{"id":46776,"date":"2025-11-06T16:51:43","date_gmt":"2025-11-06T16:51:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=46776"},"modified":"2025-11-06T16:53:55","modified_gmt":"2025-11-06T16:53:55","slug":"una-gracia-obtenida-un-exvoto-no-cumplido-un-recuerdo-imborrable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/una-gracia-obtenida-un-exvoto-no-cumplido-un-recuerdo-imborrable\/","title":{"rendered":"Una gracia obtenida, un exvoto no cumplido, un recuerdo imborrable"},"content":{"rendered":"<p><em><i>Todo documento in\u00e9dito suele contener algo nuevo. Pues bien, los documentos que presentamos aqu\u00ed no s\u00f3lo nos ofrecen una informaci\u00f3n desconocida, sino tambi\u00e9n una grata sorpresa; tanto m\u00e1s cuanto que atraviesan las fronteras de su siglo para llegar hasta nosotros.<br \/>\n<\/i><\/em><\/p>\n<p><strong><b>Don Bosco en Francia<br \/>\n<\/b><\/strong>El nombre de Don Bosco como educador y fundador de obras para chicos pobres era conocido y apreciado en Francia desde muy pronto. S\u00f3lo los Alpes separaban Tur\u00edn de Francia; desde la Riviera Liguria era f\u00e1cil pasar a la Riviera francesa con los famosos balnearios de M\u00f3naco, Saint-Tropez, Hy\u00e8res, Tol\u00f3n, Cannes y la capital de la regi\u00f3n, la mar\u00edtima Niza, que pas\u00f3 a Francia en 1860. Los peri\u00f3dicos franceses, las peregrinaciones francesas a Roma con parada en Valdocco e incluso una biograf\u00eda edificante (1881) desempe\u00f1aron su papel. Pero sobre todo el viaje de Don Bosco por Francia (del 14 de febrero al 19 de mayo en 1883), del sur al norte, con una larga parada tambi\u00e9n en Par\u00eds, hizo de \u00e9l, tanto para el pueblo como para cierta aristocracia conservadora, un nuevo San Vicente de Pa\u00fal, un nuevo Cura de Ars, un nuevo San Francisco de Sales. En efecto, Don Bosco frecuent\u00f3 sobre todo el sur de Francia, donde fund\u00f3 varias obras: en Niza, en Saint-Cyr, en Navarra, en Marsella. En el sur entonces, y precisamente en Tol\u00f3n, conoci\u00f3 y entr\u00f3 en estrecha amistad y armon\u00eda espiritual con la familia Colle: la m\u00e1s generosa de todas las familias nobles que le ayudaron econ\u00f3micamente, incluyendo a los conocidos Fassati, Callori, De Maistre, Uguccioni, etc.<\/p>\n<p><strong><b>La petici\u00f3n de la Sra. Chambon<br \/>\n<\/b><\/strong>En Tol\u00f3n viv\u00eda la familia Chambon, que tras siete a\u00f1os de matrimonio a\u00fan no hab\u00eda tenido la alegr\u00eda de tener un hijo. La se\u00f1ora Agostina, que hab\u00eda llegado a conocer a Don Bosco por su reputaci\u00f3n de hombre de Dios, cuando no de taumaturgo, no dud\u00f3 en escribirle pidi\u00e9ndole que rezara para que ella pudiera tener el don de la maternidad deseada.<br \/>\nDon Bosco, a mediados de agosto de 1885, desde Mathi, donde se alojaba para escapar por un tiempo del calor de Tur\u00edn, le respondi\u00f3 inmediatamente. En su tosco franc\u00e9s le escribi\u00f3: \u201cUsted pide, Se\u00f1ora, algo serio, extraordinario, pero no imposible. No dejar\u00e9 de rezar y de hacer rezar a todos nuestros hijos seg\u00fan su intenci\u00f3n. Pero usted por su parte har\u00e1 dos cosas:<br \/>\n1. Pedir\u00e1 la gracia sin cesar mientras no sea contraria a tu felicidad eterna.<br \/>\n2. Rezar\u00e1 tres Padrenuestros cada d\u00eda al Sant\u00edsimo Sacramento, durante un a\u00f1o, y durante ese a\u00f1o har\u00e9is todas las obras de caridad que pod\u00e1is en favor de los hu\u00e9rfanos\u201d.