{"id":35656,"date":"2025-03-27T20:16:43","date_gmt":"2025-03-27T20:16:43","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=35656"},"modified":"2025-03-27T20:19:24","modified_gmt":"2025-03-27T20:19:24","slug":"educar-el-cuerpo-y-sus-5-sentidos-con-san-francisco-de-sales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/educar-el-cuerpo-y-sus-5-sentidos-con-san-francisco-de-sales\/","title":{"rendered":"Educar el cuerpo y sus 5 sentidos con san Francisco de Sales"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un buen n\u00famero de antiguos ascetas cristianos han considerado a menudo el cuerpo como un enemigo, cuya corrupci\u00f3n deb\u00eda ser combatida, de hecho, como un objeto de desprecio y a no ser tenido en cuenta. Numerosos hombres espirituales de la Edad Media no se preocupaban del cuerpo m\u00e1s que para infligirle penitencias. En la mayor\u00eda de las escuelas de la \u00e9poca, no hab\u00eda nada previsto para hacer descansar al \u201chermano burro\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para Calvino, la naturaleza humana totalmente corrompida por el pecado original, no pod\u00eda ser otra cosa que un \u201cbasurero\u201d. En el lado opuesto, numerosos escritores y artistas renacentistas exaltaban el cuerpo hasta el punto de rendirle culto, en el que la sensualidad ten\u00eda un gran relieve. Rabelais, por su parte, magnificaba el cuerpo de sus gigantes y se complac\u00eda en exhibir sus funciones org\u00e1nicas incluso las menos nobles.<br><br><br><strong>El realismo salesiano<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entre la divinizaci\u00f3n del cuerpo y su desprecio, Francisco de Sales ofrece una visi\u00f3n realista de la naturaleza humana. Al final de la primera meditaci\u00f3n sobre el tema de la creaci\u00f3n del hombre, \u201cel primer ser del mundo visible\u201d, el autor de la Introducci\u00f3n a la vida devota pone en labios de Filotea este prop\u00f3sito que parece resumir su pensamiento: \u201cQuiero sentirme honrada por el ser que \u00e9l me ha dado\u201d. Ciertamente, el cuerpo est\u00e1 destinado a la muerte. Con crudo realismo, el autor describe la despedida del alma al cuerpo, que abandonar\u00e1 \u201cp\u00e1lido, l\u00edvido, deshecho, horrendo y hediondo\u201d, pero eso no constituye una raz\u00f3n para descuidarlo y denigrarlo injustamente mientras est\u00e1 vivo. San Bernardo se equivoc\u00f3 al anunciar a aquellos que quer\u00edan seguirlo \u201cque deb\u00edan abandonar su cuerpo e ir a \u00e9l solamente en esp\u00edritu\u201d. Los males f\u00edsicos no deben llevar a odiar el cuerpo: el mal moral es mucho peor.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No encontramos en Francisco de Sales el olvido o la puesta en sombra de los fen\u00f3menos corporales, como cuando habla de diferentes formas de enfermedades o cuando evoca las manifestaciones del amor humano. En un cap\u00edtulo del Tratado del amor de Dios titulado: \u201cEl amor tiende a la uni\u00f3n\u201d, \u00e9l escribe, por ejemplo, que \u201cse aplica una boca sobre la otra cuando se besan, para testimoniar que se querr\u00eda verter un alma en la otra, para unirlas con una uni\u00f3n perfecta\u201d. Esta actitud de Francisco de Sales hacia el cuerpo ya suscit\u00f3, en su tiempo, reacciones escandalizadas. Cuando apareci\u00f3 la Filotea, un religioso avi\u00f1on\u00e9s critic\u00f3 p\u00fablicamente este \u201clibrito\u201d, lo destroz\u00f3 tildando a su autor de \u201cdoctor corrupto y corruptor\u201d. Enemigo del pudor excesivo, Francisco de Sales a\u00fan no conoc\u00eda la reserva y los temores que emerger\u00edan en tiempos posteriores. \u00bfSobreviven en \u00e9l costumbres medievales o es simplemente una manifestaci\u00f3n de su gusto \u201cb\u00edblico\u201d? De todos modos, en \u00e9l no se encuentra nada comparable a las trivialidades del \u201cinfame\u201d Rabelais.