{"id":45932,"date":"2025-10-17T13:55:15","date_gmt":"2025-10-17T13:55:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=45932"},"modified":"2025-10-17T14:49:24","modified_gmt":"2025-10-17T14:49:24","slug":"el-20-de-octubre-comienza-la-novena-del-beato-miguel-rua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/el-20-de-octubre-comienza-la-novena-del-beato-miguel-rua\/","title":{"rendered":"El 20 de octubre comienza la Novena del beato Miguel R\u00faa"},"content":{"rendered":"<p><em><i>El Beato Miguel Rua (1837-1910) representa una figura extraordinaria en la historia de la espiritualidad salesiana. Primer sucesor de Don Bosco, encarn\u00f3 con gran fidelidad el carisma del fundador, convirti\u00e9ndose en su heredero espiritual y el continuador m\u00e1s aut\u00e9ntico. Su vida, marcada por una profunda humildad y obediencia total, testimonia c\u00f3mo la santidad puede expresarse en lo ordinario vivido con amor heroico. Desde la temprana edad en que visti\u00f3 el h\u00e1bito eclesi\u00e1stico hasta su muerte, Don Rua se dedic\u00f3 incansablemente a la formaci\u00f3n de los j\u00f3venes y al desarrollo de la Congregaci\u00f3n Salesiana, que bajo su gu\u00eda experiment\u00f3 una expansi\u00f3n extraordinaria. Ofrecemos una novena para aquellos que, con fe, pidan gracias especiales en vista del milagro esperado para su canonizaci\u00f3n.<\/i><\/em><\/p>\n<p>Miguel Rua naci\u00f3 en Tur\u00edn el 9 de junio de 1837. El \u00faltimo de nueve hermanos, perdi\u00f3 a su padre a la edad de ocho a\u00f1os. Estudi\u00f3 en los Hermanos de las Escuelas Cristianas hasta tercer grado.<\/p>\n<p>Deber\u00eda haber empezado a trabajar en la Real F\u00e1brica de Armas de Tur\u00edn, donde su padre era obrero, pero Don Bosco -que confesaba en su escuela los domingos- le sugiri\u00f3 que continuara sus estudios con \u00e9l, asegur\u00e1ndole que la Providencia se har\u00eda cargo de los gastos. Colaborador de la Compa\u00f1\u00eda de la Inmaculada con Domingo Savio, fue un alumno modelo, un ap\u00f3stol entre sus compa\u00f1eros.<\/p>\n<p>El 25 de marzo de 1855, en la peque\u00f1a habitaci\u00f3n de Don Bosco, hizo los votos de pobreza, castidad y obediencia en manos del fundador. En 1858 acompa\u00f1\u00f3 a Don Bosco ante el Papa P\u00edo IX para la aprobaci\u00f3n de las reglas. El 28 de julio de 1860 fue ordenado sacerdote. Don Rua abri\u00f3 en Mirabello la primera casa salesiana fuera de Tur\u00edn. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s regres\u00f3 a Valdoco sustituy\u00f3 y asisti\u00f3 en todo a Don Bosco.<br \/>\nEn noviembre de 1884 el Papa Le\u00f3n XIII nombr\u00f3 vicario y sucesor de Don Bosco a Don Rua, que muri\u00f3 en sus brazos cuatro a\u00f1os despu\u00e9s. Don Rua, considerado ya la regla viviente, lleg\u00f3 a ser tan paternal y cari\u00f1oso como Don Bosco. Afront\u00f3 y super\u00f3 numerosas dificultades en el gobierno de la congregaci\u00f3n. Consolid\u00f3 las misiones y el esp\u00edritu salesiano.<\/p>\n<p>Muri\u00f3 el 6 de abril de 1910, a los 73 a\u00f1os. Con \u00e9l, la Sociedad pas\u00f3 de 773 a 4000 Salesianos, de 57 a 345 Casas, de 6 a 34 Inspector\u00edas en 33 pa\u00edses. Pablo VI lo beatific\u00f3 en 1972.