avanzar?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al llegar a la fuente, bebe agua fangosa sin cogerla con la mano. Se embadurna la cara con ella, se da la vuelta y dirige la mirada hacia el nicho interior.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de esto, al tomar de nuevo un rosario, se entristece, lo guarda en el bolsillo y saca otro. En efecto, la Se\u00f1ora le hab\u00eda aparecido contrariada y se lo hab\u00eda indicado. Vuelve a rezar, esta vez usando el rosario que era suyo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette no encuentra paz con la gente, que la persigue. La multitud oscila entre el rechazo y la adoraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><b>13\u00aa aparici\u00f3n: 2 de marzo, martes de la 2\u00aa semana de Cuaresma &#8211; LA MUERTE DE JES\u00daS<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette llega a la gruta a las 7 de la ma\u00f1ana. All\u00ed realiza los ejercicios habituales: camina de rodillas, besa la tierra, bebe de la fuente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un di\u00e1logo tiene lugar bajo la cavidad interior. Bernadette r\u00ede, luego se pone seria. Esta vez, la Se\u00f1ora le encarga una misi\u00f3n muy precisa: \u00ab<em><i>Dir\u00e9is a los sacerdotes que vengan aqu\u00ed en procesi\u00f3n y que construyan una capilla<\/i><\/em>\u00bb. Se supone tambi\u00e9n que recibi\u00f3 un secreto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Acompa\u00f1ada por sus t\u00edas, va a ver al se\u00f1or p\u00e1rroco para pedirle que haga la procesi\u00f3n. \u00abNo puedo hacer una procesi\u00f3n para una Se\u00f1ora sin nombre\u00bb, es la respuesta del p\u00e1rroco, que, enfadado, la manda a casa acus\u00e1ndola de contar mentiras. Con el revuelo, se ha olvidado de hablar de la capilla.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por la tarde, vuelve a casa del p\u00e1rroco con una amiga para pedirle la capilla. Pero este le reprocha: \u00ab\u00a1Sigues sin saber c\u00f3mo se llama esa Se\u00f1ora!\u00bb.<\/p>\n<p><strong><b>MISTERIOS GLORIOSOS<br \/>\n<\/b><\/strong><br \/>\n<em><i>Las \u00faltimas apariciones est\u00e1n todas orientadas a la construcci\u00f3n del futuro santuario, la \u00abcapilla\u00bb solicitada por la Se\u00f1ora. Tres apariciones tienen lugar todav\u00eda en Cuaresma. La 15\u00aa, que corresponde al misterio de la Ascensi\u00f3n, ocurre un jueves. La Se\u00f1ora revela su identidad en la 16\u00aa aparici\u00f3n, el 25 de marzo, fiesta de la Anunciaci\u00f3n (misterio de Pentecost\u00e9s). La 17\u00aa aparici\u00f3n tiene lugar el mi\u00e9rcoles despu\u00e9s de Pascua. La 18\u00aa y \u00faltima aparici\u00f3n se produce en julio, con motivo de la fiesta de la Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo.<br \/>\n<\/i><\/em><br \/>\n<strong><b>14\u00aa aparici\u00f3n: 3 de marzo, mi\u00e9rcoles de la 2\u00aa semana de Cuaresma &#8211; LA RESURRECCI\u00d3N<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette llega a la gruta a las 7 de la ma\u00f1ana con su madre y su t\u00eda. Hay tal gent\u00edo que su vela se rompe. Se ve obligada a permanecer de pie por falta de espacio. Se reza el rosario a la espera de la sonrisa que anuncia el \u00e9xtasis. Nada\u2026 Nada m\u00e1s que una creciente tristeza a medida que avanza el rezo del rosario. Bernadette se seca los ojos llenos de l\u00e1grimas, junto a su madre, que tambi\u00e9n llora. Aquella ma\u00f1ana, Bernadette no vio nada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de la escuela, se siente interiormente atra\u00edda hacia la gruta. Vuelve all\u00ed con su t\u00eda, que ha conseguido una vela. Al llegar, encuentra a la Se\u00f1ora all\u00ed, sonriente, esper\u00e1ndola. Bernadette le pregunta cu\u00e1l es su nombre, pero la Se\u00f1ora no hace m\u00e1s que sonre\u00edr. Quiere la capilla.