{"id":45146,"date":"2025-09-03T13:28:53","date_gmt":"2025-09-03T13:28:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=45146"},"modified":"2025-09-10T16:07:01","modified_gmt":"2025-09-10T16:07:01","slug":"hacia-lo-alto-san-pier-giorgio-frassati","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/buena-prensa\/hacia-lo-alto-san-pier-giorgio-frassati\/","title":{"rendered":"\u00a1Hacia lo alto! San Pier Giorgio Frassati"},"content":{"rendered":"<p>\u201cQueridos j\u00f3venes, nuestra esperanza es Jes\u00fas. Es \u00c9l, como dec\u00eda San Juan Pablo II, \u00abquien suscita en vosotros el deseo de hacer de vuestra vida algo grande [\u2026], para mejoraros a vosotros mismos y a la sociedad, haci\u00e9ndola m\u00e1s humana y fraterna\u00bb (XV Jornada Mundial de la Juventud, Vigilia de Oraci\u00f3n, 19 de agosto de 2000). Manteng\u00e1monos unidos a \u00c9l, permanezcamos en su amistad, siempre, cultiv\u00e1ndola con la oraci\u00f3n, la adoraci\u00f3n, la Comuni\u00f3n eucar\u00edstica, la Confesi\u00f3n frecuente, la caridad generosa, como nos han ense\u00f1ado los beatos Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis, que pronto ser\u00e1n proclamados Santos. Aspirad a cosas grandes, a la santidad, dondequiera que est\u00e9is. No os conform\u00e9is con menos. Entonces ver\u00e9is crecer cada d\u00eda, en vosotros y a vuestro alrededor, la luz del Evangelio\u201d (Papa Le\u00f3n XIV \u2013 homil\u00eda Jubileo de los j\u00f3venes \u2013 3 de agosto de 2025).<\/p>\n<p>Pier Giorgio y Don Cojazzi<br \/>\nEl senador Alfredo Frassati, embajador del Reino de Italia en Berl\u00edn, era el propietario y director del peri\u00f3dico La Stampa de Tur\u00edn. Los Salesianos le deb\u00edan un gran reconocimiento. Con motivo del gran montaje escandaloso conocido como \u201cLos hechos de Varazze\u201d, en el que se hab\u00eda intentado arrojar lodo sobre la honorabilidad de los Salesianos, Frassati los hab\u00eda defendido. Mientras incluso algunos peri\u00f3dicos cat\u00f3licos parec\u00edan perdidos y desorientados ante las graves y penosas acusaciones, La Stampa, tras una r\u00e1pida investigaci\u00f3n, se hab\u00eda adelantado a las conclusiones de la magistratura proclamando la inocencia de los Salesianos. As\u00ed, cuando de casa Frassati lleg\u00f3 la solicitud de un salesiano que se encargara de seguir los estudios de los dos hijos del senador, Pier Giorgio y Luciana, Don Paolo Albera, Rector Mayor, se sinti\u00f3 en la obligaci\u00f3n de aceptar. Envi\u00f3 a Don Antonio Cojazzi (1880-1953). Era el hombre apto: buena cultura, temperamento juvenil y una excepcional capacidad comunicativa. Don Cojazzi se hab\u00eda licenciado en letras en 1905, en filosof\u00eda en 1906, y hab\u00eda obtenido el diploma de habilitaci\u00f3n para la ense\u00f1anza de la lengua inglesa despu\u00e9s de un serio perfeccionamiento en Inglaterra.<br \/>\nEn casa Frassati, Don Cojazzi se convirti\u00f3 en algo m\u00e1s que el \u2018preceptor\u2019 que segu\u00eda a los chicos. Se convirti\u00f3 en un amigo, especialmente de Pier Giorgio, de quien dir\u00eda: \u201cLo conoc\u00ed a los diez a\u00f1os y lo segu\u00ed durante casi todo el bachillerato y la preparatoria con lecciones que en los primeros a\u00f1os eran diarias; lo segu\u00ed con creciente inter\u00e9s y afecto\u201d. Pier Giorgio, convertido en uno de los j\u00f3venes l\u00edderde la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica turinesa, escuchaba las conferencias y lecciones que Don Cojazzi impart\u00eda a los socios del C\u00edrculo C. Balbo, segu\u00eda con inter\u00e9s la Revista de los J\u00f3venes, sub\u00eda a veces a Valsalice en busca de luz y consejo en los momentos decisivos.