{"id":43389,"date":"2025-05-27T13:09:34","date_gmt":"2025-05-27T13:09:34","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/sin-categoria\/don-bosco-e-i-titoli-della-madonna\/"},"modified":"2025-07-25T09:29:04","modified_gmt":"2025-07-25T09:29:04","slug":"don-bosco-e-i-titoli-della-madonna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/don-bosco-e-i-titoli-della-madonna\/","title":{"rendered":"Don Bosco y los t\u00edtulos de Nuestra Se\u00f1ora"},"content":{"rendered":"<p><em>La devoci\u00f3n mariana de Don Bosco nace de una relaci\u00f3n filial y viva con la presencia materna de Mar\u00eda, experimentada en cada etapa de su vida. Desde los pilares votivos erigidos durante su infancia en Becchi, pasando por las im\u00e1genes veneradas en Chieri y Tur\u00edn, hasta las peregrinaciones realizadas con sus muchachos a los santuarios del Piamonte y Liguria, cada etapa revela un t\u00edtulo diferente de la Virgen \u2014Consolata, Dolorosa, Inmaculada, Virgen de las Gracias y muchos otros\u2014 que habla a los fieles de protecci\u00f3n, consuelo y esperanza. Sin embargo, el t\u00edtulo que definir\u00eda para siempre su veneraci\u00f3n fue \u00abMar\u00eda Auxiliadora\u00bb: seg\u00fan la tradici\u00f3n salesiana, fue la propia Virgen quien se lo indic\u00f3. El 8 de diciembre de 1862, Don Bosco confi\u00f3 al cl\u00e9rigo Giovanni Cagliero: \u00abHasta ahora\u00bb, a\u00f1ad\u00eda, \u00abhemos celebrado con solemnidad y pompa la fiesta de la Inmaculada, y en este d\u00eda se iniciaron nuestras primeras obras de los oratorios festivos. Pero la Virgen quiere que la honremos bajo el t\u00edtulo de Mar\u00eda Auxiliadora: los tiempos corren tan tristes que necesitamos que la Sant\u00edsima Virgen nos ayude a conservar y defender la fe cristiana.\u00bb (MB VII, 334)<\/em><\/p>\n<p><strong>T\u00edtulos marianos<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Escribir hoy un art\u00edculo sobre los \u201ct\u00edtulos marianos\u201d con los que Don Bosco vener\u00f3 a la Sant\u00edsima Virgen durante su vida, puede parecer fuera de lugar. Alguien, de hecho, podr\u00eda decir: \u00bfAcaso la Virgen no es una sola? \u00bfQu\u00e9 sentido tienen tantos t\u00edtulos si no es crear confusi\u00f3n? Y despu\u00e9s de todo, \u00bfno es Nuestra Se\u00f1ora Mar\u00eda Auxiliadora de Don Bosco?<br \/>\nDejando para los expertos las reflexiones m\u00e1s profundas que justifican estos t\u00edtulos desde un punto de vista hist\u00f3rico, teol\u00f3gico y devocional, nos contentaremos con un pasaje de \u201cLumen Gentium\u201d, el documento sobre la Iglesia del Concilio Vaticano II, que nos tranquiliza, record\u00e1ndonos que Mar\u00eda es nuestra madre y que \u201cpor su m\u00faltiple intercesi\u00f3n sigue obteni\u00e9ndonos las gracias de la salud eterna. Con su caridad maternal cuida de los hermanos de su Hijo que a\u00fan vagan y se encuentran en medio de peligros y aflicciones, hasta que son conducidos a la patria bendita.\u00a0<em>Por esto la Sant\u00edsima Virgen es invocada en la Iglesia bajo los t\u00edtulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora<\/em>\u201d (<em>Lumen Gentium 62<\/em>).<br \/>\nEstos cuatro t\u00edtulos admitidos por el Concilio, bien considerados, engloban en s\u00edntesis toda una serie de t\u00edtulos e invocaciones con los que el pueblo cristiano ha llamado a Mar\u00eda, t\u00edtulos que hicieron exclamar a Alessandro Manzoni<br \/>\n\u201cOh Virgen, oh Se\u00f1ora, oh Tuttasanta, che bei nomi ti serba ogni loquela: pi\u00f9 d\u2019un popol superbo esser si vantaer in tua gentil tutela\u00bb (de \u00abEl nombre de Mar\u00eda\u00bb).<br \/>\nLa propia liturgia de la Iglesia parece comprender y justificar las alabanzas elevadas a Mar\u00eda por el pueblo cristiano, cuando se pregunta: \u201c\u00bfC\u00f3mo cantaremos tus alabanzas, Santa Virgen Mar\u00eda?