{"id":43766,"date":"2025-06-06T09:02:25","date_gmt":"2025-06-06T09:02:25","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=43766"},"modified":"2025-07-25T10:15:34","modified_gmt":"2025-07-25T10:15:34","slug":"san-francisco-de-sales-le-instruye-futuro-sobre-las-vocaciones-1879","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/suenos-de-don-bosco\/san-francisco-de-sales-le-instruye-futuro-sobre-las-vocaciones-1879\/","title":{"rendered":"San Francisco de Sales le instruye. Futuro sobre las vocaciones (1879)"},"content":{"rendered":"\r\n<p><em>En el sue\u00f1o prof\u00e9tico que Don Bosco relata el 9 de mayo de 1879, San Francisco de Sales aparece como un maestro atento y entrega al Fundador un librito lleno de advertencias para novicios, profesos, directores y superiores. La visi\u00f3n est\u00e1 dominada por dos batallas \u00e9picas: primero j\u00f3venes y guerreros, luego hombres armados y monstruos, mientras que el estandarte de \u00abMar\u00eda Auxilium Christianorum\u00bb garantiza la victoria a quienes lo siguen. Los supervivientes parten hacia Oriente, Norte y Mediod\u00eda, prefigurando la expansi\u00f3n misionera salesiana. Las palabras del Santo insisten en la obediencia, la castidad, la caridad educativa, el amor al trabajo y la templanza, columnas indispensables para que la Congregaci\u00f3n crezca, resista las pruebas y deje a los hijos una herencia de santidad laboriosa. Termina con un ata\u00fad, un severo recordatorio a la vigilancia y la oraci\u00f3n.<\/em><br \/><br \/><br \/>Sea lo que fuere de este sue\u00f1o, el Beato tuvo otro de los acostumbrados, que cont\u00f3 el 9 de mayo. En \u00e9l asisti\u00f3 a las encarnizadas luchas que habr\u00edan de afrontar los individuos llamados a la Congregaci\u00f3n, recibiendo en \u00e9l una serie de avisos \u00fatiles para todos, y algunos saludables consejos para el porvenir.<br \/><br \/>Grande y prolongada fue la batalla entablada entre los jovencitos y unos guerreros ataviados de diversas maneras y dotados de armas extra\u00f1as. Al final quedaron pocos supervivientes.<br \/>Otra batalla m\u00e1s horrible y encarnizada fue la que tuvo lugar entre unos monstruos de formas gigantescas contra hombres de elevada estatura, bien armados y mejor adiestrados. Estos ten\u00edan un estandarte muy alto y muy ancho, en el centro del cual se ve\u00edan dibujadas en oro estas palabras:\u00a0<em>Maria<\/em><em>Auxilium<\/em><em>Christianorum<\/em>. El combate fue largo y sangriento. Pero los que segu\u00edan esta ense\u00f1a eran como invulnerables, quedando due\u00f1os de una amplia zona de terreno. A \u00e9stos se unieron los jovencitos supervivientes de la batalla precedente y entre unos y otros formaron una especie de ej\u00e9rcito llevando como armas, a la derecha, el Crucificado, y en la mano izquierda un peque\u00f1o estandarte de Mar\u00eda Auxiliadora, semejante al que hemos dicho anteriormente.<br \/>Los nuevos soldados hicieron muchas maniobras en aquella extensa llanura, despu\u00e9s se dividieron y partieron los unos hacia Oriente, unos cuantos hacia el Norte y muchos hacia el Mediod\u00eda.<br \/>Cuando desaparecieron \u00e9stos, se reanudaron las mismas batallas, las mismas maniobras e id\u00e9nticas expediciones en id\u00e9nticas direcciones.<br \/>Conoc\u00ed a algunos de los que participaron en las primeras escaramuzas; los que les siguieron me eran desconocidos, pero daban a entender que me conoc\u00edan y me hac\u00edan muchas preguntas.<br \/>Sobrevino poco despu\u00e9s una lluvia de llamitas resplandecientes que parec\u00edan de fuego de color vario. Reson\u00f3 el trueno y despu\u00e9s se seren\u00f3 el cielo y me encontr\u00e9 en un jard\u00edn amen\u00edsimo. Un hombre que se parec\u00eda a San Francisco de Sales, me ofreci\u00f3 un librito sin decirme palabra. Le pregunt\u00e9 qui\u00e9n era:<br \/>\u2013 Lee en el libro, me respondi\u00f3.<br \/>Lo abr\u00ed, pero apenas si pod\u00eda leer. Mas al fin pude comprender estas precisas palabras: A los novicios: -Obediencia en todo. Con la obediencia merecer\u00e1n las bendiciones del Se\u00f1or y la benevolencia de los hombres. Con la diligencia combatir\u00e1n y vencer\u00e1n las insidias de los enemigos espirituales.<br \/>A los profesos:<br \/>\u2013 Guardad celosamente la virtud de la castidad. Amad el buen nombre de los hermanos y promoved el decoro de la Congregaci\u00f3n.<br \/>A los directores:<br \/>\u2013 Todo cuidado, todo esfuerzo para hacer observar y observar las reglas con las que cada uno se ha consagrado a Dios.<br \/>Al Superior:<br \/>\u2013 Holocausto absoluto para ganarse a s\u00ed mismo y a los propios s\u00fabditos para Dios.<br \/>Muchas otras cosas estaban estampadas en aquel libro, pero no pude leer m\u00e1s, porque el papel parec\u00eda azul como la tinta.<br \/>\u2013 \u00bfQui\u00e9n sois vos?, pregunt\u00e9 de nuevo a aquel hombre que me miraba serenamente.<br \/><br \/>\u2013 Mi nombre es conocido por todos los buenos y he sido enviado para comunicarte algunas cosas futuras.