{"id":35824,"date":"2025-04-09T10:45:15","date_gmt":"2025-04-09T10:45:15","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=35824"},"modified":"2025-04-10T18:09:06","modified_gmt":"2025-04-10T18:09:06","slug":"venerable-francesco-convertin-pastor-segun-el-corazon-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/venerable-francesco-convertin-pastor-segun-el-corazon-de-jesus\/","title":{"rendered":"Venerable Francesco Convertin, pastor seg\u00fan el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\n<p><em><em>El venerable Don Francesco Convertini, salesiano misionero en la India, emerge como un pastor seg\u00fan el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, forjado por el Esp\u00edritu y totalmente fiel al proyecto divino sobre su vida. A trav\u00e9s de los testimonios de quienes lo conocieron, se delinean su profunda humildad, la dedicaci\u00f3n incondicional al anuncio del Evangelio y el ferviente amor por Dios y por el pr\u00f3jimo. Vivi\u00f3 con gozosa sencillez evang\u00e9lica, afrontando fatigas y sacrificios con valent\u00eda y generosidad, siempre atento a quienquiera que encontrara en su camino. El texto destaca su extraordinaria humanidad y la riqueza espiritual, un don precioso para la Iglesia.<\/em><\/em><br><br><br><strong>1. Agricultor en la vi\u00f1a del Se\u00f1or<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Presentar el perfil virtuoso del padre Francesco Convertini, misionero salesiano en la India, un hombre que se dej\u00f3 modelar por el Esp\u00edritu y supo realizar su fisonom\u00eda espiritual seg\u00fan el designio de Dios sobre \u00e9l, es algo hermoso y serio al mismo tiempo, porque recuerda el verdadero sentido de la vida, como respuesta a una llamada, a una promesa, a un proyecto de gracia.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Muy original es la s\u00edntesis esbozada sobre \u00e9l por un sacerdote de su pa\u00eds, el padre Quirico Vasta, que conoci\u00f3 al padre Francesco en raras visitas a su querida tierra de Apulia. Este testimonio nos ofrece una s\u00edntesis del perfil virtuoso del gran misionero, introduci\u00e9ndonos de forma autorizada y convincente a descubrir algo de la talla humana y religiosa de este hombre de Dios. El \u2018modo\u2019 de medir la estatura espiritual de este hombre santo, del P. Francesco Convertini, no es el anal\u00edtico de comparar su vida con los muchos \u2018par\u00e1metros de conducta\u2019 religiosos (el P. Francesco, como salesiano, tambi\u00e9n acept\u00f3 los compromisos propios de un religioso: pobreza, obediencia, castidad, y permaneci\u00f3 fiel a ellos durante toda su vida). Por el contrario, el P. Francesco Convertini aparece, en s\u00edntesis, como fue realmente desde el principio: un joven campesino que, tras -y quiz\u00e1 a causa de- la fealdad de la guerra, se abre a la luz del Esp\u00edritu y, dej\u00e1ndolo todo, se pone en camino para seguir al Se\u00f1or. Por una parte, sabe lo que deja atr\u00e1s; y lo deja no s\u00f3lo con el vigor t\u00edpico del campesino del sur, pobre pero tenaz; sino tambi\u00e9n con alegr\u00eda y con esa fuerza de esp\u00edritu tan personal que la guerra ha vigorizado: la de quien se propone perseguir de frente, aunque en silencio y en el fondo de su alma, aquello en lo que ha centrado su atenci\u00f3n. Por otra parte, tambi\u00e9n como un campesino, que ha captado en algo o en alguien las \u201ccertezas\u201d del futuro y el fundamento de sus esperanzas y sabe \u201cen qui\u00e9n conf\u00eda\u201d; deja que la luz de quien le ha hablado le ponga en situaci\u00f3n de claridad operativa. Y adopta inmediatamente las estrategias para alcanzar el objetivo: oraci\u00f3n y disponibilidad sin medida, cueste lo que cueste. No es casualidad que las virtudes clave de este hombre santo sean: la acci\u00f3n silenciosa y sin clamores (cf. San Pablo: \u201cCuando soy d\u00e9bil es cuando soy fuerte\u201d) y un sentido muy respetuoso de los dem\u00e1s (cf. Hechos: \u201cHay m\u00e1s alegr\u00eda en dar que en recibir\u201d).