{"id":47023,"date":"2025-11-09T16:57:31","date_gmt":"2025-11-09T16:57:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=47023"},"modified":"2025-11-09T17:39:52","modified_gmt":"2025-11-09T17:39:52","slug":"las-almas-del-purgatorio-un-museo-dedicado-a-su-memoria-con-galeria-de-imagenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/buena-prensa\/las-almas-del-purgatorio-un-museo-dedicado-a-su-memoria-con-galeria-de-imagenes\/","title":{"rendered":"Las almas del Purgatorio. Un museo dedicado a su memoria [con galer\u00eda de im\u00e1genes]"},"content":{"rendered":"<p><em>En el coraz\u00f3n de Roma, en el Lungotevere Prati, se encuentra uno de los lugares m\u00e1s singulares de la cristiandad: el Museo de las Almas del Purgatorio, custodiado en la Iglesia del Sagrado Coraz\u00f3n del Sufragio. Este peque\u00f1\u00edsimo museo, \u00fanico en su g\u00e9nero, re\u00fane objetos marcados por huellas misteriosas \u2014quemaduras, impresiones, se\u00f1ales\u2014 que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, habr\u00edan sido dejadas por almas purgantes para pedir oraciones y sufragios. Nos enfrentamos a la pregunta m\u00e1s antigua y decisiva: \u00bfqu\u00e9 sucede despu\u00e9s de la muerte? Y a\u00fan m\u00e1s: \u00bfpodemos hacer algo por aquellos que nos han precedido?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong>Un museo nacido del fuego<br \/>\n<\/strong>En 1893, el misionero franc\u00e9s padre Victor Jou\u00ebt fund\u00f3 la Asociaci\u00f3n del Sagrado Coraz\u00f3n del Sufragio de las Almas del Purgatorio, con el prop\u00f3sito de difundir la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y a la Virgen. Despu\u00e9s de establecer un primer oratorio en via dei Cosmati, abri\u00f3 un segundo en un terreno a lo largo del Lungotevere, donde planeaba erigir una iglesia.<br \/>\nEn 1897, mientras las obras avanzaban, estall\u00f3 un incendio en una peque\u00f1a capilla del complejo. Al dominar las llamas, el padre Jou\u00ebt not\u00f3 en la pared del altar la imagen de un rostro sufriente entre las marcas dejadas por el fuego. Para el religioso, esa visi\u00f3n fue una se\u00f1al providencial, un llamado desde las profundidades del Purgatorio de un alma que imploraba oraciones.<br \/>\nDecidi\u00f3 conservar esa imagen y recopilar otras pruebas tangibles, convenci\u00e9ndose de que Dios pod\u00eda permitir, en casos excepcionales, que las almas se manifestaran para recordarnos el deber de la caridad hacia los difuntos. Su intenci\u00f3n no era alimentar la superstici\u00f3n, sino fortalecer la fe en el dogma cat\u00f3lico del Purgatorio y promover la pr\u00e1ctica del sufragio.<br \/>\nAs\u00ed naci\u00f3 el peque\u00f1o museo, inaugurado a principios del siglo XX y a\u00fan visitable. Los pocos objetos expuestos est\u00e1n todos autenticados por documentos. No es una exposici\u00f3n espectacular, pero cada reliquia parece gritar silenciosamente: \u201c<em>\u00a1Orad por nosotros!<\/em>\u201d<\/p>\n<p><strong>Las se\u00f1ales tangibles del m\u00e1s all\u00e1<br \/>\n<\/strong>El museo guarda huellas quemadas en telas, libros, prendas de vestir y tablillas de madera. Cada hallazgo cuenta una historia de s\u00faplica silenciosa. Entre las piezas se encuentra la huella de una mano quemada en el delantal de Maria Herendorps, monja laica de la orden benedictina en Vinnenberg, perteneciente a la monja Klara Schoelers, fallecida 59 a\u00f1os antes. Hay la huella de una mano quemada en la madera: En este fragmento de madera del escritorio que perteneci\u00f3 a la Sierva de Dios madre Isabella Fornari, quien fue priora de las Clarisas en Todi. Hay la huella de una mano quemada en un ejemplar del libro \u201cLa imitaci\u00f3n de Cristo\u201d, perteneciente a Margherita Demmerle de Ellenghen (Metz, Francia) y otras m\u00e1s.