{"id":45062,"date":"2025-08-27T06:35:50","date_gmt":"2025-08-27T06:35:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=45062"},"modified":"2025-09-10T15:15:27","modified_gmt":"2025-09-10T15:15:27","slug":"el-cardenal-augustus-hlond","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/el-cardenal-augustus-hlond\/","title":{"rendered":"El cardenal Augustus Hlond"},"content":{"rendered":"<p>            Segundo de 11 hermanos, su padre era ferroviario. Habiendo recibido de sus padres una fe sencilla pero fuerte, a los 12 a\u00f1os, atra\u00eddo por la fama de Don Bosco, sigui\u00f3 a su hermano Ignacio a Italia para consagrarse al Se\u00f1or en la Sociedad Salesiana, y pronto atrajo all\u00ed a otros dos hermanos: Antonio, que ser\u00eda salesiano y m\u00fasico de renombre, y Clemente, que ser\u00eda misionero. El internado de Valsalice le acoge para sus estudios de gimnasia. Despu\u00e9s fue admitido en el noviciado y recibi\u00f3 el h\u00e1bito de sotana de manos del beato Miguel Rua (1896). Hecha la profesi\u00f3n religiosa en 1897, sus superiores le enviaron a Roma, a la Universidad Gregoriana, para el curso de filosof\u00eda, que coron\u00f3 con la licenciatura. De Roma regres\u00f3 a Polonia para realizar su formaci\u00f3n pr\u00e1ctica en el colegio de O\u015bwi\u0119cim. Su fidelidad al sistema educativo de Don Bosco, su compromiso con la asistencia y con el colegio, su dedicaci\u00f3n a los j\u00f3venes y la amabilidad de su trato le granjearon un gran reconocimiento. Tambi\u00e9n se dio a conocer r\u00e1pidamente por su talento musical.<\/p>\n<p>            Terminados sus estudios de teolog\u00eda, fue ordenado sacerdote el 23 de septiembre de 1905 la ordenaci\u00f3n sacerdotal en Cracovia por el obispo Nowak. Entre 1905 y 1909 asisti\u00f3 a la Facultad de Letras de las universidades de Cracovia y Lvov. En 1907 se hizo cargo de la nueva casa de Przemy\u015bl (1907-09), de donde pas\u00f3 a dirigir la casa de Viena (1909-19). Aqu\u00ed su valor y su capacidad personal tuvieron un alcance a\u00fan mayor debido a las dificultades particulares a las que se enfrentaba el instituto en la capital imperial. Don Augustus Hlond, con su virtud y tacto, consigui\u00f3 en poco tiempo no s\u00f3lo arreglar la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n hacer florecer una obra juvenil que atrajo la admiraci\u00f3n de todas las clases sociales. La atenci\u00f3n a los pobres, a los obreros, a los hijos del pueblo le atrajo el afecto de las clases m\u00e1s humildes. Querido por los obispos y los nuncios apost\u00f3licos, gozaba de la estima de las autoridades y de la propia familia imperial. En reconocimiento a esta labor social y educativa, recibi\u00f3 en tres ocasiones algunos de los honores m\u00e1s prestigiosos.<\/p>\n<p>            En 1919, el desarrollo de la provincia austro-h\u00fangara aconsej\u00f3 una divisi\u00f3n proporcional al n\u00famero de casas, y los superiores nombraron a don Hlond inspector de la provincia germano-h\u00fangara, con sede en Viena (1919-22), confi\u00e1ndole el cuidado de los hermanos austriacos, alemanes y h\u00fangaros. En menos de tres a\u00f1os, el joven inspector abri\u00f3 una docena de nuevas presencias salesianas y las form\u00f3 en el m\u00e1s genuino esp\u00edritu salesiano, suscitando numerosas vocaciones.<br \/>\n            Estaba en pleno fervor de su actividad salesiana cuando, en 1922, teniendo la Santa Sede que proveer a la acogida religiosa de la Silesia polaca, todav\u00eda sangrante por las luchas pol\u00edticas y nacionales, el Santo Padre P\u00edo XI le confi\u00f3 la delicada misi\u00f3n, nombr\u00e1ndole Administrador Apost\u00f3lico. Su mediaci\u00f3n entre alemanes y polacos dio origen en 1925 a la di\u00f3cesis de Katowice, de la que lleg\u00f3 a ser obispo. En 1926 fue arzobispo de Gniezno y Pozna\u0144 y Primado de Polonia. Al a\u00f1o siguiente, el Papa le cre\u00f3 cardenal. En 1932 fund\u00f3 la Sociedad de Cristo para los emigrantes polacos, destinada a ayudar a los numerosos compatriotas que hab\u00edan abandonado el pa\u00eds.