{"id":48417,"date":"2026-01-31T08:30:54","date_gmt":"2026-01-31T08:30:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=48417"},"modified":"2026-01-29T14:22:05","modified_gmt":"2026-01-29T14:22:05","slug":"todo-por-ti-hasta-mi-ultimo-aliento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/todo-por-ti-hasta-mi-ultimo-aliento\/","title":{"rendered":"\u201cTodo por ti&#8230; hasta mi \u00faltimo aliento\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em>La habitaci\u00f3n de Don Bosco donde exhal\u00f3 su \u00faltimo aliento (Valdocco, Tur\u00edn)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><i>\u201cMe cuesta mucho esfuerzo ir de aqu\u00ed para all\u00e1, dar audiencias de la ma\u00f1ana a la noche; visitar a los bienhechores; ciertos d\u00edas me siento muy mal por el cansancio y mis achaques: pero pensar en ti dulcifica ese esfuerzo\u201d.<br \/>\n<\/i><\/em><\/p>\n<p>\u201cLejos de tus ojos, lejos de tu coraz\u00f3n&#8230;\u201d cantaba hace medio siglo Sergio Endrigo, y el conocido cantautor lamentaba el debilitamiento de las relaciones con una persona a la que no puedes ver y cuya vida ya no fluye ante tus ojos. Tambi\u00e9n es una experiencia un tanto com\u00fan para todos nosotros. Pero nada suena m\u00e1s falso en lo que respecta a Don Bosco y a sus j\u00f3venes; es m\u00e1s, se dir\u00eda que cuanto m\u00e1s lejos estaban de \u00e9l, m\u00e1s cerca estaba \u00e9l de ellos. Ofrecemos una peque\u00f1a muestra de ello escudri\u00f1ando los cientos de cartas de los \u00faltimos a\u00f1os de su vida.<br \/>\nEscribe el 5 de febrero de 1886 al joven sacerdote misionero P. Carlo Peretto \u201cprefecto\u201d de la casa de Niteroi, en Brasil: \u201cSi tuviera veinte a\u00f1os menos, \u00a1qu\u00e9 pronto habr\u00eda hecho el viaje a Am\u00e9rica! Pero si para todo hay remedio, con el paso de los a\u00f1os no lo hay: as\u00ed que paciencia. Pero no pens\u00e9is que est\u00e1is tan lejos que no puedo estar con vosotros en ciertos momentos. Y cuando llega la noche y descanso unos instantes en la semioscuridad, os repaso uno por uno, os veo en esp\u00edritu, me parece o\u00edr vuestra voz, me conmuevo y rezo por vosotros, \u00a1oh! \u00a1Con cu\u00e1nto afecto, con cu\u00e1nto fervor! Y entonces os bendigo como si estuvierais todos ante m\u00ed&#8230; \u00a1como el d\u00eda de la partida! En esos momentos, el vasto oc\u00e9ano que nos separa no es m\u00e1s que una gota de agua; Brasil, la Patagonia, Buenos Aires, Montevideo no est\u00e1n m\u00e1s que a un paso de mi silla\u201d.<br \/>\nConmovedor. Por la noche, Don Bosco so\u00f1aba con sus \u201chijos predilectos\u201d dispersos por las estepas desoladas y heladas del \u201cfin del mundo\u201d para civilizar y evangelizar a las tribus salvajes&#8230; pero durante el d\u00eda, quiz\u00e1s hacia el atardecer, en la \u201chora que vuelve el coraz\u00f3n y ablanda los corazones de los marineros\u201d, como dir\u00eda el divino poeta, los ve\u00eda directamente en acci\u00f3n como si los tuviera delante. \u00a1El poder del amor que va m\u00e1s all\u00e1 del espacio y del tiempo! Don Bosco \u00a1qui\u00e9n sabe lo que habr\u00eda dado por estar cerca de sus hijos misioneros! Pero nunca tuvo la oportunidad.<\/p>\n<p><strong><b>M\u00e1s all\u00e1 de los Alpes<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Otra oportunidad. Viajando por Francia, cuando lleg\u00f3 a Tol\u00f3n el 20 de abril de 1885 Don Bosco tom\u00f3 la pluma, papel y tintero y se dirigi\u00f3 a sus muchachos de Valdocco con estas palabras: \u201cMis queridos hijos, me he ido a Francia y pod\u00e9is adivinar por qu\u00e9. Destru\u00eds los panes y si yo no fuera en busca de conquibus el panadero gritar\u00eda que no hay m\u00e1s harina y que no tiene nada que meter en el horno. Rossi, el cocinero, se llevar\u00eda las manos a los cabellos y gritar\u00eda que no sabe qu\u00e9 poner en la olla. Como el cocinero y el panadero tienen raz\u00f3n y vosotros ten\u00e9is a\u00fan m\u00e1s raz\u00f3n que ellos, he tenido que ir en busca de la fortuna para que no les falte nada a mis queridos hijos\u201d.