{"id":45009,"date":"2025-08-23T07:21:49","date_gmt":"2025-08-23T07:21:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/?p=45009"},"modified":"2025-09-10T14:54:35","modified_gmt":"2025-09-10T14:54:35","slug":"don-jose-luis-carreno-misionero-salesiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/su-recuerdo-es-una-bendicion\/don-jose-luis-carreno-misionero-salesiano\/","title":{"rendered":"Don Jos\u00e9 Luis Carre\u00f1o, misionero salesiano"},"content":{"rendered":"<p>Don Jos\u00e9 Luis Carre\u00f1o (1905-1986) fue descrito por el historiador Joseph Thekkedath como \u201cel salesiano m\u00e1s amado del sur de la India\u201d en la primera mitad del siglo XX. En todos los lugares donde vivi\u00f3 \u2014ya fuera en la India brit\u00e1nica, en la colonia portuguesa de Goa, en Filipinas o en Espa\u00f1a\u2014 encontramos salesianos que guardan con cari\u00f1o su memoria. Extra\u00f1amente, sin embargo, a\u00fan no disponemos de una biograf\u00eda adecuada de este gran salesiano, salvo la extensa carta mortuoria redactada por don Jos\u00e9 Antonio Rico: \u201cJos\u00e9 Luis Carre\u00f1o Etxeand\u00eda, obrero de Dios\u201d. Esperamos que pronto se pueda llenar este vac\u00edo. Don Carre\u00f1o fue uno de los art\u00edfices de la regi\u00f3n del sur de Asia, y no podemos permitirnos olvidarlo.<\/p>\n<p>Jos\u00e9-Luis Carre\u00f1o Etxeand\u00eda naci\u00f3 en Bilbao, Espa\u00f1a, el 23 de octubre de 1905. Qued\u00f3 hu\u00e9rfano de madre a la tierna edad de ocho a\u00f1os y fue acogido en la casa salesiana de Santander. En 1917, a los doce a\u00f1os, ingres\u00f3 en el aspirantado de Campello. Recuerda que en aquellos tiempos \u201cno se hablaba mucho de Don Bosco\u2026 Pero para nosotros un Don Binelli era un Don Bosco, sin mencionar a Don Rinaldi, entonces Prefecto General, cuyas visitas nos dejaban una sensaci\u00f3n sobrenatural, como cuando los mensajeros de Yahv\u00e9 visitaron la tienda de Abraham\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del noviciado y postnoviciado, realiz\u00f3 el internado como asistente de los novicios. Deb\u00eda ser un cl\u00e9rigo brillante, porque de \u00e9l escribe don Pedro Escursell al Rector Mayor: \u201cEstoy hablando justo ahora con uno de los cl\u00e9rigos modelo de esta casa. Es asistente en la formaci\u00f3n del personal de esta Inspector\u00eda; me dice que hace tiempo pidi\u00f3 ser enviado a las misiones y dice que renunci\u00f3 a pedirlo porque no recibe respuesta. Es un joven de gran valor intelectual y moral.\u201d<\/p>\n<p>En la v\u00edspera de su ordenaci\u00f3n sacerdotal, en 1932, el joven Jos\u00e9-Luis escribi\u00f3 directamente al Rector Mayor, ofreci\u00e9ndose para las misiones. La oferta fue aceptada y fue enviado a la India, donde desembarc\u00f3 en Mumbai en 1933. Apenas un a\u00f1o despu\u00e9s, cuando se cre\u00f3 la Inspector\u00eda del sur de la India, fue nombrado maestro de novicios en Tirupattur: ten\u00eda solo 28 a\u00f1os. Con sus extraordinarias cualidades de mente y coraz\u00f3n, se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en el alma de la casa y dej\u00f3 una profunda impresi\u00f3n en sus novicios. \u201cNos conquist\u00f3 con su coraz\u00f3n paternal\u201d, escribe uno de ellos, el arzobispo Hubert D\u2019Rosario de Shillong.<\/p>\n<p>Don Joseph Vaz, otro novicio, contaba a menudo c\u00f3mo Carre\u00f1o se dio cuenta de que \u00e9l temblaba de fr\u00edo durante una conferencia. \u201cEspera un momento, hombre,\u201d dijo el maestro de novicios y sali\u00f3. Poco despu\u00e9s regres\u00f3 con un su\u00e9ter azul que le entreg\u00f3 a Joe. Joe not\u00f3 que el su\u00e9ter estaba extra\u00f1amente caliente. Luego record\u00f3 que bajo la sotana su maestro llevaba algo azul\u2026 que ahora ya no estaba. Carre\u00f1o le hab\u00eda dado su propio su\u00e9ter.<\/p>\n<p>En 1942, cuando el gobierno brit\u00e1nico en la India intern\u00f3 a todos los extranjeros provenientes de pa\u00edses en guerra con Gran Breta\u00f1a, Carre\u00f1o, siendo ciudadano de un pa\u00eds neutral, no fue molestado. En 1943 recibi\u00f3 un mensaje a trav\u00e9s de Radio Vaticana: deb\u00eda tomar el lugar de don Eligio Cinato, inspector de la inspector\u00eda del sur de la India, tambi\u00e9n internado. En el mismo per\u00edodo, el arzobispo salesiano Louis Mathias de Madras-Mylapore lo invit\u00f3 a ser su vicario general.