{"id":34582,"date":"2025-01-20T07:49:00","date_gmt":"2025-01-20T07:49:00","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=34582"},"modified":"2025-01-20T07:49:36","modified_gmt":"2025-01-20T07:49:36","slug":"san-francisco-de-sales-fundador-de-una-nueva-escuela-de-perfeccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/san-francisco-de-sales-fundador-de-una-nueva-escuela-de-perfeccion\/","title":{"rendered":"San Francisco de Sales, fundador de una nueva escuela de perfecci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para Francisco de Sales, la vida religiosa es \u00abuna escuela de perfecci\u00f3n\u00bb, en la cual uno \u00abse consagra de manera m\u00e1s simple y total a Nuestro Se\u00f1or\u00bb. \u00abLa vida religiosa \u2013 a\u00f1ade el fundador de la Visitaci\u00f3n \u2013 es una escuela donde cada uno debe aprender la lecci\u00f3n: el maestro no exige que el alumno sepa la lecci\u00f3n todos los d\u00edas sin equivocarse, es suficiente que se esfuerce por hacer lo que puede para aprenderla\u00bb. Hablando de la congregaci\u00f3n de la Visitaci\u00f3n que \u00e9l fund\u00f3, usaba el mismo lenguaje: \u00abLa congregaci\u00f3n es una escuela\u00bb; se entra \u00abpara encaminarse hacia la perfecci\u00f3n del amor divino\u00bb.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Correspond\u00eda al fundador formar a sus hijas espirituales, desempe\u00f1ando el papel de \u00abinstitutor\u00bb y maestro de las novicias. Lo hizo de manera excelente. Seg\u00fan T. Mandrini, \u00absan Francisco de Sales ocupa en la historia de la vida religiosa un lugar de primer orden, como san Ignacio de Loyola; podemos afirmar que en la historia de la vida religiosa femenina san Francisco de Sales ocupa el lugar que san Ignacio tiene en la historia de la vida masculina\u00bb.<br><br><strong>Juana de Chantal en los or\u00edgenes de la Visitaci\u00f3n<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 1604, Francisco de Sales se encontr\u00f3 en Dijon, donde estaba predicando la cuaresma, con la mujer que estaba a punto de convertirse en la \u00abpiedra fundamental\u00bb de un nuevo instituto. En esa fecha, Jeanne-Fran\u00e7oise Fr\u00e9myot era una joven viuda de treinta y dos a\u00f1os. Nacida en 1572 en Dijon, se hab\u00eda casado a los veinte a\u00f1os con Christophe Rabutin, bar\u00f3n de Chantal. Tuvieron un hijo y tres hijas. Quince d\u00edas despu\u00e9s del nacimiento de la \u00faltima hija, el marido fue mortalmente herido durante una partida de caza. Qued\u00e1ndose viuda, Juana continu\u00f3 valientemente ocup\u00e1ndose de la educaci\u00f3n de los hijos y de ayudar a los pobres.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El encuentro de Chantal con el obispo de Ginebra marc\u00f3 el inicio de una verdadera amistad espiritual que desembocar\u00eda en una nueva forma de vida religiosa. Al principio, Francisco de Sales inculc\u00f3 a Juana que amara la humildad requerida por su estado de viuda, sin pensar en un nuevo matrimonio o en la vida religiosa; la voluntad de Dios se manifestar\u00eda a su debido tiempo. La anim\u00f3 en las pruebas y tentaciones contra la fe y contra la Iglesia.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 1605, la baronesa lleg\u00f3 a Sales para ver a su director y profundizar con \u00e9l los temas que la preocupaban. Francisco respondi\u00f3 evasivamente al deseo de Juana de hacerse religiosa, pero a\u00f1adiendo estas fuertes palabras: \u00abEl d\u00eda en que abandonen todo, vendr\u00e1n a m\u00ed y har\u00e9 en modo que se encuentren en un total despojo y desnudez, para ser toda de Dios\u00bb. Para prepararla para este objetivo final, le suger\u00eda: \u201cla dulzura de coraz\u00f3n, la pobreza de esp\u00edritu y la simplicidad de vida, junto con estos tres modestos ejercicios: visitar a los enfermos, servir a los pobres, consolar a los afligidos y otros similares\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al inicio de 1606, ya que el padre de la baronesa la empujaba a volver a casarse, el problema de la