{"id":36169,"date":"2025-05-02T07:24:49","date_gmt":"2025-05-02T07:24:49","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=36169"},"modified":"2025-05-02T07:27:02","modified_gmt":"2025-05-02T07:27:02","slug":"padre-crespi-y-el-jubileo-de-1925","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/padre-crespi-y-el-jubileo-de-1925\/","title":{"rendered":"Padre Crespi y el Jubileo de 1925"},"content":{"rendered":"\n<p><em>En 1925, de cara al A\u00f1o Santo, el Padre Carlo Crespi se hizo promotor de una exposici\u00f3n misionera internacional. Llamado por el Colegio Manfredini di Este, fue encargado de documentar las empresas misioneras en Ecuador, recogiendo materiales cient\u00edficos, etnogr\u00e1ficos y audiovisuales. Gracias a viajes y proyecciones, su obra conect\u00f3 Roma y Tur\u00edn, evidenciando el compromiso salesiano y reforzando los lazos entre instituciones eclesi\u00e1sticas y civiles. Su coraje y su visi\u00f3n transformaron el desaf\u00edo misionero en un \u00e9xito expositivo, dejando una huella imborrable en la historia de la Propaganda Fide y de la acci\u00f3n misionera salesiana.<br><\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando P\u00edo XI, de cara al A\u00f1o Santo de 1925, quiso programar en Roma una documentada Exposici\u00f3n Misionera Internacional Vaticana, los Salesianos hicieron suya la iniciativa con una Muestra Misionera, que se celebrar\u00eda en Tur\u00edn en 1926, tambi\u00e9n en funci\u00f3n del 50\u00b0 aniversario de las Misiones Salesianas. Con tal prop\u00f3sito, los Superiores pensaron enseguida en Don Carlo Crespi y lo llamaron del Colegio Manfredini di Este, donde hab\u00eda sido asignado para ense\u00f1ar Ciencias naturales, Matem\u00e1ticas y M\u00fasica.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Tur\u00edn, Don Carlo se reuni\u00f3 con el Rector Mayor, Don Felipe Rinaldi, con el superior referente para las misiones, Don Pietro Ricaldone y, en particular, con Mons. Domenico Comin, vicario apost\u00f3lico de M\u00e9ndez y Gualaquiza (Ecuador), que deb\u00eda apoyar su obra. En ese momento, viajes, exploraciones, investigaciones, estudios y todo lo que deb\u00eda nacer de la obra de Carlo Crespi, tuvieron el aval y el visto bueno oficial de los Superiores. Aunque faltaban cuatro a\u00f1os para la proyectada Exposici\u00f3n, pidieron a Don Carlo que se ocupara directamente de ella, para que desarrollara por completo un trabajo cient\u00edficamente serio y cre\u00edble.<br>Se trataba de:<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. Crear un clima de inter\u00e9s a favor de los Salesianos que operan en la misi\u00f3n ecuatoriana de M\u00e9ndez, valorando sus empresas a trav\u00e9s de documentaci\u00f3n escrita y oral, y proveyendo a una congrua recogida de fondos.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. Recoger material para la preparaci\u00f3n de la Exposici\u00f3n Misionera Internacional de Roma y, transferirlo posteriormente a Tur\u00edn, para conmemorar solemnemente los primeros cincuenta a\u00f1os de las misiones salesianas.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. Efectuar un estudio cient\u00edfico del susodicho territorio con el fin de canalizar los resultados, no solo en las muestras de Roma y Tur\u00edn, sino sobre todo en un Museo permanente y en una obra \u201chist\u00f3rico-geo-etnogr\u00e1fica\u201d precisa.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde 1921 en adelante, los Superiores encargaron a Don Carlo conducir en diversas ciudades italianas actividades propagand\u00edsticas a favor de las misiones. Para sensibilizar a la opini\u00f3n p\u00fablica al respecto, Don Carlo organiz\u00f3 la proyecci\u00f3n de documentales sobre la Patagonia, la Tierra del Fuego y los indios del Mato Grosso. A los filmes grabados por los misioneros, combin\u00f3 comentarios musicales ejecutados personalmente al piano.