<br>Visto as\u00ed, el P. Francesco Convertini es verdaderamente un hombre: t\u00edmido, inclinado a ocultar sus dones y m\u00e9ritos, reacio a la jactancia, suave con los dem\u00e1s y fuerte consigo mismo, mesurado, equilibrado, prudente y fiel; un hombre de fe, esperanza y en comuni\u00f3n habitual con Dios; un religioso ejemplar, en obediencia, pobreza y castidad&#8217;.<br><br><strong>2. Rasgos distintivos: \u201cEmanaba de \u00e9l un encanto que te curaba\u201d<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recorriendo las etapas de su infancia y juventud, su preparaci\u00f3n al sacerdocio y a la vida misionera, se pone de manifiesto el amor especial de Dios por su siervo y su correspondencia con este Padre bueno. En particular, destacan como rasgos distintivos de su fisonom\u00eda espiritual:<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; Fe-confianza ilimitada en Dios, encarnada en el abandono filial a la voluntad divina.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ten\u00eda gran fe en la infinita bondad y misericordia de Dios y en los grandes m\u00e9ritos de la pasi\u00f3n y muerte de Jesucristo, en quien todo lo confiaba y de quien todo lo esperaba. Sobre la roca firme de esta fe emprendi\u00f3 todas sus labores apost\u00f3licas. Fr\u00edo o calor, lluvia tropical o sol abrasador, dificultad o fatiga, nada le imped\u00eda proceder siempre con confianza, cuando se trataba de la gloria de Dios y de la salvaci\u00f3n de las almas.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; <em>Amor incondicional a Jesucristo Salvador, a quien ofrec\u00eda todo como sacrificio, comenzando por su propia vida, consignada a la causa del Reino<\/em>.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Padre Convertini se regocijaba en la promesa del Salvador y se alegraba de la venida de Jes\u00fas, como Salvador universal y \u00fanico mediador entre Dios y los hombres: \u201cJes\u00fas nos dio todo de s\u00ed mismo muriendo en la cruz, \u00bfy nosotros no seremos capaces de entregarnos completamente a \u00c9l?\u201d<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; <em>La salvaci\u00f3n integral del pr\u00f3jimo, perseguida con una evangelizaci\u00f3n apasionada<\/em>.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los abundantes frutos de su obra misionera se debieron a su oraci\u00f3n incesante y a sus sacrificios sin escatimar esfuerzos por el pr\u00f3jimo. Son hombres y misioneros de tal temperamento los que dejan una huella indeleble en la historia de las misiones, del carisma salesiano y del ministerio sacerdotal.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Incluso en contacto con hind\u00faes y musulmanes, si por una parte le impulsaba un aut\u00e9ntico deseo de anunciar el Evangelio, que a menudo conduc\u00eda a la fe cristiana, por otra se sent\u00eda obligado a subrayar aquellas verdades b\u00e1sicas f\u00e1cilmente percibidas incluso por los no cristianos, como la infinita bondad de Dios, el amor al pr\u00f3jimo como camino de salvaci\u00f3n y la oraci\u00f3n como medio para obtener las gracias.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; <em>La uni\u00f3n incesante con Dios a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, los sacramentos, la encomienda a Mar\u00eda Madre de Dios y nuestra, el amor a la Iglesia y al Papa, la devoci\u00f3n a los santos<\/em>.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se sent\u00eda hijo de la Iglesia y la serv\u00eda con coraz\u00f3n de aut\u00e9ntico disc\u00edpulo de Jes\u00fas y misionero del Evangelio, encomendado al Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda y en compa\u00f1\u00eda de los santos sentidos como intercesores y amigos.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; <em>Ascetismo evang\u00e9lico sencillo y humilde en el seguimiento de la cruz, encarnado en una vida extraordinariamente ordinaria.