{"id":47493,"date":"2025-12-11T08:25:38","date_gmt":"2025-12-11T08:25:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=47493"},"modified":"2025-12-11T08:27:21","modified_gmt":"2025-12-11T08:27:21","slug":"don-giovanni-bocchi-1929-2016-un-misionero-salesiano-entre-italia-y-camerun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/su-recuerdo-es-una-bendicion\/don-giovanni-bocchi-1929-2016-un-misionero-salesiano-entre-italia-y-camerun\/","title":{"rendered":"Don Giovanni Bocchi (1929-2016). Un misionero salesiano entre Italia y Camer\u00fan"},"content":{"rendered":"<p><em>En mayo de 2026 se cumplir\u00e1 el d\u00e9cimo aniversario de la muerte de Don Giovanni Bocchi, salesiano que dedic\u00f3 quince a\u00f1os de su vida a la misi\u00f3n en Camer\u00fan, dejando una huella imborrable en la Iglesia local y en la formaci\u00f3n de numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas. Como uno de los muchos j\u00f3venes cameruneses que se beneficiaron de su ministerio pastoral y de su acompa\u00f1amiento espiritual, siento el deber de testimoniar el impacto que este misionero tuvo en nuestra Iglesia y en mi propia vocaci\u00f3n.<br \/>\nEste retrato biogr\u00e1fico se basa en documentos de archivo, testimonios directos y escritos del propio Don Bocchi desde Camer\u00fan. Es un intento de recuperar la figura de un hombre de Dios que supo ser puente entre culturas diversas, padre espiritual para generaciones de j\u00f3venes y testigo aut\u00e9ntico del Evangelio en tierra de misi\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Las ra\u00edces de Garfagnana y la formaci\u00f3n salesiana<br \/>\n<\/strong>Giovanni Bocchi naci\u00f3 el 8 de marzo de 1929 en Pugliano, una aldea de Minucciano, en la alta Garfagnana de Lucca, hijo de Giuseppe Bocchi y Annunziata Bertoni. Era un mundo campesino, marcado por los ritmos de la naturaleza y por una fe sencilla y robusta. En este contexto monta\u00f1oso, dominado por el Pizzo d&#8217;Uccello y el Pisanino, el joven Giovanni madur\u00f3 esa sensibilidad humana y espiritual que lo caracterizar\u00eda: el valor del esfuerzo, la solidaridad y la esencialidad.<\/p>\n<p>A los diecisiete a\u00f1os ingres\u00f3 en la congregaci\u00f3n salesiana. El 27 de agosto de 1946 cruz\u00f3 el umbral del noviciado de Varazze, iniciando un largo camino de formaci\u00f3n. El 28 de agosto de 1947 emiti\u00f3 la primera profesi\u00f3n religiosa trienal en Varazze, prometiendo vivir en pobreza, castidad y obediencia. Renov\u00f3 los votos el 25 de agosto de 1950, siempre en Varazze. El 7 de septiembre de 1952, en Alassio, emiti\u00f3 la profesi\u00f3n perpetua, uni\u00e9ndose para siempre a la congregaci\u00f3n salesiana.<\/p>\n<p>El camino hacia el sacerdocio continu\u00f3 con los estudios teol\u00f3gicos en Bollengo, donde recibi\u00f3 progresivamente las \u00f3rdenes: lector (1 de enero de 1955), ac\u00f3lito (30 de junio de 1955), subdi\u00e1cono (1 de julio de 1956) y di\u00e1cono (1 de enero de 1957). Finalmente, el 1 de julio de 1957, fue ordenado presb\u00edtero en Bollengo. A los veintiocho a\u00f1os, Don Giovanni Bocchi era sacerdote para siempre, listo para dedicar su vida a la salvaci\u00f3n de las almas. En la escuela de Don Bosco hab\u00eda asimilado el Sistema Preventivo, basado en la raz\u00f3n, la religi\u00f3n y la amabilidad, transform\u00e1ndolo en un estilo de vida.