\u201d<br \/>\nAs\u00ed pues, dejemos a un lado las dudas y vayamos a ver qu\u00e9 advocaciones marianas eran queridas por Don Bosco, incluso antes de que difundiera por el mundo la de Mar\u00eda Auxiliadora.<\/p>\n<p><strong>En su juventud<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los ermitas sagrados o tabern\u00e1culos esparcidos por las calles de las ciudades de muchas partes de Italia, las capillas campestres y los pilares que se encuentran en las encrucijadas de las carreteras o a la entrada de los caminos privados de nuestras tierras, constituyen una herencia de fe popular que a\u00fan hoy el tiempo no ha borrado.<br \/>\nSer\u00eda una ardua tarea calcular exactamente cu\u00e1ntas se pueden encontrar en las carreteras del Piamonte. S\u00f3lo en la zona de \u201cBecchi- Morialdo\u00bb\u201d hay una veintena, y no menos de quince en la zona de Capriglio.<br \/>\nEn su mayor\u00eda son pilares votivos heredados de los antiguos y restaurados varias veces. Tambi\u00e9n los hay m\u00e1s recientes que documentan una piedad que no ha desaparecido.<br \/>\nEl pilar m\u00e1s antiguo de la regi\u00f3n de Becchi parece datar de 1700. Se erigi\u00f3 en el fondo de la \u201cllanura\u201d hacia el\u00a0<em>Mainito<\/em>, donde sol\u00edan reunirse las familias que viv\u00edan en la antigua \u201c<em>Scaiota<\/em>\u201d, m\u00e1s tarde una granja salesiana, ahora en proceso de renovaci\u00f3n.<br \/>\nSe trata del pilar de la Consolata, con una peque\u00f1a estatua de la Virgen Consoladora de los Afligidos, siempre honrada con flores campestres tra\u00eddas por los devotos.<br \/>\nJuan Bosco debi\u00f3 de pasar muchas veces junto a ese pilar, quit\u00e1ndose el sombrero, quiz\u00e1 doblando la rodilla y murmurando un Ave Mar\u00eda, como le hab\u00eda ense\u00f1ado su madre.<br \/>\nEn 1958, los Salesianos renovaron el viejo pilar y, con un solemne oficio religioso, lo inauguraron al culto renovado de la comunidad y de la poblaci\u00f3n.<br \/>\nEsa peque\u00f1a estatua de la Consolata puede ser la primera efigie de Mar\u00eda que Don Bosco vener\u00f3 al aire libre en vida.<\/p>\n<p><strong>En la antigua casa<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin mencionar las iglesias de Morialdo y Capriglio, no sabemos exactamente qu\u00e9 im\u00e1genes religiosas colgaban de las paredes de la granja Biglione o de la Casetta. S\u00ed sabemos que, m\u00e1s tarde, en la casa de Jos\u00e9, cuando Don Bosco fue a alojarse all\u00ed, pudo ver dos viejas im\u00e1genes en las paredes de su dormitorio, una de la Sagrada Familia y otra de Nuestra Se\u00f1ora de los \u00c1ngeles. As\u00ed lo asegur\u00f3 Sor Eulalia Bosco. \u00bfDe d\u00f3nde las sac\u00f3 Jos\u00e9? \u00bfLas vio Juan de ni\u00f1o? La de la Sagrada Familia sigue expuesta hoy en la habitaci\u00f3n del medio del primer piso de la casa de Jos\u00e9. Representa a San Jos\u00e9 sentado ante su mesa de trabajo, con el Ni\u00f1o en brazos, mientras la Virgen, de pie al otro lado, observa.<br \/>\nTambi\u00e9n sabemos que en la Cascina Moglia, cerca de Moncucco, Giovannino sol\u00eda recitar oraciones y el rosario junto con la familia de los propietarios delante de un peque\u00f1o cuadro de Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores, que a\u00fan se conserva en casa de los Becchi, en el primer piso de la casa de Jos\u00e9, en la habitaci\u00f3n de Don Bosco, encima de la cabecera de la cama. Est\u00e1 muy ennegrecido, con un marco negro perfilado en oro en el interior.<br \/>\nEn Castelnuovo Juanito ten\u00eda entonces frecuentes ocasiones de subir a la Iglesia de Nuestra Se\u00f1ora del Castillo para rezar a la Sant\u00edsima Virgen. En la fiesta de la Asunci\u00f3n, los aldeanos llevaban en procesi\u00f3n la estatua de la Virgen. No todos saben que esa estatua, as\u00ed como la pintura del icono del altar mayor, representan a Nuestra Se\u00f1ora del Cintur\u00f3n, la de los agustinos.