<\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su profunda humildad, pobreza evang\u00e9lica (llevaba consigo lo indispensable) y semblante angelical transpiraban de toda su persona. Penitencia voluntaria, autocontrol: poco o ning\u00fan descanso, comidas irregulares. Se privaba de todo para dar a los pobres, incluso su ropa, zapatos, cama y comida. Dorm\u00eda siempre en el suelo. Ayunaba durante mucho tiempo. Con el paso de los a\u00f1os, contrajo varias enfermedades que minaron su salud: padeci\u00f3 asma, bronquitis, enfisema, dolencias card\u00edacas&#8230; muchas veces le atacaron de tal manera que tuvo que guardar cama. Se maravillaba de c\u00f3mo pod\u00eda soportarlo todo sin quejarse. Fue precisamente esto lo que atrajo la veneraci\u00f3n de los hind\u00faes, para quienes era el \u201csanyasi\u201d, el que sab\u00eda renunciar a todo por amor a Dios y por su bien.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su vida aparece como una ascensi\u00f3n lineal hacia las cumbres de la santidad en el fiel cumplimiento de la voluntad de Dios y en la donaci\u00f3n de s\u00ed mismo a sus hermanos, a trav\u00e9s del ministerio sacerdotal vivido con fidelidad. Tanto laicos como religiosos y eclesi\u00e1sticos hablan de su extraordinario modo de vivir la vida cotidiana.<br><br><strong>3. Misionero del Evangelio de la alegr\u00eda: \u201cLes anunci\u00e9 a Jes\u00fas. Jes\u00fas Salvador. Jes\u00fas misericordioso\u201d<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hab\u00eda d\u00eda en que no fuera a alguna familia para hablar de Jes\u00fas y del Evangelio. El padre Francisco ten\u00eda tal entusiasmo y celo que incluso esperaba cosas que parec\u00edan humanamente imposibles. El padre Francisco se hizo famoso como pacificador entre familias, o entre pueblos en discordia. \u00abNo es a trav\u00e9s de discusiones como llegamos a comprender. Dios y Jes\u00fas est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de nuestras discusiones. Debemos sobre todo rezar y Dios nos dar\u00e1 el don de la fe. A trav\u00e9s de la fe se encuentra al Se\u00f1or. \u00bfNo est\u00e1 escrito en la Biblia que Dios es amor? Por el camino del amor se llega a Dios\u00bb.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era un hombre pacificado interiormente y tra\u00eda la paz. Quer\u00eda que, entre las personas, en los hogares o en los pueblos, no hubiera peleas, ni ri\u00f1as, ni divisiones. \u201cEn nuestro pueblo \u00e9ramos cat\u00f3licos, protestantes, hind\u00faes y musulmanes. Para que reinara la paz entre nosotros, de vez en cuando el padre nos reun\u00eda a todos y nos dec\u00eda c\u00f3mo pod\u00edamos y deb\u00edamos vivir en paz entre nosotros. Luego escuchaba a los que quer\u00edan decir algo y al final, despu\u00e9s de rezar, daba la bendici\u00f3n: una forma maravillosa de mantener la paz entre nosotros\u201d. Ten\u00eda una paz de esp\u00edritu verdaderamente asombrosa; era la fuerza que le daba la certeza de hacer la voluntad de Dios, buscada con esfuerzo, pero luego abrazada con amor una vez encontrada.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era un hombre que viv\u00eda con sencillez evang\u00e9lica, con la transparencia de un ni\u00f1o, dispuesto a todo sacrificio, sabiendo sintonizar con cada persona que encontraba en su camino, viajando a caballo, o en bicicleta, o m\u00e1s a menudo caminando jornadas enteras con su mochila al hombro. Era de todos, sin distinci\u00f3n de religi\u00f3n, casta o condici\u00f3n social. Era amado por todos, porque a todos llevaba \u201cel agua de Jes\u00fas que salva\u201d.