<br \/>\n<strong>Los primeros pasos del ministerio en Italia<br \/>\n<\/strong>Desde el 11 de septiembre de 1963 hasta el 11 de septiembre de 1966, Don Bocchi ocup\u00f3 el cargo de director de la casa salesiana de Savona. Pero su oficina era el patio, su escritorio era el confesionario. Le encantaba estar entre los muchachos, que ve\u00edan en \u00e9l un padre y un amigo. Fue precisamente en estos a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a manifestarse su particular vocaci\u00f3n de confesor y director espiritual. Entre sus penitentes se encontraba Vera Grita, joven maestra que se convertir\u00eda en Cooperadora salesiana y cuya causa de beatificaci\u00f3n est\u00e1 hoy en curso. Don Bocchi la acompa\u00f1\u00f3 en su camino espiritual desde 1963, ayud\u00e1ndola a discernir la voluntad de Dios.<\/p>\n<p><strong>Desde el 11 de septiembre de 1966 hasta el 22 de julio de 1970, en G\u00e9nova-Sampierdarena,<\/strong> Don Bocchi fue delegado inspectorial para los apostolados sociales. Se dedic\u00f3 a la asistencia de los obreros y sus familias, llevando el Evangelio a las f\u00e1bricas y a los barrios populares. Era un sacerdote de frontera, que buscaba promover la dignidad humana y cristiana de los trabajadores. Esta experiencia enriqueci\u00f3 su sensibilidad pastoral y lo prepar\u00f3 para comprender las din\u00e1micas de la pobreza que luego encontrar\u00eda en \u00c1frica.<\/p>\n<p><strong>El 22 de julio de 1970 lleg\u00f3 a La Spezia-Canaletto<\/strong>, ciudad que se convertir\u00eda en su segundo hogar durante muchos a\u00f1os. Desde el 1 de septiembre de 1976 hasta el 23 de junio de 1981 fue p\u00e1rroco de Mar\u00eda Auxiliadora en Canaletto, demostrando ser un pastor incansable. Su puerta siempre estaba abierta, su predicaci\u00f3n sencilla y profunda. Pero era sobre todo en el confesionario donde Don Bocchi ejerc\u00eda su carisma m\u00e1s grande: pasaba horas escuchando, consolando, perdonando. Era un ministro de la misericordia de Dios.<\/p>\n<p>El 23 de junio de 1981 fue nombrado director de la comunidad salesiana de La Spezia. Pero su coraz\u00f3n siempre estaba dirigido a los j\u00f3venes, a la misi\u00f3n. <strong>Sent\u00eda un fuerte deseo de partir hacia tierras lejanas<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>La llamada de \u00c1frica<br \/>\n<\/strong>En 1982, cuando Don Giovanni Bocchi parti\u00f3 hacia Camer\u00fan, ya hab\u00eda superado los cincuenta a\u00f1os. Ya no era un joven, sino un sacerdote maduro, con una s\u00f3lida experiencia pastoral. Su decisi\u00f3n de abrazar la misi\u00f3n africana representaba una elecci\u00f3n valiente, que testimoniaba su profunda libertad interior y su total disponibilidad a la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>La congregaci\u00f3n salesiana estaba viviendo un fuerte impulso <strong>misionero hacia \u00c1frica, en el marco del \u00abProyecto \u00c1frica\u00bb lanzado por el Rector Mayor Don Egidio Vigan\u00f2<\/strong>. Como escribir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, \u00c1frica se hab\u00eda convertido en \u00abla joya de la corona\u00bb de su vida sacerdotal. Con el entusiasmo de un novicio y la sabidur\u00eda de un veterano, se prepar\u00f3 para convertirse en \u00abafricano con los africanos\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Fundaci\u00f3n de una nueva presencia salesiana<br \/>\nEl 1 de septiembre de 1982, Don Giovanni Bocchi lleg\u00f3 a Camer\u00fan para fundar, junto con los hermanos Don Rizzato y Don De Marchi<\/strong>, una nueva presencia salesiana en Ebolowa. La ciudad, que contaba con unos 38.000 habitantes, acababa de convertirse en capital de la provincia del Centro-Sur. La parroquia confiada a los salesianos presentaba dimensiones incre\u00edbles: abarcaba casi toda la ciudad con 13 barrios e inclu\u00eda 5 pistas con un total de unos 160 km, a lo largo de los cuales se encontraban m\u00e1s de 40 aldeas, cada una con su propia capilla. Geogr\u00e1ficamente cubr\u00eda m\u00e1s de 9.000 km\u00b2, con 45.000 habitantes.