{"id":47200,"date":"2025-11-25T09:57:43","date_gmt":"2025-11-25T09:57:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=47200"},"modified":"2025-11-25T09:59:26","modified_gmt":"2025-11-25T09:59:26","slug":"educar-para-el-trabajo-y-la-solidaridad-con-san-francisco-de-sales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/educar-para-el-trabajo-y-la-solidaridad-con-san-francisco-de-sales\/","title":{"rendered":"Educar para el trabajo y la solidaridad con San Francisco de Sales"},"content":{"rendered":"<p>El chico, una vez crecido, est\u00e1 destinado a integrarse m\u00e1s o menos r\u00e1pidamente en el tejido social y econ\u00f3mico a trav\u00e9s de los estudios o el aprendizaje de un oficio. En tiempos de Francisco de Sales, para la gran mayor\u00eda de los j\u00f3venes, el aprendizaje \u00aben el lugar de trabajo\u00bb comenzaba muy temprano, hasta el punto de que pasaban de la infancia a la edad adulta sin ninguna etapa intermedia. Eran raros aquellos que, como el futuro obispo de Ginebra, segu\u00edan un largo curr\u00edculo de estudios con vistas a la carrera a la que estaban destinados.<\/p>\n<p><strong>Preparaci\u00f3n para la vida activa en la sociedad<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El estudio y el trabajo serv\u00edan primero a quienes se dedicaban a ellos, pero su utilidad se extend\u00eda normalmente a la familia y a la sociedad. Como estudiante en Par\u00eds, el joven Francisco expresaba su ideal de vida en t\u00e9rminos de servicio. A un amigo de su padre que vino a visitarlo, le escrib\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u00abPuesto que me encuentro en el mejor per\u00edodo de mis estudios, me sentir\u00e9 m\u00e1s fuertemente animado a proseguir los estudios emprendidos, los cuales, como oso augurarme (sin lisonjearme), me conducir\u00e1n al buen fin que deseo con la ayuda de Dios, que es el de poder servirle bien a \u00c9l en primer lugar y, secundariamente, de rendir buenos servicios a vosotros, hacia quien tengo tantos deberes de gratitud\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Como se ve, despu\u00e9s del servicio a Dios, Francisco de Sales aspiraba a prepararse para el servicio al pr\u00f3jimo.<br \/>\nConvertido en obispo muy integrado en la sociedad de su tiempo, se comprometi\u00f3, seg\u00fan sus posibilidades, en ayudar a la juventud a formarse. Su ec\u00f3nomo, Georges Rolland, nos informa que Francisco de Sales mantuvo durante aproximadamente un a\u00f1o \u00aben su casa\u00bb a un joven convertido, lo hizo estudiar en el colegio de los jesuitas en Chamb\u00e9ry, \u00abtambi\u00e9n le dio alimento y ropa\u00bb; a otro joven \u00able hizo aprender, a sus expensas, el oficio de afilador\u00bb y a otro m\u00e1s \u00abel oficio de cantero\u00bb. Le tocaba emplear j\u00f3venes para los servicios dom\u00e9sticos.<\/p>\n<p>En un contexto social en el que la mayor\u00eda de las personas abrazaba un estado de vida y una profesi\u00f3n sin poder elegir realmente, Francisco de Sales les ense\u00f1aba a hacer de cada tipo de \u00abvacaci\u00f3n\u00bb una vocaci\u00f3n y un servicio. Las dos palabras casi hom\u00f3nimas de <em>vacaci\u00f3n y vocaci\u00f3n<\/em> le serv\u00edan para valorar en cada uno la profesi\u00f3n, el deber o el encargo propio, hasta el punto de convertirlo en un criterio incluso para la devoci\u00f3n. Afirmaba que cada uno debe aprender a \u00abpasar de la oraci\u00f3n a todos los diversos tipos de actividades que [sus] compromisos y [su] profesi\u00f3n justa y leg\u00edtimamente le exigen\u00bb; \u00abun abogado debe saber pasar de la oraci\u00f3n a la defensa; el comerciante a sus negocios; la mujer casada a sus deberes familiares y al ajetreo dom\u00e9stico\u00bb. Todo deb\u00eda ser conforme al tipo de ocupaci\u00f3n de cada persona. Tambi\u00e9n el prop\u00f3sito de la <em>Filotea<\/em> era ense\u00f1ar una devoci\u00f3n que fuera \u00abconveniente