<br><br><strong>4. Un hombre de fe contagiosa: labios en oraci\u00f3n, rosario en las manos, ojos al cielo<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sabemos por \u00e9l que nunca descuidaba la oraci\u00f3n, tanto cuando estaba con los dem\u00e1s como cuando estaba solo, incluso como soldado. Esto le ayud\u00f3 a hacer todo por Dios, especialmente cuando hizo la primera evangelizaci\u00f3n entre nosotros. Para \u00e9l, no hab\u00eda hora fija: ma\u00f1ana o tarde, sol o lluvia; el calor o el fr\u00edo no eran impedimentos cuando se trataba de hablar de Jes\u00fas o de hacer el bien. Cuando iba a los pueblos caminaba incluso de noche y sin tomar alimento para llegar a alguna casa o aldea a predicar el Evangelio. Incluso cuando fue colocado como confesor en Krishnagar, ven\u00eda a confesarse con nosotros durante el sofocante calor de despu\u00e9s de comer. Una vez le dije: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 viene a esta hora?\u201d Y \u00e9l: \u201cEn la pasi\u00f3n, Jes\u00fas no eligi\u00f3 su hora conveniente cuando era conducido por An\u00e1s o Caif\u00e1s o Pilato. Tuvo que hacerlo incluso contra su propia voluntad, para cumplir la voluntad del Padre\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No evangeliz\u00f3 por proselitismo, sino por atracci\u00f3n. Era su comportamiento lo que atra\u00eda a la gente. Su entrega y su amor hac\u00edan que la gente dijera que el padre Francisco era la verdadera imagen del Jes\u00fas que predicaba. Su amor a Dios le llevaba a buscar la uni\u00f3n \u00edntima con \u00c9l, a recogerse en oraci\u00f3n, a evitar todo lo que pudiera desagradar a Dios. Sab\u00eda que s\u00f3lo se conoce a Dios a trav\u00e9s de la caridad. Dec\u00eda: &#8216;Ama a Dios, no le desagrades'\u00bb.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si hubo un sacramento en el que el padre Francisco sobresali\u00f3 heroicamente, fue en la administraci\u00f3n del sacramento de la Reconciliaci\u00f3n. Para cualquier persona de nuestra di\u00f3cesis de Krishnagar decir Padre Francisco es decir el hombre de Dios que mostr\u00f3 la paternidad del Padre en el perd\u00f3n, especialmente en el confesionario. Los \u00faltimos 40 a\u00f1os de su vida los pas\u00f3 m\u00e1s en el confesionario que en cualquier otro ministerio: horas y horas, especialmente en la preparaci\u00f3n de fiestas y solemnidades. As\u00ed toda la noche de Navidad y Pascua o fiestas patronales. Siempre estaba puntualmente presente en el confesionario todos los d\u00edas, pero sobre todo los domingos antes de las misas o las v\u00edsperas de las fiestas y los s\u00e1bados. Despu\u00e9s acud\u00eda a otros lugares donde era confesor habitual. Esta era una tarea muy querida para \u00e9l y muy esperada por todos los religiosos de la di\u00f3cesis, a los que acud\u00eda semanalmente. Su confesionario era siempre el m\u00e1s concurrido y deseado. Sacerdotes, religiosos, gente corriente: parec\u00eda como si el padre Francisco conociera personalmente a todo el mundo, tan pertinente era en sus consejos y amonestaciones. Yo mismo me maravillaba de la sabidur\u00eda de sus advertencias cuando me confesaba con \u00e9l. De hecho, el siervo de Dios fue mi confesor durante toda su vida, desde que era misionero en las aldeas hasta el final de sus d\u00edas. Yo sol\u00eda decirme: \u201cEso es justo lo que quer\u00eda o\u00edr de \u00e9l&#8230;\u201d. Monse\u00f1or Morrow, que se confesaba regularmente con \u00e9l, lo consideraba su gu\u00eda espiritual, afirmando que el padre Francisco era guiado por el Esp\u00edritu Santo en sus consejos y que su santidad personal compensaba su falta de dones naturales.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La confianza en la misericordia de Dios era un tema casi recurrente en sus conversaciones, y lo utilizaba bien como confesor. Su ministerio confesional era un ministerio de esperanza para s\u00ed mismo y para los que se confesaban con \u00e9l. Sus palabras inspiraban esperanza a todos los que acud\u00edan a \u00e9l. \u00abEn el confesionario, el siervo de Dios era el sacerdote modelo, famoso por administrar este sacramento. El siervo de Dios estaba siempre ense\u00f1ando, tratando de conducir a todos a la salvaci\u00f3n eterna&#8230; Al siervo de Dios le gustaba dirigir sus oraciones al Padre