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette se presenta de nuevo ante el p\u00e1rroco de Lourdes para pedirle la capilla. \u00abSi quiere la capilla \u2014le responde el p\u00e1rroco\u2014, \u00a1que la Se\u00f1ora diga su nombre y haga florecer el rosal de la gruta!\u00bb.<\/p>\n<p><strong><b>15\u00aa aparici\u00f3n: 4 de marzo, jueves de la 2\u00aa semana de Cuaresma &#8211; LA ASCENSI\u00d3N<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hacia las 7 de la ma\u00f1ana, Bernadette se arrodilla en su lugar habitual. Enciende la vela. Hace la se\u00f1al de la cruz y empieza a rezar el rosario, haciendo un gesto a la gente para que rece con ella. En la tercera <em><i>Avemar\u00eda<\/i><\/em> de la segunda decena, una sonrisa aparece en su rostro. El mundo exterior, para Bernadette, ha desaparecido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El tiempo transcurre suavemente, en una continua repetici\u00f3n de alegr\u00eda y j\u00fabilo. Bernadette sigue rezando lentamente el rosario, interrumpido por sonrisas y saludos. Al final, levanta hacia la frente los tres dedos con los que sujeta la cruz, pero solo al tercer intento consigue hacer la se\u00f1al de la cruz.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al cabo de media hora, se levanta y entra en la gruta. Con el rostro iluminado de alegr\u00eda, saluda y en el lapso de dos minutos esboza hasta 18 sonrisas. El rostro se vuelve entonces serio y triste durante tres minutos, luego se ilumina de nuevo. Saluda dos o tres veces y regresa a su lugar habitual. Se arrodilla y reanuda el rezo del rosario.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Vuelve a subir bajo la cavidad interior, pero esta vez se queda decepcionada. Parece que est\u00e1 esperando durante, como mucho, dos minutos, parece contrariada, baja de nuevo, mira en direcci\u00f3n al nicho, hace una se\u00f1al de la cruz, se recoge un instante, se levanta. Terminada la oraci\u00f3n del rosario, la visi\u00f3n ha desaparecido. Apaga su vela y, sin decir palabra, emprende el camino de vuelta a Lourdes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de comer, vuelve a ver al p\u00e1rroco y le dice: \u00abLe he preguntado a la Se\u00f1ora su nombre y ella ha sonre\u00eddo. Le he pedido que haga florecer el rosal y ha sonre\u00eddo de nuevo. Pero sigue queriendo la capilla\u00bb.<\/p>\n<p><strong><b>16\u00aa aparici\u00f3n: 25 de marzo, jueves de la 6\u00aa semana de Cuaresma &#8211; PENTECOST\u00c9S<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hacia las 5 de la ma\u00f1ana, Bernadette llega a la gruta; la Se\u00f1ora ya est\u00e1 all\u00ed esper\u00e1ndola. Empieza a rezar el rosario. El rostro de la vidente se ilumina con una sonrisa. Pero al terminar el rezo del rosario, parece decepcionada, vacilante. Su rostro parece tenso. Finalmente, avanza hacia el interior de la gruta. La Se\u00f1ora le hace una se\u00f1a y Bernadette se acerca. Esta vez se atreve a preguntarle: \u00abSe\u00f1orita, \u00bftendr\u00eda la bondad de decirme qui\u00e9n es, por favor?\u00bb. La radiante Se\u00f1orita sonr\u00ede\u2026 Bernadette repite la pregunta: la Se\u00f1orita esboza una sonrisa a\u00fan m\u00e1s hermosa, sonr\u00ede. Bernadette le suplica una tercera vez: sigue el silencio. Al cuarto intento, la Se\u00f1orita ya no r\u00ede. Pasa su rosario al brazo derecho. Baja sus manos separadas hacia el suelo. Luego levanta los ojos al cielo y dice: \u00ab<strong><em><b><i>Yo soy la Inmaculada Concepci\u00f3n<\/i><\/b><\/em><\/strong>\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hace casi una hora que ha comenzado la aparici\u00f3n. El rostro de Bernadette recupera su color habitual. Se levanta, rebosante de alegr\u00eda y gratitud.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette echa a correr para encontrar al p\u00e1rroco, repitiendo en voz baja las palabras que ha o\u00eddo, temiendo olvidarlas. Llama a la puerta y, casi cara a cara, le espeta a su reverendo p\u00e1rroco el encargo recibido: \u00abQue soy era Immaculada Councepciou\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El p\u00e1rroco intenta guardar las apariencias, pero en su interior est\u00e1 conmocionado. \u00abSigue queriendo la capilla\u00bb, murmura Bernadette durante un momento de silencio. Luego el p\u00e1rroco la manda a casa.