<br \/>\nEstas se\u00f1ales, sometidas a lo largo de los a\u00f1os a verificaciones eclesi\u00e1sticas, se presentan como testimonios de fe, invitaciones a la reflexi\u00f3n sobre el misterio de la muerte y sobre la comuni\u00f3n de los santos que une a vivos y difuntos.<\/p>\n<p><strong>La teolog\u00eda del Purgatorio<br \/>\n<\/strong>Desde los primeros siglos, la Iglesia ha cre\u00eddo que despu\u00e9s de la muerte existe una purificaci\u00f3n para aquellos que mueren en estado de gracia, pero a\u00fan no completamente libres del pecado. El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica lo define como \u00abla purificaci\u00f3n final de los elegidos, completamente distinta del castigo de los condenados\u00bb (CCC 1031).<br \/>\nSanto Tom\u00e1s de Aquino nos advierte que \u00abla m\u00ednima pena del Purgatorio supera la m\u00e1xima pena de la tierra\u00bb. Muchos otros santos confirman esta visi\u00f3n: San Buenaventura, San Roberto Belarmino, Santa Catalina de G\u00e9nova, Santa Faustina Kowalska, San P\u00edo de Pietrelcina.<br \/>\nLa explicaci\u00f3n es simple: en la tierra los sufrimientos son meritorios si los unimos conscientemente a los del Salvador y no pueden superar un cierto nivel sin que el alma se separe del cuerpo. En el Purgatorio los sufrimientos ya no son meritorios y no existe el l\u00edmite del cuerpo. Precisamente por esto, la \u00fanica manera de aliviar tales penas es a trav\u00e9s de las oraciones y los sufragios de quienes est\u00e1n en la tierra.<br \/>\nLa Iglesia ense\u00f1a que los vivos pueden ayudar a las almas a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n \u2014especialmente con la ofrenda de la Santa Misa\u2014, las obras de caridad y las indulgencias. Esta doctrina expresa la profunda unidad del Cuerpo M\u00edstico de Cristo, donde los miembros se sostienen mutuamente incluso m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la muerte.<br \/>\nEl Purgatorio, sin embargo, es un lugar de esperanza, no de desesperaci\u00f3n. Las almas saben que est\u00e1n salvadas y que pueden alcanzar el Para\u00edso despu\u00e9s de la expiaci\u00f3n que no se ha completado plenamente en la tierra. \u00a1Solo los santos entran en el Cielo!<\/p>\n<p><strong>Una invitaci\u00f3n a la caridad espiritual<br \/>\n<\/strong>El museo no pretende ser un lugar de miedo o sensacionalismo, sino un llamado a la caridad espiritual hacia los difuntos. En la cultura contempor\u00e1nea, que a menudo elimina o trivializa el pensamiento de la muerte, este espacio invita a recuperar una dimensi\u00f3n esencial de la fe: la memoria de los muertos y la responsabilidad espiritual hacia ellos.<br \/>\nOrar por los difuntos es un acto de amor que atraviesa las generaciones. Es reconocer que la muerte no rompe los lazos de amor, sino que los transfigura. Cada Santa Misa celebrada, cada rosario rezado, cada obra buena ofrecida por un alma del Purgatorio es un gesto de solidaridad que anticipa la comuni\u00f3n perfecta del Para\u00edso.<br \/>\nEl padre Jou\u00ebt comprendi\u00f3 que el sufragio corr\u00eda el riesgo de ser olvidado en la sociedad moderna, cada vez m\u00e1s distra\u00edda por el presente e incapaz de contemplar la eternidad. Su museo quer\u00eda ser un recordatorio: las almas de nuestros seres queridos siguen existiendo, esperando, deseando la plenitud del amor divino.<\/p>\n<p><strong>Discernimiento y tradici\u00f3n<br \/>\n<\/strong>La Iglesia siempre ha invitado al discernimiento con respecto a los fen\u00f3menos extraordinarios. No todo lo que parece sobrenatural lo es realmente, y la fe aut\u00e9ntica no necesita signos prodigiosos para ser s\u00f3lida. Sin embargo, la tradici\u00f3n cristiana es rica en testimonios de santos y m\u00edsticos que han hablado de encuentros con las almas del Purgatorio, desde Santa Perpetua hasta Santa Catalina de G\u00e9nova, desde San Juan Bosco hasta el Padre P\u00edo.