{"id":45837,"date":"2025-10-09T19:28:40","date_gmt":"2025-10-09T19:28:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=45837"},"modified":"2025-10-09T19:30:37","modified_gmt":"2025-10-09T19:30:37","slug":"sor-maria-troncatti-misionera-de-esperanza-entre-los-pueblos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/sor-maria-troncatti-misionera-de-esperanza-entre-los-pueblos\/","title":{"rendered":"Sor Mar\u00eda Troncatti, misionera de esperanza entre los pueblos"},"content":{"rendered":"<p><em>En la foto, el Sr. Juw\u00e0 Bosco, perteneciente al pueblo shuar, sanado milagrosamente por intercesi\u00f3n de la beata Mar\u00eda Troncatti.<\/em><\/p>\n<p>\u00a1La segunda Hija de Mar\u00eda Auxiliadora en los altares!<\/p>\n<p><em>El mensaje de la 99\u00aa Jornada Mundial Misionera 2025 encuentra en la Beata Mar\u00eda Troncatti una realizaci\u00f3n concreta y luminosa. Sor Mar\u00eda fue una extensi\u00f3n y continuaci\u00f3n de Jes\u00fas Buen Samaritano y de la Auxiliadora para los ind\u00edgenas shuar y los colonos de Ecuador. Hizo suyas las alegr\u00edas y esperanzas, los derechos de los m\u00e1s d\u00e9biles y se hizo madre y defensora de la vida humana y espiritual. Educ\u00f3 a los dos pueblos en la solidaridad, or\u00f3 y trabaj\u00f3 para crear entre ellos una humanidad feliz, solidaria y reconciliada. La esperanza de hermanar a las dos etnias \u00abenemigas\u00bb y de construir entre ellas una fraternidad duradera, fue tan fuerte que la llev\u00f3 a pedir al Se\u00f1or que aceptara su ofrenda sacrificial por su reconciliaci\u00f3n. Nada habr\u00eda podido lograr sin una vida de oraci\u00f3n y de comuni\u00f3n fraterna.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Para la Jornada Mundial Misionera de 2025, a\u00f1o jubilar, se ha elegido un mensaje centrado en la esperanza (cf. Bula <em>Spes non confundit<\/em>, 1), titulado: \u00abMisioneros de esperanza entre los pueblos\u00bb. El Santo Padre Francisco, refiri\u00e9ndose a la Bula de indicci\u00f3n del Jubileo, hab\u00eda destacado algunos aspectos importantes de la identidad misionera que invitaban a seguir las huellas de Cristo, a ser portadores y constructores de esperanza entre los pueblos y a renovar la misi\u00f3n de la esperanza. Cristo, en su existencia terrena, vino a proclamar a los pobres la liberaci\u00f3n (cf. Lc 4, 16-21), y a trav\u00e9s de sus disc\u00edpulos \u00abcontin\u00faa su ministerio de esperanza para la humanidad. \u00c9l se inclina todav\u00eda hoy sobre cada persona pobre, afligida, desesperada y oprimida por el mal, para derramar \u00absobre sus heridas el \u00f3leo de la consolaci\u00f3n y el vino de la esperanza\u00bb (Prefacio \u201cJes\u00fas buen samaritano\u201d)\u00bb.<br \/>\nSor Mar\u00eda Troncatti fue una extensi\u00f3n y continuaci\u00f3n de Jes\u00fas Buen Samaritano y de la Auxiliadora para los ind\u00edgenas shuar y los colonos de Ecuador. Nacida en Corteno Golgi en 1883, en Lombard\u00eda, se hizo Hija de Mar\u00eda Auxiliadora en 1908. Parti\u00f3 de Niza en 1922 hacia Ecuador y desde 1925 hasta 1969 (a\u00f1o de su nacimiento al cielo) fue \u00abprecursora\u00bb en la nueva misi\u00f3n del Oriente amaz\u00f3nico. Con el b\u00e1lsamo de su exquisita maternidad (\u00a1era familiarmente llamada \u00abmadrecita\u00bb!) iba con entusiasmo al encuentro de todos sus destinatarios para ayudarlos, sanarlos y salvarlos: enfermos, hombres heridos a causa de la ley de la venganza, v\u00edctimas de envenenamiento, ni\u00f1as y adolescentes huidas de una disputa donde las familias estaban enfrentadas, mujeres golpeadas con el hacha por