<\/p>\n<p><strong><b>17\u00aa aparici\u00f3n: 7 de abril, mi\u00e9rcoles despu\u00e9s de Pascua &#8211; LA ASUNCI\u00d3N<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bernadette llega a la gruta a las 5 de la ma\u00f1ana y se sit\u00faa a unos diez pasos delante del nicho exterior. Se arrodilla y enciende la vela. Empieza a rezar con calma y fervor su rosario, mirando hacia adelante con los ojos fijos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al llegar a la segunda decena, saluda, sonr\u00ede. Su rostro est\u00e1 transfigurado. Sigue rezando el rosario, pero de manera irregular. En ciertos momentos, el arrebato la paraliza y no hace m\u00e1s que re\u00edr de alegr\u00eda y seguir saludando. De vez en cuando, una l\u00e1grima brilla antes de secarse en sus mejillas. El rosario ha terminado, pero ella permanece all\u00ed, extasiada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tras guardar el rosario en el bolsillo, Bernadette junta las manos verticalmente a lo largo de la vela plantada en el suelo. La llama, agitada por una r\u00e1faga de viento que amenaza con apagarla, se desliza entre los dedos de su mano sin provocarle ninguna quemadura. A su lado, un m\u00e9dico, testigo de este hecho inexplicable, se convierte en creyente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Luego, Bernadette vuelve a tomar la vela como de costumbre. Se levanta, saluda cort\u00e9smente hacia el nicho, avanza bajo la b\u00f3veda, donde la visi\u00f3n se reanuda. Comienza un coloquio, Bernadette est\u00e1 ahora triste, ahora sonr\u00ede. La Inmaculada Concepci\u00f3n sigue queriendo una capilla. \u00bfLe pide Bernadette un milagro para convencer a los que no quieren creer? \u00bfQuiz\u00e1s hacer florecer el rosal para el se\u00f1or P\u00e1rroco? \u00bfHa recibido un secreto, una confidencia? No se sabe.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Unos minutos despu\u00e9s, una especie de velo desciende sobre su p\u00e1lido rostro. Saluda por \u00faltima vez y se levanta. El \u00e9xtasis ha durado aproximadamente una hora.<\/p>\n<p><strong><b>18\u00aa aparici\u00f3n: 16 de julio, Virgen del Monte Carmelo &#8211; CORONACI\u00d3N DE MAR\u00cdA<br \/>\n<\/b><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A las ocho de la tarde, Bernadette, sabiendo que el acceso a la gruta es imposible por una empalizada, se dirige a la orilla derecha del r\u00edo Gave. Se arrodilla en el prado. Mira m\u00e1s all\u00e1 del Gave, hacia la oscura masa de la gruta. Apenas comenzado el rezo del rosario, sus manos se han separado y bajado en un saludo de gozosa sorpresa. Sonr\u00ede.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abNo ve\u00eda ni la empalizada ni el Gave \u2014dir\u00e1 m\u00e1s tarde\u2014. Me parec\u00eda estar en la gruta y a la misma distancia que las otras veces. Solo ve\u00eda a la Sant\u00edsima Virgen\u00bb. A\u00f1adir\u00e1 que nunca la hab\u00eda visto tan hermosa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfCu\u00e1nto dur\u00f3 todo aquello? En aquella c\u00e1lida noche, el paso del tiempo es imponderable. Las cuentas que se deslizan entre sus dedos renuevan con alegr\u00eda el impulso de las <em><i>Avemar\u00edas<\/i><\/em>.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se levanta. \u00a1Fin! Es la \u00faltima vez, en esta tierra, que Bernadette vio a la Sant\u00edsima Virgen. Ella retoma con valent\u00eda su vida ordinaria, su camino de fe, sin otro compromiso que el de la fidelidad en lo cotidiano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Rosario representa el coraz\u00f3n espiritual de las apariciones de Lourdes. 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