{"id":45035,"date":"2025-08-25T16:39:41","date_gmt":"2025-08-25T16:39:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=45035"},"modified":"2025-09-10T15:06:08","modified_gmt":"2025-09-10T15:06:08","slug":"la-educacion-de-la-conciencia-con-san-francisco-de-sales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/la-educacion-de-la-conciencia-con-san-francisco-de-sales\/","title":{"rendered":"La educaci\u00f3n de la conciencia con san Francisco de Sales"},"content":{"rendered":"<p>            Con toda probabilidad, fue la llegada de la Reforma protestante la que puso en la agenda el problema de la conciencia y, m\u00e1s precisamente, de la \u00ablibertad de conciencia\u00bb. En una carta de 1597 a Clemente VIII, el prelado de Sales deploraba la \u00abtiran\u00eda\u00bb que el \u00abestado de Ginebra\u00bb impon\u00eda \u00absobre las conciencias de los cat\u00f3licos\u00bb. Ped\u00eda a la Santa Sede que interviniera ante el rey de Francia para lograr que los ginebrinos concedieran \u00ablo que llaman libertad de conciencia\u00bb. Contrario a soluciones militares para la crisis protestante, vislumbraba en la libertas conscientiae una posible salida al enfrentamiento violento, siempre que se respetara la reciprocidad. Reivindicada por Ginebra a favor de la Reforma, y por Francisco de Sales en beneficio del catolicismo, la libertad de conciencia estaba a punto de convertirse en uno de los pilares de la mentalidad moderna.<\/p>\n<p>Dignidad de la persona humana<br \/>\n            La dignidad del individuo reside en la conciencia, y la conciencia es ante todo sin\u00f3nimo de sinceridad, honestidad, franqueza, convicci\u00f3n. El prelado de Sales reconoc\u00eda, por ejemplo, \u00abpara descargar su conciencia\u00bb, que el proyecto de las Controversias le hab\u00eda sido impuesto de alguna manera por otros. Cuando presentaba sus razones a favor de la doctrina y la pr\u00e1ctica cat\u00f3lica, se preocupaba por precisar que lo hac\u00eda \u00aben conciencia\u00bb. \u00abD\u00edganme en conciencia\u00bb, preguntaba a sus contradictores. La \u00abbuena conciencia\u00bb, de hecho, hace que uno evite ciertos actos que lo ponen en contradicci\u00f3n consigo mismo.<br \/>\n            Sin embargo, la conciencia subjetiva individual no puede tomarse siempre como garante de la verdad objetiva. No siempre se est\u00e1 obligado a creer lo que uno dice en conciencia. \u00abMu\u00e9strenme claramente \u2013dice el prelado a los se\u00f1ores de Thonon\u2013 que no mienten en absoluto, que no me enga\u00f1an cuando me dicen que en conciencia han tenido esta o aquella inspiraci\u00f3n\u00bb. La conciencia puede ser v\u00edctima de la ilusi\u00f3n, de forma voluntaria o incluso involuntaria. \u00abLos avaros empedernidos no solo no confiesan serlo, sino que no piensan en conciencia que lo son\u00bb.<br \/>\n            La formaci\u00f3n de la conciencia es una tarea esencial, porque la libertad de conciencia conlleva el riesgo de \u00abhacer el bien y el mal\u00bb, pero \u00abelegir el mal no es usar, sino abusar de nuestra libertad\u00bb. Es una tarea dura, porque la conciencia a veces nos aparece como un adversario que \u00absiempre lucha contra nosotros y por nosotros\u00bb: ella \u00abopone constante resistencia a nuestras malas inclinaciones\u00bb, pero lo hace \u00abpara nuestra salvaci\u00f3n\u00bb. Cuando uno peca, \u00abel remordimiento interior se mueve contra su conciencia con la espada en mano\u00bb, pero lo hace para \u00abtraspasarla con un santo temor\u00bb.<br \/>\n            Un medio para ejercer una libertad responsable es la pr\u00e1ctica del \u00abexamen de conciencia\u00bb. Hacer el examen de conciencia es como seguir el ejemplo de las palomas que se miran \u00abcon ojos limpios y puros\u00bb, \u00abse limpian con cuidado y se adornan lo mejor que pueden\u00bb. Filotea est\u00e1 invitada a hacer este examen todas las noches, antes de acostarse, pregunt\u00e1ndose \u00abc\u00f3mo se ha comportado en las distintas horas del d\u00eda; para hacerlo m\u00e1s f\u00e1cilmente se pensar\u00e1 en d\u00f3nde, con qui\u00e9n y a qu\u00e9 ocupaciones se ha dedicado\u00bb.