<br \/>\nEl museo se inserta en esta tradici\u00f3n con humildad, proponiendo los hallazgos no como dogmas de fe, sino como testimonios que invitan a la reflexi\u00f3n. Su autenticidad sobrenatural puede ser discutida, pero su valor espiritual permanece: recordarnos que la vida terrenal es un paso, que la muerte no es el fin, y que estamos llamados a vivir en comuni\u00f3n con toda la Iglesia \u2014la triunfante en el cielo, la militante en la tierra y la sufriente del Purgatorio.<br \/>\nLas almas purgantes ya no pueden merecer por s\u00ed mismas, pero pueden beneficiarse de nuestras oraciones. San Francisco de Sales dec\u00eda que \u201cla caridad no se detiene a las puertas del sepulcro\u201d. Y Santa M\u00f3nica le dec\u00eda a San Agust\u00edn: \u201cSolo os pido una cosa: que os acord\u00e9is de m\u00ed en el altar del Se\u00f1or\u201d.<br \/>\nCada vez que celebramos una Misa de sufragio o rezamos un \u00abeterno descanso\u00bb, participamos en un milagro silencioso de solidaridad eterna: las llamas se detienen y la purificaci\u00f3n avanza misteriosamente.<\/p>\n<p><strong>Una visita que transforma<br \/>\n<\/strong>Visitar este museo significa confrontarse con las preguntas \u00faltimas de la existencia: \u00bfqu\u00e9 hay despu\u00e9s de la muerte? \u00bfC\u00f3mo puedo prepararme? \u00bfQu\u00e9 significa amar a alguien incluso m\u00e1s all\u00e1 de la tumba? En una \u00e9poca que evita hablar de la muerte, este espacio ofrece la oportunidad de una reflexi\u00f3n seria y profunda.<br \/>\nLa Iglesia del Sagrado Coraz\u00f3n del Sufragio, con su arquitectura neog\u00f3tica que se alza contra el cielo romano, se convierte as\u00ed en un puente entre la tierra y el cielo, entre el tiempo y la eternidad. El museo en su interior no es m\u00e1s que una peque\u00f1a sala, pero lleva consigo un mensaje universal: el amor cristiano no conoce l\u00edmites, ni siquiera el de la muerte.<\/p>\n<p>El Museo de las Almas del Purgatorio sigue siendo un lugar \u00fanico, donde la fe y el misterio se encuentran de manera sorprendente. Se acepten o no estos fen\u00f3menos como aut\u00e9nticas manifestaciones sobrenaturales, su significado espiritual es claro: estamos llamados a no olvidar a nuestros difuntos, a orar por ellos, a vivir de manera que nos preparemos para el encuentro con Dios.<br \/>\nEn un mundo que intenta borrar la muerte de la conciencia colectiva, este peque\u00f1o museo romano susurra una verdad antigua y siempre actual: la vida es breve, la eternidad es larga, y el amor \u2014si es verdadero\u2014 dura para siempre. Las almas del Purgatorio solo piden ser recordadas, amadas y acompa\u00f1adas con la oraci\u00f3n hacia la luz eterna de Dios.<\/p>\n<p><strong>Galer\u00eda de im\u00e1genes<\/strong><\/p>\n<section class=\"wp-gallery-sidecaption contain\" aria-label=\"Galleria fotografica\">\n<style>\n    .wp-gallery-sidecaption {\n      display: flex;\n      flex-direction: column;\n      gap: 10px;\n      margin: 1.5rem 0;\n    }\n    .wp-gallery-sidecaption figure {\n      margin: 0;\n      display: flex;\n      align-items: center;          \/* \u2190 centratura verticale miniatura + didascalia *\/\n      gap: 16px;\n      border: 1px solid #e6e6e6;\n      border-radius: 10px;\n      padding: 10px;\n      background: #fff;\n    }\n    .wp-gallery-sidecaption .thumb {\n      flex: 0 0 auto;\n      width: 320px;      \/* \u2190 regola larghezza cornice *\/\n      height: 220px;      \/* \u2190 regola altezza cornice *\/\n      border-radius: 8px;\n      overflow: hidden;\n      background: #f4f4f4;\n      display: flex;\n      align-items: center;\n      justify-content: center;\n    }\n    .wp-gallery-sidecaption .thumb img {\n      max-width: 100%;\n      max-height: 100%;\n      width: auto;\n      height: auto;\n      object-fit: contain;\n      display: block;\n      cursor: zoom-in;\n    }\n    .wp-gallery-sidecaption figcaption {\n      font-size: .95rem;\n      line-height: 1.5;\n      color: #222;\n    }\n    @media (max-width: 700px) {\n      .wp-gallery-sidecaption figure { flex-direction: column; }\n      .wp-gallery-sidecaption .thumb { width: 100%; height: auto; }\n      .wp-gallery-sidecaption .thumb img { width: 100%; height: auto; object-fit: contain; }\n    }\n  <\/style>\n<p>  <!