<br \/>\nEn s\u00ed, Don Bosco no ped\u00eda nada nuevo: eran las recomendaciones habituales a quienes le ped\u00edan que rezara por su intenci\u00f3n particular. Incluso la conclusi\u00f3n de la carta era la misma: \u201cQue el Buen Dios te acompa\u00f1e y que la Sant\u00edsima Virgen te proteja siempre a ti, a tu familia, y por favor reza tambi\u00e9n por m\u00ed y por toda mi familia\u201d. El compromiso era pues rec\u00edproco: cada uno deb\u00eda hacer su parte tanto en el lado de la oraci\u00f3n como en el de la caridad hacia los necesitados. Y Don Bosco se\u00f1alaba el inmenso n\u00famero de sus 160 mil \u201chu\u00e9rfanos\u201d.<br \/>\nNo se sabe si la se\u00f1ora acept\u00f3 las instrucciones de Don Bosco y c\u00f3mo lo hizo, pero el hecho es que el 24 de marzo de 1887 dio felizmente a luz al peque\u00f1o Jos\u00e9.<\/p>\n<p><strong><b>La historia no termina aqu\u00ed<br \/>\n<\/b><\/strong>Cuando estall\u00f3 la Primera Guerra Mundial, Jos\u00e9, nombrado capit\u00e1n del ej\u00e9rcito franc\u00e9s, fue enviado al frente y su madre, muy preocupada, el 18 de septiembre de 1915 prometi\u00f3 llevar -sin fijar la hora ni la fecha- un exvoto a la tumba de Don Bosco, a quien evidentemente ya estaba agradecida por el don de la maternidad.<br \/>\nSu hijo Jos\u00e9 regres\u00f3 efectivamente ileso de la guerra, pero por razones que desconocemos, la se\u00f1ora no pudo cumplir su promesa. No obstante, tuvo que mencion\u00e1rselo a su hijo, quien, ya casado y convertido en intendente general de los reservistas, pidi\u00f3 a su hija Jeanne, de paso por Tur\u00edn, que cumpliera ella misma la promesa de su abuela y llevara as\u00ed un exvoto a la tumba del santo. Pero no le fue posible, porque ya no aceptaban exvotos en Valdocco. Probablemente eran demasiado numerosos.<br \/>\nEnterado de esto, el padre no se dio por vencido y se puso en contacto por correo con el director de Valdocco. Le cont\u00f3 la peque\u00f1a historia que hemos reconstruido y como contraprueba adjunt\u00f3 una fotocopia de la carta de Don Bosco y el manuscrito de su madre. En lugar del exvoto envi\u00f3 una hermosa ofrenda (400 francos) no sin a\u00f1adir que no s\u00f3lo su madre hab\u00eda sido una ferviente admiradora de Bosco y de las obras salesianas, sino que toda la familia guardaba de \u00e9l un recuerdo vivo y agradecido. Tambi\u00e9n agradeci\u00f3 a los Salesianos de Valdocco el regalo particularmente precioso que le hab\u00edan hecho a su hija: una reliquia de Don Bosco acompa\u00f1ada del certificado de \u201c<em><i>Causae postulator<\/i><\/em>\u201d. En el veterano de guerra y en el hombre de carrera militar no se hab\u00eda perdido el recuerdo de ser un regalo de Dios gracias a la fe y a la caridad de su madre y de Don Bosco. La oraci\u00f3n de Don Bosco (y la de tantas futuras madres, como la se\u00f1ora Agostina), fue atendida muchas veces por el Se\u00f1or en su tiempo y tambi\u00e9n despu\u00e9s de \u00e9l por intercesi\u00f3n de uno de sus santos alumnos: el trajecito de Domingo Savio, llevado adecuadamente, unido necesariamente a la oraci\u00f3n y a la vida cristiana, a menudo ha hecho sonre\u00edr a muchas familias, ha enjugado las l\u00e1grimas de tantas madres, ha inundado e inunda a\u00fan de alegr\u00eda muchas cunas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo documento in\u00e9dito suele contener algo nuevo. 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