<br \/>\n            Una vez al a\u00f1o deberemos hacer un examen profundo del \u00abestado de nuestra alma\u00bb ante Dios, el pr\u00f3jimo y nosotros mismos, sin olvidar un \u00abexamen de los afectos de nuestra alma\u00bb. El examen \u2013dice Francisco de Sales a las visitandinas\u2013 les llevar\u00e1 a sondear \u00aba fondo su conciencia\u00bb.<br \/>\n            \u00bfC\u00f3mo aliviar la conciencia cuando uno la siente cargada de un error o de una falta? Algunos lo hacen de mala manera, juzgando y acusando a otros \u00abde vicios de los que son v\u00edctimas\u00bb, pensando as\u00ed en \u00abendulzar los remordimientos de su conciencia\u00bb. De este modo se multiplica el riesgo de hacer juicios temerarios. Al contrario, \u00abaquellos que cuidan correctamente de su conciencia no est\u00e1n en absoluto sujetos a juicios temerarios\u00bb. Conviene considerar aparte el caso de los padres, educadores y responsables del bien p\u00fablico, porque \u00abuna buena parte de su conciencia consiste en velar atentamente por la conciencia de los dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>El respeto a uno mismo<br \/>\n            De la afirmaci\u00f3n de la dignidad y la responsabilidad de cada uno debe nacer el respeto a s\u00ed mismo. Ya S\u00f3crates y toda la antig\u00fcedad pagana y cristiana hab\u00edan mostrado el camino:<\/p>\n<p>            Es un dicho de los fil\u00f3sofos, que sin embargo fue considerado v\u00e1lido por los doctores cristianos: \u00abCon\u00f3cete a ti mismo\u00bb, es decir, conoce la excelencia de tu alma para no humillarla ni despreciarla.<\/p>\n<p>            Ciertos actos nuestros constituyen no solo una ofensa a Dios, sino tambi\u00e9n una ofensa a la dignidad de la persona humana y a la raz\u00f3n. Sus consecuencias son deplorables:<\/p>\n<p>            La semejanza e imagen de Dios, que llevamos en nosotros, se mancha y desfigura, la dignidad de nuestro esp\u00edritu se deshonra, y nos hacemos semejantes a los animales sin raz\u00f3n [\u2026], haci\u00e9ndonos esclavos de nuestras pasiones y trastornando el orden de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>            Hay \u00e9xtasis y arrebatos que nos elevan por encima de nuestra condici\u00f3n natural y otros que nos rebajan: \u00abOh hombres, \u00bfhasta cu\u00e1ndo ser\u00e1n tan insensatos \u2013escribe el autor del Teotimo\u2013 de querer pisotear su dignidad natural, descendiendo voluntaria y precipitadamente a la condici\u00f3n de las bestias?\u00bb.<br \/>\n            El respeto a uno mismo permitir\u00e1 evitar dos peligros opuestos: el orgullo y el desprecio de los dones que uno tiene. En un siglo en que el sentido del honor estaba exaltado al m\u00e1ximo, Francisco de Sales tuvo que intervenir para denunciar fechor\u00edas, en particular en el problema del duelo, que le hac\u00eda \u00abponerse los pelos de punta\u00bb, y a\u00fan m\u00e1s el orgullo insensato que era la causa. \u00abEstoy escandalizado\u00bb \u2013escrib\u00eda a la esposa de un marido duelista\u2013; \u00aben verdad, no puedo entender c\u00f3mo se puede tener un valor tan desmedido incluso por bagatelas y cosas sin importancia\u00bb. Al batirse en duelo es como si \u00abse convirtieran el uno en verdugo del otro\u00bb.<br \/>\n            Otros, en cambio, no se atreven a reconocer los dones recibidos y pecan as\u00ed contra el deber de gratitud. Francisco de Sales denuncia \u00abcierta falsa y tonta humildad que impide descubrir el bien que hay en ellos\u00bb. Est\u00e1n equivocados, porque \u00ablos bienes que Dios ha puesto en nosotros deben ser reconocidos, estimados y honrados sinceramente\u00bb.