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los dones naturales m\u00e1s estimados son la belleza, la fuerza y la salud. En referencia a la belleza, Francisco de Sales se expresaba as\u00ed hablando de santa Br\u00edgida: \u201cNaci\u00f3 en Escocia; era una chica muy bella, dado que los escoceses son bellos por naturaleza, y en ese pa\u00eds se encuentran las criaturas m\u00e1s bellas existentes\u201d. Pensemos, por otro lado, en el repertorio de im\u00e1genes sobre las perfecciones f\u00edsicas del esposo y la esposa, tomadas del Cantar de los Cantares. Aunque las representaciones est\u00e1n sublimadas y trasladadas a un registro espiritual, siguen siendo significativas de una atm\u00f3sfera donde se exalta la belleza natural del hombre y de la mujer. Se intent\u00f3 hacerle suprimir el cap\u00edtulo del Teotimo sobre el beso, en el que demuestra que \u201cel amor tiende a la uni\u00f3n\u201d, pero siempre se neg\u00f3 a hacerlo. En cualquier caso, la belleza exterior no es la m\u00e1s importante: la belleza de la hija de Sion es interior.<br><br><strong>Estrecho v\u00ednculo entre el cuerpo y el alma<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ante todo, Francisco de Sales afirma que el cuerpo es \u201cuna parte de nuestra persona\u201d. El alma personificada podr\u00e1 tambi\u00e9n decir con un acento de ternura: \u201cEsta carne es mi querida mitad, es mi hermana, es mi compa\u00f1era, nacida conmigo, alimentada conmigo\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El obispo fue muy atento al v\u00ednculo existente entre el cuerpo y el alma, entre la sanidad del cuerpo y la del alma. As\u00ed escribe de una persona bajo su direcci\u00f3n, enferma de salud, que la salud de su cuerpo \u201cdepende mucho de la del alma, y la del alma depende de las consolaciones espirituales\u201d. \u201cNo se ha debilitado su coraz\u00f3n \u2013escrib\u00eda a una enferma\u2013, sino su cuerpo, y, dados los v\u00ednculos estrech\u00edsimos que los unen, su coraz\u00f3n tiene la impresi\u00f3n de sentir el mal de su cuerpo\u201d. Cada uno puede constatar que las enfermedades corporales \u201cterminan por crear malestar tambi\u00e9n al esp\u00edritu, debido a los estrechos lazos entre uno y otro\u201d. Inversamente, el esp\u00edritu act\u00faa sobre el cuerpo hasta el punto que \u201cel cuerpo percibe los afectos que se agitan en el coraz\u00f3n\u201d, como ocurri\u00f3 en Jes\u00fas, que se sent\u00f3 junto al pozo de Jacob, cansado de su gravoso compromiso al servicio del reino de Dios.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, dado que \u201cel cuerpo y el esp\u00edritu a menudo proceden en direcci\u00f3n contraria, y, a medida que uno se debilita, el otro se fortalece\u201d, y dado que \u201cel esp\u00edritu debe reinar\u201d, \u201cdebemos sostenerlo y consolidarlo de tal manera que permanezca siempre el m\u00e1s fuerte\u201d. Si luego cuido del cuerpo es \u201cpara que est\u00e9 al servicio del esp\u00edritu\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras tanto, seamos justos con respecto al cuerpo. En caso de malestar o de errores, a menudo sucede que el alma acusa al cuerpo y lo maltrata, como hizo Balaam con su asna: \u201c\u00a1Oh pobre alma! si tu carne pudiera hablar, te dir\u00eda, como el asna de Balaam: \u00bfpor qu\u00e9 me golpeas, miserable? Es contra ti, alma m\u00eda, que Dios arma su venganza, t\u00fa eres la criminal\u201d. Cuando una persona reforma su interior, la conversi\u00f3n se manifestar\u00e1 tambi\u00e9n externamente: en todas las actitudes, en la boca, en las manos y \u201cincluso en el cabello\u201d. La pr\u00e1ctica de la virtud hace al hombre bello interiormente y tambi\u00e9n exteriormente. Inversamente, un cambio exterior, un comportamiento del cuerpo puede favorecer un cambio interior. Un acto de devoci\u00f3n exterior durante la meditaci\u00f3n puede despertar la devoci\u00f3n interior. Lo que aqu\u00ed se dice de la vida espiritual puede aplicarse f\u00e1cilmente a la educaci\u00f3n en general.<br><br><strong>Amor y dominio del cuerpo<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hablando de la actitud que se debe tener hacia el cuerpo y las realidades corporales, no sorprende ver a Francisco de Sales recomendar a Filotea, como primera cosa, la gratitud por las gracias corporales que Dios le ha dado.