<br \/>\nEn Chieri, el cl\u00e9rigo estudiante y seminarista Juan Bosco rez\u00f3 muchas veces en el altar de Nuestra Se\u00f1ora de las Gracias de la Catedral de Santa Mar\u00eda de la Scala, en el del Santo Rosario de la Iglesia de San Domenico y ante la Inmaculada Concepci\u00f3n de la capilla del Seminario.<br \/>\nAs\u00ed pues, en su juventud Don Bosco tuvo ocasi\u00f3n de venerar a Mar\u00eda Sant\u00edsima bajo los t\u00edtulos de la Consolata, Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores, Nuestra Se\u00f1ora de las Gracias, Nuestra Se\u00f1ora del Rosario y la Inmaculada.<\/p>\n<p><strong>En Tur\u00edn<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Tur\u00edn, Juan Bosco ya hab\u00eda ido a la Iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de los \u00c1ngeles para el examen de admisi\u00f3n a la Orden Franciscana en 1834. Volvi\u00f3 all\u00ed varias veces para hacer los Ejercicios Espirituales, en preparaci\u00f3n para las Sagradas \u00d3rdenes, en la Iglesia de la Visitaci\u00f3n, y recibi\u00f3 las Sagradas \u00d3rdenes en la Iglesia de la Inmaculada Concepci\u00f3n, en la Curia Arzobispal.<br \/>\nJunto al Convito, habr\u00e1 ciertamente rezado a menudo ante la imagen de la Anunciaci\u00f3n, en la primera capilla de la derecha de la Iglesia de San Francisco de As\u00eds. De camino al Duomo y entrando, como sigue siendo costumbre hoy, por el portal de la derecha, cu\u00e1ntas veces se habr\u00e1 detenido un momento ante la antigua estatua de la Madonna delle Grazie, conocida por los antiguos turineses como \u201cLa Mad\u00f2na Granda\u201d.<br \/>\nSi luego pensamos en los viajes de peregrinaci\u00f3n que Don Bosco sol\u00eda hacer con sus bribones de Valdocco a los santuarios marianos de Tur\u00edn en los tiempos del Oratorio itinerante, podemos recordar en primer lugar el Santuario de la Consolata, coraz\u00f3n religioso de Tur\u00edn, lleno de recuerdos del primer Oratorio. A la \u201cConsol\u00e0\u201d llev\u00f3 Don Bosco muchas veces a sus j\u00f3venes. A la \u201cConsol\u00e0\u201d recurri\u00f3 \u00e9l mismo entre l\u00e1grimas a la muerte de su madre.<br \/>\nPero no podemos olvidar las excursiones urbanas a Nuestra Se\u00f1ora del Pilone, a Nuestra Se\u00f1ora de Campagna, al Monte dei Cappuccini, a la Iglesia de la Natividad en Pozzo Strada, a la Iglesia de las Gracias en Crocetta.<br \/>\nEl viaje de peregrinaci\u00f3n m\u00e1s espectacular de aquellos primeros a\u00f1os del Oratorio fue a Nuestra Se\u00f1ora de Superga. Aquella iglesia monumental dedicada a la Natividad de Mar\u00eda recordaba a los j\u00f3venes de Don Bosco que la Madre de Dios es \u201ccomo una aurora naciente\u201d, preludio de la venida de Cristo.<br \/>\nAs\u00ed pues, Don Bosco hizo experimentar a sus muchachos los misterios de la vida de Mar\u00eda a trav\u00e9s de sus t\u00edtulos m\u00e1s hermosos.<\/p>\n<p><strong>En los paseos oto\u00f1ales<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 1850 Don Bosco inaugur\u00f3 los paseos \u201cal aire libre\u201d primero a los Becchi y alrededores, luego a las colinas del Monferrato hasta Casale, de Alessandria hasta Tortona y en Liguria hasta G\u00e9nova.<br \/>\nEn los primeros a\u00f1os su destino principal, si no exclusivo, fueron los Becchi y alrededores, donde celebraba con solemnidad la fiesta del Rosario en la peque\u00f1a capilla erigida en la planta baja de la casa de su hermano Jos\u00e9 en 1848.<br \/>\nLos a\u00f1os 1857-64 fueron los a\u00f1os dorados de las marchas oto\u00f1ales, y los muchachos participaban en ellas en grupos cada vez m\u00e1s numerosos, entrando en los pueblos con la banda de m\u00fasica a la cabeza, acogidos festivamente por la gente y los p\u00e1rrocos locales. Descansaban en graneros, com\u00edan frugales comidas campesinas, celebraban devotos servicios en las iglesias y por las noches daban representaciones en un escenario improvisado.<br \/>\nEn 1857, un destino de peregrinaci\u00f3n fue\u00a0<em>Santa Maria de Vezzolano<\/em>, santuario y abad\u00eda tan queridos por Don Bosco, situados bajo el pueblo de Albugnano, a 5 km de Castelnuovo.