{"id":45504,"date":"2025-09-27T10:17:47","date_gmt":"2025-09-27T10:17:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=45504"},"modified":"2025-09-27T10:19:36","modified_gmt":"2025-09-27T10:19:36","slug":"monstruos-que-hieren-a-los-jovenes-1865","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/suenos-de-don-bosco\/monstruos-que-hieren-a-los-jovenes-1865\/","title":{"rendered":"Monstruos que hieren a los j\u00f3venes (1865)"},"content":{"rendered":"<p><em>En este v\u00edvido relato, fechado el 24 de febrero de 1865, Don Bosco habla a sus alumnos sobre los peligros espirituales y los remedios concretos. En estas l\u00edneas, el autor narra su estancia con el obispo de Cuneo y, sobre todo, la pesadilla en la que ve criaturas monstruosas invadir el Oratorio, s\u00edmbolo de las insidias diab\u00f3licas que amenazan a los j\u00f3venes. El brusco paso de la recreaci\u00f3n alegre al silencio angustioso se convierte en pretexto para indicar dos armas decisivas: la Comuni\u00f3n bien hecha y la visita frecuente al Sant\u00edsimo Sacramento. La introducci\u00f3n prepara as\u00ed al lector para un texto que entrelaza an\u00e9cdota, afecto educativo y catequesis, invitando a captar su urgencia espiritual y las elecciones concretas de cada d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>24 de febrero<br \/>\n<\/em><br \/>\nPues bien, estos d\u00edas estuve en C\u00faneo y fui hu\u00e9sped del se\u00f1or Obispo que me trat\u00f3 magn\u00edficamente. La primera noche, despu\u00e9s de haber cenado bien y bebido mejor (risas), lleg\u00f3 la hora de ir a dormir. Despu\u00e9s de la cena, gusta una buena cama \u00bfno es verdad? Yo ped\u00ed permiso al Obispo para quedarme un poco m\u00e1s en la cama por la ma\u00f1ana y \u00e9l a\u00f1adi\u00f3:<br \/>\n\u2014S\u00ed, s\u00ed; es m\u00e1s, deseo que no se levante antes de las ocho y media.<br \/>\n\u2014\u00a1Oh!, le respond\u00ed; estar\u00e9 solamente hasta las seis y media; me basta para descansar.<br \/>\n\u2014No quiero que se levante a esa hora; se levantar\u00e1 a las ocho.<br \/>\nFinalmente acordamos que me levantar\u00eda a las siete. Me fui a dormir. Eran las once. Me dorm\u00ed en seguida. Pero \u00a1qu\u00e9 quer\u00e9is! Empec\u00e9 a so\u00f1ar como de costumbre y, como la lengua va siempre a dar en donde duele el diente, so\u00f1\u00e9 que me encontraba en el Oratorio entre mis queridos muchachos.<br \/>\nMe pareci\u00f3 encontrarme en mi habitaci\u00f3n, sentado a la mesa, mientras los muchachos hac\u00edan recreo en el patio. El recreo era animad\u00edsimo, clamoroso. Gritaban, voceaban, saltaban, se o\u00eda un gran barullo. Yo estaba content\u00edsimo porque me gusta ver a los muchachos durante el recreo, y cuando les veo a todos jugando, s\u00e9 que el demonio no tiene nada que hacer. Mientras me gozaba con el griter\u00edo de los muchachos, de repente se hizo un profundo silencio, sin poder comprender el por qu\u00e9. Me levant\u00e9 espantado de la mesa para ver qu\u00e9 suced\u00eda. Apenas llegu\u00e9 a la antesala vi entrar por la puerta un monstruo horriblemente feo, que caminaba con el morro bajo y los ojos fijos en el suelo. Parec\u00eda no haberse dado cuenta de mi presencia, pero caminaba siempre en la misma direcci\u00f3n, con el aspecto de una fiera dispuesta a asaltar a alguien. Tembl\u00e9 por mis queridos muchachos y mir\u00e9 por la ventana al patio para ver si les hab\u00eda sucedido algo.<br \/>\nVi el patio lleno de monstruos semejantes al primero, pero m\u00e1s peque\u00f1os. Mis muchachos hab\u00edan sido acorralados contra las paredes y bajo los p\u00f3rticos. Muchos estaban tendidos por tierra y parec\u00edan muertos.<br \/>\nAnte aquel espect\u00e1culo tan doloroso, aterrado lanc\u00e9 un grito tan fuerte que me despert\u00e9. A mi grito se despertaron los familiares del Obispo, se despert\u00f3 el Vicario, se despert\u00f3 el mismo Obispo. Todos se espantaron con aquel grito.<br \/>\nAmigos m\u00edos, generalmente no hay que prestar fe alguna a los sue\u00f1os, pero cuando su explicaci\u00f3n es de car\u00e1cter moral, se puede reflexionar sobre ellos. Yo siempre he querido encontrar explicaci\u00f3n a todo, y por eso busco tambi\u00e9n la de este sue\u00f1o. El monstruo parece que quiera significar el demonio, que siempre est\u00e1 en movimiento para arruinarnos. Hay j\u00f3venes que caen y j\u00f3venes que huyen. \u00bfQuer\u00e9is que os ense\u00f1e a no tenerle miedo y a resistir a sus asaltos? Escuchadme. No hay nada que el demonio tema m\u00e1s que estas dos cosas:<br \/>\n1.\u00b0 La Comuni\u00f3n bien hecha.<br \/>\n2.\u00b0 Las visitas a Jes\u00fas Sacramentado.<br \/>\n\u00bfQuer\u00e9is que el Se\u00f1or os conceda muchas gracias? Visitadlo a menudo. \u00bfQuer\u00e9is que os haga pocas? Visitadlo poco. \u00bfQuer\u00e9is que el demonio os asalte? Visitad poco a Jes\u00fas Sacramentado. \u00bfQuer\u00e9is que huya de vosotros? Visitad a menudo a Jes\u00fas. \u00bfQuer\u00e9is vencer al demonio? Refugiaos con frecuencia a los pies de Jes\u00fas. \u00bfQuer\u00e9is ser vencidos? Dejad de visitar a Jes\u00fas. Queridos m\u00edos, la visita a Jes\u00fas Sacramentado es un medio muy necesario para vencer al demonio. Id, pues, a visitar con frecuencia a Jes\u00fas Sacramentado y el demonio no podr\u00e1 hacer nada contra vosotros.<br \/>\nMa\u00f1ana se examinar\u00e1n los cl\u00e9rigos, por lo que los exhorto a que tengan \u00e1nimo. Yo, como de costumbre, aplicar\u00e9 ma\u00f1ana la santa misa con este fin y espero que todo vaya bien.<\/p>\n<p>(MB VII, 48-49 \/ MB ES VII, 54-55)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este v\u00edvido relato, fechado el 24 de febrero de 1865, Don Bosco habla a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":45497,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":67,"footnotes":""},"categories":[186],"tags":[1720,1738,2636,2558,1768,1948,1960,1966,1972,1984,2038],"class_list":["post-45504","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-suenos-de-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-catequesis","tag-consejos","tag-dios","tag-don-bosco","tag-ninos","tag-salesianos","tag-salvacion","tag-santos","tag-suenos","tag-vicio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45504","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45504"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45504\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45507,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45504\/revisions\/45507"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45504"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45504"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45504"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}