<\/p>\n<p>Un momento de notoriedad<br \/>\nPier Giorgio lo recibi\u00f3 durante el Congreso Nacional de la Juventud Cat\u00f3lica italiana, en 1921: cincuenta mil j\u00f3venes que desfilaban por Roma, cantando y orando. Pier Giorgio, estudiante de ingenier\u00eda, sosten\u00eda la bandera tricolor del c\u00edrculo turin\u00e9s C. Balbo. Las tropas reales, de repente, rodearon la enorme procesi\u00f3n y la asaltaron para arrebatar las banderas. Quer\u00edan impedir des\u00f3rdenes. Un testigo cont\u00f3: \u201cGolpean con las culatas de los fusiles, agarran, rompen, arrancan nuestras banderas. Veo a Pier Giorgio forcejeando con dos guardias. Acudimos en su ayuda, y la bandera, con la asta rota, queda en sus manos. Encarcelados a la fuerza en un patio, los j\u00f3venes cat\u00f3licos son interrogados por la polic\u00eda. El testigo recuerda el di\u00e1logo llevado con los modos y las cortes\u00edas que se usan en semejantes contingencias:<br \/>\n\u2013 \u00bfY t\u00fa, c\u00f3mo te llamas?<br \/>\n\u2013 Pier Giorgio Frassati de Alfredo.<br \/>\n\u2013 \u00bfQu\u00e9 hace tu padre?<br \/>\n\u2013 Embajador de Italia en Berl\u00edn.<br \/>\nAsombro, cambio de tono, disculpas, oferta de libertad inmediata.<br \/>\n\u2013 Saldr\u00e9 cuando salgan los dem\u00e1s.<br \/>\nMientras tanto, el espect\u00e1culo bestial contin\u00faa. Un sacerdote es arrojado, literalmente arrojado al patio con la sotana rasgada y una mejilla sangrando\u2026 Juntos nos arrodillamos en el suelo, en el patio, cuando aquel sacerdote harapiento levant\u00f3 el rosario y dijo: \u00a1Muchachos, por nosotros y por los que nos han golpeado, oremos!\u00bb.<\/p>\n<p>Amaba a los pobres<br \/>\nPier Giorgio amaba a los pobres, los iba a buscar en los barrios m\u00e1s lejanos de la ciudad; sub\u00eda las escaleras estrechas y oscuras; entraba en los desvanes donde solo habitan la miseria y el dolor. Todo lo que ten\u00eda en el bolsillo era para los dem\u00e1s, como todo lo que guardaba en el coraz\u00f3n. Llegaba a pasar las noches al lado de enfermos desconocidos. Una noche que no regresaba a casa, el padre, cada vez m\u00e1s ansioso, llam\u00f3 a la comisar\u00eda, a los hospitales. A las dos se oy\u00f3 girar la llave en la puerta y Pier Giorgio entr\u00f3. Pap\u00e1 explot\u00f3:<br \/>\n\u2013 Mira, puedes estar fuera de d\u00eda, de noche, nadie te dice nada. \u00a1Pero cuando llegas tan tarde, avisa, llama por tel\u00e9fono!<br \/>\nPier Giorgio lo mir\u00f3, y con la habitual sencillez respondi\u00f3:<br \/>\n\u2013 Pap\u00e1, donde yo estaba, no hab\u00eda tel\u00e9fono.<br \/>\nLas Conferencias de San Vicente de Pa\u00fal lo vieron como un asiduo colaborador; los pobres lo conocieron como consolador y socorredor; los miserables desvanes lo acogieron a menudo entre sus s\u00f3rdidas paredes como un rayo de sol para sus desamparados habitantes. Dominado por una profunda humildad, no quer\u00eda que nadie supiera lo que hac\u00eda.<\/p>\n<p>Giorgetto, hermoso y santo<br \/>\nA principios de julio de 1925, Pier Giorgio fue atacado y abatido por un violento ataque de poliomielitis. Ten\u00eda 24 a\u00f1os. En su lecho de muerte, mientras una terrible enfermedad le devastaba la espalda, todav\u00eda pensaba en sus pobres. En una nota, con una letra ya casi indescifrable, escribi\u00f3 para el ingeniero Grimaldi, su amigo: Aqu\u00ed est\u00e1n las inyecciones de Converso, la p\u00f3liza es de Sappa. La he olvidado, renu\u00e9vala t\u00fa.