maridos violentos y borrachos, peque\u00f1os no deseados, reci\u00e9n nacidos hu\u00e9rfanos por el envenenamiento de sus madres, y estos \u00faltimos eran el objeto de su predilecci\u00f3n. De joven monja en Varazze, durante la Primera Guerra Mundial, hab\u00eda hecho un curso de enfermera de la Cruz Roja y sab\u00eda bien c\u00f3mo vendar y qu\u00e9 verter sobre las heridas para que sanaran. Tambi\u00e9n hab\u00eda heridas que curar en el esp\u00edritu. As\u00ed, su botiqu\u00edn se convirti\u00f3, adem\u00e1s de consultorio, tambi\u00e9n en una \u00ab<em>camara caritatis<\/em>\u00ab, un centro de formaci\u00f3n humana y espiritual, una sede de valientes ex\u00e1menes de conciencia, un verdadero consultorio del alma. Mientras desinfectaba y curaba las heridas, su mirada estaba puesta en el alma necesitada del b\u00e1lsamo del perd\u00f3n de Dios.<br \/>\nCuando se le preguntaba con qu\u00e9 medicinas curaba los casos m\u00e1s desesperados que alcanzaba en canoa, a caballo o a pie, respond\u00eda: \u00abNo s\u00e9\u00bb. Por inexplicable que parezca, lograba curar a las personas. Ante los pacientes manifestaba su esperanza puesta solo en Dios y en la Virgen, con frases sencillas pero incisivas que animaban a los oyentes a refugiarse bajo el manto de la Sant\u00edsima Virgen: \u00ab\u00a1Yo les doy las medicinas, pero quien les obtiene la curaci\u00f3n es Mar\u00eda Auxiliadora!\u00bb.<br \/>\nTambi\u00e9n los hermanos salesianos la defin\u00edan afectuosamente: \u00ab<em>como una madre<\/em>\u00ab, \u00ab<em>una verdadera madre<\/em>\u00ab, \u00ab<em>una mam\u00e1<\/em>\u00ab. Sor Mar\u00eda los invitaba a su botiqu\u00edn, escuchaba sus dificultades y alegr\u00edas ligadas a la evangelizaci\u00f3n, les ofrec\u00eda una bebida fresca, un medicamento o un remedio para los pies cansados y maltratados y los regeneraba f\u00edsica y espiritualmente.<\/p>\n<p>La Beata Mar\u00eda Troncatti hizo suyas las condiciones concretas de vida de aquellos a quienes hab\u00eda sido enviada a llevar el alegre anuncio de la salvaci\u00f3n y la esperanza. De hecho, el Papa Francisco en el mensaje, refiri\u00e9ndose al Concilio Vaticano II, recuerda a los creyentes que \u00ablas alegr\u00edas y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy, de los pobres sobre todo y de todos aquellos que sufren, son tambi\u00e9n las alegr\u00edas y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los disc\u00edpulos de Cristo, y nada hay de genuinamente humano que no encuentre eco en su coraz\u00f3n\u00bb (<em>Gaudium et spes<\/em>, 1).<br \/>\nUnida a Cristo e impulsada por el amor de Cristo, Sor Mar\u00eda supo no solo escuchar el grito de los pobres que le ped\u00edan vida y salud, dignidad y derechos, sino que hizo suyas sus esperanzas y sus dolores. Custodia atenta y responsable de la vida de todos, y en especial de los m\u00e1s d\u00e9biles, mientras curaba a los shuar se hac\u00eda defensora de sus derechos, especialmente los relacionados con la tierra, los salarios, las compras y las ventas y segu\u00eda cada fase aun sabiendo que algunos colonos no estaban contentos con este progreso. Los colonos usaban a los shuar como sirvientes o como obreros para desbrozar la tierra en su beneficio a cambio de compensaciones irrisorias, pactadas con degradante ego\u00edsmo, por ejemplo: espejos, peines, collares. Sor Mar\u00eda se daba cuenta con un coraz\u00f3n de madre de todo y aconsejaba lo mejor.