{"id":36266,"date":"2025-05-07T07:30:26","date_gmt":"2025-05-07T07:30:26","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=36266"},"modified":"2025-05-07T07:32:48","modified_gmt":"2025-05-07T07:32:48","slug":"obsequios-de-los-jovenes-a-maria-1865","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/suenos-de-don-bosco\/obsequios-de-los-jovenes-a-maria-1865\/","title":{"rendered":"Obsequios de los j\u00f3venes a Mar\u00eda (1865)"},"content":{"rendered":"\n<p><em><em>En el sue\u00f1o narrado por Don Bosco en la Cr\u00f3nica del Oratorio, fechado el 30 de mayo, la devoci\u00f3n mariana se convierte en un v\u00edvido juicio simb\u00f3lico sobre los j\u00f3venes del Oratorio: una procesi\u00f3n de j\u00f3venes se presenta, cada uno con un don, ante un altar espl\u00e9ndidamente adornado en honor a la Virgen. Un \u00e1ngel, custodio de la comunidad, acoge o rechaza las ofrendas, revelando su significado moral: flores perfumadas o marchitas, espinas de desobediencia, animales que encarnan vicios graves como la impureza, el robo y el esc\u00e1ndalo. En el coraz\u00f3n de la visi\u00f3n resuena el mensaje educativo de Don Bosco: la humildad, la obediencia y la castidad son los tres pilares para merecer la corona de rosas de Mar\u00eda.<\/em><\/em><br><br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En medio de estas penas don Bosco se consolaba con la devoci\u00f3n a Mar\u00eda Sant\u00edsima, honrada durante el mes de mayo por toda la comunidad de una manera especial. De sus pl\u00e1ticas de la noche solamente nos ha conservado la Cr\u00f3nica la del d\u00eda 30 de mayo, que por cierto es preciosa en extremo.<br><br><em>30 de mayo<br><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Contempl\u00e9 un gran altar dedicado a Mar\u00eda y magn\u00edficamente adornado. Vi a todos los alumnos del Oratorio avanzando procesionalmente hacia \u00e9l. Cantaban loas a la Virgen, pero no todos del mismo modo, aunque cantaban la misma canci\u00f3n. Muchos cantaban bien y con precisi\u00f3n de comp\u00e1s, aunque unos m\u00e1s fuerte y otros m\u00e1s bajos. Algunos cantaban con voces malas y muy roncas, \u00e9stos desentonaban, \u00e9sos caminaban en silencio y se sal\u00edan de la fila, aqu\u00e9llos bostezaban y parec\u00edan aburridos; algunos topaban unos contra otros y se re\u00edan entre s\u00ed. Todos llevaban regalos para ofrec\u00e9rselos a Mar\u00eda. Ten\u00edan todos un ramo de flores, quien m\u00e1s grande, quien m\u00e1s peque\u00f1o y distintos los unos de los otros. Unos ten\u00edan un manojo de rosas, otros de claveles, otros de violetas, etc. Algunos llevaban a la Virgen regalos muy extra\u00f1os.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quien llevaba una cabeza de cerdito, quien un gato, quien un plato de sapos, quien un conejo, quien un corderito u otros regalos. Hab\u00eda un hermoso joven delante del altar que, si se le miraba atentamente, se ve\u00eda que detr\u00e1s de las espaldas ten\u00eda alas. Era, tal vez, el \u00c1ngel de la Guarda del Oratorio, el cual, conforme iban llegando los muchachos recib\u00eda sus regalos y los colocaba en el altar.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los primeros ofrecieron magn\u00edficos ramos de flores y \u00e9l, sin decir nada, los coloc\u00f3 al pie del altar. Muchos otros entregaron sus ramos. El los mir\u00f3; los desat\u00f3, hizo quitar algunas flores estropeadas, que tir\u00f3 fuera, y volviendo a arreglar el ramo, lo coloc\u00f3 en el altar. A otros, que ten\u00edan en su ramo flores bonitas, pero sin perfume, como las dalias, las camelias, etc., el \u00c1ngel hizo quitar tambi\u00e9n \u00e9stas porque la Virgen quiere realidades y no apariencias. As\u00ed rehecho el ramo, el \u00c1ngel lo ofreci\u00f3 a la Virgen. Muchos ten\u00edan espinas, pocas o muchas, entre las flores y, otros, clavos. El \u00c1ngel quit\u00f3 \u00e9stos y aqu\u00e9llas.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lleg\u00f3 finalmente el que llevaba el cerdito y el \u00c1ngel le dijo: -\u00bfC\u00f3mo te atreves a presentar este regalo a Mar\u00eda? \u00bfSabes qu\u00e9 significa el cerdo? Significa el feo vicio de la impureza. Mar\u00eda, que es toda pureza, no puede soportar este pecado. Ret\u00edrate, pues; no eres digno de estar ante Ella.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vinieron los que llevaban un gato y el \u00c1ngel les dijo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; \u00bfTambi\u00e9n vosotros os atrev\u00e9is a ofrecer a Mar\u00eda estos dones? El gato es la imagen del robo, \u00bfy vosotros lo ofrec\u00e9is a la Virgen? Son ladrones los que roban dinero, objetos, libros a los compa\u00f1eros, los que sustraen cosas de comer al Oratorio, los que destrozan los vestidos por rabia, los que malgastan el dinero de sus padres no estudiando, etc. E hizo que tambi\u00e9n \u00e9stos se pusieran aparte.