vida religiosa se volvi\u00f3 urgente. \u00bfQu\u00e9 hacer, se preguntaba el obispo de Ginebra? Una cosa era clara, pero la otra estaba en el aire:<br><br><em>He aprendido hasta este momento, Hija m\u00eda, que, un d\u00eda, deber\u00e1n dejar todo; o mejor, para que no entiendan la cosa de manera diferente a como la he entendido yo, que, un d\u00eda, les tendr\u00e9 que aconsejar que dejen todo. Digo dejar todo. Pero que deban hacerlo para entrar en la vida religiosa, es poco probable, porque a\u00fan no me ha ocurrido estar de este parecer: todav\u00eda estoy en duda, y no veo, ante m\u00ed, nada que me invite a desearlo. Compr\u00e9ndanme bien, por amor de Dios. No digo que no, pero solo digo que mi esp\u00edritu a\u00fan no ha encontrado una raz\u00f3n para decir que s\u00ed.<\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La prudencia y la lentitud de Francisco de Sales son f\u00e1cilmente explicables. La baronesa, de hecho, so\u00f1aba quiz\u00e1s con hacerse carmelita, y \u00e9l, por su parte, a\u00fan no hab\u00eda madurado el proyecto de la nueva fundaci\u00f3n. Pero el principal obst\u00e1culo eran los hijos de la se\u00f1ora Chantal, todos a\u00fan peque\u00f1os de edad.<br><br><strong>La fundaci\u00f3n<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el transcurso de un nuevo encuentro ocurrido en Annecy en 1607, Francisco le declar\u00f3 esta vez: \u00ab\u00a1Bien! Hija m\u00eda, me he decidido sobre lo que quiero hacer de ustedes\u00bb; y le revel\u00f3 el proyecto de fundar con ella un nuevo instituto. Quedaban dos obst\u00e1culos mayores para la realizaci\u00f3n: los deberes familiares de la se\u00f1ora de Chantal y su estable llegada a Annecy, porque, dec\u00eda, \u00abes necesario sembrar la semilla de nuestra congregaci\u00f3n en la peque\u00f1a Annecy\u00bb. Y mientras la se\u00f1ora de Chantal so\u00f1aba probablemente con una vida enteramente contemplativa, Francisco le citaba el ejemplo de santa Marta, pero una Marta \u00abcorregida\u00bb por el ejemplo de Mar\u00eda, que divid\u00eda las horas de sus d\u00edas en dos, \u00abdedicando una buena parte a las obras exteriores de caridad, y la parte mejor a su intimidad con la contemplaci\u00f3n\u00bb.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Durante los tres a\u00f1os siguientes, los principales obst\u00e1culos cayeron uno tras otro: el padre de Chantal le permiti\u00f3 seguir su propio camino, aceptando tambi\u00e9n cuidar la educaci\u00f3n del primog\u00e9nito; la hija mayor se cas\u00f3 con Bernard de Sales, hermano de Francisco, y lo sigui\u00f3 a Saboya; la segunda hija acompa\u00f1ar\u00e1 a la madre a Annecy; en cuanto a la \u00faltima, ella muri\u00f3 a finales de enero de 1610 a la edad de nueve a\u00f1os.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El 6 de junio de 1610, Juana de Chantal se estableci\u00f3 en una casa privada con Charlotte, una amiga de Borgo\u00f1a, y Jacqueline, hija del presidente Antoine Favre. Su prop\u00f3sito era \u00abconsagrar todos los momentos de su vida a amar y servir a Dios\u00bb, sin descuidar \u00abel servicio de los pobres y de los enfermos\u00bb. La Visitaci\u00f3n ser\u00e1 una \u00abpeque\u00f1a congregaci\u00f3n\u00bb, que une la vida interior con una forma de vida activa. Las tres primeras visitandinas hicieron su profesi\u00f3n exactamente un a\u00f1o despu\u00e9s, el 6 de junio de 1611. El 1 de enero de 1612 comenzar\u00e1n las visitas a los pobres y a los enfermos, previstas en el primitivo proyecto de Constituciones. El 30 de octubre del mismo a\u00f1o, la comunidad abandon\u00f3 la casa, que se hab\u00eda vuelto demasiado peque\u00f1a, y se traslad\u00f3 a una nueva casa, a la espera de erigir el primer monasterio de la Visitaci\u00f3n.