<br \/>\nLa esperanza de una relaci\u00f3n de paz y reconciliaci\u00f3n entre las dos etnias fue siempre el sue\u00f1o de Sor Mar\u00eda, de las FMA y de los hermanos Salesianos. Su objetivo era educar juntos a las nuevas generaciones de \u00abetnias adversarias\u00bb, promoviendo una convivencia serena entre ellos en la escuela, en el internado y en el patio. Quer\u00edan educarlas al encuentro, al reconocimiento y a la estima de las diferentes culturas. Tambi\u00e9n el hospital P\u00edo XII era considerado una casa de todos, donde cada uno era acogido sin distinciones y curado tanto en el cuerpo como en el esp\u00edritu, con gran competencia y mucho coraz\u00f3n por sor Mar\u00eda.<br \/>\nEl futuro de ese rinc\u00f3n de tierra amaz\u00f3nica se constru\u00eda solo sobre la fraternidad y esto encontr\u00f3 gran eco en su coraz\u00f3n, tanto que pidi\u00f3 al Se\u00f1or que aceptara su ofrenda sacrificial por su reconciliaci\u00f3n, una reconciliaci\u00f3n que floreci\u00f3 de manera estable despu\u00e9s de su muerte, ocurrida en un accidente a\u00e9reo el 25 de agosto de 1969. Sor Mar\u00eda hab\u00eda afirmado: \u00abEstar\u00eda muy contenta de poder ofrecer mi vida para que la paz regrese a esta poblaci\u00f3n\u00bb. Ese d\u00eda los colonos y los Shuar afirmaron que hab\u00eda muerto su &#8216;mam\u00e1&#8217;; \u00a1que hab\u00eda muerto una santa! Consolada por el Coraz\u00f3n de Cristo, ella se convirti\u00f3 para todos en signo de consuelo y de esperanza.<br \/>\nCon su vida y su muerte fue una verdadera artesana de reconciliaci\u00f3n y de paz y restauradora \u00abde una humanidad a menudo distra\u00edda e infeliz\u00bb, como solicitaba el Papa Francisco.<br \/>\nEduc\u00f3 a una humanidad solidaria y reconciliada promoviendo la responsabilidad entre las j\u00f3venes. De hecho, para cada pueblo se dedicaba a preparar j\u00f3venes enfermeras que pudieran ofrecer los primeros auxilios. Adem\u00e1s, organiz\u00f3 cursos de costura, cocina, higiene y puericultura para completar la formaci\u00f3n de las internas. Para salvar a los peque\u00f1os shuar abandonados, invit\u00f3 a las mujeres cristianas shuar o colonas a hacer de nodrizas, adopt\u00e1ndolos, y muchas mujeres italianas se comprometieron a apoyar a estos ni\u00f1os a distancia.<br \/>\nSor Mar\u00eda cre\u00f3 una red de humanidad atenta a los dem\u00e1s y feliz de realizar el bien, una humanidad que en el mensaje de la Jornada Mundial de las Misiones toma el nombre de \u00abhumanidad pascual\u00bb y \u00abgente de primavera\u00bb, en cuanto es \u00abla Pascua del Se\u00f1or la que marca la eterna primavera de la historia\u00bb y por ello \u00abla muerte y el odio no son las \u00faltimas palabras sobre la existencia humana (cf. \u201cCatequesis\u201d, 23 de agosto de 2017)\u00bb.<br \/>\nEsta esperanza \u2013afirmaba Francisco\u2013 fundamenta sus ra\u00edces en la oraci\u00f3n y la comuni\u00f3n fraterna. Sor Mar\u00eda, entre un di\u00e1logo y una bebida fresca, o entre un medicamento que administrar, un diente que extraer y una bala que sacar con un simple sacapuntas, una herida infectada que limpiar y vendar, ten\u00eda siempre ten\u00eda en los labios la oraci\u00f3n del Ave Mar\u00eda y cada d\u00eda se despertaba antes del amanecer para estar en la capilla muy temprano y vivir en silencio el V\u00eda Crucis. Incluso antes de comenzar las curaciones, Sor Mar\u00eda dec\u00eda: \u00abUn momento\u00bb. Era un tiempo breve de discernimiento, de coraje, de decisi\u00f3n y fuerza para actuar y luego repet\u00eda: \u00ab\u00a1Jes\u00fas m\u00edo! Mar\u00eda Auxiliadora, ruega por nosotros\u00bb.