{"id":46051,"date":"2025-10-22T06:17:10","date_gmt":"2025-10-22T06:17:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=46051"},"modified":"2025-10-22T11:57:32","modified_gmt":"2025-10-22T11:57:32","slug":"en-la-escuela-de-don-bosco-ofrecer-florecillas-a-la-virgen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/en-la-escuela-de-don-bosco-ofrecer-florecillas-a-la-virgen\/","title":{"rendered":"En la escuela de Don Bosco. Ofrecer florecillas a la Virgen"},"content":{"rendered":"<p><em>Para San Juan Bosco, la devoci\u00f3n a la Virgen no era un simple sentimiento religioso accesorio, sino un camino seguro hacia la santidad, una ayuda diaria en la lucha espiritual, una escuela de vida cristiana. Toda su pedagog\u00eda nac\u00eda y florec\u00eda bajo la luz materna de Mar\u00eda. \u00abA sus alumnos \u2013atestigua Don Rua\u2013 se puede decir que no sab\u00eda hablar sin recomendar la devoci\u00f3n a Mar\u00eda Sant\u00edsima, y especialmente para ense\u00f1arles a conservar la pureza, recomendaba vivamente la devoci\u00f3n a Ella\u00bb. En sus \u00absermoncitos\u00bb de la tarde, momento precioso de familiaridad educativa, siempre volv\u00eda sobre este punto: permanecer en gracia de Dios y amar a Mar\u00eda.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Don Bosco amaba traducir la fe en gestos concretos y sencillos. Para \u00e9l, la devoci\u00f3n no se improvisa: se educa, se cultiva, se ejercita. Por eso, durante las novenas en preparaci\u00f3n a las fiestas marianas y durante los meses marianos, propon\u00eda a los j\u00f3venes las c\u00e9lebres florecillas, peque\u00f1os actos de amor o de sacrificio para ofrecer a la Virgen cada d\u00eda. No se trataba de f\u00f3rmulas m\u00e1gicas, sino de pasos cotidianos para aprender la vida interior, crecer en las virtudes, educar el coraz\u00f3n y orientarlo hacia el bien.<\/p>\n<p>El salesiano Giovanni Battista Lemoyne recogi\u00f3 una serie de estas florecillas, atribuy\u00e9ndolas a la tradici\u00f3n viva del Oratorio: algunas fueron dictadas por el propio Don Bosco, otras recogidas de sus palabras. Esas florecillas, \u00abpuestas en los labios de Mar\u00eda Sant\u00edsima\u00bb, nos entregan a\u00fan hoy una espiritualidad sencilla, afectuosa, encarnada en la vida.<\/p>\n<p>Reproducimos \u00edntegramente esta preciosa colecci\u00f3n:<\/p>\n<p>1. Yo soy tu madre; durante el d\u00eda ofr\u00e9ceme a menudo tu coraz\u00f3n.<br \/>\n2. Cuando oigas sonar las horas, di, en voz baja o con el pensamiento: <em>\u00a1Ave, Mar\u00eda, dulzura y esperanza m\u00eda!<br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. Junto con el m\u00edo, invoca a menudo el nombre de Jes\u00fas, \u00a1de mi Hijo!<br \/>\n4. A menudo, al menos por la ma\u00f1ana y por la noche, besa mi medalla.<br \/>\n5. Por el camino saluda mis im\u00e1genes, venciendo todo respeto humano.<br \/>\n6. Cons\u00edguete una hermosa imagen m\u00eda, y m\u00edrala y b\u00e9sala a menudo.<br \/>\n7. Sal\u00fadame a menudo, de coraz\u00f3n; \u00a1y tendr\u00e1s mi amor!<br \/>\n8. Cons\u00edguete y lee alg\u00fan libro que hable de m\u00ed y de mi amor.<br \/>\n9. \u00a1Escribe en tus libros y en tu coraz\u00f3n mi nombre!<br \/>\n10. Por mi amor s\u00e9 humilde, paciente y piadoso.<br \/>\n11. Obedece sin dudar; as\u00ed hac\u00eda yo en mi casa y en el templo.<br \/>\n12. Si es necesario, cede a la opini\u00f3n ajena, para complacerme.<br \/>\n13. Orando, ten siempre las manos juntas delante del pecho.<br \/>\n14. Aumenta con tu palabra el n\u00famero de mis devotos.