<br><br><em>Debemos amar nuestro cuerpo por diferentes motivos: porque nos es necesario para realizar las buenas obras, porque es una parte de nuestra persona, y porque est\u00e1 destinado a participar en la felicidad eterna. El cristiano debe amar su propio cuerpo como una imagen viviente del del Salvador encarnado, como proveniente de \u00e9l por parentesco y consanguinidad. Sobre todo, despu\u00e9s de que hemos renovado la alianza, recibiendo realmente el cuerpo del Redentor en el adorable sacramento de la eucarist\u00eda, y, con el bautismo, la confirmaci\u00f3n y los otros sacramentos, nos hemos dedicado y consagrado a la suma bondad.<br><\/em><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El amor por el propio cuerpo forma parte del amor debido a uno mismo. En verdad, la raz\u00f3n m\u00e1s convincente para honrar y usar sabiamente el cuerpo radica en una visi\u00f3n de fe, que el obispo de Ginebra explicaba as\u00ed a la madre de Chantal, que hab\u00eda salido de una enfermedad: \u201cCuida a\u00fan de este cuerpo, porque es de Dios, mi querid\u00edsima Madre\u201d. La Virgen Mar\u00eda se presenta en este punto como modelo: \u201c\u00a1Con qu\u00e9 devoci\u00f3n deb\u00eda amar su cuerpo virginal! No solo porque era un cuerpo dulce, humilde, puro, obediente al santo amor y totalmente impregnado de mil sagrados perfumes, sino tambi\u00e9n porque era la viva fuente de aquel del Salvador y le pertenec\u00eda muy estrechamente, con un v\u00ednculo que no tiene comparaci\u00f3n\u201d.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El amor por el cuerpo es, s\u00ed, recomendado, pero el cuerpo debe permanecer sometido al esp\u00edritu, como el sirviente a su maestro. Para controlar el apetito debo \u201cordenar a las manos que no proporcionen a la boca alimentos y bebidas, sino en la justa medida\u201d. Para gobernar la sexualidad \u201chay que quitar o dar a la facultad de la reproducci\u00f3n los sujetos, los objetos y los alimentos que la excitan, seg\u00fan los dictados de la raz\u00f3n\u201d. Al joven que se dispone a \u201cnavegar en el vasto mar\u201d el obispo le recomienda: \u201cLes deseo tambi\u00e9n un coraz\u00f3n vigoroso que les impida mimar su cuerpo con excesivas delicadezas en comer, dormir o en otras cosas. Se sabe, de hecho, que un coraz\u00f3n generoso siempre siente un poco de desprecio por las delicadezas y los deleites corporales\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para que el cuerpo permanezca sometido a la ley del esp\u00edritu, conviene evitar los excesos: ni maltratarlo ni mimarlo. En todo hay que tener medida. El motivo de la caridad debe tener el primado en todas las cosas; por eso \u00e9l escribe: \u201cSi el trabajo que hacen les es necesario o es muy \u00fatil para la gloria de Dios, preferir\u00eda que soportaran las penas del trabajo en lugar de las del ayuno\u201d. De aqu\u00ed la conclusi\u00f3n: \u201cEn general es mejor tener en el cuerpo m\u00e1s fuerzas de las que son necesarias, que arruinarlas m\u00e1s all\u00e1 de lo necesario; porque arruinarlas se puede siempre, tan pronto como se quiere, pero para recuperarlas no siempre basta con quererlo\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo que es necesario evitar es esta \u201cternura que se siente por uno mismo\u201d. Se burla, con fina iron\u00eda, pero de manera despiadada, de una imperfecci\u00f3n que no es solo \u201cpropia de los ni\u00f1os, y, si puedo atreverme a decirlo, de las mujeres\u201d, sino tambi\u00e9n de hombres poco valientes, de los cuales nos da este interesante cuadro caracter\u00edstico: \u201cOtros son los tiernos hacia s\u00ed mismos, y que no hacen otra cosa que quejarse, mimarse, acurrucarse y mirarse\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De todos modos, el obispo de Ginebra cuidaba de su cuerpo como era su deber, obedec\u00eda a su m\u00e9dico y a las \u201cenfermeras\u201d. Tambi\u00e9n se ocupaba de la salud ajena, aconsejando medidas apropiadas. Escribir\u00e1, por ejemplo, a la madre de un joven alumno del colegio de Annecy: \u201cEs necesario hacer que Charles sea visitado por los m\u00e9dicos, para que su hinchaz\u00f3n de vientre no se agrave\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al