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La propaganda con conferencias fructific\u00f3 cerca de 15 mil liras [revalorizados corresponden a \u20ac 14.684] gastadas luego para los viajes, el transporte y para los siguientes materiales: una m\u00e1quina fotogr\u00e1fica, una c\u00e1mara de cine, una m\u00e1quina de escribir, algunas br\u00fajulas, teodolitos, niveles, pluvi\u00f3metros, una caja de medicinas, herramientas de agricultura, tiendas de campa\u00f1a.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Diversos industriales del milan\u00e9s ofrecieron algunos quintales de tejidos por el valor de 80 mil liras [\u20ac 78.318], tejidos que fueron repartidos m\u00e1s tarde entre los indios.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El 22 de marzo de 1923 el padre Crespi se embarca, pues, en el vapor \u201cVenezuela\u201d, rumbo a Guayaquil, el puerto fluvial y mar\u00edtimo m\u00e1s importante de Ecuador, de hecho, la capital comercial y econ\u00f3mica del Pa\u00eds, apodada por su belleza: \u201cLa Perla del Pac\u00edfico\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En un escrito sucesivo evocar\u00e1 con gran conmoci\u00f3n su partida para las Misiones: \u201c<em>Recuerdo mi partida de G\u00e9nova el 22 de marzo del a\u00f1o 1923 [\u2026]. Cuando, quitados los puentes que todav\u00eda nos manten\u00edan unidos a la tierra natal, el barco comenz\u00f3 a moverse, mi alma fue invadida por una alegr\u00eda tan arrolladora, tan sobrehumana, tan inefable, que tal no la hab\u00eda probado nunca en ning\u00fan instante de mi vida, ni siquiera en el d\u00eda de mi primera Comuni\u00f3n, ni siquiera en el d\u00eda de mi primera Misa. En aquel instante comenc\u00e9 a comprender qu\u00e9 era el misionero y qu\u00e9 cosa le reservaba Dios [\u2026]. Rogad fervientemente, para que Dios nos conserve la santa vocaci\u00f3n y nos haga dignos de nuestra santa misi\u00f3n; para que ninguna perezca de las almas, que en sus eternos decretos Dios ha querido que se salvaran por medio nuestro, para que nos haga gallardos campeones de la fe, hasta la muerte, hasta el martirio<\/em>\u201d (Carlo Crespi, Nuevo batall\u00f3n. El himno del reconocimiento, en Bolet\u00edn Salesiano, L, nr.12, diciembre de 1926).<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Carlo cumpli\u00f3 el encargo recibido poniendo en pr\u00e1ctica los conocimientos universitarios, en particular a trav\u00e9s del muestreo de minerales, flora y fauna provenientes de Ecuador. Muy pronto, sin embargo, fue m\u00e1s all\u00e1 de la misi\u00f3n que le fue confiada, entusiasm\u00e1ndose sobre temas de car\u00e1cter etnogr\u00e1fico y arqueol\u00f3gico que, en seguida, ocupar\u00e1n mucho tiempo de su intensa vida.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde los primeros itinerarios, Carlo Crespi no se limita a admirar, sino que recoge, clasifica, apunta, fotograf\u00eda, filma y documenta cualquier cosa que atraiga su atenci\u00f3n de estudioso. Con entusiasmo, se adentra en el Oriente ecuatoriano para filmes, documentales y para recoger v\u00e1lidas colecciones bot\u00e1nicas, zool\u00f3gicas, \u00e9tnicas y arqueol\u00f3gicas.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este es aquel mundo magn\u00e9tico que ya le vibraba en el coraz\u00f3n aun antes de llegar all\u00ed, del cual as\u00ed se refiere al interior de sus cuadernitos: \u201c<em>En estos d\u00edas una voz nueva, insistente, me suena en el \u00e1nimo, una sacra nostalgia de los pa\u00edses de misi\u00f3n; alguna vez tambi\u00e9n por el deseo de conocer en particular cosas cient\u00edficas. \u00a1Oh Se\u00f1or! Estoy dispuesto a todo, a abandonar la familia, los parientes, los compa\u00f1eros de estudios; el todo para salvar alguna alma, si este es tu deseo, tu voluntad\u201d (Sin lugar, sin fecha. \u2013 Apuntes personales y reflexiones del Siervo de Dios sobre temas de naturaleza espiritual tomados de 4 cuadernitos)<\/em>\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un primer itinerario, durado tres meses, inici\u00f3 en Cuenca, toc\u00f3 Gualaceo, Indanza y termin\u00f3 en el r\u00edo Santiago. Alcanz\u00f3 luego el valle del r\u00edo San Francisco, la laguna de Patococha, Tres Palmas, Culebrillas, Potrerillos (la localidad m\u00e1s alta, a 3.800 m s.n.m.), R\u00edo Ishpingo, la colina de Puerco Grande, Tinajillas, Zapote, Loma de Puerco Chico, Plan de Milagro y Pianoro. En cada uno de estos lugares recogi\u00f3 muestras para secar e integrar en las varias colecciones. Cuadernos de campo y numerosas fotograf\u00edas documentan el todo con precisi\u00f3n.