-- Elemento 1 --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-1_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-1_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 1\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>En noviembre de 1897, el altar de la capilla se incendi\u00f3. Numerosos testigos del evento tuvieron la impresi\u00f3n de vislumbrar entre las llamas, a la izquierda, el rostro de una persona sufriente. Todav\u00eda hoy se pueden distinguir los rasgos distorsionados del rostro. Esta pared se conserv\u00f3 despu\u00e9s de la demolici\u00f3n de la capilla y la construcci\u00f3n de la iglesia en 1917. Las huellas del rostro ahora est\u00e1n ocultas detr\u00e1s de un tr\u00edptico de la Virgen con los \u00e1ngeles.<\/figcaption><\/figure>\n<p>  <!-- Elemento 2 --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-2_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-2_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 2 verticale\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>SEn las p\u00e1ginas de un libro de oraciones se encuentran las huellas de tres dedos incandescentes del esp\u00edritu de Palmira Rastelli. El libro de oraciones pertenec\u00eda a Maria Zaganti de Poggio Berni (R\u00edmini). Palmira era la hermana de un sacerdote de esa parroquia y se manifest\u00f3 a su amiga Mar\u00eda el 5 de marzo de 1871, pidiendo que su hermano celebrara una misa.<\/figcaption><\/figure>\n<p>  <!-- Elemento 3 --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-3_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-3_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 3 verticale\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>Huellas de cinco dedos quemados en el gorro de dormir de Luis Le Senechal, dejadas por el esp\u00edritu de su esposa Louise que apareci\u00f3 en su casa dos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte (1875) y pidi\u00f3 que se celebrara una Misa en su intenci\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p>  <!-- Elemento 4 --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-4_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-4_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 4 verticale\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>Fotocopia del objeto original: la huella de una mano quemada en el delantal de Maria Herendorps, monja laica de la orden benedictina en Vinnenberg (Westfalia, Alemania). En la parte inferior de la fotocopia se ven las huellas de dos manos en un trozo de tela. Son las huellas dejadas el 13 de octubre de 1696 por la monja Klara Schoelers, fallecida 59 a\u00f1os antes.<\/figcaption><\/figure>\n<p>  <!-- Elemento 5 --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-5_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-5_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 5 verticale\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>La huella de una mano quemada en la manga de la camisa de J\u00f3zef Leleux. En 1789, Joseph Leleux (Wodecq-B\u00e9lgica), que no llevaba una vida santa en absoluto, escuch\u00f3 ruidos extra\u00f1os durante 11 noches consecutivas. Luego, el 21 de junio de 1789, vio a su madre, fallecida 27 a\u00f1os antes, que lo exhortaba a la conversi\u00f3n y a la oraci\u00f3n por los difuntos. Posteriormente, puso la mano sobre su camis\u00f3n, dejando una huella quemada. Leleux luego cambi\u00f3 radicalmente su vida y fund\u00f3 incluso una asociaci\u00f3n para laicos cat\u00f3licos. Muri\u00f3 en olor de santidad en 1825.<\/figcaption><\/figure>\n<p>  <!