a toda clase de vocaci\u00f3n y de profesi\u00f3n\u00bb. Incluso la humildad, tan estimada por el autor, deb\u00eda ser \u00abconforme a la propia vacaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>El valor del trabajo<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El aprendizaje de la \u00abnobleza\u00bb del trabajo comienza en la familia. En una carta en lat\u00edn a los hijos de su amigo Antoine Favre, Francisco de Sales los invitaba a modelarse en su padre jugando con el significado de la palabra latina <em>faber<\/em>:<\/p>\n<p><em>Hac\u00e9is muy bien en imitar los ejemplos de vuestro ilustre y excelente padre, escribi\u00e9ndome con un tono tan afectuoso. Imitad con sumo respeto este vuestro modelo; tened, d\u00eda y noche, vuestra mirada fija en sus excelentes ejemplos, amigos querid\u00edsimos. As\u00ed, mientras ahora sois excelentes aprendices [de Favre], saldr\u00e9is de su taller como nobil\u00edsimos artesanos (\u201cfabri nobilissimi<\/em>\u201d).<\/p>\n<p>La vida laboriosa del obispo de Ginebra tambi\u00e9n pod\u00eda servir de incitaci\u00f3n al trabajo. En sus cartas a menudo se dec\u00eda \u00abrodeado\u00bb, \u00abdistra\u00eddo e impedido por un c\u00famulo de trabajos\u00bb, \u00abtironeado de aqu\u00ed para all\u00e1 por los asuntos\u00bb, \u00abocupado y abrumado por los negocios\u00bb, con el esp\u00edritu \u00abtempestuoso por tantos compromisos\u00bb, inmerso en \u00abun mundo de incumbencias\u00bb, en un \u00abmar de ocupaciones ordinarias\u00bb o en un \u00abgran enredo de asuntos\u00bb. Sab\u00eda por experiencia que \u00abla diversidad y multiplicidad de los asuntos pesan m\u00e1s que su propio peso\u00bb.<br \/>\nAsimismo, cuando escribi\u00f3 la <em>Filotea<\/em>, se dirigi\u00f3 con raz\u00f3n a quienes est\u00e1n \u00abapremiados por los asuntos temporales\u00bb, a personas encargadas de \u00abmuchos trabajos mundanos\u00bb, ocupadas en \u00abasuntos y ocupaciones comunes\u00bb, tomadas por \u00abm\u00faltiples tareas humanas\u00bb.<br \/>\nPero en todo esto no hay nada extraordinario. \u00abEl hombre nace para trabajar y el p\u00e1jaro para volar\u00bb, escrib\u00eda en un esquema de serm\u00f3n sobre el tema de la creaci\u00f3n. La actividad que la persona realiza juega un papel positivo. Seg\u00fan una posible interpretaci\u00f3n que le gustaba referir, no es el hombre quien custodia el jard\u00edn del G\u00e9nesis, sino el jard\u00edn quien custodia al hombre a trav\u00e9s del trabajo. David \u00abcay\u00f3 en la tentaci\u00f3n que hab\u00eda buscado con la ociosidad y el no hacer nada\u00bb. El trabajo ahuyenta la tentaci\u00f3n. \u00abComo la ociosidad es la madre de todos los vicios, una ocupaci\u00f3n necesaria y oportuna libera el alma de mil fantas\u00edas\u00bb. En una vigorosa arenga oratoria subrayaba esta verdad dirigi\u00e9ndose a los holgazanes:<\/p>\n<p><em>Lev\u00e1ntate de tu cama, oh perezoso, porque es hora, y no te asustes por el trabajo del d\u00eda, porque es normal que, siendo la noche hecha para descansar, el d\u00eda siguiente est\u00e9 destinado al trabajo. Sal, te ruego, de tu cobard\u00eda, y pon bien claro en tu esp\u00edritu la verdad que no puede ser desmentida: es decir, que todos deben ser tentados, todos deben estar listos para combatir, a fin de obtener la victoria. Como la tentaci\u00f3n tiene un extraordinario poder sobre nosotros cuando nos encuentra ociosos, trabajemos pues y no nos cansemos.