<br \/>\n            En marzo de 1939 particip\u00f3 en el C\u00f3nclave que eligi\u00f3 a P\u00edo XII. El 1 de septiembre de ese mismo a\u00f1o, los nazis invadieron Polonia: comenzaba la Segunda Guerra Mundial. El cardenal alz\u00f3 su voz contra las violaciones de los derechos humanos y de la libertad religiosa cometidas por Hitler. Obligado a exiliarse, se refugi\u00f3 en Francia, en la abad\u00eda de Hautecombe, denunciando la persecuci\u00f3n de los jud\u00edos en Polonia. La Gestapo penetr\u00f3 en la Abad\u00eda y le detuvo, deport\u00e1ndole a Par\u00eds. El cardenal se niega categ\u00f3ricamente a apoyar la formaci\u00f3n de un gobierno polaco pro nazi. Es internado primero en Lorena y luego en Westfalia. Liberado por las tropas aliadas, regresa a su patria en 1945.<br \/>\n            En la nueva Polonia liberada del nazismo, encuentra el comunismo. Defiende valientemente a los polacos contra la opresi\u00f3n marxista atea, escapando incluso a varios intentos de asesinato. Muere el 22 de octubre de 1948 de neumon\u00eda, a la edad de 67 a\u00f1os. Miles de personas acudieron al funeral.<br \/>\n            El Cardenal Hlond era un hombre virtuoso, un brillante ejemplo de religioso salesiano y un pastor generoso y austero, capaz de visiones prof\u00e9ticas. Obediente a la Iglesia y firme en el ejercicio de la autoridad, mostr\u00f3 una humildad heroica y una constancia inequ\u00edvoca en los momentos de mayor prueba. Cultiv\u00f3 la pobreza y practic\u00f3 la justicia con los pobres y necesitados. Los dos pilares de su vida espiritual, en la escuela de San Juan Bosco, fueron la Eucarist\u00eda y Mar\u00eda Auxiliadora.<br \/>\n            En la historia de la Iglesia de Polonia, el cardenal Augusto Hlond fue una de las figuras m\u00e1s eminentes por el testimonio religioso de su vida, por la grandeza, variedad y originalidad de su ministerio pastoral, por los sufrimientos que afront\u00f3 con intr\u00e9pido esp\u00edritu cristiano por el Reino de Dios. El ardor apost\u00f3lico distingui\u00f3 la labor pastoral y la fisonom\u00eda espiritual del Venerable Augusto Hlond, que tom\u00f3 como lema episcopal Da mihi animas coetera tolle, como verdadero hijo de San Juan Bosco lo confirm\u00f3 con su vida de consagrado y de obispo, dando testimonio de incansable caridad pastoral.<br \/>\n            Hay que recordar su gran amor a la Virgen, aprendido en su familia y la gran devoci\u00f3n del pueblo polaco a la Madre de Dios, venerada en el santuario de Cz\u0119stochowa. Adem\u00e1s, desde Tur\u00edn, donde comenz\u00f3 su camino como salesiano, difundi\u00f3 en Polonia el culto a Mar\u00eda Auxiliadora y consagr\u00f3 Polonia al Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda. Su encomienda a Mar\u00eda le sostuvo siempre en la adversidad y en la hora de su encuentro final con el Se\u00f1or. Muri\u00f3 con las cuentas del Rosario en las manos, diciendo a los presentes que la victoria, cuando llegara, ser\u00eda la victoria de Mar\u00eda Inmaculada.<br \/>\n            El venerable cardenal Augusto Hlond es un testigo singular de c\u00f3mo debemos aceptar cada d\u00eda el camino del Evangelio a pesar de que nos traiga problemas, dificultades, incluso persecuci\u00f3n: esto es la santidad. \u201cJes\u00fas nos recuerda cu\u00e1ntas personas son perseguidas y han sido perseguidas simplemente por luchar por la justicia, por vivir sus compromisos con Dios y con los dem\u00e1s. Si no queremos hundirnos en una oscura mediocridad, no pretendamos una vida c\u00f3moda, porque \u2018el que quiera salvar su vida, la perder\u00e1\u2019 (Mt 16,25). No podemos esperar, para vivir el Evangelio, a que todo a nuestro alrededor sea favorable, porque muchas veces las ambiciones de poder y los intereses mundanos juegan en nuestra contra\u2026 La cruz, especialmente los cansancios y sufrimientos que soportamos para vivir el mandamiento del amor y el camino de la justicia, es fuente de maduraci\u00f3n y santificaci\u00f3n\u201d (Francisco, Gaudete et Exsultate, nn. 90-92).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Segundo de 11 hermanos, su padre era ferroviario. 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