que est\u00e1 en los cielos, y tambi\u00e9n ense\u00f1aba a la gente a ver en Dios al Padre bueno. Especialmente a los que ten\u00edan dificultades, incluso espirituales, y a los pecadores arrepentidos, les recordaba que Dios es misericordioso y que siempre hay que confiar en \u00c9l. El siervo de Dios aument\u00f3 sus oraciones y mortificaciones para descontar sus infidelidades, como dijo, \u201cy por los pecados del mundo\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Elocuentes fueron las palabras del padre Rosario Stroscio, superior religioso, que conclu\u00eda as\u00ed el anuncio de la muerte del padre Francesco: \u00abQuienes conocieron al padre Francesco recordar\u00e1n siempre con cari\u00f1o las peque\u00f1as advertencias y exhortaciones que sol\u00eda hacer en confesi\u00f3n. Con su vocecita tan d\u00e9bil, pero tan llena de ardor: &#8216;Amemos a las almas, trabajemos s\u00f3lo por las almas&#8230;. Acerqu\u00e9monos a la gente&#8230; Tratemos con ellos de tal manera que la gente entienda que les amamos&#8230;\u00bb. Toda su vida fue un magn\u00edfico testimonio de la t\u00e9cnica m\u00e1s fecunda del ministerio sacerdotal y de la labor misionera. Podemos resumirla en la sencilla expresi\u00f3n: \u00ab\u00a1Para ganar almas para Cristo no hay medio m\u00e1s poderoso que la bondad y el amor!\u00bb\u00bb.<br><br><strong>5. Am\u00f3 a Dios y am\u00f3 al pr\u00f3jimo por amor de Dios: \u00a1Pon amor! \u00a1Pon amor!<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A Ciccilluzzo, un nombre de familia, que ayudaba en el campo cuidando pavos y haciendo otros trabajos propios de su corta edad, su madre Catalina sol\u00eda repetirle: \u201c\u00a1Pon amor! \u00a1Pon amor!\u201d<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cEl padre Francisco lo daba todo a Dios, porque estaba convencido de que habi\u00e9ndoselo consagrado todo como religioso y sacerdote misionero, Dios ten\u00eda pleno derecho sobre \u00e9l. Cuando le preguntamos por qu\u00e9 no volv\u00eda a casa (a Italia), nos contest\u00f3 que ahora se hab\u00eda entregado enteramente a Dios y a nosotros\u201d. Su ser sacerdote era todo para los dem\u00e1s: \u201cSoy sacerdote para el bien de mi pr\u00f3jimo. Este es mi primer deber\u201d. Se sent\u00eda deudor de Dios en todo, es m\u00e1s, todo pertenec\u00eda a Dios y al pr\u00f3jimo, mientras que \u00e9l se hab\u00eda entregado totalmente, sin reservarse nada para s\u00ed mismo: el padre Francisco agradec\u00eda continuamente al Se\u00f1or por haberle elegido para ser sacerdote misionero. Demostr\u00f3 este sentido de gratitud hacia todos los que hab\u00edan hecho algo por \u00e9l, incluso los m\u00e1s pobres.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dio ejemplos extraordinarios de fortaleza adapt\u00e1ndose a las condiciones de vida de la obra misionera que se le asign\u00f3: una lengua nueva y dif\u00edcil, que intent\u00f3 aprender bastante bien, porque era la manera de comunicarse con su pueblo; un clima muy duro, el de Bengala, tumba de tantos misioneros, que aprendi\u00f3 a soportar por amor a Dios y a las almas; viajes apost\u00f3licos a pie por zonas desconocidas, con el riesgo de encontrarse con animales salvajes.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fue un misionero y evangelizador incansable en una zona muy dif\u00edcil como Krishnagar -que quiso transformar en Crist-nagar, la ciudad de Cristo-, donde las conversiones eran dif\u00edciles, por no hablar de la oposici\u00f3n de protestantes y miembros de otras religiones. Para administrar los sacramentos se enfrentaba a todos los peligros posibles: lluvia, hambre, enfermedades, bestias salvajes, gente malintencionada. He o\u00eddo a menudo el episodio del padre Francisco, que una noche, mientras llevaba el Sant\u00edsimo Sacramento a un enfermo, se encontr\u00f3 con un tigre agazapado en el camino por donde \u00e9l y sus compa\u00f1eros ten\u00edan que pasar&#8230; Como los compa\u00f1eros intentaban huir, el siervo de Dios orden\u00f3 al tigre: \u201c\u00a1Deja pasar a tu Se\u00f1or!