<br \/>\n15. Cada s\u00e1bado practica en mi honor alguna mortificaci\u00f3n.<br \/>\n16. Cada s\u00e1bado reza mis letan\u00edas para obtener una buena muerte.<br \/>\n17. Cada s\u00e1bado procura hacer en mi honor la Santa Comuni\u00f3n.<br \/>\n18. Haz a menudo la Santa Comuni\u00f3n, especialmente en mis fiestas.<br \/>\n19. Cuando hagas la Santa Comuni\u00f3n, recomi\u00e9ndame a menudo a los pecadores.<br \/>\n20. Cuando hagas la Santa Comuni\u00f3n, \u00a1recomi\u00e9ndate a m\u00ed para obtener la pureza y la caridad!<br \/>\n21. \u00a1Ah! hijo m\u00edo querido, \u00a1no cometas nunca un pecado mortal!<br \/>\n22. Desde ahora, con la palabra y con el ejemplo, proponte impedir el mal.<br \/>\n23. Si quieres hacerme un grato placer, recomi\u00e9ndame a menudo a los pecadores.<br \/>\n24. Huye de los compa\u00f1eros disipados y poco devotos.<br \/>\n25. Si oyes blasfemar, di enseguida en tu coraz\u00f3n: <em>\u00a1Alabado sea siempre el nombre de Jes\u00fas y de Mar\u00eda!<\/em><br \/>\n26. Si alguien te ofende, no te vengues; \u00a1perd\u00f3nale por mi amor!<br \/>\n27. La murmuraci\u00f3n me desagrada; y t\u00fa no la hagas ni la escuches.<br \/>\n28. En lugar de quejarte de los disgustos, sufre con gusto por m\u00ed.<br \/>\n29. En las penas y aflicciones, \u00a1vuelve la mirada hacia m\u00ed, tu madre!<br \/>\n30. Cuando se te imponga algo que te desagrade, di enseguida: &#8211; \u00a1S\u00ed, por amor de Mar\u00eda!<br \/>\n31. Huye de los espect\u00e1culos del mundo y ama el retiro.<br \/>\n32. Procura ser el pacificador de tus compa\u00f1eros.<br \/>\n33. \u00a1Oh! cu\u00e1nto me agradar\u00eda que te confesaras bien cada ocho d\u00edas.<br \/>\n34. Ten mucha confianza en tu confesor ordinario y no lo cambies sin necesidad.<\/p>\n<p>35. Ten bien presentes los avisos del confesor y ponlos en pr\u00e1ctica.<br \/>\n36. En tiempo de vacaciones no dejes pasar quince d\u00edas sin confesarte.<\/p>\n<p>37. Durante las vacaciones, frecuenta regularmente la iglesia para dar buen ejemplo.<br \/>\n38. Ama y respeta a los sacerdotes; yo tambi\u00e9n amaba y respetaba a los Ap\u00f3stoles.<br \/>\n39. S\u00e9 agradecido y respetuoso con quien te beneficia en el alma y en el cuerpo.<br \/>\n40. Guarda alguna cosita para dar a los pobres por mi amor.<br \/>\n41. Eres mi jard\u00edn; cultiva las flores m\u00e1s bellas.<br \/>\n42. \u00a1Con tus virtudes s\u00e9 el para\u00edso de mi Divino Hijo!<br \/>\n43. Tu virtud predilecta sea la virtud ang\u00e9lica: \u00a1la castidad!<br \/>\n44. En las malas tentaciones di enseguida: <em>\u00a1Mater purissima, ora pro Me!<br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 45. No des nunca malas miradas.<br \/>\n46. No leas nunca libros peligrosos; y antes de leer un libro que no conozcas, habla con el confesor.<br \/>\n47. Usa gran modestia al desvestirte y al vestirte.<br \/>\n48. No hagas ni escuches nunca discursos escandalosos o mundanos.<br \/>\n49. No pronuncies, ni siquiera en broma, una palabra que pueda causar malos pensamientos.<br \/>\n51. No hables con personas peligrosas, si quieres que yo hable a tu coraz\u00f3n.<br \/>\n51. Si quieres ser mi favorito, ama al Ni\u00f1o Jes\u00fas.<br \/>\n52. \u00a1\u00c1mame mucho! \u00a1Quiero hacerte santo!<br \/>\n(MB X,32-34)<\/p>\n<p>Las cincuenta y dos florecillas recogidas por Don Bosco constituyen un verdadero itinerario espiritual, presentado a trav\u00e9s de la propia voz de la Virgen que se dirige a sus hijos con ternura materna. Cada florecilla es una invitaci\u00f3n concreta, pr\u00e1ctica, accesible incluso a los m\u00e1s j\u00f3venes.