<\/p>\n<p>Las giras pastorales duraban meses, y el sacerdote permanec\u00eda fuera de casa tres o cuatro d\u00edas a la semana. Era un campo de trabajo inmenso, que los tres misioneros afrontaron con una dedicaci\u00f3n extraordinaria.<\/p>\n<p>Don Bocchi se lanz\u00f3 inmediatamente al aprendizaje de la lengua local, el Bulu, para comunicarse eficazmente con la poblaci\u00f3n. Adem\u00e1s del ministerio parroquial, se comprometi\u00f3 en el desarrollo de obras educativas y sociales que cambiar\u00edan el rostro de la misi\u00f3n. La escuela cat\u00f3lica se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en una de las m\u00e1s grandes del sur de Camer\u00fan, con 1.350 alumnos de primaria.<\/p>\n<p>Paralelamente, se crearon obras de formaci\u00f3n profesional: una grandiosa carpinter\u00eda, seguida de la mec\u00e1nica automotriz y la reparaci\u00f3n de audio y video. Ten\u00eda una visi\u00f3n integral de la educaci\u00f3n, que no se limitaba a la instrucci\u00f3n sino que comprend\u00eda la formaci\u00f3n profesional y el acompa\u00f1amiento humano. La gente lo llamaba \u00abFata\u00bb (padre) y lo acog\u00eda con afecto.<\/p>\n<p><strong>El encuentro que cambi\u00f3 mi vida<br \/>\n<\/strong>Es en este contexto donde tuvo lugar mi encuentro personal con Don Bocchi, un encuentro que cambiar\u00eda el curso de mi vida. Frecuentaba el seminario menor San Juan XXIII de Ebolowa, convencido de que deb\u00eda convertirme en sacerdote diocesano \u2013 mi padre era catequista formado por los misioneros espiritanos.<\/p>\n<p>Don Bocchi ven\u00eda regularmente a nuestro seminario como confesor. La actitud de los salesianos hacia nosotros, los seminaristas, resultaba sorprendente en comparaci\u00f3n con la distancia institucional a la que est\u00e1bamos acostumbrados. Nunca hab\u00eda visto sacerdotes tan cercanos a los j\u00f3venes, tan solidarios, tan paternales, tan sonrientes, que se dejaban acercar, tocar y ensuciar por los ni\u00f1os y los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Todo comenz\u00f3 con un partido de f\u00fatbol entre nosotros, los seminaristas, y <em>los j\u00f3venes del Centro Don Bosco<\/em>. Fue en esa ocasi\u00f3n cuando vi por primera vez a sacerdotes que jugaban con los muchachos, que re\u00edan y bromeaban con naturalidad. Era un estilo pastoral que me interpelaba profundamente.<\/p>\n<p><strong>El \u00abmalentendido\u00bb que se convirti\u00f3 en vocaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Mi hermano menor Luc frecuentaba el oratorio salesiano, amigo del Padre Alcide (Don Alcide Baggio, ahora misionero en Kinshasa, en el Congo Democr\u00e1tico). Cuando le expres\u00e9 mi admiraci\u00f3n por esta forma de ser sacerdotes, \u00e9l le refiri\u00f3 a Don Bocchi que yo deseaba ser salesiano. Pero Don Bocchi no se limit\u00f3 a tomar nota. Me ofreci\u00f3 las Memorias del Oratorio y una biograf\u00eda de Domingo Savio: \u00abLee, y luego hablamos\u00bb.<\/p>\n<p>No impon\u00eda, sino que propon\u00eda; ofrec\u00eda herramientas de discernimiento. Esta actitud revelaba su profunda confianza en la libertad de la persona y en la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Tambi\u00e9n es cierto que, siendo \u00e9l mi confesor y amigo de mi padre, pod\u00eda decir que me conoc\u00eda bien. La lectura de esos textos me abri\u00f3 un horizonte completamente nuevo: cuando descubr\u00ed la vida de Don Bosco y de su alumno Domingo Savio, comprend\u00ed la raz\u00f3n de la actitud que los salesianos mostraban hacia nosotros, los j\u00f3venes.