{"id":47101,"date":"2025-11-17T07:28:47","date_gmt":"2025-11-17T07:28:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=47101"},"modified":"2025-11-17T07:30:24","modified_gmt":"2025-11-17T07:30:24","slug":"carta-desde-nizza-monferrato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/carta-desde-nizza-monferrato\/","title":{"rendered":"Carta desde Nizza Monferrato"},"content":{"rendered":"<p><em><i>Una carta aparentemente sencilla, pero rica en significado espiritual y educativo: es la que Don Bosco escribi\u00f3 en 1858 al joven seminarista Bartolomeo Alasia. Este precioso documento, celosamente custodiado a trav\u00e9s de generaciones, ha realizado un viaje extraordinario antes de encontrar su ubicaci\u00f3n definitiva en el Archivo Hist\u00f3rico de Nizza Monferrato. Su historia no solo nos cuenta las vicisitudes de una hoja de papel, sino que sobre todo revela el alma de un gran educador: Don Bosco, incansable promotor de vocaciones y maestro de vida espiritual, capaz de transformar cada ocasi\u00f3n en una oportunidad de crecimiento para sus j\u00f3venes.<br \/>\n<\/i><\/em><\/p>\n<p><strong><b>Un viaje de 50 km que dur\u00f3 162 a\u00f1os<br \/>\n<\/b><\/strong>El 11 de enero de 1911 el prior de Sommariva Bosco (Cuneo) el te\u00f3logo Celso Giulio Francese, tras una cita, se present\u00f3 en la curia arzobispal de Tur\u00edn portando una carta autografiada de Don Bosco. Le esperaba una especie de tribunal formado por un obispo, el vicario general monse\u00f1or Costanzo Castrale, el promotor fiscal, el te\u00f3logo Carlo Franco y el secretario, el te\u00f3logo Carlo Ferrero. Se le pregunt\u00f3 c\u00f3mo lleg\u00f3 a sus manos la supuesta carta de Don Bosco. El prior respondi\u00f3 que durante una conversaci\u00f3n con la se\u00f1orita Anna Betrone, una profesora de Sommariva del Bosco, hab\u00eda llegado a saber que ella pose\u00eda \u201cun precioso recuerdo del Venerable Don Bosco\u201d. Se trataba de una carta escrita al cl\u00e9rigo Bartolom\u00e9 Alasia [de Sommariva], que m\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser sacerdote, pero que ya hab\u00eda fallecido. El maestro la hab\u00eda recibido de un pariente suyo, tambi\u00e9n fallecido, que a su vez la hab\u00eda recibido directamente del citado Bartolom\u00e9. El prior invit\u00f3 entonces a la se\u00f1orita Betrone a entregar la carta al \u201cSuperior Eclesi\u00e1stico\u201d, como era preceptivo en el caso de los procesos de beatificaci\u00f3n. Ella acept\u00f3 inmediatamente \u201clamentando no haberlo sabido antes, porque la habr\u00eda entregado inmediatamente\u201d.<br \/>\nEn pocas palabras: la carta de 1859 hab\u00eda pasado de manos de su destinatario, el antiguo seminarista convertido en sacerdote, a uno de sus familiares, de \u00e9stos al profesor Betrone y luego al te\u00f3logo Francese. Finalmente regres\u00f3 a su leg\u00edtima propietaria, la se\u00f1orita Betrone. Ahora se conserva en el Archivo Hist\u00f3rico de la casa fma de Nizza Monferrato. Un viaje de apenas unas decenas de kil\u00f3metros pero que dur\u00f3 162 a\u00f1os.<br \/>\n\u00bfY la Curia de Tur\u00edn? El secretario hizo inmediatamente dos copias conformes con el original (una para conservar y la otra enviada al d\u00eda siguiente a la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos en Roma), redact\u00f3 el acta del peque\u00f1o interrogatorio que hizo firmar a los presentes y autentific\u00f3 los papeles con el sello de la propia curia arzobispal. Todo por una peque\u00f1a carta&#8230; \u00a1pero de un santo!<\/p>\n<p><strong><b>Los precedentes de la peque\u00f1a historia<br \/>\n<\/b><\/strong>\u00bfCu\u00e1les son los precedentes de esta historia? Sucedi\u00f3 que el joven Bartolom\u00e9 Alasia, nacido en 1842 en Sommariva del Bosco y ya estudiante en Valdocco desde el 22 de octubre de 1856 hasta el 7 de agosto de 1959, hab\u00eda ingresado en el seminario diocesano de Chieri con algunos de sus compa\u00f1eros, convencido, por palabra del propio Don Bosco, de que no le pagar\u00eda la pensi\u00f3n. En cambio, unos meses m\u00e1s tarde recibi\u00f3, probablemente del ec\u00f3nomo del seminario, una solicitud de pago. Inmediatamente escribi\u00f3 a Don Bosco, quien inmediatamente, el 6 de abril de 1858, pidi\u00f3 al rector del seminario de Tur\u00edn y primer responsable tambi\u00e9n del de Chieri, el can\u00f3nigo Alessandro Vogliotti, que transfiriera la pensi\u00f3n gratuita del joven Bonetti -que ahora ten\u00eda en su casa de Valdocco- al joven Alasia. Inmediatamente tuvo (o tal vez presumi\u00f3 tener) el consentimiento de su amigo el rector, por lo que el mismo d\u00eda tranquiliz\u00f3 al joven dici\u00e9ndole que el rector le informar\u00eda de la noticia directamente en el seminario de Chieri.