<\/p>\n<p><strong><b>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua<br \/>\n<\/b><\/strong>Dios todopoderoso y misericordioso<br \/>\nque has puesto tras las huellas de san Juan Bosco<br \/>\nal Beato Miguel Rua, que imit\u00f3 su ejemplo,<br \/>\nhered\u00f3 su esp\u00edritu y propag\u00f3 sus obras;<br \/>\nahora que por la beatificaci\u00f3n lo has elevado a la gloria de los altares<br \/>\nd\u00edgnate multiplicar su patrocinio hacia quienes lo invocan<br \/>\ny apresura su canonizaci\u00f3n.<br \/>\nTe lo pedimos por intercesi\u00f3n de Mar\u00eda Auxiliadora,<br \/>\na quien am\u00f3 y honr\u00f3 con coraz\u00f3n de ni\u00f1o,<br \/>\ny por la mediaci\u00f3n de Jesucristo nuestro Se\u00f1or.<br \/>\nAm\u00e9n.<\/p>\n<p><strong><em><b><i>Un pensamiento para cada d\u00eda de la novena, extra\u00eddo de la biograf\u00eda de Don Rua<\/p>\n<p><\/i><\/b><\/em>1er d\u00eda, 20 de octubre<br \/>\n<\/strong><em><i>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/i><\/em>El 18 de diciembre de 1859 es domingo. Por la tarde, dieciocho personas se re\u00fanen en la peque\u00f1a habitaci\u00f3n de Don Bosco, que en ese momento es el Bel\u00e9n Salesiano. Tiene lugar la reuni\u00f3n fundacional de la \u201cP\u00eda Sociedad de San Francisco de Sales\u201d, es decir, de los Salesianos. Los dieciocho rezan, declaran su deseo de reunirse como Sociedad para santificarse y dedicar su vida a la juventud abandonada y en peligro. Se celebran las primeras elecciones. Don Bosco, el fundador, es llamado por todos para ser el primer Superior General. El subdi\u00e1cono Michael Rua, de 22 a\u00f1os, es elegido Director Espiritual de la Sociedad. Junto con Don Bosco, trabajar\u00e1 en la formaci\u00f3n espiritual de los primeros Salesianos. Miguel no tom\u00f3 esta nueva tarea como un cargo \u2018ad honorem\u2019. Julio Barberis, que estaba entre los m\u00e1s j\u00f3venes y asisti\u00f3 a sus clases de formaci\u00f3n, testific\u00f3: \u201cEra muy diligente en la preparaci\u00f3n de las lecciones y en animarnos a estudiar\u201d.<br \/>\n<em><i>Padre nuestro&#8230;, Ave Mar\u00eda&#8230; y Gloria&#8230;<br \/>\n<\/i>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong><b>2do d\u00eda, 21 de octubre<br \/>\n<\/b><\/strong><em><i>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/i><\/em>El P. Jos\u00e9 Vespignani, que se convertir\u00eda en un gran salesiano y misionero en Sudam\u00e9rica, lleg\u00f3 a Valdoco en 1876. Era un joven sacerdote de 23 a\u00f1os que hab\u00eda venido de Faenza para estar con Don Bosco. En su sencillo \u201cUn a\u00f1o en la escuela de Don Bosco\u201d nos da una viva imagen de las actividades de Don Rua, del que fue uno de los secretarios en los primeros tiempos. Con la sensibilidad que no suelen tener quienes viven la normalidad de lo cotidiano, fotografi\u00f3 la atm\u00f3sfera y el ambiente de Valdoco, animado por la presencia de dos santos, Don Bosco y Don Rua.<br \/>\n\u201cDesde el primer d\u00eda -escribi\u00f3- me puse de todo coraz\u00f3n a las \u00f3rdenes de mi querido superior Don Rua. \u00a1Cu\u00e1ntas cosas aprend\u00ed en su escuela de piedad, de caridad, de actividad salesiana! La suya era una catedra de doctrina y de santidad, pero era sobre todo un gimnasio de formaci\u00f3n salesiana. Cada d\u00eda admiraba m\u00e1s en Don Rua la puntualidad, la constancia incansable, la perfecci\u00f3n religiosa, la abnegaci\u00f3n unida a la dulc\u00edsima dulzura. \u00a1Qu\u00e9 caridad, qu\u00e9 finos modales para conducir a uno de sus dependientes a la oficina que quer\u00eda confiarle! \u00a1Qu\u00e9 delicado estudio, qu\u00e9 intuici\u00f3n para conocer y experimentar sus aptitudes para educarlos de modo que fueran \u00fatiles a la Obra de Don Bosco!