<\/p>\n<p><strong>Las dificultades institucionales y el coraje pastoral<br \/>\n<\/strong>Mi elecci\u00f3n de acercarme a los salesianos no fue bien vista por los superiores del seminario diocesano. El obispo me convoc\u00f3: \u00abEsc\u00fachame bien, hijo. Si por alguna raz\u00f3n no sigues con los salesianos, no vuelvas nunca a mi di\u00f3cesis, porque fuiste a ellos sin mi permiso\u00bb.<\/p>\n<p>Era una amenaza que me asust\u00f3 profundamente. Pero Don Bocchi, al enterarse de la situaci\u00f3n, se escandaliz\u00f3. Me acompa\u00f1\u00f3 personalmente a Sangmelima, donde el obispo Mons. Jean-Baptiste Ama, para aclarar la cuesti\u00f3n, asegur\u00e1ndome que si esa era realmente la voluntad de Dios, podr\u00eda continuar sin problemas. <strong>Su firmeza al defender la libertad de conciencia fue determinante para mi vocaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p>Don Bocchi tambi\u00e9n ten\u00eda el don del humor. Vi\u00e9ndome a\u00fan indeciso, me dijo con una sonrisa: \u00abSi Dios te llama, nadie puede oponerse. Yo mismo de joven intent\u00e9 resistirme, y mira lo que Dios me hizo\u00bb \u2013 se\u00f1alando en broma su cabeza sin cabello. Del miedo inicial, me ech\u00e9 a re\u00edr. Era su manera: con bondad y afecto te ayudaba a descubrir el proyecto de Dios, transformando incluso los momentos de tensi\u00f3n en ocasiones de crecimiento.<\/p>\n<p>Su acompa\u00f1amiento se caracterizaba por algunos elementos fundamentales: <strong>respeto a la libertad (\u00abReza, reflexiona y luego decide t\u00fa\u00bb), paciencia en el tiempo de discernimiento, confianza en la Providencia (\u00abSi es voluntad de Dios, se abrir\u00e1 camino\u00bb) y cercan\u00eda humana concreta<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Livorno y luego Yaund\u00e9: el sue\u00f1o del Santuario<br \/>\n<\/strong>El 26 de junio de 1990, Don Bocchi regres\u00f3 temporalmente a Italia. Desde el 26 de junio de 1990 hasta el 26 de junio de 1992 fue director de la comunidad salesiana de Livorno. Fue un per\u00edodo de descanso necesario despu\u00e9s de ocho a\u00f1os intens\u00edsimos en \u00c1frica, pero tambi\u00e9n un tiempo en el que mantuvo vivos los contactos con la misi\u00f3n camerunesa y se dedic\u00f3 a la sensibilizaci\u00f3n misionera entre los benefactores toscanos. Hab\u00eda permanecido en contacto con grupos de amigos en Toscana, y el de Livorno era uno de los m\u00e1s activos en apoyar a Don Bocchi en iniciativas de sensibilizaci\u00f3n y solidaridad.<\/p>\n<p>El 26 de junio de 1992, Don Bocchi regres\u00f3 a Camer\u00fan, esta vez a Yaund\u00e9, a la parroquia de Mimboman. Inicialmente fue encargado (del 1 de septiembre de 1992 al 1 de septiembre de 1993), pero su servicio durar\u00eda, con una interrupci\u00f3n, hasta 1999. El traslado representaba un nuevo desaf\u00edo: de la realidad provincial de Ebolowa a la complejidad de una gran metr\u00f3polis africana en r\u00e1pido crecimiento, con urbanizaci\u00f3n salvaje, desempleo juvenil y difusi\u00f3n de nuevas sectas religiosas.<\/p>\n<p>Del 6 de julio de 1993 al 1 de septiembre de 1995, Don Bocchi fue llamado de nuevo a Italia como director de la comunidad salesiana de Pietrasanta. Fue un per\u00edodo relativamente breve pero significativo, en el que continu\u00f3 su ministerio sacerdotal en el territorio toscano. El 1 de septiembre de 1995 Don Bocchi regres\u00f3 a Yaund\u00e9-Mimboman, esta vez como vicario (1995-1996) y luego como p\u00e1rroco (del 1 de septiembre de 1996 al 1 de septiembre de 1999), ocupando simult\u00e1neamente tambi\u00e9n el cargo de vicario en el \u00faltimo a\u00f1o (desde el 1 de septiembre) se dedic\u00f3 con pasi\u00f3n a la animaci\u00f3n del oratorio de Mimboman, que r\u00e1pidamente se convirti\u00f3 en un punto de