\u201d; y el tigre se alej\u00f3. He o\u00eddo otros ejemplos similares sobre el siervo de Dios, que muchas veces viajaba a pie de noche. Una vez le atac\u00f3 una banda de bandidos, creyendo que obtendr\u00edan algo de \u00e9l. Pero cuando le vieron as\u00ed desprovisto de todo, excepto de lo que llevaba, se excusaron y le acompa\u00f1aron hasta la siguiente aldea\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su vida de misionero fue un constante viajar: en bicicleta, a caballo y la mayor parte del tiempo a pie. Este caminar a pie es quiz\u00e1 la actitud que mejor retrata al misionero incansable y el signo del aut\u00e9ntico evangelizador: \u201c\u00a1Qu\u00e9 hermosos son sobre los montes los pies del mensajero de buenas nuevas que anuncia la paz, del mensajero de bienes que anuncia la salvaci\u00f3n!\u201d (Is 52,7)<br><br><strong>6. Ojos claros vueltos al cielo<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cObservando el rostro sonriente del siervo de Dios y mirando sus ojos claros y vueltos al cielo, uno pensaba que no era de aqu\u00ed, sino del cielo\u201d. Al verle, desde la primera vez, muchos refer\u00edan una impresi\u00f3n inolvidable de \u00e9l: sus ojos brillantes que mostraban un rostro lleno de sencillez e inocencia y su larga y venerable barba recordaban la imagen de una persona llena de bondad y compasi\u00f3n. Un testigo declar\u00f3: \u201cEl padre Francisco era un santo. No s\u00e9 emitir un juicio, pero creo que no se encuentran personas as\u00ed. \u00c9ramos peque\u00f1os, pero hablaba con nosotros, nunca despreci\u00f3 a nadie. No hac\u00eda diferencias entre musulmanes y cristianos. Padre se dirig\u00eda a todos por igual y cuando est\u00e1bamos juntos nos trataba a todos por igual. Nos daba consejos de ni\u00f1os: \u201cObedeced a vuestros padres, haced bien los deberes, quereos como hermanos. Luego nos daba peque\u00f1os caramelos: en sus bolsillos siempre hab\u00eda algo para nosotros\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El padre Francisco manifestaba su amor a Dios sobre todo a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, que parec\u00eda ininterrumpida. Siempre se le ve\u00eda mover los labios en oraci\u00f3n. Incluso cuando hablaba con la gente, manten\u00eda siempre la mirada alta, como si estuviera viendo a su interlocutor. Lo que m\u00e1s impresionaba a la gente era la capacidad del Padre Convertini de estar totalmente centrado en Dios y, al mismo tiempo, en la persona que ten\u00eda delante, mirando con ojos sinceros al hermano que encontraba en su camino: \u201cTen\u00eda, sin ninguna duda, la mirada fija en el rostro de Dios. Era un rasgo indeleble de su alma, una concentraci\u00f3n espiritual de un nivel impresionante. Te segu\u00eda con atenci\u00f3n y te respond\u00eda con gran precisi\u00f3n cuando le hablabas. Sin embargo, sent\u00edas que estaba \u201cen otra parte\u201d, en otra dimensi\u00f3n, en di\u00e1logo con el Otro\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A la conquista de la santidad animaba a los dem\u00e1s, como en el caso de su primo Lino Palmisano, que se preparaba para el sacerdocio: \u201cMe alegra mucho saber que ya te est\u00e1s formando; esto tambi\u00e9n pasar\u00e1 pronto, si sabes aprovechar las gracias del Se\u00f1or que \u00c9l te dar\u00e1 cada d\u00eda, para transformarte en un santo cristiano de buen sentido. Te esperan los estudios m\u00e1s satisfactorios de teolog\u00eda, que alimentar\u00e1n tu alma con el Esp\u00edritu de Dios, que te ha llamado a ayudar a Jes\u00fas en su apostolado. No pienses en los dem\u00e1s, sino s\u00f3lo en ti, en c\u00f3mo llegar a ser un santo sacerdote como Don Bosco. Don Bosco tambi\u00e9n dijo en su tiempo: los tiempos son dif\u00edciles, pero nosotros puf, puf, seguiremos adelante incluso a contracorriente. Era la madre celestial que le