\u201d<br \/>\n<em><i>Padre nuestro&#8230;, Ave Mar\u00eda&#8230; y Gloria&#8230;<br \/>\n<\/i>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong><b>3er d\u00eda, 22 de octubre<br \/>\n<\/b><\/strong><em><i>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/i><\/em>En la carta enviada el 30 de diciembre a todos los Salesianos para dar las \u00faltimas noticias sobre la salud de Don Bosco, Don Rua escrib\u00eda: \u201cAnoche, en un momento en que pod\u00eda hablar con menos dificultad, mientras est\u00e1bamos alrededor de su cama Monse\u00f1or Cagliero, el P. Bonetti y yo, dije entre otras cosas: <em><i>Recomiendo a los Salesianos la devoci\u00f3n a Mar\u00eda Auxiliadora y la Comuni\u00f3n frecuente. Luego a\u00f1ad\u00ed: Esto podr\u00eda servir como regalo de A\u00f1o Nuevo para enviar a todas nuestras Casas. \u00c9l continu\u00f3: Que esto sea para toda nuestra vida<\/i><\/em>\u201d. Cada sugerencia de Don Bosco era para Don Rua un mandato. Esas palabras, que eran la continuaci\u00f3n coherente de toda una vida, Don Rua las sellaba en su coraz\u00f3n: esos eran los caminos que Don Bosco le ordenaba hacer caminar a la Congregaci\u00f3n \u201cpara toda la vida\u201d. Don Rua fue tan fiel como siempre a la consigna: Jes\u00fas Eucarist\u00eda, Mar\u00eda Auxiliadora, junto con los tres votos y la fidelidad total a Don Bosco. Con su ejemplo heroico, as\u00ed como con sus palabras, testimoniar\u00eda sin cesar que \u00e9ste era el camino salesiano hacia la santidad.<br \/>\n<em><i>Padre nuestro&#8230;, Ave Mar\u00eda&#8230; y Gloria&#8230;<br \/>\n<\/i>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong><b>4to d\u00eda, 23 de octubre<br \/>\n<\/b><\/strong><em><i>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/i><\/em>El 3 de octubre de 1852, durante la salida que los mejores j\u00f3venes del Oratorio hac\u00edan cada a\u00f1o a los Becchi para la fiesta de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, Don Bosco le hizo vestir el h\u00e1bito clerical. Miguel ten\u00eda 15 a\u00f1os. Por la noche, de regreso a Tur\u00edn, Miguel venci\u00f3 su timidez y pregunt\u00f3 a Don Bosco: \u201c\u00bfRecuerdas nuestros primeros encuentros? Le ped\u00ed una medalla, y usted hizo un gesto extra\u00f1o, como si quisiera cortarse la mano y d\u00e1rmela, y dijo: \u2018Nosotros dos haremos todo a medias\u2019. \u00bfQu\u00e9 quiso decir?\u201d. Me dijo: \u201cPero querido Miguel, \u00bfa\u00fan no lo has entendido? Y sin embargo, est\u00e1 muy claro. Cuanto m\u00e1s pasen los a\u00f1os, mejor comprender\u00e1s que quer\u00eda decirte: En la vida, los dos lo haremos siempre todo a medias. Las penas, las preocupaciones, las responsabilidades, las alegr\u00edas y todo lo dem\u00e1s ser\u00e1 para nosotros en com\u00fan\u201d.\u00a0 Miguel permaneci\u00f3 en silencio, lleno de silenciosa felicidad: Don Bosco, con palabras sencillas, le hab\u00eda hecho su heredero universal.