<br \/>\n            El primer pr\u00f3jimo que debo respetar y amar, parece querer decir el obispo de Ginebra, es el propio yo. El verdadero amor hacia m\u00ed mismo y el respeto debido me exigen que tienda a la perfecci\u00f3n y que me corrija, si es necesario, pero dulcemente, razonablemente y \u00absiguiendo el camino de la compasi\u00f3n\u00bb m\u00e1s que el de la ira y el furor.<br \/>\n            Existe, de hecho, un amor a uno mismo no solo leg\u00edtimo, sino tambi\u00e9n beneficioso y mandado: \u00abLa caridad bien ordenada comienza por uno mismo\u00bb \u2013dice el proverbio\u2013 y refleja bien el pensamiento de Francisco de Sales, pero con la condici\u00f3n de no confundir el amor a uno mismo con el amor propio. El amor a uno mismo es bueno, y Filotea est\u00e1 invitada a interrogarse sobre la manera en que se ama a s\u00ed misma:<\/p>\n<p>            \u00bfMantienes un buen orden en el amor hacia ti misma? Porque solo el amor desordenado hacia nosotros mismos puede llevarnos a la ruina. Ahora bien, el amor ordenado quiere que amemos el alma m\u00e1s que el cuerpo, que busquemos procurarnos las virtudes m\u00e1s que cualquier otra cosa.<\/p>\n<p>            En cambio, el amor propio es un amor ego\u00edsta, \u00abnarcisista\u00bb, hinchado de s\u00ed mismo, celoso de su propia belleza y preocupado \u00fanicamente por su propio inter\u00e9s: \u00abNarciso \u2013dicen los profanos\u2013 era un joven tan desde\u00f1oso que no quer\u00eda ofrecer su amor a nadie m\u00e1s; y finalmente, contempl\u00e1ndose en una fuente clara fue totalmente cautivado por su belleza\u00bb.<\/p>\n<p>El \u00abrespeto debido a las personas\u00bb<br \/>\n            Si se respeta a uno mismo, se estar\u00e1 m\u00e1s preparado y dispuesto a respetar a los dem\u00e1s. El hecho de ser \u00abimagen y semejanza de Dios\u00bb tiene como corolario la afirmaci\u00f3n de que \u00abtodos los seres humanos gozan de la misma dignidad\u00bb. Francisco de Sales, aunque viv\u00eda en una sociedad marcada por el antiguo r\u00e9gimen, fuertemente desigual, promovi\u00f3 un pensamiento y una pr\u00e1ctica caracterizados por el \u00abrespeto debido a las personas\u00bb.<br \/>\n            Hay que empezar por los ni\u00f1os. La madre de san Bernardo \u2013dice el autor de la Filotea\u2013 amaba a sus hijos reci\u00e9n nacidos \u00abcon respeto como una cosa sagrada que Dios le hab\u00eda confiado\u00bb. Una reprimenda muy grave dirigida por el obispo de Ginebra a los paganos concern\u00eda su desprecio por la vida de seres indefensos. El respeto al ni\u00f1o que est\u00e1 por nacer emerge en este pasaje de una carta, redactada seg\u00fan la ret\u00f3rica barroca de la \u00e9poca, dirigida por Francisco de Sales a una mujer embarazada. La anima explic\u00e1ndole que el ni\u00f1o que se est\u00e1 formando en sus entra\u00f1as no es solo \u00abuna imagen viva de la divina Majestad\u00bb, sino tambi\u00e9n la imagen de su madre. Recomienda a otra mujer:<\/p>\n<p>            Ofrezcan a menudo a la gloria eterna de su Creador a la criatura cuya formaci\u00f3n quiso encomendarles como su cooperadora.<\/p>\n<p>            Otro aspecto del respeto debido a los dem\u00e1s se refiere al tema de la libertad. El descubrimiento de nuevas tierras tuvo, como consecuencia nefasta, el resurgimiento de la esclavitud, que recordaba las pr\u00e1cticas de los antiguos romanos en tiempos del paganismo. La venta de seres humanos los degradaba al rango de bestias:<\/p>\n<p>            Un d\u00eda, Marcantonio compr\u00f3 a un mercader dos jovencitos; entonces, como todav\u00eda ocurre hoy en alguna regi\u00f3n, se vend\u00edan ni\u00f1os; hab\u00eda hombres que los consegu\u00edan y luego los traficaban como se hace con los caballos en nuestros pa\u00edses.