servicio de la salud est\u00e1 la higiene. Francisco de Sales deseaba que tanto el coraz\u00f3n como el cuerpo estuvieran limpios. Recomendaba el decoro, muy diferente de afirmaciones como esta de san Hilario seg\u00fan la cual \u201cno hab\u00eda que buscar la limpieza en nuestros cuerpos que no son m\u00e1s que carro\u00f1as pestilenciales y cargadas solo de infecci\u00f3n\u201d. Estaba m\u00e1s bien del parecer de san Agust\u00edn y de los antiguos que se ba\u00f1aban \u201cpara mantener limpios sus cuerpos tanto de la suciedad producida por el calor y el sudor, como para la salud, que es ciertamente ayudada en gran medida por la limpieza\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para poder trabajar y cumplir con los deberes de su cargo, cada uno deber\u00eda cuidar de su cuerpo en lo que respecta a la alimentaci\u00f3n y el descanso: \u201cComer poco, trabajar mucho y con mucha agitaci\u00f3n y negar al cuerpo el descanso necesario, es como exigir mucho de un caballo que est\u00e1 agotado sin darle tiempo para masticar un poco de avena\u201d. El cuerpo necesita descansar, es algo del todo evidente. Las largas vigilias nocturnas son \u201cperjudiciales para la cabeza y el est\u00f3mago\u201d, mientras que, en cambio, levantarse temprano por la ma\u00f1ana es \u201c\u00fatil tanto para la salud como para la santidad\u201d.<br><br><strong>Educar nuestros sentidos, especialmente los ojos y los o\u00eddos<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nuestros sentidos son maravillosos dones del Creador. Nos ponen en contacto con el mundo y nos abren a todas las realidades sensibles, a la naturaleza, al cosmos. Los sentidos son la puerta del esp\u00edritu, a la cual le proporcionan, por as\u00ed decirlo, la materia prima; de hecho, como dice la tradici\u00f3n escolar, \u201cnada est\u00e1 en el intelecto que no haya estado antes en los sentidos\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando Francisco de Sales habla de los sentidos, su inter\u00e9s se centra especialmente en el plano educativo y moral, y su ense\u00f1anza al respecto se relaciona con lo que ha expuesto sobre el cuerpo en general: admiraci\u00f3n y vigilancia. Por un lado, dice que Dios nos da \u201clos ojos para ver las maravillas de sus obras, la lengua para alabarlo, y as\u00ed para todas las dem\u00e1s facultades\u201d, sin omitir, por otro lado, la recomendaci\u00f3n de \u201cponer centinelas en los ojos, en la boca, en los o\u00eddos, en las manos y en el olfato\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es necesario comenzar por la vista, porque \u201centre todas las partes externas del cuerpo humano no hay ninguna, por su estructura y por su actividad, m\u00e1s noble que el ojo\u201d. El ojo est\u00e1 hecho para la luz: lo demuestra el hecho de que cuanto m\u00e1s bellas son las cosas, agradables a la vista y debidamente iluminadas, m\u00e1s el ojo las mira con avidez y vivacidad. \u201cDe los ojos y de las palabras se conoce cu\u00e1l es el alma y el esp\u00edritu del hombre, pues los ojos sirven al alma como el cuadrante al reloj\u201d. Es bien sabido que, entre los amantes, los ojos hablan m\u00e1s que la lengua.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay que vigilar los ojos, porque a trav\u00e9s de ellos pueden entrar la tentaci\u00f3n y el pecado, como ocurri\u00f3 con Eva, que qued\u00f3 encantada al ver la belleza del fruto prohibido, o con David, que fij\u00f3 su mirada en la esposa de Ur\u00edas. En ciertos casos hay que proceder como se hace con el ave de presa: para hacerla regresar es necesario mostrarle el cebo; para calmarla es necesario cubrirla con un capuch\u00f3n; de la misma manera, para evitar las miradas malas, \u201chay que desviar los ojos, cubrirlos con el capuch\u00f3n natural y cerrarlos\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si bien las im\u00e1genes visuales son ampliamente dominantes en las obras de Francisco de Sales, hay que reconocer que las im\u00e1genes auditivas son muy dignas de nota. Esto resalta la importancia que atribu\u00eda al o\u00eddo por razones tanto est\u00e9ticas como morales. \u201cUna sublime melod\u00eda escuchada con mucha atenci\u00f3n\u201d produce un efecto tan m\u00e1gico que \u201cencanta los o\u00eddos\u201d. Pero hay que tener cuidado de no sobrepasar las capacidades auditivas: una m\u00fasica, por hermosa que sea, si es fuerte y demasiado cercana, nos molesta y ofende el o\u00eddo.