<br \/>\n<em><i>Padre nuestro&#8230;, Ave Mar\u00eda&#8230; y Gloria&#8230;<br \/>\n<\/i>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong><b>5to d\u00eda, 24 de octubre<br \/>\n<\/b><\/strong><em><i>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/i><\/em>En Don Rua desprendimiento es sin\u00f3nimo de Pobreza. La Pobreza, escribi\u00f3, es garant\u00eda de templanza absoluta, es el \u00fanico clima en el que nuestra Congregaci\u00f3n puede vivir y prosperar, sobre todo hoy.<br \/>\nIncluso en el Reglamento para los Cooperadores, a los que se complac\u00eda en llamar \u201cSalesianos sin votos\u201d, traza una norma de vida que tiene toda la austeridad de la pobreza religiosa: modestia en el vestir, frugalidad en la mesa, sencillez en el mobiliario, castidad en el hablar, exactitud en los deberes del propio estado.<br \/>\nDon Rua, al desprenderse de todas las comodidades, se convirti\u00f3 en un asceta operativo.<br \/>\n<em><i>Padre nuestro&#8230;, Ave Mar\u00eda&#8230; y Gloria&#8230;<br \/>\n<\/i>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong><b>6to d\u00eda, 25 de octubre<br \/>\n<\/b><\/strong><em><i>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/i><\/em>En 1863 Don Bosco dio un paso decisivo en su Obra. Funcionaba bien en Valdoco, porque estaba al frente la figura carism\u00e1tica y paterna de Don Bosco. Pero trasplantada a otro lugar, sin Don Bosco, \u00bfhabr\u00eda funcionado? En la primavera de ese a\u00f1o, Don Bosco tuvo un encuentro confidencial e intenso con Don Rua, que ten\u00eda 26 a\u00f1os. \u201cTengo que pedirte un gran favor. De acuerdo con el Obispo de Casale Monferrato, he decidido abrir un \u2018Peque\u00f1o Seminario\u2019 en Mirabello. Estoy pensando en enviarte a dirigirlo. Es la primera obra que los Salesianos abren fuera de Tur\u00edn. Tendremos mil ojos puestos en ella. Tengo plena confianza en ti. Te doy tres ayudas: cinco de nuestros salesianos m\u00e1s s\u00f3lidos, entre ellos el padre Bonetti, que ser\u00e1 tu \u201cvice\u201d; un grupo de muchachos elegidos entre los mejores que vendr\u00e1n de Valdoco para continuar all\u00ed su escolarizaci\u00f3n, para que sean la levadura entre los nuevos muchachos que recibir\u00e1s; y junto a ti vendr\u00e1 tu madre\u201d. Don Rua parti\u00f3 en octubre. Don Bosco le escribi\u00f3 cuatro p\u00e1ginas de preciosos consejos que ser\u00edan transcritos para cada nuevo director salesiano: son considerados uno de los documentos m\u00e1s l\u00edmpidos del sistema educativo de Don Bosco. Entre otras cosas escribi\u00f3: \u201cCada noche debes dormir al menos seis horas. Procura hacerte amar antes de hacerte temer. Procura pasar todo tu tiempo de recreo entre los j\u00f3venes. Si surgen dudas sobre cosas materiales, gastad lo que sea necesario, con tal de que se conserve la caridad\u201d. Don Rua resume todos estos consejos, que para \u00e9l son mandamientos, en una frase: \u201cEn Mirabello tratar\u00e9 de ser Don Bosco\u201d.