<br \/>\n<\/em><br \/>\nEn consecuencia, \u00abno hag\u00e1is como los perezosos que se turban cuando se despiertan de noche con la preocupaci\u00f3n de que pronto ser\u00e1 de d\u00eda y habr\u00e1 que trabajar. Los perezosos y los cobardes tienen miedo de todo y encuentran todo arduo y dif\u00edcil\u00bb. Francisco de Sales, constante predicador de la paz, se preocupa de ser bien comprendido, por lo que precisa que \u00abla verdadera paz no consiste en no combatir, sino en vencer\u00bb. Ninguna tergiversaci\u00f3n: \u00abNo hay que perder el tiempo en discurrir cuando hay que correr, ni detenerse a deliberar sobre las dificultades cuando en cambio es necesario resolverlas\u00bb. La tranquilidad, tan apreciada por \u00e9l, no es indolencia, porque \u00abla tranquilidad no ejercitada en la tempestad es una tranquilidad holgazana y enga\u00f1osa\u00bb y \u00abla paz no es justa si huye del trabajo requerido para glorificar el nombre de Dios\u00bb. \u00abNo debemos detenernos en el bien cuando podemos alcanzar lo mejor\u00bb.<br \/>\n\u00abSigamos trabajando bien \u2013concluye Francisco de Sales con optimismo\u2013, porque no hay terreno tan ingrato que el amor del cultivador no pueda hacer fecundo\u00bb. Por otro lado, seg\u00fan san Agust\u00edn, el amor aligera el trabajo y el sufrimiento: \u00abEl cansancio \u2013dice\u2013 no tiene lugar donde hay amor, o, si est\u00e1 presente, es amado\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Tratar los asuntos con cuidado, pero sin af\u00e1n ni ansiedad<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El t\u00edtulo de un cap\u00edtulo de la <em>Filotea<\/em> dice: \u00abDebemos ocuparnos de nuestros asuntos con cuidado, pero sin af\u00e1n ni ansiedad\u00bb. Era una recomendaci\u00f3n de las m\u00e1s recurrentes: \u00abEl cuidado y la diligencia que debemos poner en todos nuestros asuntos son cosas muy diferentes de la aprensi\u00f3n, la ansiedad o el af\u00e1n\u00bb. El trabajo puede ser fuente de \u00abfelicidad\u00bb, pero a condici\u00f3n de ser realizado con \u00ab\u00e1nimo tranquilo y pac\u00edfico\u00bb. Hay que trabajar con diligencia, con constancia, pero sin precipitaci\u00f3n, como hace la se\u00f1ora de Chantal cuando maneja el huso:<\/p>\n<p><em>Haced siempre as\u00ed: poned siempre mano a un poco de trabajo; hilad cada d\u00eda un poco, sea de d\u00eda [\u2026], sea de noche, a la luz de la l\u00e1mpara [\u2026]. Haced que vuestros proyectos se hagan realidad, y sin duda obtendr\u00e9is fruto. Pero tened cuidado de no ser impacientes; de lo contrario, obtendr\u00edais un hilo lleno de nudos y vestir\u00edais muy mal vuestro huso. Caminemos siempre y, por mucho que caminemos despacio, siempre haremos mucho camino.<br \/>\nEl \u00abaf\u00e1n\u00bb, sin\u00f3nimo de agitaci\u00f3n, es un comportamiento malo: \u00abNo os lanc\u00e9is sobre vuestros compromisos: porque todo tipo de prisa perturba la raz\u00f3n y la capacidad de juicio e incluso impide hacer bien las cosas por las que nos afanamos\u00bb. La sabidur\u00eda est\u00e1 bien expresada por el antiguo proverbio: \u00abHay que apresurarse con calma\u00bb y hacer las cosas \u00abcon orden, una tras otra\u00bb. Imitamos al cultivador sol\u00edcito, pero para nada agitado: \u00ab\u00bfNo sabes que a ti te corresponde cultivar la tierra, ararla y sembrarla, pero que solo Dios hace llover sobre lo sembrado y lo hace crecer para que puedas tener una buena cosecha?\u00bb.<br \/>\n<\/em><br \/>\nPero \u00bfde d\u00f3nde proviene esta agitaci\u00f3n que a veces nos abruma? Gran parte del malestar y el descontento que sentimos en el trabajo deriva de deseos y sue\u00f1os que nos distraen de las ocupaciones presentes, conformes a nuestro estado de vida y a nuestros deberes, para sumergirnos en un mundo irreal, fuera de nuestro alcance y de nuestro encargo. El pensamiento del autor de la <em>Filotea<\/em> es claro al respecto:<\/p>\n<p><em>No puedo aprobar en absoluto que una persona con un deber o un compromiso se disperse en desear un tipo de vida diferente al que es conforme a su deber, o actividades incompatibles con su condici\u00f3n actual; porque esto disipa la concentraci\u00f3n del coraz\u00f3n y lo distrae en las ocupaciones necesarias.