-- Elemento 6 --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-6_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-6_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 6 verticale\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>La huella de un dedo \u00edndice quemado en la almohada de sor Margherita del convento de Bastia (Perugia, Italia) apareci\u00f3 en la noche entre el 5 y el 6 de junio de 1894, cuando a sor Margherita se le apareci\u00f3 sor Maria de Sant\u2019Alfonso. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, era una monja muy piadosa. Dijo estar en el Purgatorio para expiar el pecado de impaciencia y de no aceptaci\u00f3n de la voluntad de Dios. En lugar de soportar humildemente dolores y enfermedades, deseaba una muerte lo m\u00e1s r\u00e1pida posible. Cuando se someti\u00f3 a la voluntad de Dios, muri\u00f3 despu\u00e9s de pocos d\u00edas. Pidi\u00f3 oraciones suplicantes, dej\u00f3 la huella de su dedo en la almohada y prometi\u00f3 volver. Despu\u00e9s de pocos d\u00edas apareci\u00f3 a la misma monja y, antes de ir al cielo, dio consejos espirituales a la comunidad religiosa.<\/figcaption><\/figure>\n<p>  <!-- Elemento 7b --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-7b_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-7b_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 7 verticale\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>Huella de mano quemada del abad en la manga de la t\u00fanica de la priora. Al mismo tiempo, madre Isabella inform\u00f3 a su confesor, padre Isidoro Gazata, que un alma atormentada le hab\u00eda puesto la mano en la manga, quem\u00e1ndole un agujero. El fragmento del escritorio y el h\u00e1bito quemado se encuentran en la colecci\u00f3n del museo.<\/figcaption><\/figure>\n<p>  <!-- Elemento 7c --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-7c_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-7c_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 8 verticale\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>Huella de la mano del padre Panzini.<\/figcaption><\/figure>\n<p>  <!-- Elemento 9 --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-9_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-9_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 9 verticale\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>Huellas quemadas de los dedos de la mano derecha en las p\u00e1ginas del libro de oraciones de Georg Schitz (Sarralbe, Lorena), dejadas por su hermano Joseph el 21 de diciembre de 1838. Pidi\u00f3 oraciones para expiar la falta de piedad durante su vida.<\/figcaption><\/figure>\n<p>  <!-- Elemento 10 --><\/p>\n<figure>\n<div class=\"thumb\">\n      <a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-10_tn.jpg\" target=\"_blank\"><br \/>\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Le-anime-del-Purgatorio-10_tn_tn.jpg\" alt=\"Foto 10 verticale\" loading=\"lazy\"><br \/>\n      <\/a>\n    <\/div><figcaption>Fotocopia de un billete de 10 liras. Entre el 18 de agosto y el 9 de noviembre de 1919, en el convento de San Leonardo en Montefalco (Umbr\u00eda, Italia) se encontraron 30 de estos billetes, dejados por un sacerdote difunto que ped\u00eda misas por su alma.<\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el coraz\u00f3n de Roma, en el Lungotevere Prati, se encuentra uno de los lugares&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46804,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":90,"footnotes":""},"categories":[175],"tags":[2566,2558,1828,2633,1834,1888,1966,2620],"class_list":["post-47023","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buena-prensa","tag-caridad","tag-dios","tag-gracias-recibidas","tag-iglesia","tag-indulgencias","tag-milagros","tag-salvacion","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47023"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47023\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47035,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47023\/revisions\/47035"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}