<br \/>\n<em><i>Padre nuestro&#8230;, Ave Mar\u00eda&#8230; y Gloria&#8230;<br \/>\n<\/i>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong><b>7mo d\u00eda, 26 de octubre<br \/>\n<\/b><\/strong><em><i>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/i><\/em>En medio del c\u00famulo de sus deberes, en todos esos a\u00f1os Don Rua fue siempre el director de los muchos j\u00f3venes que abarrotaban Valdoco: estudiantes, artesanos, aspirantes a salesianos, jovenc\u00edsimos salesianos. Don Rua se esfuerza por \u201cllegar a ser Don Bosco\u201d en todo, incluso en el comportamiento externo. Por supuesto, el aspecto f\u00edsico y el temperamento son diferentes. \u201cSus modales, su voz, sus rasgos, su sonrisa, no ten\u00edan ese encanto misterioso que atra\u00eda y encandilaba a los j\u00f3venes hacia Don Bosco. Pero era para todos el padre atento y afectuoso, preocupado por comprender, animar, apoyar, perdonar, iluminar, amar\u201d, como hab\u00eda empezado a ser en Mirabello. Y los j\u00f3venes de Valdoco, adivinos infalibles como todos los j\u00f3venes del mundo a la hora de comprender qui\u00e9n les ama y qui\u00e9n en cambio \u201cs\u00f3lo finge\u201d, demostraron con sus actos que reconoc\u00edan en \u00e9l a un amigo paterno.<br \/>\n<em><i>Padre nuestro&#8230;, Ave Mar\u00eda&#8230; y Gloria&#8230;<br \/>\n<\/i>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong><b>8vo d\u00eda, 27 de octubre<br \/>\n<\/b><\/strong><em><i>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/i><\/em>Cuando todas las obras del Santuario estaban terminadas, Don Rua tambi\u00e9n parec\u00eda acabado. Una ma\u00f1ana del t\u00f3rrido calor de julio en Tur\u00edn, en la puerta del Oratorio, al salir, cay\u00f3 en los brazos de un amigo que estaba a su lado. \u2018Peritonitis fulminante\u2019, dijo inmediatamente el m\u00e9dico. \u2018No se puede hacer nada m\u00e1s. Denle el Oleo Santo\u2019. A\u00fan no se hab\u00eda inventado la penicilina y la cirug\u00eda estaba en pa\u00f1ales. Don Rua, febril y muy dolorido, invoc\u00f3 a Don Bosco; pero estaba en la ciudad. Se le mand\u00f3 llamar. Cuando lleg\u00f3 y le dijeron que Don Rua estaba al final, hizo gestos incomprensibles. Estaban los chicos en la iglesia para el retiro mensual y fue directamente a confesarlos. \u201cTened por seguro que don Rua no saldr\u00e1 sin mi permiso\u201d, dijo al entrar en la iglesia. Sali\u00f3 muy tarde, y en vez de ir a la enfermer\u00eda fue a la modesta cena preparada. Luego subi\u00f3 a su habitaci\u00f3n a dejar la bolsa de papeles, y por \u00faltimo, mientras todos estaban atentos, se dirigi\u00f3 a la cabecera de don R\u00faa. Vio el frasco de Oleo Santo y casi se enfad\u00f3: \u201c\u00bfQui\u00e9n es ese buen hombre que ha tenido esa idea?\u201d. Entonces se sienta junto a don Rua y le dice: \u201cEsc\u00facheme. No quiero, \u00bfentiendes? No quiero que te mueras. Tienes que ponerte bien. Tendr\u00e1s que trabajar y mucho a mi lado, y no morir. Esc\u00fachame bien: aunque te tirara por la ventana como est\u00e1s, no morir\u00edas\u201d. Francesia y Cagliero lo hab\u00edan visto y o\u00eddo todo, y maduraron la convicci\u00f3n de que, a Don Bosco, que hablaba en sue\u00f1os con la Virgen y le arrancaba favores imposibles, se le hab\u00eda dado la garant\u00eda de que a \u201caquel muchacho\u201d, el \u00fanico que hab\u00eda sobrevivido a todos sus hermanos, la Virgen lo dejar\u00eda con ella para el resto de su vida.