<\/p>\n<p>            El respeto a los dem\u00e1s est\u00e1 continuamente amenazado de forma m\u00e1s sutil por la maledicencia y la calumnia. Francisco de Sales insiste mucho en los \u00abpecados de lengua\u00bb. Un cap\u00edtulo de la Filotea que trata expl\u00edcitamente este tema se titula La honestidad en las palabras y el respeto que se debe a las personas. Arruinar la reputaci\u00f3n de alguien es cometer un \u00abasesinato espiritual\u00bb; es quitar \u00abla vida civil\u00bb a quien se habla mal. Asimismo, \u00abal condenar el vicio\u00bb, se procurar\u00e1 ahorrar lo m\u00e1s posible \u00aba la persona implicada en \u00e9l\u00bb.<br \/>\n            Ciertas categor\u00edas de personas son f\u00e1cilmente denigradas o despreciadas. Francisco de Sales defiende la dignidad de la gente del pueblo bas\u00e1ndose en el Evangelio: \u00abSan Pedro \u2013comenta\u2013 era un hombre rudo, tosco, un viejo pescador, un artesano de baja condici\u00f3n; san Juan, en cambio, era un caballero, dulce, amable, sabio; san Pedro, en cambio, ignorante\u00bb. Pues bien, fue san Pedro quien fue elegido para guiar a los dem\u00e1s y para ser el \u00absuperior universal\u00bb.<br \/>\n            Proclama la dignidad de los enfermos, diciendo que \u00ablas almas que est\u00e1n en la cruz son declaradas reinas\u00bb. Denunciando la \u00abcrueldad hacia los pobres\u00bb y exaltando la \u00abdignidad de los pobres\u00bb, justifica y precisa la actitud que se debe tener hacia ellos, explicando \u00abc\u00f3mo debemos honrarlos y por tanto visitarlos como representantes de Nuestro Se\u00f1or\u00bb. Nadie es in\u00fatil, nadie es insignificante: \u00abNo hay en el mundo objeto que no pueda ser \u00fatil para algo; pero hay que saber encontrar su uso y lugar\u00bb.<\/p>\n<p>El \u00abuno-diferente\u00bb salesiano<br \/>\n            El problema que siempre ha atormentado a las sociedades humanas es c\u00f3mo conciliar la dignidad y la libertad de cada individuo con las de los dem\u00e1s. Recibi\u00f3 de Francisco de Sales una aclaraci\u00f3n original gracias a la invenci\u00f3n de una nueva palabra. De hecho, dado que el universo est\u00e1 formado por \u00abtodas las cosas creadas, visibles e invisibles\u00bb y que \u00absu diversidad se reconduce a la unidad\u00bb, el obispo de Ginebra propuso llamarlo \u00abuno-diferente\u00bb, es decir, \u00ab\u00fanico y diferente, \u00fanico con diversidad y diferente con unidad\u00bb.<br \/>\n            Para \u00e9l, cada ser es \u00fanico. Las personas son como las perlas de las que habla Plinio: \u00abson tan \u00fanicas, cada una en su cualidad, que nunca se encuentran dos perfectamente iguales\u00bb. Es significativo que sus dos obras principales, la Introducci\u00f3n a la vida devota y el Tratado del amor de Dios, est\u00e9n dirigidas a una persona singular, Filotea y Teotimo. \u00a1Qu\u00e9 variedad y diversidad entre los seres! \u00abSin duda, como vemos que nunca se encuentran dos hombres perfectamente iguales en los dones de la naturaleza, tampoco se encuentran dos perfectamente iguales en los dones sobrenaturales\u00bb. La variedad le encantaba tambi\u00e9n desde un punto de vista puramente est\u00e9tico, pero tem\u00eda una curiosidad indiscreta sobre sus causas:<\/p>\n<p>            Si alguien se preguntara por qu\u00e9 Dios hizo las sand\u00edas m\u00e1s grandes que las fresas, o los lirios m\u00e1s grandes que las violetas; por qu\u00e9 el romero no es una rosa o por qu\u00e9 el clavel no es una cal\u00e9ndula; por qu\u00e9 el pavo real es m\u00e1s bello que un murci\u00e9lago, o por qu\u00e9 el higo es dulce y el lim\u00f3n agrio, se reir\u00edan de sus preguntas y le dir\u00edan: pobre hombre, como la belleza del mundo requiere variedad, es necesario que en las cosas haya perfecciones diferentes y diferenciadas y que una no sea la otra; por eso unas son peque\u00f1as, otras grandes, unas agrias, otras dulces, unas m\u00e1s bellas, otras menos. [\u2026] Todas tienen su m\u00e9rito, su gracia, su esplendor, y todas, vistas en conjunto en su variedad, constituyen un maravilloso espect\u00e1culo de belleza.