<br \/>\n<\/em><br \/>\n\u00bfC\u00f3mo hacer para dar calidad a todas nuestras acciones? Esto depende no solo del modo en que las realizamos, sino tambi\u00e9n de la intenci\u00f3n que las gu\u00eda. Podemos, de hecho, cumplir nuestros compromisos por motivos ego\u00edstas o con esp\u00edritu de servicio. Podemos hacer que tengan calidad no solo \u00ablas empresas importantes y de gran relieve\u00bb, sino tambi\u00e9n \u00ablas cosas peque\u00f1as y humildes\u00bb; es posible valorar \u00ablas grandes obras, pero tambi\u00e9n las menos importantes e incluso las m\u00e1s bajas\u00bb.<br \/>\nLas \u00abvirtudes peque\u00f1as y humildes\u00bb, como \u00abel servicio a los pobres, las visitas a los enfermos, el cuidado de la familia, con las actividades anexas y conexas, y la fruct\u00edfera diligencia que no os dejar\u00e1 ociosos\u00bb, tienen un valor justo que merece ser apreciado. Entre visiones y \u00e9xtasis, santa Catalina de Siena no olvidaba \u00abgirar humildemente el asador en la cocina, atizar el fuego, preparar la comida, amasar el pan y realizar todos los trabajos m\u00e1s humildes de la casa\u00bb.<br \/>\nHe aqu\u00ed un consejo muy \u00fatil para evitar la agitaci\u00f3n: hagamos de vez en cuando una peque\u00f1a pausa, a ejemplo de quien tiene un largo viaje que afrontar: \u00abEl peregrino que bebe un poco de vino para alegrar el coraz\u00f3n y refrescarse la boca, aunque se demore un momento, no por ello interrumpe su viaje; al contrario, adquiere fuerza para realizarlo antes y m\u00e1s f\u00e1cilmente, ya que se detiene solo para ir m\u00e1s r\u00e1pido\u00bb. En resumen, se trata de combinar ardor y calma, pasi\u00f3n y paz.<\/p>\n<p><strong>Socorrer a los pobres<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Francisco de Sales quiso escuchar \u00abel grito de los pobres y de los necesitados\u00bb, sabiendo no solo que \u00abexiste la obligaci\u00f3n de socorrer a los propios vecinos\u00bb, sino que \u00abhay que cumplirla\u00bb. \u00c9l elabor\u00f3 una \u00abteolog\u00eda salesiana de la pobreza\u00bb. Evocando en un serm\u00f3n las cat\u00e1strofes naturales que corr\u00edan el riesgo de privar a los campesinos de los productos de sus campos, cuando, a ra\u00edz de una desastrosa sequ\u00eda, la tormenta amenazaba con destruir todo, escrib\u00eda:<\/p>\n<p><em>He aqu\u00ed que se acerca un viento c\u00e1lido e impetuoso, [\u2026] acompa\u00f1ado de amenazantes nubes negras; [\u2026] con rel\u00e1mpagos, granizo y tormenta destruir\u00e1 los pocos productos que la sequ\u00eda ha dejado en los campos y en los prados [\u2026]. Entonces estos pobres campesinos [\u2026], alzando las manos al cielo sombr\u00edo, empu\u00f1ando candelitas benditas, implorar\u00e1n al Creador que aparte su ira.<br \/>\n<\/em><br \/>\n\u00bfY qu\u00e9 decir de los a\u00fan \u00abm\u00e1s pobres pastores que duermen en la tierra desnuda, bajo los puentes y en los bosques?\u00bb.<br \/>\nLa situaci\u00f3n personal del obispo no le permit\u00eda hacer todo lo que hubiera querido a favor de los necesitados. Como sus predecesores, a ra\u00edz de la revuelta protestante, hab\u00eda sido privado de su catedral, de su palacio y de los principales recursos e ingresos. Al convertirse en obispo de la di\u00f3cesis de Ginebra, \u00abesta miserable barca, toda destrozada y abierta por dentro\u00bb, no hered\u00f3 una fortuna. Sin embargo, desde el inicio de su episcopado, Francisco de Sales se hab\u00eda fijado un reglamento en el que la generosidad hacia quienes recurr\u00edan a \u00e9l en sus necesidades ocupaba un lugar destacado:<\/p>\n<p><em>En cuanto a la limosna [\u2026], hay que procurar que sea m\u00e1s consistente en invierno que en verano, especialmente despu\u00e9s de la fiesta de los Reyes Magos, porque entonces los pobres la necesitan m\u00e1s; por eso se distribuir\u00e1n legumbres. No s\u00e9 si ser\u00e1 conveniente que el obispo distribuya la limosna con sus propias manos, cuando vea que se puede hacer c\u00f3modamente: como el mi\u00e9rcoles de Semana Santa o el jueves y el viernes de la Pasi\u00f3n. El Jueves Santo, con motivo del lavatorio de pies, se ofrecer\u00e1 un almuerzo a los pobres.