<br \/>\nEn conclusi\u00f3n de su mensaje, Francisco afirma que \u00abla evangelizaci\u00f3n es siempre un proceso comunitario, como el car\u00e1cter de la esperanza cristiana (cf. Benedicto XVI, Carta enc. <em>Spe Salvi<\/em>, 14)\u00bb. La Beata Mar\u00eda Troncatti siempre hab\u00eda sido el alma de la cohesi\u00f3n entre ella y las hermanas de la comunidad; entre las FMA y los hermanos salesianos; entre ellos y los pueblos que deb\u00edan reconocerse &#8216;hermanos&#8217;.<br \/>\nEl deseo de comuni\u00f3n y de bondad materna, dispuesta a cualquier sacrificio por el pr\u00f3jimo, la acompa\u00f1\u00f3 hasta el final. De anciana siempre estaba delante de la puerta del Hospital P\u00edo XII, lista para la acogida. Dec\u00eda: \u00abYa no puedo trabajar, pero estoy contenta de quedarme con mis pobres salvajes: siempre vienen enfermos al hospital, siempre vienen de lejos a visitarme\u00bb.<br \/>\nEl mensaje de esta Jornada Misionera Mundial encuentra en la existencia de la Beata Mar\u00eda Troncatti una realizaci\u00f3n concreta y luminosa. El Papa Le\u00f3n XIV la canonizar\u00e1 el 19 de octubre de 2025 junto a los Beatos Ignacio Choukrallah Maloyan, Peter To Rot, Vincenza Maria Poloni, Mar\u00eda del Monte Carmelo Rendiles Mart\u00ednez, Jos\u00e9 Gregorio Hern\u00e1ndez Cisneros y Bartolo Longo.<br \/>\nSetenta y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de la canonizaci\u00f3n de la Cofundadora Santa Mar\u00eda Dominga Mazzarello, presidida por el Papa P\u00edo XII en la Bas\u00edlica de San Pedro en el Vaticano el 24 de junio de 1951, otra Hija de Mar\u00eda Auxiliadora con un coraz\u00f3n plenamente misionero ser\u00e1 declarada Santa, y precisamente en el a\u00f1o jubilar de la Esperanza: \u00a1la Beata Mar\u00eda Troncatti, que fue una verdadera misionera de esperanza entre los pueblos!<\/p>\n<p><em>Sor Francesca Caggiano FMA<br \/>\nCausas de los Santos FMA, Roma<br \/>\n<\/em><br \/>\n<em>Profes\u00f3 en el Instituto en 1993, fue profesora y directora de Pastoral Juvenil diocesana en Oria y San Severo. Obtuvo la licenciatura en Cristolog\u00eda en 2025 en Roma. Desde 2005 sigue la Causa de don Felice Canelli, sacerdote diocesano de San Severo y salesiano cooperador. Desde 2008 es la Vicepostuladora. Don Canelli es declarado Venerable en 2021. En 2017 asisti\u00f3 al curso del Studium del Dicasterio de las Causas de los Santos. Desde 2019 est\u00e1 en Roma como Vicepostuladora de la Causa de la Sierva de Dios Madre Rosetta Marchese, s\u00e9ptima sucesora de Santa Mar\u00eda Dominga Mazzarello y desde 2021 ha acompa\u00f1ado la fase diocesana y romana para el milagro que llev\u00f3 a la canonizaci\u00f3n de la Beata Mar\u00eda Troncatti. Es Postuladora desde 2022 de la Causa de la Venerable Rachelina Ambrosini de la Di\u00f3cesis de Benevento.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la foto, el Sr. Juw\u00e0 Bosco, perteneciente al pueblo shuar, sanado milagrosamente por intercesi\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":45828,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":75,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,1720,2558,2198,2582,1828,2184,1888,1894,1972,2620],"class_list":["post-45837","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-dios","tag-educacion","tag-eventos","tag-gracias-recibidas","tag-hijas-de-maria-auxiliadora","tag-milagros","tag-misiones","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45837"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45837\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45840,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45837\/revisions\/45840"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45828"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}