<\/p>\n<p>            La diversidad no obstaculiza la unidad, al contrario, la enriquece y embellece a\u00fan m\u00e1s. Cada flor tiene sus caracter\u00edsticas que la distinguen de todas las dem\u00e1s: \u00abNo es propio de las rosas ser blancas, me parece, porque las rojas son m\u00e1s bellas y tienen un mejor perfume, que sin embargo es propio del lirio\u00bb. Ciertamente, Francisco de Sales no soporta la confusi\u00f3n y el desorden, pero es igualmente enemigo de la uniformidad. La diversidad de los seres puede conducir a la dispersi\u00f3n y a la ruptura de la comuni\u00f3n, pero si hay amor, \u00abv\u00ednculo de la perfecci\u00f3n\u00bb, nada se pierde, al contrario, la diversidad se exalta con la uni\u00f3n.<br \/>\n            En Francisco de Sales hay sin duda una cultura real del individuo, pero esta nunca es un cierre al grupo, a la comunidad o a la sociedad. \u00c9l ve espont\u00e1neamente al individuo inserto en un contexto o \u00abestado\u00bb de vida, que marca notablemente la identidad y pertenencia de cada uno. No ser\u00e1 posible fijar un programa o proyecto igual para todos, por el simple hecho de que se aplicar\u00e1 y realizar\u00e1 de manera diferente \u00abpara el caballero, para el artesano, para el criado, para el pr\u00edncipe, para la viuda, para la joven, para la casada\u00bb; adem\u00e1s hay que adaptarlo \u00aba las fuerzas y deberes de cada uno en particular\u00bb. El obispo de Ginebra ve la sociedad repartida en espacios vitales caracterizados por la pertenencia social y la solidaridad de grupo, como cuando trata \u00abde la compa\u00f1\u00eda de soldados, del taller de artesanos, de la corte de los pr\u00edncipes, de la familia de gente casada\u00bb.<br \/>\n            El amor personaliza y, por tanto, individualiza. El afecto que une a una persona con otra es \u00fanico, como demuestra Francisco de Sales en su relaci\u00f3n con la se\u00f1ora de Chantal: \u00abCada afecto tiene su peculiaridad que lo diferencia de los dem\u00e1s; el que siento por usted posee cierta particularidad que me consuela infinitamente y, para decirlo todo, para m\u00ed es sumamente fruct\u00edfero\u00bb. El sol ilumina a todos y a cada uno: \u00abal iluminar un rinc\u00f3n de la tierra, no lo ilumina menos que si no brillara en otro lugar, sino solo en ese rinc\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>El ser humano est\u00e1 en devenir<br \/>\n            Humanista cristiano, Francisco de Sales cree finalmente en la posibilidad que tiene la persona humana de perfeccionarse. Erasmo hab\u00eda forjado la f\u00f3rmula: Homines non nascuntur sed finguntur. Mientras el animal es un ser predeterminado, guiado por el instinto, el hombre, en cambio, est\u00e1 en perpetua evoluci\u00f3n. No solo cambia, sino que puede cambiarse a s\u00ed mismo, tanto para bien como para mal.<br \/>\n            Lo que preocupaba enteramente al autor del Teotimo era perfeccionarse a s\u00ed mismo y ayudar a los dem\u00e1s a perfeccionarse, y no solo en el \u00e1mbito religioso, sino en todo. Desde el nacimiento hasta la tumba, el hombre est\u00e1 en situaci\u00f3n de aprendiz. Imitamos al cocodrilo que \u00abnunca deja de crecer mientras vive\u00bb. De hecho, \u00abpermanecer mucho tiempo en un mismo estado no es posible: quien no avanza, retrocede en este tr\u00e1fico; quien no sube, baja en esta escala; quien no vence es vencido en esta lucha\u00bb. Cita a san Bernardo que dec\u00eda: \u00abEst\u00e1 escrito especialmente para el hombre que nunca estar\u00e1 en el mismo estado: debe avanzar o retroceder\u00bb. Sigamos adelante:<\/p>\n<p>            \u00bfNo sabes que est\u00e1s en camino y que el camino no es para sentarse, sino para avanzar? Y est\u00e1 hecho para avanzar tanto que moverse hacia adelante se llama caminar.