dec\u00eda<em>: infirma mundi elegit Deus<\/em>. No te preocupes, yo te ayudar\u00e9. Querido hermano, el coraz\u00f3n, el alma de un santo sacerdote a los ojos del Se\u00f1or vale m\u00e1s que todos los miembros, se acerca el d\u00eda de tu sacrificio junto con el de Jes\u00fas en el altar, prep\u00e1rate. Nunca te arrepentir\u00e1s de ser generoso con Jes\u00fas y con tus Superiores. Conf\u00eda en ellos, te ayudar\u00e1n a superar las peque\u00f1as dificultades del d\u00eda que tu alma bella pueda encontrar. Me acordar\u00e9 de ti en la Santa Misa de cada d\u00eda, para que tambi\u00e9n t\u00fa puedas un d\u00eda ofrecerte enteramente al Buen Dios\u00bb.<br><br><strong>Conclusi\u00f3n<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como al principio, as\u00ed tambi\u00e9n al final de este breve excursus sobre el perfil virtuoso del Padre Convertini, he aqu\u00ed un testimonio que resume lo que se ha presentado.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cUna de las figuras pioneras que me impresion\u00f3 profundamente fue la del Venerable Padre Francesco Convertini, celoso ap\u00f3stol del amor cristiano, que supo llevar la noticia de la Redenci\u00f3n a las iglesias, a las zonas parroquiales, a los callejones y chozas de los refugiados y a todo aquel que encontraba, consolando, aconsejando, ayudando con su exquisita caridad: un verdadero testigo de las obras de misericordia corporales y espirituales, por las que seremos juzgados: siempre dispuesto y celoso en el ministerio del sacramento del perd\u00f3n. Cristianos de todas las confesiones, musulmanes e hind\u00faes, acogieron con alegr\u00eda y prontitud al que llamaban el hombre de Dios. Supo llevar a cada uno el verdadero mensaje de amor, que Jes\u00fas predic\u00f3 y trajo a esta tierra: con el contacto evang\u00e9lico directo y personal, para j\u00f3venes y mayores, ni\u00f1os y ni\u00f1as, pobres y ricos, autoridades y parias (marginados), es decir, el \u00faltimo y m\u00e1s despreciado pelda\u00f1o del desecho (sub)humano. Para m\u00ed y para muchos otros, fue una experiencia estremecedora que me ayud\u00f3 a comprender y vivir el mensaje de Jes\u00fas: \u201cAmaos los unos a los otros como yo os he amado\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La \u00faltima palabra corresponde al Padre Francisco, como legado que nos deja a cada uno de nosotros. El 24 de septiembre de 1973, escribiendo a sus parientes de Krishnagar, el misionero quiere implicarlos en la obra en favor de los no cristianos que realiza con dificultad desde su \u00faltima enfermedad, pero siempre con celo: \u201cDespu\u00e9s de seis meses en el hospital, mi salud est\u00e1 un poco d\u00e9bil, me siento como una pi\u00f1ata rota y remendada. Sin embargo, Jes\u00fas misericordioso me ayuda milagrosamente en su trabajo por las almas. Dejo que me lleve a la ciudad y vuelvo a pie, despu\u00e9s de dar a conocer a Jes\u00fas y nuestra santa religi\u00f3n. Terminadas mis confesiones en casa, voy entre los paganos, que son mucho mejores que algunos cristianos. Afectuosamente suyo en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, Sacerdote Francesco\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El venerable Don Francesco Convertini, salesiano misionero en la India, emerge como un pastor seg\u00fan&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":35817,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":12,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1708,2566,1720,1894,1936,1960,1972,2620,2026],"class_list":["post-35824","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-benefactores","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-misiones","tag-pobres","tag-salesianos","tag-santos","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35824"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35824\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35817"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}