<br \/>\n<\/em><br \/>\nPara un obispo como el de Ginebra, el problema de los pobres constitu\u00eda una preocupaci\u00f3n fundamental y constante, en una \u00e9poca en que los necesitados no ten\u00edan \u00abderecho\u00bb a ninguna protecci\u00f3n o seguridad. Por ello, el medio m\u00e1s ordinario para ayudar a los pobres era la limosna. As\u00ed escrib\u00eda a la esposa del presidente del parlamento de Borgo\u00f1a:<\/p>\n<p><em>En cuanto a vuestras limosnas, mi querida hija, extendedlas siempre un poco m\u00e1s y en buena medida, pero con la discreci\u00f3n que en el pasado os he dicho de palabra o por escrito; en efecto, lo que arroj\u00e1is en el seno de la tierra produce escasos frutos de su fertilidad, mientras que bien sab\u00e9is que lo que arroj\u00e1is en el seno de Dios os ser\u00e1 devuelto, de un modo u otro, infinitamente m\u00e1s fruct\u00edfero.<br \/>\n<\/em><br \/>\nSi todos est\u00e1n obligados a ayudar al pr\u00f3jimo necesitado, es necesario, sin embargo, tener en cuenta las condiciones y posibilidades de cada uno. Un responsable de una familia, como el responsable pol\u00edtico, deber\u00e1n pensar en el futuro de la respectiva instituci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>No solo la caridad no permite a los padres de familia vender todo para darlo a los pobres, sino que les manda reunir honestamente lo necesario para la educaci\u00f3n y el sustento de la esposa, de los hijos y de los dom\u00e9sticos; como ordena a los reyes y pr\u00edncipes tener un erario que, fruto de un justo ahorro y no de especulaciones tir\u00e1nicas, sirva de oportuna defensa contra los enemigos visibles.<br \/>\n<\/em><br \/>\nEn cuanto a \u00e9l, el obispo de Ginebra estaba dispuesto a ir m\u00e1s all\u00e1 de ciertas conveniencias. En 1622, durante una estancia en Tur\u00edn, se enter\u00f3 de la angustia de los habitantes de Annecy, postrados por la ocupaci\u00f3n de las tropas francesas y la escasez de grano de aquel a\u00f1o. Abandonando la corte dijo: \u00abMe marcho de aqu\u00ed muy contento y firmemente resuelto, cuando llegue a nuestra di\u00f3cesis, a vender la mitra, la cruz, los h\u00e1bitos, la vajilla y todo lo que poseo para socorrer a los pobres\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Servir a los pobres<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La solidaridad con los pobres se manifiesta de muchas maneras. Francisco de Sales se hac\u00eda portavoz de aquellos que no ten\u00edan nada. A ra\u00edz de la miseria provocada por una cat\u00e1strofe natural, escribi\u00f3 al duque para pedirle la supresi\u00f3n del impuesto:<\/p>\n<p><em>Habiendo visto en Sixt la espantosa e irreparable postraci\u00f3n sobrevenida hace algunos a\u00f1os, a ra\u00edz del deslizamiento de una ladera de monta\u00f1a, no he sabido rehusar mi sincero testimonio a favor de la justa petici\u00f3n de los habitantes del lugar, que recurren a la clemencia de vuestra Alteza, para ser exentos, en la justa proporci\u00f3n, de los impuestos. Por ello aseguro que esta desgracia les ha privado de una notabil\u00edsima parte de sus bienes, de modo que de miserables que eran se han convertido en la miseria personificada, sobre la cual, como sobre un objeto digno de atenci\u00f3n, la caridad de vuestra Alteza derramar\u00e1 su propia limosna, como ellos esperan.<br \/>\n<\/em><br \/>\nEl autor de la <em>Filotea<\/em> recomendaba a todos tambi\u00e9n los \u00abtrabajos \u00fatiles al servicio de Dios y del pr\u00f3jimo\u00bb, que consist\u00edan en particular en \u00abservir a los enfermos\u00bb, en \u00absocorrer a los pobres\u00bb, en \u00abrecoger las almas perdidas y extraviadas\u00bb y tambi\u00e9n en \u00abpromover la paz y la concordia entre las personas\u00bb. Aprobaba que la baronesa de Chantal preparara con sus manos indumentos destinados \u00abo a los altares o a los pobres\u00bb.