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por otro lado, hay que saber que \u201cel coraz\u00f3n y los o\u00eddos discurren entre s\u00ed\u201d, porque es a trav\u00e9s del o\u00eddo que el coraz\u00f3n \u201cescucha los pensamientos de los dem\u00e1s\u201d. Es tambi\u00e9n a trav\u00e9s del o\u00eddo que entran en lo m\u00e1s profundo del alma palabras sospechosas, injuriosas, mentirosas o mal\u00e9volas, de las cuales es necesario cuidarse bien; porque las almas se envenenan a trav\u00e9s del o\u00eddo, como el cuerpo a trav\u00e9s de la boca. La mujer honesta se tapar\u00e1 los o\u00eddos para no o\u00edr la voz del encantador que quiere conquistarla subrepticiamente. Permaneciendo en el \u00e1mbito simb\u00f3lico, Francisco de Sales declara que el o\u00eddo derecho es el \u00f3rgano a trav\u00e9s del cual escuchamos los mensajes espirituales, las buenas inspiraciones y movimientos, mientras que el izquierdo sirve para o\u00edr discursos mundanos y vanos. Para custodiar el coraz\u00f3n, protejamos, por tanto, con gran cuidado los o\u00eddos.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El mejor servicio que podemos pedir a los o\u00eddos es el de poder o\u00edr la palabra de Dios, objeto de la predicaci\u00f3n, la cual exige oyentes atentos y dispuestos a hacerla penetrar en sus corazones para que d\u00e9 fruto. Filotea es invitada a \u201chacerla gotear\u201d a su vez en el o\u00eddo ahora de uno y ahora de otro, y a orar a Dios en lo \u00edntimo de su alma, para que le plazca hacer penetrar esa santa rociada en el coraz\u00f3n de quien la escucha.<br><br><strong>Los otros sentidos<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n en el tema del olfato, se ha destacado la abundancia de im\u00e1genes olfativas. Los perfumes son tan diversos como lo son las sustancias olorosas, como la leche, el vino, el b\u00e1lsamo, el aceite, la mirra, el incienso, la madera arom\u00e1tica, el nardo, el ung\u00fcento, la rosa, la cebolla, el lirio, la violeta, la viola del pensamiento, la mandr\u00e1gora, la canela&#8230; A\u00fan m\u00e1s sorprendente es constatar los resultados producidos con la fabricaci\u00f3n del agua olorosa:<br><br><em>El albahaca, el romero, la or\u00e9gano, el hisopo, los clavos de olor, la canela, la nuez moscada, los limones y el almizcle, mezclados y triturados, dan efectivamente un perfume muy agradable por la mezcla de sus olores; pero no es ni siquiera comparable al de la agua que se destila, en la cual los aromas de todos estos ingredientes, aislados de sus cuerpos, se funden m\u00e1s perfectamente, dando origen a un exquisito perfume que penetra mucho m\u00e1s el olfato de lo que ocurrir\u00eda si, junto con el agua, estuvieran las partes materiales.<br><\/em><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Numerosas son las im\u00e1genes olfativas extra\u00eddas del Cantar de los Cantares, poema oriental donde los perfumes ocupan un lugar relevante y donde uno de los vers\u00edculos b\u00edblicos m\u00e1s comentados por Francisco de Sales es el grito afligido de la esposa: \u201cAtr\u00e1eme a ti, caminaremos y correremos juntos en la estela de tus perfumes\u201d. Y cu\u00e1n refinada es esta anotaci\u00f3n: \u201cEl suave perfume de la rosa se hace m\u00e1s sutil por la cercan\u00eda del ajo plantado cerca de los rosales!