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Durante los primeros a\u00f1os no se so\u00f1\u00f3 con ninguna otra fundaci\u00f3n, hasta que en 1615 lleg\u00f3 una solicitud insistente de algunas personas de Lyon. El arzobispo de dicha ciudad no quer\u00eda que las hermanas salieran del monasterio para las visitas a los enfermos; seg\u00fan \u00e9l, era necesario transformar la congregaci\u00f3n en un verdadero orden religiosa, con votos solemnes y clausura, siguiendo las prescripciones del concilio de Trento. Francisco de Sales tuvo que aceptar la mayor\u00eda de las condiciones: la visita a los enfermos fue suprimida y la Visitaci\u00f3n se convirti\u00f3 en una orden casi mon\u00e1stica, bajo la regla de san Agust\u00edn, aunque conservando la posibilidad de acoger a personas externas por un tiempo de descanso o para ejercicios espirituales. Su desarrollo fue r\u00e1pido: contar\u00e1 con trece monasterios a la muerte del fundador en 1622 y ochenta y siete a la muerte de la madre de Chantal en 1641.<br><br><strong>La formaci\u00f3n en forma de encuentros<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Georges Rolland ha descrito bien el papel de la formaci\u00f3n de las \u00abhijas\u00bb de la Visitaci\u00f3n, que Francisco de Sales asumi\u00f3 desde el inicio del nuevo instituto:<br><br><em>Las asist\u00eda en sus inicios, esforz\u00e1ndose mucho y dedicando mucho tiempo a educarlas y a guiarlas por el camino de la perfecci\u00f3n, primero todas juntas y luego cada una en particular. Por eso iba a verlas, a menudo dos o tres veces al d\u00eda, d\u00e1ndoles indicaciones sobre cuestiones que de vez en cuando le ven\u00eda a la mente, tanto de orden espiritual como de naturaleza material. [\u2026] Era su confesor, capell\u00e1n, padre espiritual y director.<\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El tono de sus \u00abencuentros\u00bb era muy simple y familiar. Un encuentro, de hecho, es una amable conversaci\u00f3n, un di\u00e1logo o coloquio familiar, no una \u00abpredica\u00bb, sino m\u00e1s bien una \u00absimple conferencia en la que cada uno dice su opini\u00f3n\u00bb. Normalmente, las preguntas eran planteadas por las hermanas, como se ve claramente en el tercero de sus <em>Entretenimientos<\/em> donde habla <em>De la confianza<\/em> <em>y el abandono<\/em>. La primera pregunta era saber \u00absi un alma consciente de su miseria puede dirigirse a Dios con plena confianza\u00bb. Un poco m\u00e1s adelante, el fundador parece aprovechar una nueva pregunta: \u00abPero ustedes dicen que no sienten en absoluto esta confianza\u00bb. M\u00e1s adelante a\u00fan afirma: \u00abAhora pasemos a la otra pregunta que es el abandonarse a s\u00ed mismo\u00bb. Y a\u00fan m\u00e1s adelante se encuentra una cadena de preguntas como estas: \u00abAhora ustedes me preguntan en qu\u00e9 se ocupa esta alma que se abandona totalmente en las manos de Dios\u00bb; \u00abustedes me dicen a esta hora\u00bb; \u00abahora ustedes me preguntan\u00bb; \u00abpara responder a lo que ustedes preguntan\u00bb; \u00abustedes quieren saber tambi\u00e9n\u00bb. Es posible, de hecho, probable, que las secretarias hayan suprimido las preguntas de las interlocutoras para ponerlas en boca del obispo. Las preguntas tambi\u00e9n pod\u00edan ser formuladas por escrito, porque al inicio del und\u00e9cimo <em>Entretenimiento<\/em> se lee: \u00abEmpiezo nuestra conversaci\u00f3n respondiendo a una pregunta que me ha sido escrita en este papel\u00bb.<br><br><strong>Instrucciones y exhortaciones<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El otro m\u00e9todo utilizado en la formaci\u00f3n de las visitandinas exclu\u00eda las preguntas y respuestas: eran sermones que el fundador pronunciaba en la capilla del monasterio. El tono familiar que los caracteriza no permite incluirlos entre las grandes pr\u00e9dicas para el pueblo seg\u00fan el estilo de la \u00e9poca. R. Balboni prefiere llamarlos <em>exhortaciones<\/em>. \u00abEl discurso que estoy a punto de hacerles\u00bb, dec\u00eda el fundador al comenzar a hablar. A veces se refer\u00eda a su \u00abdiscursito\u00bb, calificaci\u00f3n que ciertamente no se aplicaba a la duraci\u00f3n, que normalmente era de una hora. Una vez dir\u00e1: \u00abTeniendo tiempo, tratar\u00e9 de\u2026\u00bb. El obispo se dirig\u00eda a un p\u00fablico particular, las