{"id":44304,"date":"2025-06-30T08:01:58","date_gmt":"2025-06-30T08:01:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.donbosco.press\/sin-categoria\/la-sindrome-di-filippo-e-quella-di-andrea\/"},"modified":"2025-07-25T12:25:15","modified_gmt":"2025-07-25T12:25:15","slug":"el-sindrome-de-felipe-y-el-de-andres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/comunicaciones-del-rector-mayor\/el-sindrome-de-felipe-y-el-de-andres\/","title":{"rendered":"El s\u00edndrome de Felipe y el de Andr\u00e9s"},"content":{"rendered":"\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En el relato del evangelio de Juan, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculos 4-14, que presenta la multiplicaci\u00f3n de los panes, tenemos algunos detalles en los que me detengo un poco cada vez que medito o comento este pasaje.<br \/><\/em><br \/><br \/>Todo comienza cuando, ante la \u201cgran\u201d multitud hambrienta, Jes\u00fas invita a los disc\u00edpulos a asumir la responsabilidad de alimentarla.<br \/>Los detalles de los que hablo son, primero, cuando Felipe dice que no es posible aceptar esta llamada debido a la cantidad de gente presente. Andr\u00e9s, en cambio, mientras se\u00f1ala que \u201caqu\u00ed hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces\u201d, luego subestima esta misma posibilidad con un simple comentario: \u201c\u00bfqu\u00e9 es esto para tanta gente?\u201d (v.9).<br \/>Deseo simplemente compartir con ustedes, queridas lectoras y lectores, c\u00f3mo nosotros los cristianos, que tenemos la llamada de compartir la alegr\u00eda de nuestra fe, a veces, sin saberlo, podemos contagiarnos del s\u00edndrome de Felipe o del de Andr\u00e9s. \u00a1A veces quiz\u00e1s incluso de ambos!<br \/>En la vida de la Iglesia, as\u00ed como en la vida de la Congregaci\u00f3n y de la Familia Salesiana, los desaf\u00edos no faltan y nunca faltar\u00e1n. Nuestra llamada no es formar un grupo de personas donde solo se busca estar bien, sin molestar ni ser molestados. No es una experiencia hecha de certezas prefabricadas. Formar parte del cuerpo de Cristo no debe distraernos ni alejarnos de la realidad del mundo tal como es. Al contrario, nos impulsa a estar plenamente involucrados en los acontecimientos de la historia humana. Esto significa, ante todo, mirar la realidad no solo con ojos humanos, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, con los ojos de Jes\u00fas. Estamos invitados a responder guiados por el amor que encuentra su fuente en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas, es decir, vivir para los dem\u00e1s como Jes\u00fas nos ense\u00f1a y nos muestra.<br \/><br \/><strong>El s\u00edndrome de Felipe<br \/><\/strong>El s\u00edndrome de Felipe es sutil y por eso tambi\u00e9n muy peligroso. El an\u00e1lisis que hace Felipe es justo y correcto. Su respuesta a la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas no est\u00e1 equivocada. Su razonamiento sigue una l\u00f3gica humana muy lineal y sin fallos. Miraba la realidad con sus ojos humanos, con una mente racional y, a fin de cuentas, no viable. Ante esta forma \u201crazonada\u201d de proceder, el hambriento deja de interpelarme, el problema es suyo, no m\u00edo. Para ser m\u00e1s precisos a la luz de lo que vivimos a diario: el refugiado puede quedarse en su casa, no debe molestarme; el pobre y el enfermo se las arreglan ellos y no me corresponde a m\u00ed ser parte de su problema, mucho menos encontrarles la soluci\u00f3n. He aqu\u00ed el s\u00edndrome de Felipe. Es un seguidor de Jes\u00fas, pero su manera de ver e interpretar la realidad a\u00fan est\u00e1 fija, no desafiada, a a\u00f1os luz de la de su maestro.<br \/><br \/><strong>El s\u00edndrome de Andr\u00e9s<br \/><\/strong>Sigue el s\u00edndrome de Andr\u00e9s. No digo que sea peor que el s\u00edndrome de Felipe, pero casi es m\u00e1s tr\u00e1gico. Es un s\u00edndrome fino y c\u00ednico: ve alguna posible oportunidad, pero no va m\u00e1s all\u00e1. Hay una peque\u00f1a esperanza, pero humanamente no es viable. Entonces se llega a desacreditar tanto el don como al donante. Y el donante, a quien en este caso le toca la \u201cmala suerte\u201d, es un muchacho que simplemente est\u00e1 dispuesto a compartir lo que tiene.