\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No confundamos, sin embargo, el sagrado b\u00e1lsamo con los perfumes de este mundo. Existe, de hecho, un olfato espiritual, que deber\u00eda ser de nuestro inter\u00e9s cultivar. Este nos permite percibir la presencia espiritual del sujeto amado, y adem\u00e1s hace que no nos dejemos distraer por los malos olores del pr\u00f3jimo. El modelo es el padre que recibe con los brazos abiertos al hijo pr\u00f3digo que regresa a \u00e9l \u201csemi desnudo, sucio, mugriento y apestoso de inmundicias por la larga costumbre con los cerdos\u201d. Otra imagen realista aparece en referencia a ciertas cr\u00edticas mundanas: no nos sorprendamos, recomienda Francisco de Sales a Juana de Chantal, es necesario \u201cque el poco ung\u00fcento del que disponemos parezca apestoso a las narices del mundo\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A prop\u00f3sito del gusto, ciertas observaciones del obispo de Ginebra podr\u00edan hacernos pensar que era un goloso nato, m\u00e1s bien un educador del gusto: \u201c\u00bfQui\u00e9n no sabe que la dulzura de la miel se une cada vez m\u00e1s a nuestro sentido del gusto con un progreso continuo de sabor, cuando, manteni\u00e9ndola largo tiempo en la boca, en lugar de tragarla de inmediato, su sabor penetra m\u00e1s a fondo en nuestro sentido del gusto?\u201d. Admitida la dulzura de la miel, es necesario, sin embargo, apreciar m\u00e1s la sal, por el hecho de que es de uso m\u00e1s com\u00fan. En nombre de la sobriedad y la templanza, Francisco de Sales recomendaba saber renunciar al gusto personal, comiendo lo que se \u201cnos pone delante\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Finalmente, en lo que respecta al tacto, Francisco de Sales habla sobre todo en un sentido espiritual y m\u00edstico. As\u00ed recomienda tocar a Nuestro Se\u00f1or crucificado: la cabeza, las santas manos, el precioso cuerpo, el coraz\u00f3n. Al joven que est\u00e1 a punto de lanzarse en el vasto mar del mundo le exige que se gobierne en\u00e9rgicamente y desprecie las blanduras, los deleites corporales y las delicadezas: \u201cMe gustar\u00eda que a veces trataras duramente a tu cuerpo para que sienta alguna aspereza y dureza, despreciando delicadezas y cosas agradables a los sentidos; porque es necesario que a veces la raz\u00f3n ejerza su superioridad y la autoridad que tiene para regular los apetitos sensuales\u201d.<br><br><strong>El cuerpo y la vida espiritual<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n el cuerpo est\u00e1 llamado a participar en la vida espiritual que se expresa en primer lugar en la oraci\u00f3n: \u201cEs cierto, la esencia de la oraci\u00f3n est\u00e1 en el alma, pero la voz, los gestos y otros signos exteriores, mediante los cuales se revela lo \u00edntimo de los corazones, son nobles atributos y propiedades util\u00edsimas de la oraci\u00f3n; son efectos y operaciones. El alma no se contenta con orar si el hombre en su totalidad no ora; ella ora junto con los ojos, las manos, las rodillas\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l a\u00f1ade que \u201cel alma postrada ante Dios hace inclinar f\u00e1cilmente sobre s\u00ed todo el cuerpo; levanta los ojos donde eleva el coraz\u00f3n, alza las manos all\u00ed, de donde espera un auxilio\u201d. Francisco de Sales explica tambi\u00e9n que \u201corar en esp\u00edritu y en verdad es orar con gusto y afecto, sin fingimiento ni hipocres\u00eda, y comprometiendo, adem\u00e1s, al hombre entero, alma y cuerpo, para que lo que Dios ha unido no sea separado\u201d. \u201cEs necesario que todo el hombre ore\u201d, repite a las visitandinas. Pero la mejor oraci\u00f3n es la de Filotea, cuando decide consagrar a Dios no solo el alma, su esp\u00edritu y su coraz\u00f3n, sino tambi\u00e9n su \u201ccuerpo con todos sus sentidos\u201d; as\u00ed es como lo amar\u00e1 y servir\u00e1 verdaderamente con todo su ser.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un buen n\u00famero de antiguos ascetas cristianos han considerado a menudo el cuerpo como&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":35650,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":82,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1738,2636,2558,2198,2225,1972,2032,2026],"class_list":["post-35656","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-catequesis","tag-consejos","tag-dios","tag-educacion","tag-formacion","tag-santos","tag-vida","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35656"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35656\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35650"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}