<br \/>\u2013 \u00bfQu\u00e9 cosas?<br \/>\u2013 Las expuestas y las que preguntes.<br \/>\u2013 Qu\u00e9 debo hacer para promover las vocaciones?<br \/>\u2013 Los Salesianos tendr\u00e1n muchas vocaciones con su ejemplar conducta, tratando con suma caridad a los alumnos e insistiendo sobre la frecuencia de la Comuni\u00f3n.<br \/>\u2013 \u00bfQu\u00e9 norma he de seguir en la aceptaci\u00f3n de los novicios?<br \/>\u2013 Excluir a los perezosos y a los golosos.<br \/>\u2013 \u00bfY al aceptar a los votos?<br \/>\u2013 Vigila si ofrecen garant\u00eda sobre la castidad.<br \/>\u2013 \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la mejor manera para conservar el buen esp\u00edritu en nuestras casas?<br \/>\u2013 Escribir, visitar, recibir y tratar con benevolencia; y esto muy frecuentemente por parte de los Superiores.<br \/>\u2013 \u00bfC\u00f3mo hemos de conducirnos en las Misiones?<br \/>\u2013 Enviando a ellas individuos de moralidad segura; haciendo volver a los dudosos; estudiando y cultivando las vocaciones ind\u00edgenas.<br \/>\u2013 \u00bfMarcha bien nuestra Congregaci\u00f3n?<br \/>\u2013\u00a0<em>Qui justus est justificetur adhuc<\/em>.\u00a0<em>Non progredi est regredi. Qui perseveraverit salvus erit<\/em>. (El que es justo justif\u00edquese m\u00e1s. No adelantar es retroceder. El que perseverase se salvar\u00e1).<br \/>\u2013 \u00bfSe extender\u00e1 mucho?<br \/>\u2013 Mientras los superiores cumplan con su deber, se extender\u00e1 y nada podr\u00e1 oponerse a su propagaci\u00f3n.<br \/>\u2013 \u00bfDurar\u00e1 mucho tiempo?<br \/>\u2013 Vuestra Congregaci\u00f3n durar\u00e1 mientras sus socios amen el trabajo y la templanza. Si llega a faltar una de estas dos columnas, vuestro edificio se convertir\u00e1 en ruinas, aplastando a los superiores, a los inferiores y a sus seguidores.<br \/>En aquel momento aparecieron cuatro individuos llevando una caja mortuoria. Se dirigieron hacia m\u00ed.<br \/>\u2013 \u00bfPara qui\u00e9n es esto?, pregunt\u00e9 yo.<br \/>\u2013 \u00a1Para ti!<br \/>\u2013 \u00bfPronto?<br \/>\u2013 No lo preguntes; piensa solamente en que eres mortal.<br \/>\u2013 \u00bfQu\u00e9 me quer\u00e9is decir con este ata\u00fad?<br \/>\u2013 Que debes predicar en vida lo que deseas que tus hijos practiquen despu\u00e9s de ti. Esta es la herencia, el testamento que debes dejar a tus hijos; pero has de prepararlo y dejarlo cumplido y practicado a la perfecci\u00f3n.<br \/>\u2013 \u00bfAbundar\u00e1n m\u00e1s las flores o las espinas?<br \/>\u2013 Os aguardan muchas flores, muchas rosas, muchos consuelos; pero tambi\u00e9n es inminente la aparici\u00f3n de agud\u00edsimas espinas que causar\u00e1n a todos gran amargura y pesar. Es necesario rezar mucho.<br \/>\u2013 \u00bfIremos a Roma?<br \/>\u2013 S\u00ed, pero despacio, con la m\u00e1xima prudencia y con extremada cautela.<br \/>\u2013 \u00bfEs inminente el fin de mi vida mortal?<br \/>\u2013 No te preocupes de eso. Tienes las reglas, tienes los libros, practica lo que ense\u00f1as a los dem\u00e1s. Vigila.<br \/><br \/>Quise hacer otras preguntas, pero estall\u00f3 un trueno horrible acompa\u00f1ado de rel\u00e1mpagos y de rayos, mientras algunos hombres, mejor dicho, algunos monstruos horrendos, se arrojaron sobre m\u00ed para destrozarme. En aquel momento una densa oscuridad me priv\u00f3 de la visi\u00f3n de todo. Me cre\u00ed morir y comenc\u00e9 a gritar fren\u00e9ticamente. Pero me despert\u00e9 encontr\u00e1ndome vivo. Eran las cuatro y tres cuartos de la ma\u00f1ana.<br \/>Si hay algo en todo esto que pueda servir de provecho para nuestras almas, acept\u00e9moslo. Y en todo se d\u00e9 gloria y honor a Dios por los siglos de los siglos.<br \/><em>(MB IT XIV, 123-125 \/ MB ES XIV, 135-137)<\/em><\/p>\r\n<p><em>Foto en la portada. San Francisco de Sales. An\u00f3nimo. Sacrist\u00eda de la Catedral de Chieri.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el sue\u00f1o prof\u00e9tico que Don Bosco relata el 9 de mayo de 1879, San&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":43750,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":8,"footnotes":""},"categories":[186],"tags":[1720,2636,1768,1828,1816,1960,1966,1972,2637],"class_list":["post-43766","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-suenos-de-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-don-bosco","tag-gracias-recibidas","tag-jovenes","tag-salesianos","tag-salvacion","tag-santos","tag-vocaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43766","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43766"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43766\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44233,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43766\/revisions\/44233"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43766"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43766"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43766"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}