visitandinas, a las que pod\u00edan sumarse familiares y amigos. Cuando hablaba en la capilla, el fundador deb\u00eda tener en cuenta a este p\u00fablico, que pod\u00eda ser diferente al de los <em>Entretenimientos<\/em> reservados para las religiosas. La diversidad de sus intervenciones se describe bien en la comparaci\u00f3n entre el barbero y el cirujano:<br><br><em>Queridas hijas, cuando hablo delante de los seglares, hago como el barbero, me contento con rasurar lo superfluo, es decir, uso jab\u00f3n para suavizar un poco la piel del coraz\u00f3n, como hace el barbero para suavizar la del ment\u00f3n antes de rasurarlo; pero en cambio, cuando estoy en el locutorio, me comporto como el cirujano experto, es decir, vendo las heridas de mis queridas hijas, aunque ellas griten un poco: \u00a1Ay!, y no dejo de presionar la mano sobre la herida para asegurarme de que el vendaje ayude a sanarla bien.<\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero incluso en la capilla el tono continuaba siendo familiar, similar a una conversaci\u00f3n. \u00abEs necesario ir m\u00e1s all\u00e1 \u2013 dec\u00eda \u2013, porque me falta tiempo para detenerme m\u00e1s en este tema\u00bb; o a\u00fan: \u00abAntes de terminar, digamos una palabra m\u00e1s\u00bb. Y otra vez: \u00abPero voy m\u00e1s all\u00e1 de este primer punto sin a\u00f1adir nada m\u00e1s, porque no es sobre este tema que quiero detenerme\u00bb. Cuando habla del misterio de la Visitaci\u00f3n, necesita un tiempo suplementario: \u00abConcluir\u00e9 con dos ejemplos, aunque el tiempo ya ha pasado; de todos modos, un breve cuarto de hora ser\u00e1 suficiente\u00bb. A veces expresa sus sentimientos, diciendo que ha sentido \u00abplacer\u00bb al tratar del amor mutuo. Ni tem\u00eda hacer alguna digresi\u00f3n: \u00abA este respecto \u2013 dir\u00e1 en otra ocasi\u00f3n \u2013 les contar\u00e9 dos historias que no narrar\u00eda si tuviera que hablar desde otra c\u00e1tedra; pero aqu\u00ed no hay peligro\u00bb. Para mantener atento al auditorio, lo interpela con un \u00abd\u00edganme ustedes\u00bb, o con la expresi\u00f3n: \u00abNoten, por favor\u00bb. A menudo se relacionaba con un tema que hab\u00eda desarrollado anteriormente, diciendo: \u00abDeseo a\u00f1adir a\u00fan una palabra al discurso que les hice el otro d\u00eda\u00bb. \u00abPero veo que la hora se va r\u00e1pido \u2013 exclama \u2013, lo que me har\u00e1 terminar completando, en el poco tiempo que me queda, la historia de este evangelio\u00bb. Ha llegado el momento de concluir, dice: \u00abHe terminado\u00bb.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es necesario tener en cuenta que el predicador era deseado, escuchado con atenci\u00f3n y tambi\u00e9n autorizado a veces a contar de nuevo la misma historia: \u00abAunque ya la he narrado, no dejar\u00e9 de repetirla, dado que no estoy delante de personas tan disgustadas que no est\u00e9n dispuestas a escuchar dos veces la misma historia; de hecho, quienes tienen buen apetito comen gustosamente dos veces el mismo alimento\u00bb.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los <em>Sermones<\/em> se presentan como una instrucci\u00f3n m\u00e1s estructurada en comparaci\u00f3n con los <em>Entretenimientos<\/em>, donde los temas a veces se suceden r\u00e1pidamente impulsados por las preguntas. Aqu\u00ed la conexi\u00f3n es m\u00e1s l\u00f3gica, las diferentes articulaciones del discurso est\u00e1n mejor indicadas. El predicador explica la Escritura, la comenta con los Padres y los te\u00f3logos, pero es una explicaci\u00f3n bastante meditada y capaz de alimentar la oraci\u00f3n mental de las religiosas. Como toda meditaci\u00f3n, comprende consideraciones, afectos y resoluciones. Todo su discurso, de hecho, giraba en torno a una pregunta esencial: \u00ab\u00bfQuieren convertirse en una buena hija de la Visitaci\u00f3n?\u00bb.