{"id":35126,"date":"2025-02-08T13:33:54","date_gmt":"2025-02-08T13:33:54","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=35126"},"modified":"2025-02-08T13:40:42","modified_gmt":"2025-02-08T13:40:42","slug":"el-panuelo-de-la-pureza-1861","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/suenos-de-don-bosco\/el-panuelo-de-la-pureza-1861\/","title":{"rendered":"El pa\u00f1uelo de la pureza (1861)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00abEl 16 de junio dio don Bosco como flor a los j\u00f3venes rezar una oraci\u00f3n especial para que Dios hiciera mudar de vida a los del mono, que seg\u00fan dijo apenas si llegaban al n\u00famero plural; y la noche del 18 de junio, cont\u00f3 la siguiente historia o sue\u00f1o, como lo defini\u00f3 en otra ocasi\u00f3n. Su forma de narrar era siempre tal que bien pudo decir el cl\u00e9rigo Ruffino, al recordarla, lo que Baruc de las visiones de Jerem\u00edas: <em>El me recitaba todas estas palabras y yo las iba escribiendo en el libro con tinta<\/em>\u00bb (Jerem\u00edas, XXXVI, 18).<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Don Bosco, pues, habl\u00f3 as\u00ed:<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era la noche del 14 al 15 de junio. Despu\u00e9s que me hube acostado, apenas hab\u00eda comenzado a dormirme, sent\u00ed un gran golpe en la cabecera, algo as\u00ed como si alguien diese en ella con un bast\u00f3n. Me incorpor\u00e9 r\u00e1pidamente y me acord\u00e9 en seguida del rayo; mir\u00e9 hacia una y otra parte y nada vi. Por eso, persuadido de que hab\u00eda sido una ilusi\u00f3n y de que nada hab\u00eda de real en todo aquello, volv\u00ed a acostarme.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero apenas hab\u00eda comenzado a conciliar el sue\u00f1o cuando, he aqu\u00ed que el ruido de un segundo golpe, hiri\u00f3 mis o\u00eddos despert\u00e1ndome de nuevo. Me incorpor\u00e9 otra vez, baj\u00e9 del lecho, busqu\u00e9, observ\u00e9 debajo de la cama y de la mesa de trabajo, escudri\u00f1\u00e9 los rincones de la habitaci\u00f3n; pero nada vi.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces, me puse en las manos del Se\u00f1or; tom\u00e9 agua bendita y me volv\u00ed a acostar. Fue entonces cuando mi imaginaci\u00f3n, yendo de una parte a otra, vio lo que ahora os voy a contar.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me pareci\u00f3 encontrarme en el p\u00falpito de nuestra iglesia dispuesto a comenzar una pl\u00e1tica. Los j\u00f3venes estaban todos sentados en sus sitios con la mirada fija en m\u00ed, esperando con toda atenci\u00f3n que yo les hablase. Mas yo no sab\u00eda de qu\u00e9 tema hablar y c\u00f3mo comenzar el serm\u00f3n. Por m\u00e1s esfuerzos de memoria que hac\u00eda, \u00e9sta permanec\u00eda en un estado de completa pasividad. As\u00ed estuve por espacio de un poco de tiempo, confundido y angustiado, no habi\u00e9ndome ocurrido cosa semejante en tantos a\u00f1os de predicaci\u00f3n. Mas, he aqu\u00ed que poco despu\u00e9s veo la iglesia convertida en un gran valle. Yo buscaba con la vista los muros de la misma y no los ve\u00eda, como tampoco a ning\u00fan joven. Estaba fuera de m\u00ed por la admiraci\u00f3n, sin saberme explicar aquel cambio de escena.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 Pero \u00bfqu\u00e9 significa todo esto? \u2014 me dije a m\u00ed mismo \u2014. Hace un momento estaba en el p\u00falpito y ahora me encuentro en este valle. \u00bfEs que sue\u00f1o? \u00bfQu\u00e9 hago?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces me decid\u00ed a caminar por aquel valle. Mientras lo recorr\u00eda busqu\u00e9 a alguien a quien manifestarle mi extra\u00f1eza y pedirle al mismo tiempo alguna explicaci\u00f3n. Pronto vi ante m\u00ed un hermoso palacio con grandes balcones y amplias terrazas o como se quieran llamar, que formaban un conjunto admirable. Delante del palacio se extend\u00eda una plaza. En un \u00e1ngulo de ella, a la derecha, descubr\u00ed un gran n\u00famero de j\u00f3venes agrupados, los cuales rodeaban a una Se\u00f1ora que estaba entregando un pa\u00f1uelo a cada uno de ellos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquellos j\u00f3venes, despu\u00e9s de recibir el pa\u00f1uelo, sub\u00edan y se dispon\u00edan en fila uno detr\u00e1s de otro en la terraza que estaba cercada por una balaustrada.