<\/p>\n<p>En 1945 fue oficialmente nombrado inspector, cargo que desempe\u00f1\u00f3 de 1945 a 1951. Uno de sus primeros actos fue consagrar la Inspector\u00eda al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Muchos salesianos estaban convencidos de que el extraordinario crecimiento de la Inspector\u00eda del Sur se debi\u00f3 precisamente a este gesto. Bajo la gu\u00eda de don Carre\u00f1o, las obras salesianas se duplicaron. Uno de sus actos m\u00e1s visionarios fue el inicio de un colegio universitario en el remoto y pobre pueblo de Tirupattur. Il Sacred Heart College terminar\u00eda transformando todo el distrito.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue Carre\u00f1o el principal art\u00edfice de la \u201cindianizaci\u00f3n\u201d del rostro salesiano en la India, buscando desde el principio vocaciones locales, en lugar de depender exclusivamente de misioneros extranjeros. Una elecci\u00f3n que result\u00f3 providencial: primero, porque el flujo de misioneros extranjeros ces\u00f3 durante la guerra; luego, porque la India independiente decidi\u00f3 no conceder m\u00e1s visas a nuevos misioneros extranjeros. \u201cSi hoy los salesianos en India son m\u00e1s de dos mil, el m\u00e9rito de este crecimiento se debe a las pol\u00edticas iniciadas por don Carre\u00f1o,\u201d escribe don Thekkedath en su historia de los salesianos en India.<\/p>\n<p>Don Carre\u00f1o, como dijimos, no solo fue inspector, sino tambi\u00e9n vicario de monse\u00f1or Mathias. Estos dos grandes hombres, que se estimaban profundamente, eran sin embargo muy diferentes en temperamento. El arzobispo era partidario de medidas disciplinarias severas hacia los confrades en dificultades, mientras don Carre\u00f1o prefer\u00eda procedimientos m\u00e1s suaves. El visitador extraordinario, don Albino Fedrigotti, parece haber dado la raz\u00f3n al arzobispo, definiendo a don Carre\u00f1o como \u201cun excelente religioso, un hombre de gran coraz\u00f3n\u201d, pero tambi\u00e9n \u201cun poco demasiado poeta\u201d.<\/p>\n<p>No falt\u00f3 tampoco la acusaci\u00f3n de ser un mal administrador, pero es significativo que una figura como don Aurelio Maschio, gran procurador y arquitecto de las obras salesianas de Mumbai, rechazara con firmeza tal acusaci\u00f3n. En realidad, don Carre\u00f1o era un innovador y un visionario. Algunas de sus ideas \u2014como la de involucrar voluntarios no salesianos para un servicio de algunos a\u00f1os\u2014 eran, en aquel entonces, vistas con recelo, pero hoy son ampliamente aceptadas y activamente promovidas.<\/p>\n<p>En 1951, al t\u00e9rmino de su mandato oficial como inspector, a Carre\u00f1o se le pidi\u00f3 regresar a Espa\u00f1a para ocuparse de los Salesianos Cooperadores. No era esta la verdadera raz\u00f3n de su partida, despu\u00e9s de dieciocho a\u00f1os en la India, pero Carre\u00f1o acept\u00f3 con serenidad, aunque no sin dolor.<\/p>\n<p>En 1952 se le pidi\u00f3 ir a Goa, donde permaneci\u00f3 hasta 1960. \u201cGoa fue amor a primera vista,\u201d escribi\u00f3 en Urdimbre en el telar. Goa, por su parte, lo acogi\u00f3 en el coraz\u00f3n. Continu\u00f3 la tradici\u00f3n de los salesianos que serv\u00edan como directores espirituales y confesores del clero diocesano, y fue incluso patr\u00f3n de la asociaci\u00f3n de escritores en lengua konkani. Sobre todo, gobern\u00f3 la comunidad de Don Bosco Panjim con amor, cuid\u00f3 con extraordinaria paternidad a los muchos ni\u00f1os pobres y, una vez m\u00e1s, se dedic\u00f3 activamente a la b\u00fasqueda de vocaciones a la vida salesiana. Los primeros salesianos de Goa \u2014personas como Thomas Fern\u00e1ndez, El\u00edas D\u00edaz y R\u00f3mulo Noronha\u2014 contaban con l\u00e1grimas en los ojos c\u00f3mo Carre\u00f1o y otros pasaban por el Goa Medical College, justo al lado de la casa salesiana, para donar sangre y as\u00ed obtener algunas rupias con las que comprar alimentos y otros bienes