{"id":35877,"date":"2025-04-12T16:48:01","date_gmt":"2025-04-12T16:48:01","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=35877"},"modified":"2025-04-12T16:50:27","modified_gmt":"2025-04-12T16:50:27","slug":"si-la-patagonia-debe-esperar-vayamos-a-asia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/misiones\/si-la-patagonia-debe-esperar-vayamos-a-asia\/","title":{"rendered":"Si la Patagonia debe esperar&#8230; vayamos a Asia"},"content":{"rendered":"\n<p><em><em>Se recorre la expansi\u00f3n de los misioneros salesianos en Argentina en la segunda mitad del siglo XIX, en un pa\u00eds abierto a los capitales extranjeros y caracterizado por una intensa inmigraci\u00f3n italiana. Las reformas legislativas y la carencia de escuelas favorecieron los proyectos educativos de Don Bosco y Don Cagliero, pero la realidad se revel\u00f3 m\u00e1s compleja de lo imaginado en Europa. Un contexto pol\u00edtico inestable y un nacionalismo hostil a la Iglesia se entrelazaban con tensiones religiosas anticlericales y protestantes. Exist\u00eda, adem\u00e1s, la dram\u00e1tica condici\u00f3n de los ind\u00edgenas, rechazados hacia el sur por la fuerza militar. La rica correspondencia entre los dos religiosos muestra c\u00f3mo tuvieron que adecuar objetivos y estrategias frente a nuevos desaf\u00edos sociales y religiosos, manteniendo vivo el deseo de extender la misi\u00f3n tambi\u00e9n en Asia.<\/em><\/em><br><br><br>Con la <em>misi\u00f3n<\/em> jur\u00eddica recibida del papa, con el t\u00edtulo y las facultades espirituales de <em>misioneros apost\u00f3licos<\/em> concedidas por la <em>Congregaci\u00f3n de Propaganda Fide<\/em>, con una carta de presentaci\u00f3n de Don Bosco al arzobispo de Buenos Aires, los diez misioneros tras un mes de viaje a trav\u00e9s del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, a mediados de diciembre de 1875, llegaron a Argentina, un inmenso pa\u00eds poblado por algo menos de dos millones de habitantes (cuatro millones en 1895, en 1914 ser\u00edan ocho millones). De \u00e9l apenas conoc\u00edan el idioma, la geograf\u00eda y un poco de historia.<br>Acogidos por las autoridades civiles, el clero local y benefactores, vivieron inicialmente meses felices. En efecto, la situaci\u00f3n del pa\u00eds era favorable, tanto en el plano econ\u00f3mico, con grandes inversiones de capitales extranjeros, como en el social, con la apertura legal (1875) a la inmigraci\u00f3n, sobre todo italiana: 100.000 inmigrantes, 30.000 de ellos s\u00f3lo en Buenos Aires. La situaci\u00f3n educativa tambi\u00e9n era favorable debido a la nueva ley de libertad de ense\u00f1anza (1876) y a la falta de escuelas para \u201cni\u00f1os pobres y abandonados\u201d, como a las que quer\u00edan dedicarse los salesianos.<br>En cambio, surgieron dificultades en el aspecto religioso -dada la fuerte presencia de anticlericales, masones, liberales hostiles, protestantes ingleses (galeses) en algunas zonas- y el modesto esp\u00edritu religioso de muchos cl\u00e9rigos nativos e inmigrantes. Del mismo modo, en el aspecto pol\u00edtico, por los riesgos siempre inminentes de inestabilidad pol\u00edtica, econ\u00f3mica y comercial, por un nacionalismo hostil a la Iglesia cat\u00f3lica y susceptible a cualquier influencia exterior, y por el problema no resuelto de los pueblos ind\u00edgenas de la Pampa y la Patagonia. De hecho, el continuo avance de la l\u00ednea fronteriza meridional los forzaba cada vez m\u00e1s al sur y hacia la Cordillera, cuando no los eliminaba realmente o, capturados, los vend\u00eda como esclavos. Don Cagliero, el jefe de la expedici\u00f3n, se dio cuenta inmediatamente de ello. Dos meses despu\u00e9s de su desembarco escribi\u00f3: \u201cLos indios est\u00e1n exasperados contra el Gobierno Nacional. Van por ellos armados con Remingtons, hacen prisioneros a hombres, mujeres, ni\u00f1os, caballos y ovejas [&#8230;] debemos rogar a Dios que les env\u00ede misioneros para librarlos de la muerte del alma y del cuerpo\u201d.<br><strong>De la utop\u00eda del sue\u00f1o al realismo de la situaci\u00f3n<br><\/strong>En 1876-1877 se produce una especie de di\u00e1logo a distancia entre Don Bosco y Don Cagliero: en menos de veinte meses cruzan el Atl\u00e1ntico no menos de 62 cartas. Don Cagliero se compromet\u00eda <em>in loco<\/em> a seguir las directrices de Don Bosco, bas\u00e1ndose en las lecturas incompletas de que dispon\u00eda y en sus inspiraciones de lo alto, que no eran f\u00e1ciles de descifrar. Don Bosco, a su vez, conoci\u00f3 a trav\u00e9s de su jefe de campo c\u00f3mo la realidad argentina era diferente de lo que \u00e9l hab\u00eda pensado en Italia. El proyecto operativo estudiado en Tur\u00edn pod\u00eda efectivamente ser compartido en los objetivos y en la misma estrategia general, pero no en las coordenadas geogr\u00e1ficas, cronol\u00f3gicas y antropol\u00f3gicas previstas. Don Cagliero era perfectamente consciente de ello, a diferencia de Don Bosco que, en cambio, continu\u00f3 incansablemente ampliando los espacios para las misiones salesianas.