<br \/>\nSe parte de los gestos m\u00e1s sencillos: ofrecer el coraz\u00f3n a Mar\u00eda durante el d\u00eda, invocar los nombres de Jes\u00fas y Mar\u00eda, besar la medalla, saludar las im\u00e1genes sagradas por la calle. Son actos que requieren poco tiempo pero que tejen en lo cotidiano una relaci\u00f3n viva y personal con la Madre celestial.<\/p>\n<p>Las florecillas tocan luego dimensiones m\u00e1s profundas de la vida cristiana: la humildad, la paciencia, la obediencia, el perd\u00f3n, la pureza. Mar\u00eda misma se hace maestra, recordando su ejemplo: \u00abObedece sin dudar; as\u00ed hac\u00eda yo en mi casa y en el templo\u00bb. La referencia a la vida concreta de la Virgen en Nazaret y en el Templo hace estos consejos a\u00fan m\u00e1s cre\u00edbles e imitables.<br \/>\nParticular atenci\u00f3n pon\u00eda Don Bosco a la virtud de la pureza, que llamaba \u00abvirtud ang\u00e9lica\u00bb. Muchas florecillas se refieren a la custodia de los ojos, la modestia, la huida de las ocasiones peligrosas, la invocaci\u00f3n confiada: \u00ab\u00a1Mater purissima, ora pro me!\u00bb.<\/p>\n<p>El aspecto m\u00e1s fascinante de esta colecci\u00f3n es la modalidad pedag\u00f3gica con la que Don Bosco la propon\u00eda. Las florecillas se expon\u00edan en un cuadro numerado, con una caja al lado que conten\u00eda los n\u00fameros correspondientes. Durante las novenas y el mes de mayo, cada joven pod\u00eda extraer diariamente un n\u00famero, leer la florecilla y acogerla como un mensaje personal de la Virgen para \u00e9l, en ese d\u00eda espec\u00edfico.<br \/>\nEste m\u00e9todo transformaba la devoci\u00f3n en una experiencia personal y emocionante. No era la monoton\u00eda de una pr\u00e1ctica repetitiva, sino la sorpresa cotidiana de un encuentro, la alegr\u00eda de sentirse llamado por su nombre por la Madre celestial.<\/p>\n<p>Hoy estas florecillas mantienen intacta su fuerza espiritual. En una \u00e9poca donde la dispersi\u00f3n y la superficialidad corren el riesgo de fragmentar la existencia, ofrecen peque\u00f1os gestos concretos para permanecer anclados a lo que realmente importa. Son semillas de santidad al alcance de todos, j\u00f3venes y adultos, que la propia Mar\u00eda nos invita a cultivar en el jard\u00edn de nuestro coraz\u00f3n.<br \/>\nComo dec\u00eda la \u00faltima florecilla, con esa ternura que es el sello del amor materno: \u00ab\u00a1\u00c1mame mucho! \u00a1Quiero hacerte santo!\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para San Juan Bosco, la devoci\u00f3n a la Virgen no era un simple sentimiento religioso&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46044,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":44,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[1720,2636,1762,1768,2198,1822,1816,1690],"class_list":["post-46051","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santisima-virgen-maria","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-creatividad-salesiana","tag-don-bosco","tag-educacion","tag-gracia","tag-jovenes","tag-maria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46051"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46051\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46054,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46051\/revisions\/46054"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46044"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}