referencia para cientos de j\u00f3venes del barrio y de la ciudad. <strong>Su estilo segu\u00eda siendo el de siempre: cercan\u00eda a los j\u00f3venes, amor por los pobres, celo por las almas<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>El proyecto del Santuario de Mar\u00eda Auxiliadora<br \/>\n<\/strong>El proyecto m\u00e1s ambicioso fue la ideaci\u00f3n de un Santuario dedicado a Mar\u00eda Auxiliadora, una empresa audaz que parec\u00eda superar las fuerzas humanas. Pero <strong>Don Bocchi ve\u00eda la sed de Dios de la gente, el deseo de un lugar sagrado<\/strong>. El Santuario deb\u00eda ser un centro de irradiaci\u00f3n de la fe, no solo un edificio. Involucr\u00f3 a la comunidad cristiana, busc\u00f3 benefactores, moviliz\u00f3 a los amigos en Italia. <strong>Aunque no pudo ver la obra terminada debido a su regreso por motivos de salud, sent\u00f3 las bases para una realizaci\u00f3n que otros, hasta hoy, intentan llevar a cabo.<\/strong><\/p>\n<p>Para \u00e9l, Mar\u00eda no era una devoci\u00f3n m\u00e1s, sino la madre, la gu\u00eda, la inspiradora de toda su vida de salesiano y de misionero. Hab\u00eda aprendido de Don Bosco a confiar en ella, a invocarla en los momentos de dificultad.<\/p>\n<p><strong>El regreso definitivo a Italia y los \u00faltimos a\u00f1os<br \/>\n<\/strong>En 1999, despu\u00e9s de quince a\u00f1os de intensa actividad misionera en \u00c1frica, marcados tambi\u00e9n por per\u00edodos de servicio en Italia, la salud de Don Bocchi comenz\u00f3 a declinar seriamente, puesta a prueba por el clima y la vida de sacrificio. Se vio obligado con gran dolor a dejar su amada tierra africana, afrontando esta nueva prueba con la misma fe y abandono que hab\u00eda caracterizado su ministerio.<\/p>\n<p>Aquel a\u00f1o, el 11 de julio, represent\u00f3 para ambos un giro radical y definitivo. Precisamente en aquel Oratorio y en aquella parroquia destinada a convertirse en futuro santuario, Don Bocchi pudo asistir a mi ordenaci\u00f3n sacerdotal. Para \u00e9l era la culminaci\u00f3n de una misi\u00f3n educativa: hab\u00eda escrito y presentado personalmente mi candidatura al obispo, seg\u00fan el rito lit\u00fargico, acompa\u00f1\u00e1ndome desde los trece a\u00f1os hasta la edad adulta, encontr\u00e1ndome incluso una familia adoptiva en Franco y Carla Sommella en Spezia, Vezzano Ligure.<\/p>\n<p>El d\u00eda de la ordenaci\u00f3n sacerdotal, me qued\u00e9 sin palabras. Le\u00eda en sus ojos la misma alegr\u00eda que brillaba en los de mis padres africanos. La separaci\u00f3n que sigui\u00f3, aunque dolorosa, marc\u00f3 para \u00e9l la conclusi\u00f3n de un camino: mi confesor y padre espiritual ve\u00eda realizada su obra, llevada a t\u00e9rmino en el signo de una misi\u00f3n cumplida.<\/p>\n<p><strong>Entre Pisa y La Spezia: el ministerio del perd\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Menos de dos meses despu\u00e9s, es decir, del 1 de septiembre de 1999 al 30 de junio de 2000, Don Bocchi regres\u00f3 brevemente a La Spezia-Canaletto, la comunidad que ya hab\u00eda conocido en los a\u00f1os setenta. Del 30 de junio de 2000 al 1 de septiembre de 2004 fue director y p\u00e1rroco en Pisa de la parroquia de Don Bosco y San Ranieri. A pesar de la edad y las dolencias, se entreg\u00f3 con generosidad.