para los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>En 1961 tuvieron lugar la acci\u00f3n militar india y la anexi\u00f3n de Goa. En ese momento don Carre\u00f1o se encontraba en Espa\u00f1a y ya no pudo regresar a la tierra amada. En 1962 fue enviado a Filipinas como maestro de novicios. Acompa\u00f1\u00f3 solo a tres grupos de novicios, porque en 1965 pidi\u00f3 regresar a Espa\u00f1a. En el origen de su decisi\u00f3n hab\u00eda una seria divergencia de visi\u00f3n entre \u00e9l y los misioneros salesianos provenientes de China, y especialmente con don Carlo Braga, superior de la visitadur\u00eda. Carre\u00f1o se opuso firmemente a la pol\u00edtica de enviar a los j\u00f3venes salesianos filipinos reci\u00e9n profesos a Hong Kong para estudios de filosof\u00eda. Como sucedi\u00f3, al final los superiores aceptaron la propuesta de retener a los j\u00f3venes salesianos en Filipinas, pero para entonces la solicitud de Carre\u00f1o de regresar a su pa\u00eds ya hab\u00eda sido aceptada.<\/p>\n<p>Don Carre\u00f1o pas\u00f3 solo cuatro a\u00f1os en Filipinas, pero tambi\u00e9n all\u00ed, como en India, dej\u00f3 una huella imborrable, \u201cuna contribuci\u00f3n inconmensurable y crucial a la presencia salesiana en Filipinas\u201d, seg\u00fan las palabras del historiador salesiano Nestor Impelido.<\/p>\n<p>De regreso en Espa\u00f1a, colabor\u00f3 con las Procuradur\u00edas Misioneras de Madrid y New Rochelle, y en la animaci\u00f3n de las inspector\u00edas ib\u00e9ricas. Muchos en Espa\u00f1a a\u00fan recuerdan al viejo misionero que visitaba las casas salesianas, contagiando a los j\u00f3venes con su entusiasmo misionero, sus canciones y su m\u00fasica.<\/p>\n<p>Pero en su imaginaci\u00f3n creativa estaba tomando forma un nuevo proyecto. Carre\u00f1o se dedic\u00f3 con todo el coraz\u00f3n al sue\u00f1o de fundar un Pueblo Misionero con dos objetivos: preparar j\u00f3venes misioneros \u2014principalmente provenientes de Europa del Este\u2014 para Am\u00e9rica Latina; y ofrecer un refugio para misioneros \u201cjubilados\u201d como \u00e9l, quienes tambi\u00e9n podr\u00edan servir como formadores. Tras una larga y dolorosa correspondencia con los superiores, el proyecto finalmente tom\u00f3 forma en el Hogar del Misionero en Alzuza, a pocos kil\u00f3metros de Pamplona. La componente vocacional misionera nunca despeg\u00f3, y fueron muy pocos los misioneros mayores que se unieron efectivamente a Carre\u00f1o. Su principal apostolado en estos \u00faltimos a\u00f1os sigui\u00f3 siendo el de la pluma. Dej\u00f3 m\u00e1s de treinta libros, entre ellos cinco dedicados a la Santa S\u00edndone, a la que estaba particularmente devoto.<\/p>\n<p>Don Jos\u00e9-Luis Carre\u00f1o muri\u00f3 en 1986 en Pamplona, a los 81 a\u00f1os. A pesar de los altibajos de su vida, este gran amante del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas pudo afirmar, en el jubileo de oro de su ordenaci\u00f3n sacerdotal: \u201cSi hace cincuenta a\u00f1os mi lema como joven sacerdote era \u2018Cristo es todo\u2019, hoy, viejo y abrumado por su amor, lo escribir\u00eda en letras de oro, porque en realidad CRISTO ES TODO\u201d.<\/p>\n<p>don Ivo COELHO, sdb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Don Jos\u00e9 Luis Carre\u00f1o (1905-1986) fue descrito por el historiador Joseph Thekkedath como \u201cel salesiano&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":44999,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":29,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[1708,2566,1720,1822,1960,2620,2026],"class_list":["post-45009","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-su-recuerdo-es-una-bendicion","tag-benefactores","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-gracia","tag-salesianos","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45009"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45009\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45017,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45009\/revisions\/45017"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44999"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}