<br><br><strong>El acompa\u00f1amiento personal<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por \u00faltimo, hab\u00eda el contacto personal con cada hermana. Francisco ten\u00eda una larga experiencia como confesor y director espiritual de personas individuales. Era necesario tener en cuenta, es del todo evidente, la \u00abvariedad de esp\u00edritus\u00bb, de temperamentos, de situaciones particulares y de progresos en la perfecci\u00f3n.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los recuerdos de Marie-Adrienne Fichet se lee un episodio que muestra el modo de hacer del obispo de Ginebra: \u00abMonsieur, su Excelencia, \u00bftendr\u00eda la bondad de asignar a cada una de nosotras una virtud para comprometernos individualmente a practicarla?\u00bb. Quiz\u00e1s se trataba de un piadoso estratagema inventado por la superiora. El fundador respondi\u00f3: \u00abMadre m\u00eda, con gusto, hay que comenzar por ustedes\u00bb. Las hermanas se retiraron y el obispo las llam\u00f3 una por una y, paseando, lanzaba a cada una un \u00abdesaf\u00edo\u00bb en secreto. Durante la recreaci\u00f3n posterior, todas se enteraron evidentemente del desaf\u00edo que hab\u00eda confiado a cada una en particular. A la madre de Chantal le hab\u00eda recomendado \u00abla indiferencia y el amor a la voluntad de Dios\u00bb; a Jacqueline Favre, \u00abla presencia de Dios\u00bb; a Charlotte de Br\u00e9chard, \u00abla resignaci\u00f3n a la voluntad de Dios\u00bb. Los desaf\u00edos destinados a las otras religiosas se refer\u00edan, una tras otra, a la modestia y la tranquilidad, el amor a su propia condici\u00f3n, la mortificaci\u00f3n de los sentidos, la amabilidad, la humildad interior, la humildad exterior, el desapego de los padres y del mundo, la mortificaci\u00f3n de las pasiones.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A las hermanas de la Visitaci\u00f3n tentadas a considerar la perfecci\u00f3n como un vestido que ponerse, les recordaba con un toque de humor su responsabilidad personal:<br><br><em>Ustedes querr\u00edan que les ense\u00f1ara un camino de perfecci\u00f3n ya listo y hecho, por lo que no habr\u00eda que hacer otra cosa que pon\u00e9rselo, como har\u00edan con un vestido, y as\u00ed se encontrar\u00edan perfectas sin esfuerzo, es decir, querr\u00edan que les presentara una perfecci\u00f3n ya confeccionada [\u2026]. Ciertamente, si eso estuviera en mi poder, ser\u00eda el hombre m\u00e1s perfecto del mundo; de hecho, si pudiera dar la perfecci\u00f3n a los dem\u00e1s sin hacer nada, les aseguro que primero la tomar\u00eda para m\u00ed.<\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo conciliar en una comunidad la necesaria unidad, incluso uniformidad, con la diversidad de las personas y los temperamentos que la componen? El fundador escrib\u00eda a este respecto a la superiora de la Visitaci\u00f3n de Lyon: \u00abSi se encuentra alguna alma o incluso alguna novicia que siente demasiada repugnancia a someterse a esos ejercicios que est\u00e1n se\u00f1alados, y si esta repugnancia no nace de un capricho, de presunci\u00f3n, de altaner\u00eda o tendencias melanc\u00f3licas, tocar\u00e1 a la maestra de novicias conducir por otro camino, aunque este sea \u00fatil para lo ordinario, como lo demuestra la experiencia\u00bb. Como siempre, la obediencia y la libertad no deben oponerse la una a la otra.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fuerza y dulzura deben adem\u00e1s caracterizar la manera en que las superiores de la Visitaci\u00f3n deb\u00edan \u00abmodelar\u00bb las almas. De hecho, les dice, es \u00abcon sus manos\u00bb que Dios \u00abmodela las almas, usando o el martillo, o el cincel, o el pincel, con el fin de configurarlas todas a su gusto\u00bb. Las superiores deber\u00e1n tener \u00abcorazones de padres s\u00f3lidos, firmes y constantes, sin descuidar las ternuras de madres que hacen desear lo dulce a los ni\u00f1os, siguiendo el orden divino que todo gobierna con una fuerza muy suave y una suavidad muy fuerte\u00bb.