<\/p>\n<p>El 1 de septiembre de 2004 fue trasladado a La Spezia, a la parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de las Nieves, donde hasta el final de sus d\u00edas se dedic\u00f3 a lo que le gustaba llamar el \u00abministerio del perd\u00f3n\u00bb. Acog\u00eda a todos con una sonrisa luminosa que transmit\u00eda alegr\u00eda y serenidad. Se convirti\u00f3 en un punto de referencia espiritual para toda la ciudad. <strong>Su fama de confesor sabio y misericordioso se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente: los fieles que acud\u00edan a su confesionario eran verdaderamente un r\u00edo<\/strong>, y para ellos Don Gianni siempre estaba disponible. Acog\u00eda a todos con la misma paciencia, la misma bondad. No miraba el reloj, no se cansaba de escuchar. <strong>Para \u00e9l, cada alma era un tesoro precioso<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>El privilegio de la indulgencia plenaria recibido en \u00c1frica<br \/>\n<\/strong>En estos a\u00f1os, Don Bocchi ejerci\u00f3 un privilegio especial que <strong>hab\u00eda recibido del Papa Juan Pablo II durante una de sus visitas a Camer\u00fan: la facultad de impartir la indulgencia plenaria<\/strong>. Era un reconocimiento de su santidad de vida y de su fidelidad al Evangelio. Ejerci\u00f3 este privilegio con gran humildad, feliz de poder ofrecer a los fieles no solo el perd\u00f3n sino tambi\u00e9n la remisi\u00f3n total de la pena.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos a\u00f1os estuvieron marcados por la enfermedad, que se agrav\u00f3 progresivamente. Pero nunca perdi\u00f3 su serenidad. Continu\u00f3 orando, ofreciendo, bendiciendo. <strong>Se prepar\u00f3 para el encuentro con el Se\u00f1or con la paz en el coraz\u00f3n, con la certeza de haber librado la buena batalla<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>El \u00faltimo adi\u00f3s<br \/>\n<\/strong>Don Giovanni Bocchi falleci\u00f3 el 1 de mayo de 2016 en La Spezia, a la edad de ochenta y siete a\u00f1os. Los funerales se celebraron en la iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de las Nieves en La Spezia, presididos por monse\u00f1or Luigi Ernesto Palletti, obispo de la di\u00f3cesis, con la presencia de numerosos sacerdotes y una gran multitud conmovida. Fue el \u00faltimo y coral abrazo a un padre, testimonio del afecto y la estima ganados en todos los a\u00f1os de su ministerio.<\/p>\n<p><strong>El testimonio de Don Karim Madjidi<br \/>\n<\/strong>Al rito asisti\u00f3 Don Karim Madjidi, entonces vicario inspectorial de la Circunscripci\u00f3n Central (2015-2018), quien ilustr\u00f3 la figura y la obra de Don Bocchi. Subray\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda sido un gran sacerdote que hab\u00eda sabido dar toda su vida al Se\u00f1or, acogiendo todas sus obediencias, cambiando continuamente de ciudad, siempre al servicio, en el oratorio.<\/p>\n<p>Don Karim destac\u00f3 el impacto duradero en la Iglesia camerunesa: Don Bocchi hab\u00eda seguido a muchos j\u00f3venes que se hab\u00edan preparado para ser sacerdotes, a muchas monjas. Su forma de ser sacerdote \u2013que <strong>invitaba a todos a rezar a la Virgen, a acercarse a la confesi\u00f3n, a la Eucarist\u00eda, pero con un sentido humano, verdaderamente humano, cercano<\/strong>\u2013 hab\u00eda dejado una profunda huella.<\/p>\n<p>Sus restos mortales descansan ahora en el cementerio de su pueblo natal, Pugliano, entre las monta\u00f1as que lo vieron nacer. Es un regreso simb\u00f3lico a las ra\u00edces, a la tierra que lo form\u00f3, a las monta\u00f1as que le ense\u00f1aron la solidez de la fe.<\/p>\n<p><strong>El legado espiritual<br \/>\n<\/strong>El legado m\u00e1s precioso de Don Giovanni Bocchi no se encuentra en las obras materiales, por grandes que sean, sino en los corazones que transform\u00f3. Su predicaci\u00f3n, y sobre todo su testimonio, favorecieron muchas conversiones a la fe y el surgimiento de numerosas vocaciones religiosas y sacerdotales.