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Carlo Crespi organiz\u00f3 un segundo viaje a trav\u00e9s de los valles de Yanganza, Lim\u00f3n, Pe\u00f1a Blanca, Tzaranbiza, as\u00ed como a lo largo del sendero de Indanza. Como es f\u00e1cil suponer, los desplazamientos en la \u00e9poca eran dificultosos: exist\u00edan solamente caminos de herradura, adem\u00e1s de precipicios, condiciones clim\u00e1ticas inh\u00f3spitas, fieras peligrosas, ofidios letales y enfermedades tropicales.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A esto se a\u00f1ad\u00eda el peligro de ataques por parte de los ind\u00f3mitos habitantes del Oriente que Don Carlo, sin embargo, logr\u00f3 acercar, poniendo las premisas del largometraje \u201c<em>Los invencibles Shuaras del Alto Amazonas<\/em>\u201d, que grabar\u00e1 en 1926 y ser\u00e1 proyectado el 26 de febrero de 1927 en Guayaquil. Superando todas estas insidias, logr\u00f3 reunir seiscientas variedades de cole\u00f3pteros, sesenta p\u00e1jaros disecados del maravilloso plumaje, musgos, l\u00edquenes, helechos. Estudi\u00f3 cerca de doscientas especies locales y, utilizando la sub clasificaci\u00f3n de los lugares visitados por los naturalistas sobre las Allioni, se top\u00f3 con 21 variedades de helechos, pertenecientes a la zona tropical por debajo de los 800 m s.n.m.; 72 a aquella subtropical que va desde los 800 a los 1.500 m s.n.m.; 102 a aquella Subandina, entre los 1.500 y los 3.400 m s.n.m., y 19 a aquella Andina, superior a los 3.600 m s.n.m. (Interesant\u00edsimo es el comentario del prof. Roberto Bosco, prestigioso bot\u00e1nico y componente de la Sociedad Bot\u00e1nica Italiana que, catorce a\u00f1os despu\u00e9s, en 1938, decidi\u00f3 estudiar y ordenar sistem\u00e1ticamente \u201c<em>la vistosa colecci\u00f3n de<\/em> <em>helechos<\/em>\u201d preparada en pocos meses por el \u201cProf. Carlo Crespi, herborizando en Ecuador).<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las especies mayormente dignas de nota, estudiadas por Roberto Bosco, fueron bautizadas \u201cCrespiane\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para resumir: ya en octubre de 1923, Don Carlo, para preparar la Exposici\u00f3n Vaticana, hab\u00eda organizado las primeras excursiones misioneras por todo el Vicariato, hasta M\u00e9ndez, Gualaquiza e Indanza, recogiendo materiales etnogr\u00e1ficos y mucha documentaci\u00f3n fotogr\u00e1fica. Los gastos fueron cubiertos con los tejidos y las financiaciones recogidas en Italia. Con el material recogido, que en seguida habr\u00eda transferido a Italia, organiz\u00f3 una Exposici\u00f3n ferial, entre los meses de junio y julio de 1924, en la ciudad de Guayaquil. El trabajo suscit\u00f3 juicios entusiastas, reconocimientos y ayudas. De esta Exposici\u00f3n referir\u00e1, diez a\u00f1os despu\u00e9s, en una carta del 31 de diciembre de 1935 a los Superiores de Tur\u00edn, para informarles sobre los fondos recogidos desde noviembre de 1922 a noviembre de 1935.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El Padre Crespi pas\u00f3 el primer semestre de 1925 en las selvas de la zona de Suc\u00f9a-Macas, estudiando la lengua Shuar y recogiendo ulterior material para la Exposici\u00f3n misionera de Tur\u00edn. En agosto del mismo a\u00f1o comenz\u00f3 una tratativa con el Gobierno para obtener una gran financiaci\u00f3n, que se concluy\u00f3 el 12 de septiembre con un contrato por 110.000 sucres (equivalentes a 500.000 liras de entonces y que hoy ser\u00edan \u20ac 489.493,46), que permitiese ultimar la carretera Pan-M\u00e9ndez). Adem\u00e1s, obtuvo tambi\u00e9n el permiso de retirar de la aduana 200 quintales de hierro y material secuestrado a algunos comerciantes.