{"id":45398,"date":"2025-09-12T07:19:22","date_gmt":"2025-09-12T07:19:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=45398"},"modified":"2025-09-19T15:42:29","modified_gmt":"2025-09-19T15:42:29","slug":"el-venerable-mons-stefano-ferrando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/el-venerable-mons-stefano-ferrando\/","title":{"rendered":"El Venerable Mons. Stefano Ferrando"},"content":{"rendered":"<p><em>Mons. Stefano Ferrando fue un ejemplo extraordinario de dedicaci\u00f3n misionera y servicio episcopal, conjugando el carisma salesiano con una profunda vocaci\u00f3n al servicio de los m\u00e1s pobres. Nacido en 1895 en Piamonte, ingres\u00f3 joven en la Congregaci\u00f3n Salesiana y, tras prestar servicio militar durante la Primera Guerra Mundial, que le vali\u00f3 la medalla de plata al valor, se dedic\u00f3 al apostolado en la India. Obispo de Krishnagar y luego de Shillong durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os, camin\u00f3 incansablemente entre las poblaciones, promoviendo la evangelizaci\u00f3n con humildad y profundo amor pastoral. Fund\u00f3 instituciones, apoy\u00f3 a los catequistas laicos y encarn\u00f3 en su vida el lema \u00abAp\u00f3stol de Cristo\u00bb. Su vida fue un ejemplo de fe, abandono a Dios y total entrega, dejando un legado espiritual que sigue inspirando la misi\u00f3n salesiana en el mundo.<\/em><\/p>\n<p>El venerable obispo Stefano Ferrando supo conjugar su vocaci\u00f3n salesiana con su carisma misionero y su ministerio episcopal. Nacido el 28 de septiembre de 1895 en Rossiglione (G\u00e9nova, di\u00f3cesis de Acqui), hijo de Agostino y Giuseppina Salvi, se distingui\u00f3 por un ardiente amor a Dios y una tierna devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda. En 1904 ingres\u00f3 en las escuelas salesianas, primero en Fossano y luego en Tur\u00edn \u2013 Valdocco, donde conoci\u00f3 a los sucesores de Don Bosco y a la primera generaci\u00f3n de salesianos, y emprendi\u00f3 los estudios sacerdotales; mientras tanto alimentaba el deseo de partir como misionero. El 13 de septiembre de 1912 hizo su primera profesi\u00f3n religiosa en la Congregaci\u00f3n Salesiana de Foglizzo. Llamado a las armas en 1915, participa en la Primera Guerra Mundial. Por su valor, recibe la medalla de plata al valor. De vuelta a casa en 1918, emite los votos perpetuos el 26 de diciembre de 1920.<br \/>\nFue ordenado sacerdote en Borgo San Martino (Alessandria) el 18 de marzo de 1923. El 2 de diciembre del mismo a\u00f1o, con nueve compa\u00f1eros, se embarc\u00f3 en Venecia como misionero a la India. El 18 de diciembre, tras 16 d\u00edas de viaje, el grupo lleg\u00f3 a Bombay y el 23 de diciembre a Shillong, lugar de su nuevo apostolado. Como maestro de novicios, educ\u00f3 a los j\u00f3venes salesianos en el amor a Jes\u00fas y a Mar\u00eda y tuvo un gran esp\u00edritu de apostolado.<br \/>\nEl 9 de agosto de 1934, el Papa P\u00edo XI lo nombr\u00f3 obispo de Krishnagar. Su lema era \u201cAp\u00f3stol de Cristo\u201d. En 1935, el 26 de noviembre, fue trasladado a Shillong, donde permaneci\u00f3 como obispo durante 34 a\u00f1os. Mientras trabajaba en una situaci\u00f3n dif\u00edcil de impacto cultural, religioso y social, el obispo Ferrando se esforz\u00f3 incansablemente por estar cerca de la gente que le hab\u00eda sido confiada, trabajando con celo en la vasta di\u00f3cesis que abarcaba toda la regi\u00f3n del noreste de la India. Prefer\u00eda desplazarse a pie antes que, en coche, que habr\u00eda tenido a su disposici\u00f3n: esto le permit\u00eda encontrarse con la gente, detenerse a hablar con ellos, implicarse en sus vidas. Este contacto directo con la vida de la gente fue una de las principales razones de la fecundidad de su anuncio evang\u00e9lico: la humildad, la sencillez, el amor a los pobres llevaron a muchos a convertirse y a pedir el bautismo. Cre\u00f3 un seminario para la formaci\u00f3n de j\u00f3venes salesianos indios, construy\u00f3 un hospital, erigi\u00f3 un santuario dedicado a Mar\u00eda Auxiliadora y fund\u00f3 la primera congregaci\u00f3n de hermanas ind\u00edgenas, la Congregaci\u00f3n de las Hermanas Misioneras de Mar\u00eda Auxiliadora (1942).<\/p>\n<p>Hombre de car\u00e1cter fuerte, no se desanim\u00f3 ante las innumerables dificultades, que afront\u00f3 con una sonrisa y mansedumbre. La perseverancia ante los obst\u00e1culos fue una de sus principales caracter\u00edsticas. Trat\u00f3 de unir el mensaje evang\u00e9lico con la cultura local en la que deb\u00eda insertarse. Era intr\u00e9pido en sus visitas pastorales, que realizaba a los lugares m\u00e1s remotos de la di\u00f3cesis, para recuperar la \u00faltima oveja perdida. Mostr\u00f3 una especial sensibilidad y promoci\u00f3n por los catequistas laicos, a los que consideraba complementarios de la misi\u00f3n del obispo y de los que depend\u00eda gran parte de la fecundidad del anuncio del Evangelio y su penetraci\u00f3n en el territorio. Su atenci\u00f3n a la pastoral familiar era tambi\u00e9n inmensa. A pesar de sus numerosos compromisos, el Venerable era un hombre con una rica vida interior, alimentada por la oraci\u00f3n y el recogimiento. Como pastor, era apreciado por sus hermanas, sacerdotes, hermanos salesianos y en el episcopado, as\u00ed como por la gente, que lo sent\u00eda profundamente cercano. Se entreg\u00f3 con creatividad a su reba\u00f1o, atendiendo a los pobres, defendiendo a los intocables, cuidando a los enfermos de c\u00f3lera.