<br>El 27 de abril de 1876, de hecho, anunci\u00f3 a Don Cagliero la aceptaci\u00f3n de un Vicariato Apost\u00f3lico en la India &#8211; excluyendo los otros dos propuestos por la Santa Sede, en Australia y China &#8211; que le ser\u00eda confiado a \u00e9l, que por lo tanto dejar\u00eda en manos de otros las misiones de la Patagonia. Dos semanas despu\u00e9s, sin embargo, Don Bosco present\u00f3 a Roma la petici\u00f3n de erigir un Vicariato Apost\u00f3lico tambi\u00e9n para la Pampa y la Patagonia, que \u00e9l consideraba, err\u00f3neamente, territorio nullius [de nadie] tanto civil como eclesi\u00e1sticamente. Lo reiter\u00f3 en agosto siguiente al firmar el largo manuscrito <em>La Patagonia e le terre australiani del continente americano<\/em>, escrito junto con el P. Giulio Barberis. La situaci\u00f3n se complic\u00f3 a\u00fan m\u00e1s con la adquisici\u00f3n por el gobierno argentino (de acuerdo con el chileno) de las tierras habitadas por los ind\u00edgenas, que las autoridades civiles de Buenos Aires hab\u00edan dividido en cuatro gobernaciones y que el arzobispo de Buenos Aires consideraba, con raz\u00f3n, sujetas a su jurisdicci\u00f3n ordinaria.<br>Pero las furiosas luchas gubernamentales contra los nativos (septiembre de 1876) hicieron que el sue\u00f1o salesiano \u201c<em>A la Patagonia, a la Patagonia. \u00a1Dios lo quiera<\/em>!\u201d permaneci\u00f3 as\u00ed por el momento.<br><br><strong>Los italianos \u201cindianizados\u201d<br><\/strong>Mientras tanto, en octubre de 1876, el arzobispo hab\u00eda propuesto a los misioneros salesianos que se hicieran cargo de la parroquia de La Boca, en Buenos Aires, para atender a miles de italianos \u201cm\u00e1s indianizados que los indios en cuanto a costumbres y religi\u00f3n\u201d (habr\u00eda escrito don Cagliero). Aceptaron. Durante su primer a\u00f1o en Argentina, de hecho, ya hab\u00edan estabilizado su posici\u00f3n en la capital: con la compra formal de la capilla <em>Mater misericordiae<\/em> en el centro de la ciudad, con el establecimiento de oratorios festivos para italianos en tres partes de la ciudad, con el hospicio de \u201cartes y oficios\u201d y la iglesia de San Carlos en el oeste -que permanecer\u00edan all\u00ed desde mayo de 1877 hasta marzo de 1878, cuando se trasladaron a Almagro- y ahora la parroquia de La Boca en el sur con un oratorio que se estaba instalando. Tambi\u00e9n proyectaron un noviciado y mientras esperaban a las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora pensaron en un hospicio e internado en Montevideo, Uruguay.<br>A finales del a\u00f1o 1876 don Cagliero estaba dispuesto a regresar a Italia, viendo adem\u00e1s que tanto la posibilidad de entrar en Chubut como la fundaci\u00f3n de una colonia en Santa Cruz (en el extremo sur del continente) se prolongaban excesivamente debido a un gobierno que pon\u00eda trabas a los misioneros y a que los nativos hubieran preferido \u201cdestruirlos antes que reducirlos\u201d.<br>Pero con la llegada en enero de 1877 de la segunda expedici\u00f3n de 22 misioneros, Don Cagliero plane\u00f3 independientemente intentar una excursi\u00f3n a Carmen de Patagones, sobre el R\u00edo Negro, de acuerdo con el arzobispo. Don Bosco a su vez ese mismo mes sugiri\u00f3 a la Santa Sede la erecci\u00f3n de tres Vicariatos Apost\u00f3licos (Carmen de Patagones, Santa Cruz, Punta Arenas) o al menos uno en Carmen de Patagones, comprometi\u00e9ndose a aceptar en 1878 el de Mangalor en la India con don Cagliero como Vicario. No s\u00f3lo eso, sino que el 13 de febrero con inmensa valent\u00eda se declar\u00f3 tambi\u00e9n disponible para el mismo 1878 para el Vicariato Apost\u00f3lico de Ceil\u00e1n con preferencia al de Australia, ambos propuestos a \u00e9l por el Papa (\u00bfo sugeridos por \u00e9l al Papa?). En resumen, Don Bosco no se contentaba con Am\u00e9rica Latina, al oeste, so\u00f1aba con enviar sus misioneros a Asia, al este.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se recorre la expansi\u00f3n de los misioneros salesianos en Argentina en la segunda mitad del&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":35869,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":17,"footnotes":""},"categories":[185],"tags":[1720,2636,2633,1894,1960,2620,2020],"class_list":["post-35877","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-misiones","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-iglesia","tag-misiones","tag-salesianos","tag-testigos","tag-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35877"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35877\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35869"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}