<br \/>Dos s\u00edndromes que a\u00fan est\u00e1n con nosotros, en la Iglesia y tambi\u00e9n entre nosotros pastores y educadores. Cortar una peque\u00f1a esperanza es m\u00e1s f\u00e1cil que dar espacio a la sorpresa de Dios, una sorpresa que puede hacer florecer aunque sea una peque\u00f1a esperanza. Dejarse condicionar por clich\u00e9s dominantes para no explorar oportunidades que desaf\u00edan lecturas e interpretaciones reduccionistas, es una tentaci\u00f3n permanente. Si no tenemos cuidado, nos convertimos en profetas y ejecutores de nuestra propia ruina. A fuerza de permanecer encerrados en una l\u00f3gica humana, \u201cacad\u00e9micamente\u201d refinada e \u201cintelectualmente\u201d calificada, el espacio para una lectura evang\u00e9lica se vuelve cada vez m\u00e1s limitado y termina por desaparecer.<br \/>Cuando esta l\u00f3gica humana y horizontal se pone en crisis, para defenderse uno de los signos que provoca es el del \u201crid\u00edculo\u201d. Quien se atreve a desafiar la l\u00f3gica humana porque deja entrar el aire fresco del Evangelio, ser\u00e1 llenado de rid\u00edculo, atacado, burlado. Cuando este es el caso, extra\u00f1amente podemos decir que estamos ante un camino prof\u00e9tico. Las aguas se mueven.<br \/><br \/><strong>Jes\u00fas y los dos s\u00edndromes<br \/><\/strong>Jes\u00fas supera los dos s\u00edndromes \u201ctomando\u201d los panes considerados pocos y por ende irrelevantes. Jes\u00fas abre la puerta a ese espacio prof\u00e9tico y de fe que se nos pide habitar. Ante la multitud no podemos conformarnos con hacer lecturas e interpretaciones autorreferenciales. Seguir a Jes\u00fas implica ir m\u00e1s all\u00e1 del razonamiento humano. Estamos llamados a mirar los desaf\u00edos con sus ojos. Cuando Jes\u00fas nos llama, no nos pide soluciones sino la donaci\u00f3n de todo nosotros mismos, con lo que somos y lo que tenemos. Sin embargo, el riesgo es que ante su llamada permanezcamos firmes, por ende esclavos, de nuestro pensamiento y \u00e1vidos de lo que creemos poseer.<br \/>Solo en la generosidad fundada en el abandono a su Palabra llegamos a recoger la abundancia de la acci\u00f3n providencial de Jes\u00fas. \u201cEntonces los recogieron y llenaron doce cestas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada a los que hab\u00edan comido\u201d (v.13): el peque\u00f1o don del muchacho da frutos de manera sorprendente solo porque los dos s\u00edndromes no tuvieron la \u00faltima palabra.<br \/>El Papa Benedicto comenta as\u00ed este gesto del muchacho: \u201cEn la escena de la multiplicaci\u00f3n, tambi\u00e9n se se\u00f1ala la presencia de un muchacho que, ante la dificultad de alimentar a tanta gente, comparte lo poco que tiene: cinco panes y dos peces. El milagro no se produce de la nada, sino de una primera modesta compartici\u00f3n de lo que un simple muchacho ten\u00eda consigo. Jes\u00fas no nos pide lo que no tenemos, sino que nos muestra que si cada uno ofrece lo poco que tiene, el milagro puede realizarse siempre de nuevo: Dios es capaz de multiplicar nuestro peque\u00f1o gesto de amor y hacernos part\u00edcipes de su don\u201d (Angelus, 29 de julio de 2012).<br \/>Ante los desaf\u00edos pastorales que tenemos, ante tanta sed y hambre de espiritualidad que los j\u00f3venes expresan, tratemos de no tener miedo, de no aferrarnos a nuestras cosas, a nuestras formas de pensar. Ofrezcamos lo poco que tenemos a \u00c9l, confiemos en la luz de su Palabra y que esta y solo esta sea el criterio permanente de nuestras elecciones y la luz que gu\u00ede nuestras acciones.<br \/><br \/><br \/><em>Foto: Milagro evang\u00e9lico de la multiplicaci\u00f3n de los panes y los peces, vidriera de la Abad\u00eda de Tewkesbury en Gloucestershire (Reino Unido), obra de 1888, realizada por Hardman &amp; Co.<\/em><\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el relato del evangelio de Juan, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculos 4-14, que presenta la multiplicaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":44311,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":39,"footnotes":""},"categories":[184],"tags":[2566,1720,2636,1888,2612,1936,1960,1990,2026],"class_list":["post-44304","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicaciones-del-rector-mayor","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-milagros","tag-nuestros-guias","tag-pobres","tag-salesianos","tag-solidaridad","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44304","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44304"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44304\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44315,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44304\/revisions\/44315"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44311"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}