<br \/>\nLas piedras angulares de su espiritualidad fueron su v\u00ednculo filial con la Virgen Mar\u00eda, su celo misionero, su continua referencia a Don Bosco, como se desprende de sus escritos y en toda su actividad misionera. El momento m\u00e1s luminoso y heroico de su virtuosa vida fue su partida de la di\u00f3cesis de Shillong. Monse\u00f1or Ferrando tuvo que presentar su renuncia al Santo Padre cuando a\u00fan se encontraba en la plenitud de sus facultades f\u00edsicas e intelectuales, para permitir el nombramiento de su sucesor, que deb\u00eda ser elegido, seg\u00fan las instrucciones de sus superiores, entre los sacerdotes locales que \u00e9l hab\u00eda formado. Fue un momento particularmente doloroso, vivido por el gran obispo con humildad y obediencia. Comprendi\u00f3 que era el momento de retirarse en oraci\u00f3n seg\u00fan la voluntad del Se\u00f1or.<br \/>\nRegres\u00f3 a G\u00e9nova en 1969 y prosigui\u00f3 su actividad pastoral, presidiendo las ceremonias para conferir la Confirmaci\u00f3n y dedic\u00e1ndose al sacramento de la Penitencia.<br \/>\nFue fiel a la vida religiosa salesiana hasta el final, decidiendo vivir en comunidad y renunciando a los privilegios que su condici\u00f3n de obispo podr\u00eda haberle reservado. Sigui\u00f3 siendo \u201cmisionero\u201d en Italia. No \u201cun misionero que se mueve, sino [\u2026] un misionero que es\u201d: no un misionero que se mueve, sino un misionero que es. Su vida en esta \u00faltima temporada se convirti\u00f3 en una vida \u201cirradiante\u201d. Se convirti\u00f3 en un \u201cmisionero de la oraci\u00f3n\u201d que dec\u00eda: \u00abMe alegro de haberme marchado para que otros puedan tomar el relevo y hacer obras tan maravillosas\u00bb.<br \/>\nDesde G\u00e9nova Quarto, sigui\u00f3 animando la misi\u00f3n de Assam, sensibilizando y enviando ayuda financiera. Vivi\u00f3 esta hora de purificaci\u00f3n con esp\u00edritu de fe, de abandono a la voluntad de Dios y de obediencia, tocando con su propia mano el pleno significado de la expresi\u00f3n evang\u00e9lica \u2018no somos m\u00e1s que siervos in\u00fatiles\u2019, y confirmando con su vida el\u00a0<em>caetera tolle<\/em>, el aspecto oblativo-sacrificial de la vocaci\u00f3n salesiana. Muri\u00f3 el 20 de junio de 1978 y fue enterrado en Rossiglione, su tierra natal. En 1987 sus restos mortales fueron llevados a la India.<br \/>\nEn docilidad al Esp\u00edritu llev\u00f3 a cabo una fecunda acci\u00f3n pastoral, que se manifest\u00f3 en un gran amor a los pobres, en humildad de esp\u00edritu y caridad fraterna, en la alegr\u00eda y el optimismo del esp\u00edritu salesiano.<br \/>\nJunto a muchos misioneros que compartieron con \u00e9l la aventura del Esp\u00edritu en la tierra de la India, entre ellos los Siervos de Dios Francesco Convertini, Costantino Vendrame y Oreste Marengo, Mons. Ferrando inaugur\u00f3 un nuevo m\u00e9todo misionero: ser misionero itinerante. Tal ejemplo es una advertencia providencial, especialmente para las congregaciones religiosas tentadas por un proceso de institucionalizaci\u00f3n y cierre, para que no pierdan la pasi\u00f3n de salir al encuentro de las personas y de las situaciones de mayor pobreza e indigencia material y espiritual, yendo donde nadie quiere ir y confi\u00e1ndose como ella lo hizo. \u201cMiro al futuro con confianza, confiando en Mar\u00eda Auxiliadora\u2026. Me encomendar\u00e9 a Mar\u00eda Auxiliadora que ya me salv\u00f3 de tantos peligros\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mons. Stefano Ferrando fue un ejemplo extraordinario de dedicaci\u00f3n misionera y servicio episcopal, conjugando el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":45388,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":9,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,1720,2558,2633,1894,1924,1960,1972,2620],"class_list":["post-45398","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-dios","tag-iglesia","tag-misiones","tag-paises","tag-salesianos","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45398"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45398\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45399,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45398\/revisions\/45399"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45388"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}