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo tambi\u00e9n me acerqu\u00e9 a la Se\u00f1ora y pude o\u00edr que en el momento de entregar los pa\u00f1uelos, dec\u00eda a todos y a cada uno de los j\u00f3venes estas palabras:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 No lo abr\u00e1is cuando sople el viento, y si \u00e9ste os sorprende mientras lo est\u00e1is extendiendo, volveos inmediatamente hacia la derecha, nunca a la izquierda.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo observaba a todos aquellos j\u00f3venes, pero por el momento no conoc\u00ed a ninguno. Terminada la distribuci\u00f3n de los pa\u00f1uelos, cuando todos los muchachos estuvieron en la terraza, formaron unos detr\u00e1s de otros una larga fila, permaneciendo derechos sin decir una palabra. Yo continu\u00e9 observando y vi a un joven que comenzaba a sacar su pa\u00f1uelo extendi\u00e9ndolo; despu\u00e9s comprob\u00e9 c\u00f3mo tambi\u00e9n los dem\u00e1s j\u00f3venes iban sacando poco a poco los suyos y los desdoblaban, hasta que todos tuvieron el pa\u00f1uelo extendido. Eran los pa\u00f1uelos muy anchos, bordados en oro con unas labores de elevad\u00edsimo precio y se le\u00edan en ellos estas palabras, tambi\u00e9n bordadas en oro: <em>Regina virtutum<\/em>.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando he aqu\u00ed que del septentri\u00f3n, esto es, de la izquierda, comenz\u00f3 a soplar suavemente un poco de aire, que fue arreciando cada vez m\u00e1s hasta convertirse en un viento impetuoso. Apenas comenz\u00f3 a soplar este viento, vi que algunos j\u00f3venes doblaban el pa\u00f1uelo y lo guardaban; otros se volv\u00edan del lado derecho. Pero una parte permaneci\u00f3 impasible con el pa\u00f1uelo desplegado. Cuando el viento se hizo m\u00e1s impetuoso comenz\u00f3 a aparecer y a extenderse una nube que pronto cubri\u00f3 todo el cielo. Seguidamente se desencaden\u00f3 un furioso temporal, oy\u00e9ndose el fragoroso rodar del trueno; despu\u00e9s comenz\u00f3 a caer granizo, a llover y finalmente a nevar.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entretanto, muchos j\u00f3venes permanec\u00edan con el pa\u00f1uelo extendido, y el granizo, cayendo sobre \u00e9l, lo agujereaba traspas\u00e1ndolo de parte a parte; el mismo efecto produc\u00eda la lluvia, cuyas gotas parec\u00eda que tuviesen punta; el mismo da\u00f1o causaban los copos de nieve. En un momento todos aquellos pa\u00f1uelos quedaron estropeados y acribillados, perdieron toda su hermosura.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este hecho despert\u00f3 en m\u00ed tal estupor que no sab\u00eda qu\u00e9 explicaci\u00f3n dar a lo que hab\u00eda visto. Lo peor fue que, habi\u00e9ndome acercado a aquellos j\u00f3venes a los cuales no hab\u00eda conocido antes, ahora, al mirarlos con mayor atenci\u00f3n, los reconoc\u00ed a todos distintamente. Eran mis j\u00f3venes del Oratorio. Aproxim\u00e1ndome a\u00fan m\u00e1s, les pregunt\u00e9:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 \u00bfQu\u00e9 haces t\u00fa aqu\u00ed? \u00bfEres t\u00fa fulano?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 S\u00ed, aqu\u00ed estoy. Mire, tambi\u00e9n est\u00e1 fulano, y el otro y el otro<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fui entonces adonde estaba la Se\u00f1ora que distribu\u00eda los pa\u00f1uelos; cerca de Ella hab\u00eda algunos hombres a los cuales dije:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 \u00bfQu\u00e9 significa todo esto?