{"id":47282,"date":"2025-11-28T13:42:05","date_gmt":"2025-11-28T13:42:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=47282"},"modified":"2025-11-28T13:43:58","modified_gmt":"2025-11-28T13:43:58","slug":"tu-turno-dijo-el-enterrador-1868","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/suenos-de-don-bosco\/tu-turno-dijo-el-enterrador-1868\/","title":{"rendered":"\u00a1Tu turno! dijo el enterrador (1868)"},"content":{"rendered":"<p><em>En el sue\u00f1o que Don Juan Bosco narr\u00f3 a sus j\u00f3venes la noche del 30 de octubre de 1868, el patio del Oratorio de Valdocco se transforma en un sombr\u00edo teatro de espera. Al caer el crep\u00fasculo, irrumpen dos sepultureros con un ata\u00fad, lo depositan en el centro, lo abren y, guiados por la luz de la luna, buscan entre los muchachos a quien lleva en la frente la sentencia \u00abMorir\u00e1s\u00bb. \u00abTe toca a ti\u00bb, pronuncian, agarrando al elegido mientras este implora tiempo para arrepentirse. La escena, cargada de tensi\u00f3n, se disuelve en la advertencia de Don Bosco: estar siempre preparados, confesarse, obtener la indulgencia plenaria de Todos los Santos, ya que la muerte llega inesperadamente. Don Gioachino Berto, presente, dej\u00f3 fiel testimonio de ello. El sue\u00f1o, acogido con temor y fe, anunci\u00f3 un funeral real pocos meses despu\u00e9s.<\/em><\/p>\n<p>La noche del 30 de octubre cont\u00f3 un sue\u00f1o:<\/p>\n<p>El motivo de haberos reunido a todos aqu\u00ed es porque quiero contaros alguna cosilla, tanto a los estudiantes como a los aprendices. Imaginaos ver a todos los alumnos en el Patio divirti\u00e9ndose. De Pronto comienza a oscurecer, cesan los juegos y los gritos; se forman numerosos corrillos esperando que la campana d\u00e9 la se\u00f1al para ir al estudio; todav\u00eda hay algunos paseando; entretanto la noche avanza y apenas se puede distinguir a un muchacho de otro salvo que uno se acerque mucho. Y he aqu\u00ed que entran por la porter\u00eda dos sepultureros que, caminando acompasadamente, llevan a hombros un ata\u00fad. Los muchachos, al verlos pasar, se retiran. Los dos hombres prosiguen adelante y colocan el ata\u00fad en el suelo en medio del patio que est\u00e1 ante la Administraci\u00f3n interna del Oratorio. Los muchachos se colocan alrededor en c\u00edrculo, pero todos tienen miedo de hablar.<br \/>\nLos sepultureros levantan la tapa del ata\u00fad.<br \/>\nEn aquel momento aparece la luna con su luz clara y penetrante, da una vuelta lentamente alrededor de la c\u00fapula de la iglesia de Mar\u00eda Auxiliadora, da una segunda vuelta y despu\u00e9s comienza una tercera, pero no la llega a terminar y se detiene sobre la iglesia, como si estuviera para caer.<\/p>\n<p>Entretanto, apenas la luna comenz\u00f3 a iluminar el patio, uno de los sepultureros dio una vuelta, despu\u00e9s otra ante las filas de los alumnos, mirando fijamente el rostro de cada uno, hasta que, al ver a uno en cuya frente estaba escrita la palabra: Morir\u00e9is (morir\u00e1s), lo tom\u00f3 para meterlo en la caja.<br \/>\n&#8211; A ti te toca, le dijo.<br \/>\nPero el muchacho comenz\u00f3 a gritar:<br \/>\n&#8211; Soy muy joven; querr\u00eda prepararme, hacer las obras buenas que a\u00fan no he hecho.<\/p>\n<p>&#8211; Yo no debo contestar a esto. &#8211; Al menos d\u00e9jeme que pueda ir a ver a mis padres.<br \/>\n&#8211; No puedo responder a esto. \u00bfVes all\u00ed la luna? Pues ya ha dado una vuelta, y despu\u00e9s otra y luego un poco m\u00e1s de media. Apenas desaparezca, tendr\u00e1s que venir conmigo. Poco despu\u00e9s, la luna desapareci\u00f3 en el horizonte y el sepulturero tom\u00f3 al muchacho por la cintura, lo tendi\u00f3 en la caja, puso la tapa y, sin m\u00e1s, se la llev\u00f3 con ayuda del compa\u00f1ero.