<br \/>\nPodr\u00eda parecer simplemente una forma elegante y f\u00e1cilmente comprensible para los destinatarios que conoc\u00edan bien la situaci\u00f3n y a las personas mencionadas, pero cabe indicar el hecho que Don Bosco que viajaba por Francia en aquella \u00e9poca era para entonces una sombra de s\u00ed mismo, un hombre pr\u00e1cticamente agotado, un traje gastado por el uso, un \u201cmilagro viviente\u201d como lo defini\u00f3 un m\u00e9dico franc\u00e9s. \u00c9l mismo lo confiesa en la continuaci\u00f3n de la carta: \u201cEs cierto que me cuesta mucho esfuerzo ir de aqu\u00ed para all\u00e1, dar audiencias de la ma\u00f1ana a la noche; visitar a los bienhechores; ciertos d\u00edas me siento muy mal por el cansancio y por mis achaques: pero pensar en vosotros se me hac\u00eda dulce aquella fatiga. Porque siempre pienso en el Oratorio; y sobre todo por la tarde, cuando puedo tener un poco de tranquilidad, veo uno a uno a los Superiores y a los j\u00f3venes, hablo de ellos con mis allegados y rezo continuamente por ellos. \u00bfY vosotros tambi\u00e9n pens\u00e1is en m\u00ed, rezad por m\u00ed? Oh, s\u00ed, ciertamente, porque me lo ha escrito vuestro director, cuyas cartas, con las noticias que me daba sobre la casa, me producen un gran placer\u201d.<br \/>\nDon Bosco est\u00e1 siempre en contacto con sus j\u00f3venes, quiere saberlo todo de ellos, no puede vivir sin ellos. Les quiere, piensa en ellos, sue\u00f1a con ellos, les hace part\u00edcipes de las gracias espirituales y materiales con las que la Virgen abre los corazones y las carteras de los bienhechores franceses: \u201cPronto comenzar\u00e1 el mes de mayo y me gustar\u00eda que lo consagrarais de manera especial en honor de Mar\u00eda Sant\u00edsima Auxiliadora. \u00a1Si supierais cu\u00e1ntas gracias ha concedido la Sant\u00edsima Virgen en estos d\u00edas a favor de sus buenos hijos del Oratorio! Nuestra Se\u00f1ora se merece realmente que le deis una prenda de vuestra gratitud\u00bb.<br \/>\nY como hay que ser concreto con los j\u00f3venes, aqu\u00ed es donde Don Bosco desciende a lo pr\u00e1ctico: \u201cAs\u00ed que os propongo un peque\u00f1o regalo para hacer durante todo el mes y quiero que lo pong\u00e1is fielmente en pr\u00e1ctica. La florecilla es esta: Cada uno de vosotros, en honor de Mar\u00eda, debe esforzarse por alejar de su alma el pecado mortal, evitando las ocasiones y frecuentando los Sacramentos. El a\u00f1o pasado tuvimos c\u00f3lera en Italia: pero en el futuro podemos tener cosas peores. Por eso necesitamos que la Virgen extienda su manto sobre nosotros\u201d.<br \/>\nPor supuesto, tambi\u00e9n prometed algo bueno: \u201cPronto espero volver a estar entre vosotros y me encomiendo al director para que ese d\u00eda nos haga estar a todos alegres en el refectorio. \u00a1Os gusta la alegr\u00eda no es verdad? A m\u00ed tambi\u00e9n me gusta y deseo y rezo para que el Se\u00f1or os conceda un d\u00eda a todos vosotros, me conceda a m\u00ed esa alegr\u00eda eterna que ha preparado para los que le aman\u201d.<\/p>\n<p><strong><b>Promesa cumplida<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, desde Marsella, el 12 de abril de 1885, escribi\u00f3 a un ex joven y ahora director de estudios en Tur\u00edn, el P. Juan Bautista Francesia: \u201cDir\u00e1 a nuestros queridos j\u00f3venes y hermanos que trabajo para ellos y hasta mi \u00faltimo aliento ser\u00e1 para ellos, y que recen por m\u00ed, que sean buenos, que huyan del pecado para que todos podamos alcanzar la salvaci\u00f3n eterna. Todos. <em><i>Que Dieu nous b\u00e9nisse et que la Sainte Vierge nos protege<\/i><\/em>\u201d. El peregrino itinerante y buscador Don Bosco estaba literalmente agotado y por eso ni siquiera se dio cuenta de que estaba concluyendo su breve mensaje en franc\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La habitaci\u00f3n de Don Bosco donde exhal\u00f3 su \u00faltimo aliento (Valdocco, Tur\u00edn) &nbsp; \u201cMe cuesta&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":48409,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":22,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1708,1720,1768,1822,1816,1918,2620],"class_list":["post-48417","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-benefactores","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-gracia","tag-jovenes","tag-oratorio","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48417"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48417\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48420,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48417\/revisions\/48420"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}