<\/p>\n<p><strong><b>\u00bfEso es todo? No, \u00a1hab\u00eda mucho m\u00e1s<\/b><\/strong>!<br \/>\nDon Bosco, educador previsor, no se content\u00f3 con \u201cinterceder\u201d para que al joven y pobre Bartolom\u00e9 se le concediera una pensi\u00f3n del seminario; aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para a\u00f1adir recomendaciones especiales de car\u00e1cter espiritual, que deb\u00eda transmitir a sus compa\u00f1eros ex alumnos de Valdocco. Ya hab\u00eda sido informado de su buen comportamiento en el seminario. Por ello, le escribi\u00f3:<br \/>\n\u201c<em><i>Para disfrutar de favores especiales de este tipo [la pensi\u00f3n gratuita], uno necesita tambi\u00e9n una buena conducta especial en el estudio y la piedad. An\u00edmese, pues. Siga los consejos que le doy.<br \/>\n1. Evite absolutamente a los compa\u00f1eros disipados y a los que no son de buena conducta<br \/>\n2. Frecuente los Santos Sacramentos de la Confesi\u00f3n y la Comuni\u00f3n<br \/>\n3. Asistencia, familiaridad, imitaci\u00f3n de los m\u00e1s se\u00f1alados en el estudio y la conducta moral<br \/>\n4. Acudir todos los d\u00edas a hacer una visita, aunque s\u00f3lo sea de un minuto, al Sant\u00edsimo Sacramento.<br \/>\nSi t\u00fa y tus compa\u00f1eros Vitrotti, Galleano, Piano, Sola practic\u00e1is estos consejos, har\u00e9is bien a vuestra alma, honor a vuestro estado y al lugar donde la Divina Providencia ha dispuesto que hay\u00e1is venido para el estudio de la latinidad\u201d <\/i><\/em>[con vistas al sacerdocio].<br \/>\nDon Bosco cerr\u00f3 su carta con un llamamiento de sabor jo\u00e1nico (1 Jn 2,7):<em><i> \u201cQueridos m\u00edos, amaos unos a otros, ayudaos mutuamente con el buen ejemplo y consejo, y mientras me encomiendo a vuestras oraciones, pido al Se\u00f1or salud y gracia y me digo tuyo \/Aff. mo Sac. Gio Bosco<\/i><\/em>\u201d.<\/p>\n<p><strong><b>Autenticidad asegurada<br \/>\n<\/b><\/strong>No cabe duda de que se trata de una carta de Don Bosco, aunque el aut\u00f3grafo original pueda haberse perdido: la autentificaci\u00f3n formal por parte de la curia de Tur\u00edn, el estilo epistolar propio de Don Bosco y sobre todo el contenido son prueba convincente de ello. En unas pocas l\u00edneas est\u00e1 todo Don Bosco, un incansable promotor de vocaciones, un atento maestro de vida espiritual, un sacerdote celoso, un coraz\u00f3n apasionado por los j\u00f3venes. \u00a1Cu\u00e1nto necesitamos todav\u00eda hoy educadores as\u00ed!<br \/>\nLlegados a este punto, se abrir\u00eda tambi\u00e9n el interesante y poco conocido cap\u00edtulo de la vida de Don Bosco sobre las numerosas vocaciones sacerdotales que surgieron de Valdocco: cientos y cientos. Don Bosco los habr\u00eda utilizado muy inteligentemente para \u201cdefender\u201d su obra y su m\u00e9todo educativo en las disputas con Monse\u00f1or Gastaldi y con los c\u00edrculos eclesi\u00e1sticos de Tur\u00edn y Roma hostiles a Valdocco en general y a la educaci\u00f3n que all\u00ed se impart\u00eda. Pero el tema merece un espacio mayor que el aqu\u00ed disponible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una carta aparentemente sencilla, pero rica en significado espiritual y educativo: es la que Don&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":47095,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":11,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[2566,1720,2636,2558,1768,2198,1816,1972,2026],"class_list":["post-47101","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-dios","tag-don-bosco","tag-educacion","tag-jovenes","tag-santos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47101"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47101\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47104,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47101\/revisions\/47104"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47095"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}