<\/p>\n<p>Ya hab\u00e9is o\u00eddo mi relato; ahora tomadlo como si fuera una f\u00e1bula o cosa semejante, o bien un sue\u00f1o; lo que quer\u00e1is. En una ocasi\u00f3n cont\u00e9 un sue\u00f1o en el que hab\u00eda visto el ata\u00fad de un joven colocado all\u00e1, bajo los p\u00f3rticos. Aquel muchacho muri\u00f3 y se observ\u00f3 que, a pesar de que se les hab\u00eda advertido a los sepultureros que ten\u00edan que pasar por cierta parte, \u00e9stos, al bajar al patio, dijeron que les faltaba algo y, para no dejar la caja en medio del patio, la colocaron bajo los p\u00f3rticos, en el mismo lugar en que yo la vi durante el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Que cada uno se pregunte a s\u00ed mismo: &#8211; No ser\u00e9 yo? Y que viva contento y alegre. Pero estemos todos preparados, para que despu\u00e9s de las dos vueltas y media de la luna, esto es, cuando pasen dos meses y un poco m\u00e1s de medio, aqu\u00e9l a quien le toque morir est\u00e9 preparado. Recordad que la muerte se acerca como un ladr\u00f3n nocturno. Y por eso aprovech\u00e9monos de este aviso celebrando bien la festividad de Todos los Santos. Se puede ganar indulgencia plenaria y, para lograrla, no es necesario confesarse el domingo, con tal de que uno haya recibido este sacramento dentro de los ocho d\u00edas. Despu\u00e9s de ganar la indulgencia plenaria, se est\u00e1 delante del Se\u00f1or como si se acabara de recibir el Bautismo.<br \/>\nMa\u00f1ana es tambi\u00e9n ayuno; haced alguna mortificaci\u00f3n.<br \/>\nDe este sue\u00f1o nos dej\u00f3 testimonio don Joaqu\u00edn Berto.<br \/>\nEsta predicci\u00f3n deber\u00eda haberse cumplido hacia la mitad de enero de 1869. Los alumnos, en su inmensa mayor\u00eda, as\u00ed lo cre\u00edan. Nosotros a\u00f1adiremos aqu\u00ed una observaci\u00f3n, que hace el mismo Joaqu\u00edn Berto, y es la siguiente: \u00abNosotros est\u00e1bamos ya acostumbrados a comprobar el cumplimiento de tales predicciones, de forma que nos habr\u00eda causado estupor, consider\u00e1ndolo como una excepci\u00f3n de la regla, el ver que alguna no se realizaba. Me acuerdo de un solo caso en el que sucedi\u00f3 esto y fue en relaci\u00f3n con el joven C&#8230;, el cual cay\u00f3 gravemente enfermo, pero despu\u00e9s de haber recibido el Santo Vi\u00e1tico y quiz\u00e1s tambi\u00e9n la Extremaunci\u00f3n, mejor\u00f3; vive todav\u00eda y es sacerdote. El Siervo de Dios me dijo entonces que el tal era uno de los que deb\u00edan morir, pero a\u00f1adi\u00f3: &#8211; El Se\u00f1or ha sido misericordioso con \u00e9l, debido a las oraciones que se han rezado seg\u00fan su intenci\u00f3n y tal vez tambi\u00e9n porque no estaba preparado\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el sue\u00f1o que Don Juan Bosco narr\u00f3 a sus j\u00f3venes la noche del 30&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":47276,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":45,"footnotes":""},"categories":[186],"tags":[1738,2636,2558,1768,2198,1828,1816,1966,1972,1984],"class_list":["post-47282","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-suenos-de-don-bosco","tag-catequesis","tag-consejos","tag-dios","tag-don-bosco","tag-educacion","tag-gracias-recibidas","tag-jovenes","tag-salvacion","tag-santos","tag-suenos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47282"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47282\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47285,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47282\/revisions\/47285"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47276"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}