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Se\u00f1ora, volvi\u00e9ndose a m\u00ed, me contest\u00f3:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 \u00bfNo le\u00edste lo que estaba escrito en aquellos pa\u00f1uelos?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 S\u00ed: <em>Regina virtutum<\/em>.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 \u00bfNo sabes por qu\u00e9?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 S\u00ed que lo s\u00e9.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 Pues bien, aquellos j\u00f3venes expusieron la virtud de la pureza al viento de las tentaciones. Los primeros, apenas se dieron cuenta del peligro huyeron, son los que guardaron el pa\u00f1uelo; otros, sorprendidos y no habiendo tenido tiempo de guardarlo, se volvieron a la derecha; son los que en el peligro recurren al Se\u00f1or volviendo la espalda al enemigo. Otros, permanecieron con el pa\u00f1uelo extendido ante el \u00edmpetu de la tentaci\u00f3n que les hizo caer en el pecado.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ante semejante espect\u00e1culo me sent\u00ed profundamente abatido y estaba para dejarme llevar de la desesperaci\u00f3n, al comprobar cu\u00e1n pocos eran los que hab\u00edan conservado la bella virtud, cuando prorrump\u00ed en un doloroso llanto. Despu\u00e9s de haberme serenado un tanto, prosegu\u00ed:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 Pero \u00bfc\u00f3mo es que los pa\u00f1uelos fueron agujereados no s\u00f3lo por la tempestad, sino tambi\u00e9n por la lluvia y por la nieve? \u00bfLas gotas de agua y los copos de nieve no indican acaso los pecados peque\u00f1os, o sea, las faltas veniales?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 Pero \u00bfno sabes que en esto <em>non datur parvitas materiae<\/em>? (\u00bfno se da parvedad de materia?). Con todo, no te aflijas tanto, ven a ver.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Uno de aquellos hombres avanz\u00f3 entonces hacia el balc\u00f3n, hizo una se\u00f1al con la mano a los j\u00f3venes y grit\u00f3:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 \u00a1A la derecha!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Casi todos los muchachos se volvieron a la derecha, pero algunos no se movieron de su sitio y su pa\u00f1uelo termin\u00f3 por quedar completamente destrozado. Entonces vi el pa\u00f1uelo de los que se hab\u00edan vuelto hacia la derecha disminuir de tama\u00f1o, con zurcidos y remiendos, pero sin agujero alguno. Con todo, estaban en tan deplorable estado que daba compasi\u00f3n el verlos; hab\u00edan perdido su forma regular. Unos med\u00edan tres palmos, otros dos, otros uno.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Se\u00f1ora a\u00f1adi\u00f3:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2014 Estos son los que tuvieron la desgracia de perder la bella virtud, pero remedian sus ca\u00eddas con la confesi\u00f3n. Los que no se movieron son los que contin\u00faan en pecado y, tal vez, tal vez, caminan irremediablemente a su perdici\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al fin, dijo: <em>Nemini dicito, sed tantum admone<\/em>. (No lo digas a nadie, solamente amonesta).<br><em>(MB IT VI, 972-975 \/ MB ES VI,735-737)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl 16 de junio dio don Bosco como flor a los j\u00f3venes rezar una oraci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":35119,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":152,"footnotes":""},"categories":[186],"tags":[1720,2636,2558,1768,1822,1816,1966,1972,2038,2026],"class_list":["post-35126","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-suenos-de-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-dios","tag-don-bosco","tag-gracia","tag-jovenes","tag-salvacion","tag-santos","tag-vicio","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35126"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35126\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}