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las maestras de novicias merec\u00edan tener atenciones particulares por parte del fundador, porque \u00abde la buena formaci\u00f3n y direcci\u00f3n de las novicias depende la vida y la buena salud de la congregaci\u00f3n\u00bb. \u00bfC\u00f3mo formar a las futuras visitandinas, cuando se est\u00e1 lejos de los fundadores? se preguntaba la maestra de novicias de Lyon. Francisco le responde: \u00abDigan lo que han visto, ense\u00f1en lo que han o\u00eddo en Annecy. \u00a1He aqu\u00ed! Esta plantita es muy peque\u00f1a y tiene ra\u00edces profundas; pero la ramita que se separar\u00e1 de ella, sin duda perecer\u00e1, se secar\u00e1 y no ser\u00e1 buena para nada m\u00e1s que para ser cortada y arrojada al fuego\u00bb.<br><br><strong>Un manual de la perfecci\u00f3n<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 1616 san Francisco de Sales public\u00f3 el <em>Tratado del amor de Dios<\/em>, un libro \u00abhecho para ayudar al alma ya devota a que pueda progresar en su proyecto\u00bb. Como es f\u00e1cil notar, el <em>Teotimo<\/em> propone una doctrina sublime sobre el amor de Dios, la cual ha procurado a su autor el t\u00edtulo de \u00abdoctor de la caridad\u00bb, pero lo hace con un marcado sentido pedag\u00f3gico. El autor quiere acompa\u00f1ar a lo largo del camino del amor m\u00e1s alto a una persona llamada <em>Teotimo<\/em>, nombre simb\u00f3lico que designa \u00abel esp\u00edritu humano que desea progresar en la santa dilecci\u00f3n\u00bb, es decir, en el amor de Dios.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El <em>Teotimo<\/em> se revela como el \u00abmanual\u00bb de la \u00abescuela de perfecci\u00f3n\u00bb que Francisco de Sales ha querido crear. Se descubre de manera impl\u00edcita la idea de la necesidad de una formaci\u00f3n permanente, ilustrada por \u00e9l mediante esta imagen tomada del mundo vegetal:<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfNo vemos, por experiencia, que las plantas y los frutos no tienen un crecimiento y maduraci\u00f3n adecuados si no llevan sus granos y sus semillas que sirven para la reproducci\u00f3n de las plantas y los \u00e1rboles de la misma especie? Las virtudes nunca tienen la dimensi\u00f3n y suficiencia adecuadas si no producen en nosotros deseos de hacer progresos. En resumen, es necesario imitar a este curioso animal que es el cocodrilo: \u00abPeque\u00f1\u00edsimo al nacer, no cesa nunca de crecer mientras est\u00e1 vivo\u00bb.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Frente a la decadencia y a veces a la conducta escandalosa de numerosos monasterios y abad\u00edas, Francisco de Sales trazaba un camino exigente pero amable. En referencia a las \u00f3rdenes reformadas, donde reinaban una severidad y una austeridad tales que alejaban a un buen n\u00famero de personas de la vida religiosa, el fundador de las visitandinas tuvo la profunda intuici\u00f3n de concentrar la esencia de la vida religiosa simplemente en la b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n de la caridad. Con los necesarios ajustes, esta \u00abpedagog\u00eda llegada a su apogeo\u00bb, nacida en contacto con la Visitaci\u00f3n, superar\u00e1 ampliamente los muros de su primer monasterio y fascinar\u00e1 a otros \u00abaprendices\u00bb de la perfecci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para Francisco de Sales, la vida religiosa es \u00abuna escuela de perfecci\u00f3n\u00bb, en la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":34575,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":48,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,2636,2558,2633,1972,2620,2026,2637],"class_list":["post-34582","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-consejos","tag-dios","tag-iglesia","tag-santos","tag-testigos","tag-virtud","tag-vocaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34582","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34582"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34582\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34582"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34582"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34582"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}