<br \/>\nEn 1861 le toc\u00f3 el turno al\u00a0<em>santuario de Crea<\/em>, famoso en todo el Monferrato. En ese mismo viaje, Don Bosco volvi\u00f3 a llevar a los muchachos a la\u00a0<em>Madonna del Pozo<\/em>, en San Salvatore.<br \/>\nEl 14 de agosto de 1862, desde Vignale, donde se alojaban los j\u00f3venes, Don Bosco condujo al feliz grupo en peregrinaci\u00f3n al santuario de la\u00a0<em>Madonna delle Grazie a Casorzo<\/em>. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el 18 de octubre, antes de abandonar Alejandr\u00eda, fueron de nuevo a la catedral para rezar a Nuestra Se\u00f1ora de la Salve, venerada con tanta piedad por los alejandrinos, como feliz conclusi\u00f3n de su caminata.<br \/>\nTambi\u00e9n en la \u00faltima caminata de 1864 en G\u00e9nova, a la vuelta, entre Serravalle y Mornese, un grupo dirigido por el P. Cagliero peregrin\u00f3 devotamente al santuario de\u00a0<em>Nostra Se\u00f1ora della Guardia, de Gavi<\/em>.<br \/>\nEstas peregrinaciones eran vestigios de una religiosidad popular caracter\u00edstica de nuestro pueblo; eran la expresi\u00f3n de una devoci\u00f3n mariana, que Juan Bosco hab\u00eda aprendido de su madre.<\/p>\n<p><strong>Y adem\u00e1s\u2026<br \/>\n<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los a\u00f1os sesenta, la advocaci\u00f3n de Mar\u00eda Auxiliadora empez\u00f3 a dominar la mente y el coraz\u00f3n de Don Bosco, con la erecci\u00f3n de la iglesia con la que hab\u00eda so\u00f1ado desde 1844 y que luego se convirti\u00f3 en el centro espiritual de Valdocco, la iglesia-madre de la Familia Salesiana, el punto irradiador de la devoci\u00f3n a Nuestra Se\u00f1ora, invocada bajo esta advocaci\u00f3n.<br \/>\nPero las peregrinaciones marianas de Don Bosco no cesaron por ello. Basta seguirle en sus largos viajes por Italia y Francia y ver con qu\u00e9 frecuencia aprovechaba la ocasi\u00f3n para una visita fugaz al santuario de la Virgen local.<\/p>\n<p>De la\u00a0<em>Madonna di Oropa<\/em>\u00a0en Piamonte a la del\u00a0<em>Miracolo a Roma<\/em>, del\u00a0<em>Boschetto<\/em><em>a Camogli<\/em>\u00a0a la\u00a0<em>Madonna di Gennazzano<\/em>, della\u00a0<em>Madonna del Fuoco<\/em><em>a Forl\u00ec<\/em>\u00a0a la del\u00a0<em>Olmo a C\u00faneo<\/em>, de la\u00a0<em>Madonna della Buona Speranza a Bigione<\/em>\u00a0a aquella de la\u00a0<em>Vittorie a Parigi<\/em>.<br \/>\nNuestra Se\u00f1ora de las Victorias, colocada en un nicho dorado, es una Reina de pie, que sostiene a su Divino Hijo con ambas manos. Jes\u00fas tiene los pies apoyados en la bola estrellada que representa el mundo.<br \/>\nAnte esta Reina de las Victorias de Par\u00eds, Don Bosco pronunci\u00f3 en 1883 un \u201cserm\u00f3n de caridad\u201d, es decir, una de esas conferencias para obtener ayuda para sus obras de caridad en favor de la juventud pobre y abandonada. Fue su primera conferencia en la capital francesa, en el santuario que es para los parisinos lo que el santuario de la Consolata es para los turineses.<br \/>\nFue la culminaci\u00f3n de las andanzas marianas de Don Bosco, que comenzaron al pie de la columna de la Consolata, bajo la \u201cScaiota\u00bb dei Becchi\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La devoci\u00f3n mariana de Don Bosco nace de una relaci\u00f3n filial y viva con la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":43382,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":11,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"class_list":["post-43389","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santisima-virgen-maria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43389"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43389\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44139,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43389\/revisions\/44139"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43382"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}