<br \/>\nAl regresar del funeral de Pier Giorgio, Don Cojazzi escribe de improviso un art\u00edculo para la Revista de los J\u00f3venes: \u201cRepetir\u00e9 la vieja frase, pero sincer\u00edsima: no cre\u00eda amarlo tanto. \u00a1Giorgetto, hermoso y santo! \u00bfPor qu\u00e9 me cantan en el coraz\u00f3n estas palabras insistentes? Porque las o\u00ed repetir, las o\u00ed pronunciar durante casi dos d\u00edas, por el padre, por la madre, por la hermana, con una voz que siempre dec\u00eda y nunca repet\u00eda. Y porque afloran ciertos versos de una balada de Deroul\u00e8de: \u00ab\u00a1Se hablar\u00e1 de \u00e9l durante mucho tiempo, en los palacios dorados y en las casas de campo perdidas! Porque de \u00e9l hablar\u00e1n tambi\u00e9n las chozas y los desvanes, donde pas\u00f3 tantas veces como \u00e1ngel consolador\u00bb. Lo conoc\u00ed a los diez a\u00f1os y lo segu\u00ed durante casi todo el bachillerato y parte de la preparatoria\u2026 lo segu\u00ed con creciente inter\u00e9s y afecto hasta su transfiguraci\u00f3n actual\u2026 Escribir\u00e9 su vida. Se trata de la recopilaci\u00f3n de testimonios que presentan la figura de este joven en la plenitud de su luz, en la verdad espiritual y moral, en el testimonio luminoso y contagioso de bondad y generosidad\u201d.<\/p>\n<p>El best-seller de la editorial cat\u00f3lica<br \/>\nAnimado e impulsado tambi\u00e9n por el arzobispo de Tur\u00edn, Mons. Giuseppe Gamba, Don Cojazzi se puso a trabajar con ah\u00ednco. Los testimonios llegaron numerosos y cualificados, fueron ordenados y examinados con cuidado. La madre de Pier Giorgio segu\u00eda el trabajo, daba sugerencias, proporcionaba material. En marzo de 1928 sale la vida de Pier Giorgio. Escribe Luigi Gedda: \u201cFue un \u00e9xito rotundo. En solo nueve meses se agotaron 30 mil copias del libro. En 1932 ya se hab\u00edan difundido 70 mil copias. En el lapso de 15 a\u00f1os, el libro sobre Pier Giorgio alcanz\u00f3 11 ediciones, y quiz\u00e1s fue el best-seller de la editorial cat\u00f3lica en ese per\u00edodo\u201d.<br \/>\nLa figura iluminada por Don Cojazzi fue una bandera para la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica durante el dif\u00edcil tiempo del fascismo. En 1942 hab\u00edan tomado el nombre de Pier Giorgio Frassati: 771 asociaciones juveniles de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, 178 secciones aspirantes, 21 asociaciones universitarias, 60 grupos de estudiantes de secundaria, 29 conferencias de San Vicente, 23 grupos del Evangelio\u2026 El libro fue traducido al menos a 19 idiomas.<br \/>\nEl libro de Don Cojazzi marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la historia de la juventud italiana. Pier Giorgio fue el ideal se\u00f1alado sin ninguna reserva: alguien que supo demostrar que ser cristiano hasta el fondo no es en absoluto ut\u00f3pico ni fant\u00e1stico.<br \/>\nPier Giorgio Frassati tambi\u00e9n marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la historia de Don Cojazzi. Aquella nota escrita por Pier Giorgio en su lecho de muerte le revel\u00f3 de manera concreta, casi brutal, el mundo de los pobres. El mismo Don Cojazzi escribe: \u201cEl Viernes Santo de este a\u00f1o (1928) con dos universitarios visit\u00e9 durante cuatro horas a los pobres fuera de Porta Metronia. Aquella visita me proporcion\u00f3 una lecci\u00f3n y una humillaci\u00f3n muy saludables. Yo hab\u00eda escrito y hablado much\u00edsimo sobre las Conferencias de San Vicente\u2026 y sin embargo nunca hab\u00eda ido ni una sola vez a visitar a los pobres. En aquellas sucias chabolas a menudo se me sal\u00edan las l\u00e1grimas\u2026 \u00bfLa conclusi\u00f3n? Aqu\u00ed est\u00e1 clara y cruda para m\u00ed y para vosotros: menos palabras bonitas y m\u00e1s obras buenas\u201d.<br \/>\nEl contacto vivo con los pobres no es solo una aplicaci\u00f3n inmediata del Evangelio, sino una escuela de vida para los j\u00f3venes. Son la mejor escuela para los j\u00f3venes, para educarlos y mantenerlos en la seriedad de la vida. Quien visita a los pobres y toca con sus propias manos sus llagas materiales y morales, \u00bfc\u00f3mo puede malgastar su dinero, su tiempo, su juventud? \u00bfC\u00f3mo puede quejarse de sus propios trabajos y dolores, cuando ha conocido, por experiencia directa, que otros sufren m\u00e1s que \u00e9l?<\/p>\n<p>\u00a1No vegetar, sino vivir!