<\/p>\n<p>Numerosos j\u00f3venes, gracias a su ministerio, abrazaron la vida sacerdotal o religiosa. Otros se comprometieron como laicos en la Iglesia y en la sociedad. Mi propia vocaci\u00f3n es fruto de su acompa\u00f1amiento. Hoy, como psic\u00f3logo de la educaci\u00f3n, predicador y desde hace algunos a\u00f1os miembro del Consejo General de los Salesianos, llevo adelante el legado de aquella semilla que \u00e9l plant\u00f3 en mi coraz\u00f3n de joven seminarista incierto.<\/p>\n<p><strong>Los \u00abJean Bocchi\u00bb de Camer\u00fan<br \/>\n<\/strong>Todav\u00eda hoy, en Camer\u00fan, <strong>muchos ni\u00f1os llevan el nombre \u00abJean Bocchi\u00bb en honor al misionero<\/strong>. Para las madres africanas, dar el nombre de una persona a sus hijos es el reconocimiento m\u00e1s alto: significa que esa persona ha salvado su vida o la de sus familias. Es un gesto que va m\u00e1s all\u00e1 del afecto, que testimonia una gratitud profunda. <strong>Estos ni\u00f1os son la memoria viva de un padre que am\u00f3 sin reservas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un m\u00e9todo educativo universal<br \/>\n<\/strong>Don Bocchi supo encarnar el carisma salesiano en tierra africana, adapt\u00e1ndolo al contexto local sin traicionar su esencia. Demostr\u00f3 la validez universal del Sistema Preventivo de Don Bosco. Aprendi\u00f3 nuestra lengua Bulu, comprendi\u00f3 las din\u00e1micas sociales, <strong>supo hacerse africano con los africanos<\/strong> sin perder su identidad de salesiano. Su testimonio demuestra que la evangelizaci\u00f3n aut\u00e9ntica no es imposici\u00f3n de modelos externos, sino encarnaci\u00f3n del Evangelio en la cultura local, respetuosa de las diversidades y valorizadora de las riquezas humanas de cada pueblo.<br \/>\nCasi diez a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, la figura de Don Giovanni Bocchi sigue viva. Para nosotros en Camer\u00fan <strong>fue un padre en la fe, que supo ayudarnos sin asistencialismo, formarnos y desafiarnos sin colonialismo cultural. Crey\u00f3 en nuestras potencialidades y respet\u00f3 nuestra dignidad<\/strong>.<\/p>\n<p>Su legado contin\u00faa en las obras que fund\u00f3, en las vocaciones que suscit\u00f3, en los \u00abJean Bocchi\u00bb que llevan su nombre. Pero sobre todo contin\u00faa en el m\u00e9todo educativo que transmiti\u00f3 y en el amor por los j\u00f3venes que testimoni\u00f3.<\/p>\n<p><em>Don Alphonse OWOUDOU, sdb<br \/>\nConsejero Regional \u00c1frica Central y Occidental<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En mayo de 2026 se cumplir\u00e1 el d\u00e9cimo aniversario de la muerte de Don Giovanni&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47486,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":16,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[2566,1720,1762,2558,2198,1816,1894,1960,2620,2020,2026],"class_list":["post-47493","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-su-recuerdo-es-una-bendicion","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-creatividad-salesiana","tag-dios","tag-educacion","tag-jovenes","tag-misiones","tag-salesianos","tag-testigos","tag-viajes","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47493","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47493"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47493\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47496,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47493\/revisions\/47496"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47486"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47493"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47493"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47493"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}