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 1926 Don Carlo, regresado a Italia, llev\u00f3 jaulas con animales vivos de la zona oriental de Ecuador (una dif\u00edcil recogida de p\u00e1jaros y animales raros) y cajas con material etnogr\u00e1fico, para la Exposici\u00f3n Misionera de Tur\u00edn, que organiz\u00f3 personalmente celebrando tambi\u00e9n el discurso oficial de clausura el 10 de octubre.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el mismo a\u00f1o fue ocupado en organizar la Exposici\u00f3n y, luego, en celebrar diversas conferencias y participando en el Congreso Americano de Roma con dos conferencias cient\u00edficas. Este su entusiasmo y esta su competencia e investigaci\u00f3n cient\u00edfica respond\u00edan perfectamente a las directivas de los Superiores, y, por lo tanto, a trav\u00e9s de la Exposici\u00f3n Misionera Internacional de 1925 en Roma y de 1926 en Tur\u00edn, Ecuador pudo ser ampliamente conocido. Adem\u00e1s, a nivel eclesial, contact\u00f3 la Obra de Propaganda Fide, la Santa Infancia y la Asociaci\u00f3n para el Clero Ind\u00edgena. A nivel civil, entabl\u00f3 relaciones con el Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno Italiano.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De estos contactos y de las entrevistas con los Superiores de la Congregaci\u00f3n Salesiana, se obtuvieron algunos resultados. En primer lugar, los Superiores le hicieron el regalo de concederle 4 sacerdotes, 4 seminaristas, 9 hermanos coadjutores, y 4 monjas para el Vicariato. Adem\u00e1s, obtuvo una serie de ayudas econ\u00f3micas de los Organismos Vaticanos y la colaboraci\u00f3n con material sanitario para los hospitales, por el valor de cerca de 100.000 liras (\u20ac 97.898,69). Como regalo de los Superiores Mayores por la ayuda prestada para la Exposici\u00f3n Misionera, ellos se hicieron cargo de la construcci\u00f3n de la Iglesia de Macas, con dos cuotas de 50.000 liras (\u20ac 48,949, 35), enviadas directamente a Mons. Domenico Comin.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Agotado el encargo de coleccionista proveedor y animador de las grandes muestras internacionales, el padre Crespi en 1927 regres\u00f3 a Ecuador, que se convirti\u00f3 en su segunda patria. Se estableci\u00f3 en el Vicariato, bajo la jurisdicci\u00f3n del obispo, Mons. Comin, siempre dedicado, en esp\u00edritu de obediencia, a excursiones de propaganda, para asegurar subvenciones y fondos especiales, necesarios a las obras de las misiones, tales como la carretera Pan M\u00e9ndez, el Hospital Guayaquil, la escuela Guayaquil en Macas, el Hospital Quito en M\u00e9ndez, la Escuela agr\u00edcola de Cuenca, ciudad donde, ya desde 1927, comenz\u00f3 a desarrollar su apostolado sacerdotal y salesiano.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por algunos a\u00f1os, luego continu\u00f3 ocup\u00e1ndose de ciencias, pero siempre con el esp\u00edritu del ap\u00f3stol.<br><br><br><em>Carlo Riganti<br>Presidente Asociaci\u00f3n Carlo Crespi<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>Imagen: <em>24 de marzo de 1923 &#8211; Padre Carlo Crespi En partida para Ecuador en el Vapor Venezuela<\/em><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1925, de cara al A\u00f1o Santo, el Padre Carlo Crespi se hizo promotor de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":36163,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":11,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,1720,2558,1894,1936,1960,1966,1972,2620],"class_list":["post-36169","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-dios","tag-misiones","tag-pobres","tag-salesianos","tag-salvacion","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36169"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36169\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36163"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}