<\/p>\n<p>            Esto tambi\u00e9n significa que la persona humana es educable, capaz de aprender, corregirse y mejorarse. Y esto es cierto a todos los niveles. La edad a veces no tiene nada que ver. Miren a estos ni\u00f1os cantores de la catedral, que superan con mucho las capacidades de su obispo en este \u00e1mbito: \u00abAdmiro a estos ni\u00f1os \u2013dec\u00eda\u2013 que apenas saben hablar y que ya cantan su parte; comprenden todos los signos y reglas musicales, mientras que yo no sabr\u00eda c\u00f3mo arregl\u00e1rmelas, yo que soy un hombre hecho y que quisiera hacerse pasar por un gran personaje\u00bb. Nadie en este mundo es perfecto:<\/p>\n<p>            Hay personas de naturaleza ligera, otras groseras, otras muy reacias a escuchar opiniones ajenas, y otras finalmente propensas a la indignaci\u00f3n, otras a la ira y otras al amor; en resumen, encontramos muy pocas personas en las que no sea posible descubrir una u otra de tales imperfecciones.<\/p>\n<p>            \u00bfDebemos entonces desesperar de poder mejorar nuestro temperamento, corrigiendo alguna de nuestras inclinaciones naturales? En absoluto.<\/p>\n<p>            Por mucho que, de hecho, sean en cada uno de nosotros propias y naturales, si con la aplicaci\u00f3n a un apego contrario se pueden corregir y regular, e incluso uno puede liberarse y purificarse, entonces, les digo Filotea, que hay que hacerlo. Incluso se ha encontrado la manera de hacer dulces los almendros amargos: basta con perforarlos en la base y hacer salir el jugo; \u00bfpor qu\u00e9 no podr\u00edamos entonces hacer salir nuestras inclinaciones perversas para as\u00ed ser mejores?<\/p>\n<p>            De aqu\u00ed la conclusi\u00f3n optimista pero exigente: \u00abNo hay naturaleza buena que no pueda volverse mala mediante h\u00e1bitos viciosos; no hay naturaleza tan perversa que no pueda, primero con la gracia de Dios y luego con el esfuerzo industrioso y la diligencia, domarse y vencer\u00bb. Si el hombre es educable, no debemos desesperar de nadie y debemos cuidarnos de los prejuicios hacia las personas:<\/p>\n<p>            No digan: fulano es un borracho, aunque lo hayan visto ebrio; es un ad\u00faltero, por haberlo visto pecar; es un incestuoso, por haberlo sorprendido en esa desgracia; porque un solo acto no basta para dar nombre a la cosa. [\u2026] Y aunque un hombre haya sido vicioso durante mucho tiempo, se correr\u00eda el riesgo de mentir llam\u00e1ndolo vicioso.<\/p>\n<p>            La persona humana nunca termina de cultivar su jard\u00edn. Es la lecci\u00f3n que el fundador de las visitandinas les inculcaba cuando las llamaba \u00aba cultivar la tierra y el jard\u00edn\u00bb de sus corazones y esp\u00edritus, porque no existe \u00abhombre tan perfecto que no necesite esforzarse tanto para crecer en la perfecci\u00f3n como para conservarla\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con toda probabilidad, fue la llegada de la Reforma protestante la que puso en la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":45025,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":40,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1738,2636,2558,2225,1966,1972,2026],"class_list":["post-45035","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-catequesis","tag-consejos","tag-dios","tag-formacion","tag-salvacion","tag-santos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45035","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45035"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45036,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45035\/revisions\/45036"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45025"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}