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llegaron los que llevaban platos con sapos y el \u00c1ngel, mir\u00e1ndoles indignado, les dijo: -Los sapos simbolizan el vergonzoso pecado del esc\u00e1ndalo y, \u00bfvosotros ven\u00eds a ofrec\u00e9rselos a la Virgen? Retiraos, id con los que no son dignos. Y se retiraron confundidos. Avanzaban otros con un cuchillo clavado en el coraz\u00f3n. El cuchillo significaba los sacrilegios. El \u00c1ngel les dijo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; \u00bfNo veis que llev\u00e1is la muerte en el alma: \u00bfQue est\u00e1is con vida por misericordia de Dios y que de lo contrario estar\u00edais perdidos para siempre? \u00a1Por favor! \u00a1Que os arranquen ese cuchillo! Tambi\u00e9n \u00e9stos fueron echados fuera.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poco a poco se acercaron todos los dem\u00e1s j\u00f3venes y ofrec\u00edan corderos, conejos, pescado, nueces, uvas, etc., etc. El \u00c1ngel recibi\u00f3 todo y lo puso sobre el altar. Y despu\u00e9s de haber separado as\u00ed los buenos de los malos, hizo formar en filas ante el altar aqu\u00e9llos cuyos dones hab\u00edan sido aceptados por Mar\u00eda. Con gran dolor vi que los que hab\u00edan sido puestos aparte eran m\u00e1s numerosos de lo que yo cre\u00eda.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Salieron por ambos lados del altar otros dos \u00e1ngeles que sosten\u00edan dos riqu\u00edsimas cestas llenas de magn\u00edficas coronas hechas con rosas estupendas. No eran rosas terrenales, sino como artificiales, s\u00edmbolo de la inmortalidad.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y el \u00c1ngel de la Guarda fue tomando una a una aquellas coronas y coron\u00f3 a todos los j\u00f3venes formados ante el altar. Las hab\u00eda grandes y peque\u00f1as, pero todas de una belleza incomparable. Os he de advertir que no solamente se hallaban all\u00ed los actuales alumnos de la casa, sino tambi\u00e9n muchos m\u00e1s que yo no hab\u00eda visto nunca.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En esto que sucedi\u00f3 algo admirable. Hab\u00eda muchachos de cara tan fea que casi daban asco y repulsi\u00f3n; a \u00e9stos les tocaron las coronas m\u00e1s hermosas, se\u00f1al de que a un exterior tan feo supl\u00eda el regalo de la virtud de la castidad, en grado eminente. Muchos otros ten\u00edan la misma virtud, pero en grado menos elevado. Muchos se distingu\u00edan por otras virtudes, como la obediencia, la humildad, el amor de Dios, y todos ten\u00edan coronas proporcionadas al grado de sus virtudes. El \u00c1ngel les dijo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Mar\u00eda ha querido que hoy fueseis coronados con hermosas flores. Procurad, sin embargo, seguir de modo que no os sean arrebatadas. Hay tres medios para conservarlas: 1.\u00b0 humildad, 2.\u00b0 obediencia, y 3.\u00b0 castidad; son tres virtudes que siempre os har\u00e1n gratos a Mar\u00eda y un d\u00eda os har\u00e1n dignos de recibir una corona infinitamente m\u00e1s hermosa que \u00e9sta.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces los j\u00f3venes empezaron a cantar ante el altar el Ave maris Stella.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Terminada la primera estrofa, y procesionalmente, como hab\u00edan llegado, iniciaron la marcha cantando: Load a Mar\u00eda, pero con voces tan fuertes que yo qued\u00e9 estupefacto, maravillado. Les segu\u00ed durante un rato y luego volv\u00ed atr\u00e1s para ver a los muchachos que el \u00c1ngel hab\u00eda puesto aparte: pero no los vi m\u00e1s.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Amigos m\u00edos: yo s\u00e9 qui\u00e9nes fueron coronados y qui\u00e9nes fueron rechazados por el \u00c1ngel. Se lo dir\u00e9 a cada uno en particular para que todos procur\u00e9is ofrecer a Mar\u00eda obsequios que ella se digne aceptar.