<br \/>\nPero hay varios grados en la pr\u00e1ctica de la limosna; en efecto, \u00abdar en pr\u00e9stamo a los pobres fuera de una grave necesidad es el primer grado del consejo de la limosna; un grado superior es dar simplemente, m\u00e1s arriba a\u00fan dar todo y finalmente, a\u00fan m\u00e1s arriba, dar tambi\u00e9n la propia persona, consagr\u00e1ndola al servicio de los pobres\u00bb. Cuando servimos a los pobres, estos se convierten en personas importantes:<\/p>\n<p><em>\u00bfQuer\u00e9is hacer a\u00fan m\u00e1s, mi Filotea? Entonces no os content\u00e9is con ser pobre como los pobres, sino sed a\u00fan m\u00e1s pobre que los pobres. \u00bfC\u00f3mo pod\u00e9is hacerlo? El siervo es menos que el amo: haceos, pues, sierva de los pobres; id a cuidarlos en sus camas cuando est\u00e9n enfermos, y con vuestras manos; sed su cocinera, y a vuestras expensas; sed su costurera y lavandera.<br \/>\n<\/em><br \/>\nSan Vicente de Pa\u00fal, su disc\u00edpulo, recordar\u00e1 estas recomendaciones cuando ense\u00f1e que \u00ablos pobres son nuestros maestros\u00bb. Francisco de Sales animar\u00e1 a la se\u00f1ora de Chantal a perseverar en su servicio a los pobres, a pesar del disgusto que sent\u00eda: \u00abEstoy contento, Hija m\u00eda \u2013le escrib\u00eda\u2013, de que os ocup\u00e9is de las camas de los pobres enfermos; y adem\u00e1s, estoy muy contento de que sint\u00e1is, en esto, una gran repugnancia, ya que esta repugnancia es un motivo de abyecci\u00f3n m\u00e1s fuerte que el hedor y la suciedad que la provocan\u00bb.<br \/>\nEn su libro titulado <em>Utop\u00eda<\/em>, Tom\u00e1s Moro hab\u00eda so\u00f1ado con un pa\u00eds en el que se vivir\u00eda sin el <em>tuyo y el m\u00edo<\/em>. Para Francisco de Sales, tal ideal deb\u00eda ponerse en pr\u00e1ctica en los monasterios de las visitandinas: \u00abSi alguien quisiera tener del tuyo y del m\u00edo \u2013les dec\u00eda francamente\u2013, habr\u00eda que ir a d\u00e1rselo fuera de la casa, porque dentro ni se habla de ello\u00bb.<br \/>\nEl gran principio salesiano, seg\u00fan el cual \u00abel amor iguala a los amantes\u00bb, se aplica de modo particular al caso de la pobreza y de los pobres. Amando a los pobres se llega a ser semejante a ellos, lo que permite a Francisco de Sales dirigir esta recomendaci\u00f3n a <em>Filotea<\/em>:<\/p>\n<p><em>Amad a los pobres y la pobreza, porque a trav\u00e9s de este amor os har\u00e9is verdaderamente pobre, ya que, dice la Escritura, somos hechos como las cosas que amamos. El amor iguala a los amantes: \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 enfermo, que no est\u00e9 enfermo con \u00e9l tambi\u00e9n yo? dice san Pablo. Podr\u00eda haber dicho tambi\u00e9n: \u00bfqui\u00e9n es pobre, que no sea pobre con \u00e9l tambi\u00e9n yo?<br \/>\n<\/em><br \/>\nEn efecto, concluye el autor de la <em>Filotea<\/em> con optimismo, \u00abel amor le hac\u00eda ser como aquellos a quienes amaba\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El chico, una vez crecido, est\u00e1 destinado a integrarse m\u00e1s o menos r\u00e1pidamente en el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":47193,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":23,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,2636,2558,2198,1822,1972,1864,2032,2026],"class_list":["post-47200","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-consejos","tag-dios","tag-educacion","tag-gracia","tag-santos","tag-trabajo","tag-vida","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47200"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47200\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47209,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47200\/revisions\/47209"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47193"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}