<br \/>\n<em><i>Padre nuestro&#8230;, Ave Mar\u00eda&#8230; y Gloria&#8230;<br \/>\n<\/i>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong><b>9no d\u00eda, 28 de octubre<br \/>\n<\/b><\/strong><em><i>Oraci\u00f3n para implorar la canonizaci\u00f3n del Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/i><\/em>\u00a0\u201cDon Rua fue el m\u00e1s fiel, por tanto, el m\u00e1s humilde y al mismo tiempo el m\u00e1s valiente hijo de Don Bosco\u201d. Con estas palabras dichas en tono decisivo, el 29 de octubre de 1972 el Papa Pablo VI esculpi\u00f3 para siempre la figura humana y espiritual de Don Rua. En aquella homil\u00eda pronunciada bajo la c\u00fapula de San Pedro, el Papa perfil\u00f3 al nuevo Beato con palabras que casi martilleaban esta caracter\u00edstica fundamental suya: la fidelidad. \u201c<em><i>Sucesor de Don Bosco, es decir, continuador: hijo, disc\u00edpulo, imitador<\/i><\/em>&#8230; Hizo del ejemplo del Santo una escuela, de su vida una historia, de su regla un esp\u00edritu, de su santidad un tipo, un modelo; hizo del manantial, una corriente, un r\u00edo\u201d. Las palabras de Pablo VI elevaron a una altura superior la peripecia terrena de este \u201cesbelto y gastado perfil de sacerdote\u201d. Pusieron al descubierto el diamante que hab\u00eda brillado en la textura mansa y humilde de sus d\u00edas.<br \/>\nA lo largo de su vida Don Rua hab\u00eda demostrado una obediencia absoluta, tan \u2018absoluta\u2019 que Don Bosco a veces bromeaba sobre ello. En la deposici\u00f3n para el proceso de beatificaci\u00f3n, el Rector Mayor Don Felipe Rinaldi testimoni\u00f3: \u201cDon Bosco dec\u00eda: \u2018A Don Rua no se le dan \u00f3rdenes ni en broma\u2019, tal era su disposici\u00f3n a hacer todo lo que el Superior le dec\u00eda&#8230; La obediencia era muy f\u00e1cil para Don Rua porque era profundamente humilde. Humilde en su comportamiento, humilde en sus palabras, humilde con los grandes y los peque\u00f1os\u201d.<br \/>\n<em><i>Padre nuestro&#8230;, Ave Mar\u00eda&#8230; y Gloria&#8230;<br \/>\n<\/i>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua\u2026<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong><b>Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n al Beato Miguel Rua<br \/>\n<\/b><\/strong>Dios Padre nuestro<br \/>\nal Beato Miguel Rua sacerdote<br \/>\nheredero espiritual de San Juan Bosco<br \/>\nque diste la capacidad de formar en los j\u00f3venes<br \/>\ntu divina imagen<br \/>\nconc\u00e9denos<br \/>\nllamados a educar a la juventud<br \/>\npara dar a conocer<br \/>\nel verdadero rostro de Cristo, tu Hijo.<br \/>\nConc\u00e9denos por su intercesi\u00f3n<br \/>\nGracia&#8230;.<br \/>\npara gloria de tu nombre.<br \/>\nAm\u00e9n.<\/p>\n<p><strong><b>Beato Miguel Rua,<br \/>\nruega por nosotros.<\/b><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Beato Miguel Rua (1837-1910) representa una figura extraordinaria en la historia de la espiritualidad&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":45955,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":54,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1720,2636,2558,1822,1960,1972,2620,2026],"class_list":["post-45932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-dios","tag-gracia","tag-salesianos","tag-santos","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45932"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45968,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45932\/revisions\/45968"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}