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras tanto, he aqu\u00ed algunas observaciones: La primera. -Todos llevaban flores a la Virgen y, entre ellas, las hab\u00eda de muchas clases, pero observ\u00e9 que todos, unos m\u00e1s otros menos, ten\u00edan espinas en medio de las flores. Pens\u00e9 y volv\u00ed a pensar qu\u00e9 significaban aquellas espinas y descubr\u00ed que significaban la desobediencia. Tener dinero sin licencia y sin querer entregarlo al Administrador; pedir permiso para ir a un sitio y despu\u00e9s ir a otro; llegar tarde a clase cuando ya hace tiempo que est\u00e1n los dem\u00e1s en ella, hacer merendolas clandestinas; entrar en los dormitorios de otros, lo que est\u00e1 severamente prohibido, no importa el motivo o pretexto que teng\u00e1is; levantarse tarde por la ma\u00f1ana; abandonar las pr\u00e1cticas reglamentarias; hablar en horas de silencio; comprar libros sin hacerlos revisar; enviar cartas por medio de terceros para que no sean vistas y recibirlas por el mismo medio; hacer tratos, comprar y vender cosas entre vosotros: esto es lo que significan las espinas. Muchos de vosotros preguntar\u00e9is si es pecado transgredir los reglamentos de la casa. Lo he pensado seriamente y os respondo que s\u00ed. No digo si ello es grave o leve; hay que regularse por las circunstancias, pero pecado lo es. Alguno me dir\u00e1 que en la ley de Dios no se habla de que debamos obedecer los reglamentos de la casa. Escuchad: est\u00e1 en los mandamientos: &#8211; \u00a1Honrar padre y madre! \u00bfSab\u00e9is qu\u00e9 quieren decir las palabras padre y madre? Comprenden tambi\u00e9n a los que hacen sus veces. Adem\u00e1s, \u00bfno est\u00e1 escrito en la Escritura: <em>Oboedite praepositis vestris<\/em>? (Obedeced a vuestros dirigentes). Si a vosotros os toca obedecer, es l\u00f3gico que a ellos toca mandar. Este es el origen de los reglamentos del Oratorio y \u00e9sta la raz\u00f3n de si se deben cumplir o no.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Segunda observaci\u00f3n. -Algunos llevaban entre sus flores unos clavos, clavos que hab\u00edan servido para enclavar al buen Jes\u00fas. \u00bfC\u00f3mo? Siempre se empieza por las cosas peque\u00f1as y luego se llega a las grandes. Aquel tal quer\u00eda tener dinero para satisfacer sus caprichos y gastarlo a su antojo y por eso no quiso entregarlo; vendi\u00f3 despu\u00e9s sus libros de clase y termin\u00f3 por robar dinero y prendas a sus compa\u00f1eros. Aquel otro quer\u00eda estimular el garguero y llegaron las botellas, etc.; despu\u00e9s se permiti\u00f3 otras licencias hasta caer en pecado mortal. As\u00ed se explican los clavos de aquellos ramos, as\u00ed es como se crucifica al buen Jes\u00fas. Ya dice el Ap\u00f3stol que los pecados vuelven a crucificar al Salvador. <em>Rursus crucifigentes Filium Dei<\/em> (Crucifican por su parte de nuevo al Hijo de Dios).<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tercera observaci\u00f3n. -Muchos j\u00f3venes ten\u00edan, entre las flores frescas y olorosas de sus ramos, flores secas y marchitas o sin perfume alguno. Estas significaban las buenas obras hechas en pecado mortal, las cuales no sirven para acrecentar sus m\u00e9ritos; las flores sin perfume son las obras buenas hechas por fines humanos, por ambici\u00f3n o solamente para agradar a superiores y maestros. Por esto el \u00c1ngel les reprochaba que se atreviesen a presentar a Mar\u00eda tales obsequios y les mandaba atr\u00e1s para que arreglasen su ramo. Ellos se retiraban, lo deshac\u00edan, quitaban las flores secas y despu\u00e9s, arregladas las flores, las ataban como antes y las llevaban de nuevo al \u00c1ngel, el cual las aceptaba y pon\u00eda sobre la mesa. Una vez terminada su ofrenda, sin ning\u00fan orden, se juntaban con los otros que deb\u00edan recibir la corona.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo vi en este sue\u00f1o todo lo que sucedi\u00f3 y suceder\u00e1 a mis muchachos. A muchos ya se lo he dicho, a otros se lo dir\u00e9. Por vuestra parte, procurad que la Sant\u00edsima Virgen reciba de vosotros dones que no tengan que ser rechazados.<br><em>(MB IT VIII, 129-132 \/ MB ES 120-122)<br><br><br>Foto de apertura: Carlo Acutis durante una visita al Santuario mariano de F\u00e1tima.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el sue\u00f1o narrado por Don Bosco en la Cr\u00f3nica del Oratorio, fechado el 30&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":36257,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":118,"footnotes":""},"categories":[186],"tags":[1720,2636,1768,1822,1816,1690,1960,1966,1972,1984,2038,2026],"class_list":["post-36266","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-suenos-de-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-don-bosco","tag-gracia","tag-jovenes","tag-maria","tag-salesianos","tag-salvacion","tag-santos","tag-suenos","tag-vicio","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36266","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36266"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36266\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36257"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}