<br \/>\nPier Giorgio Frassati es un ejemplo luminoso de santidad juvenil, actual, \u00abenmarcado\u00bb en nuestro tiempo. \u00c9l atestigua una vez m\u00e1s que la fe en Jesucristo es la religi\u00f3n de los fuertes y de los verdaderamente j\u00f3venes, que solo ella puede iluminar todas las verdades con la luz del \u00abmisterio\u00bb y que solo ella puede regalar la perfecta alegr\u00eda. Su existencia es el modelo perfecto de la vida normal al alcance de todos. \u00c9l, como todos los seguidores de Jes\u00fas y del Evangelio, comenz\u00f3 por las peque\u00f1as cosas; lleg\u00f3 a las alturas m\u00e1s sublimes a fuerza de sustraerse a los compromisos de una vida mediocre y sin sentido y empleando la natural terquedad en sus firmes prop\u00f3sitos. Todo, en su vida, le sirvi\u00f3 de escal\u00f3n para subir; incluso aquello que deber\u00eda haberle sido un tropiezo. Entre sus compa\u00f1eros era el intr\u00e9pido y exuberante animador de cada empresa, atrayendo a su alrededor tanta simpat\u00eda y tanta admiraci\u00f3n. La naturaleza le hab\u00eda sido generosa en favores: de familia renombrada, rico, de ingenio s\u00f3lido y pr\u00e1ctico, f\u00edsico apuesto y robusto, educaci\u00f3n completa, nada le faltaba para abrirse camino en la vida. Pero \u00e9l no pretend\u00eda vegetar, sino conquistar su lugar al sol, luchando. Era un hombre de temple y un alma de cristiano.<br \/>\nSu vida ten\u00eda en s\u00ed misma una coherencia que descansaba en la unidad del esp\u00edritu y de la existencia, de la fe y de las obras. La fuente de esta personalidad tan luminosa estaba en la profunda vida interior. Frassati rezaba. Su sed de Gracia le hac\u00eda amar todo lo que llena y enriquece el esp\u00edritu. Se acercaba cada d\u00eda a la Santa Comuni\u00f3n, luego permanec\u00eda a los pies del altar, largo tiempo, sin que nada pudiera distraerlo. Rezaba en los montes y por el camino. Sin embargo, la suya no era una fe ostentosa, aunque las se\u00f1ales de la cruz hechas en la v\u00eda p\u00fablica al pasar por delante de las iglesias eran grandes y seguras, aunque el Rosario se rezaba en voz alta, en un vag\u00f3n de tren o en la habitaci\u00f3n de un hotel. Pero era m\u00e1s bien una fe vivida tan intensa y sinceramente que brotaba de su alma generosa y franca con una sencillez de actitud que convenc\u00eda y conmov\u00eda. Su formaci\u00f3n espiritual se fortaleci\u00f3 en las adoraciones nocturnas de las que fue ferviente propugnador e infaltable participante. Realiz\u00f3 los ejercicios espirituales en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, obteniendo de ellos serenidad y vigor espiritual.<br \/>\nEl libro de Don Cojazzi se cierra con la frase: \u00abHaberlo conocido o haber o\u00eddo hablar de \u00e9l significa amarlo, y amarlo significa seguirlo\u00bb. El deseo es que el testimonio de Piergiorgio Frassati sea \u201csal y luz\u201d para todos, especialmente para los j\u00f3venes de hoy.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cQueridos j\u00f3venes, nuestra esperanza es Jes\u00fas. Es \u00c9l, como dec\u00eda San Juan Pablo II, \u00abquien&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":44816,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":42,"footnotes":""},"categories":[175],"tags":[2558,2582,1822,2633,1816,1912,1972,2620,2026],"class_list":["post-45146","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buena-prensa","tag-dios","tag-eventos","tag-gracia","tag-iglesia","tag-jovenes","tag-noticias-religiosas","tag-santos","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45146"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45146\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45147,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45146\/revisions\/45147"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}